domingo, 31 de mayo de 2020

LIMPIOS VIVIENDO LA PALABRA

VIDA DE LA PALABRA                       últimas semanas de MAYO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3) y la de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29):

1.-        Dios saca bienes de todo, incluso de allí donde nosotros no vemos más que males. Después de 3 años y medio viviendo aquí… por primera vez… mis oídos no oyen ese run-run… que aumentaba al abrir las ventanas a la par que entraba un aire con bastante polución: durante las semanas de confinamiento, al no haber movilidad, la autopista A6 la veía prácticamente vacía desde mi ventana. Era para mí un motivo de dar gracias a Dios esos días por aire cada vez más limpio y por desaparecer la contaminación acústica a la que me costó mucho acostumbrarme (sobre todo durmiendo).
1b.-     Hace unas semanas me llega un correo-e.: “…de un tiempo a esta parte me estoy reencontrado con Jesús en mi vida mediante las publicaciones web de los focolares y actividades interactivas de la parroquia del pueblo; estoy pasando por un momento difícil y veo que necesito de Jesús, pero muchas veces me siento como un poco perdido…”. En su niñez estuvo en uno de los grupos que yo llevaba en la parroquia de su pueblo cuando yo servía allí, en los que tratábamos de poner en práctica la Palabra de Vida tanto niños o jóvenes como adultos (y a veces todos juntos).
Había vuelto a contactar con él hará casi 5 años con motivo de una peregrinación de su madre y desde entonces le envío este correo de la Palabra de Vida.
Lo llamo y tenemos una profunda y larga conversación, que nos prometemos repetir a menudo. A raíz de ello empieza comunicación por whatsapp sencilla, pero vital y profunda. Pocos días después, en uno de esos mensajes, me escribe: “…ayer por fin pude confesar y estoy deseando recibir a Jesús después de tanto tiempo: deseo que la Eucaristía me cambie y me haga dejarme llevar por Él…”. Y luego añade: “¿cómo puedo prepararme bien a recibirlo?”.
         Verdaderamente la Palabra de Dios (tal como promete la de mayo) se quedó grabada en su niñez (y la retomó hace pocos años) y realmente produce limpieza, salvación.
Y me manda una foto de sus hijas que están coloreando la Palabra de Vida adaptada para niños en viñetas y que yo le había enviado pocos días antes.
1c.-      El último año en aquel pueblo, con algunos de esos grupos, me puse a enseñarles a tocar la guitarra: había una niña de solo 10 añitos que, por ser demasiado pequeña, al principio dudé que se incorporara al aprendizaje. Lo único importante era tener a “Jesús en medio” por el amor recíproco entre unos y otros. Pero a todos los que he ido enseñando los pocos rudimentos que yo sé, (también en otras parroquias por las que luego he pasado), luego tocan mucho mejor que yo.
         Ya de jovencita, la volví a ver y contenta me dijo que (yo ya no me acordaba) tocaba porque yo le enseñé con las canciones del GenRosso y del Gen Verde. Y poco después empecé a darle de nuevo la Palabra de Vida, pero ya por entonces enviada por correo-e.
         Me ha escrito por whatsapp estos meses, (ya madre de familia), mandándome vídeos que se grababa cada día durante estas semanas al finalizar el “aplauso a los sanitarios” de las 20:00, en los que ella tocaba desde su balcón para toda la urbanización (que los vecinos agradecían) canciones de vario tipo, la mayoría religiosas o de evangelización.

2.-        El día de mi cumple salí (como todas estas semanas) temprano a hacer una caminata; siendo sábado, no me crucé con muchos coches, pero tampoco con tantas personas, así que ese día me quité la mascarilla; ¡y en la zona de campo pude oler primaveralmente tantas flores!, (aunque con un poquito de prudencia, por mis alergias): disfruté alabando a Dios por esos perfumes, por la multitud de pajarillos con diversidad de trinos, por el gallo y el perro; por la vistosidad de colores que me pareció un ramillete que María en su mes (y en su día) me regalaba.
Volviendo ya a la parroquia, otros dos preciosos regalos, la primera llamada (de las muchas de ese día) para felicitarme y advertirme que acababa de empezar en La 2 un concierto nada menos que de la Filarmónica de Viena. Si el cielo, dicen algunos místicos, es “la música de las músicas”…
Y sin acabarlo, mientras me dispongo a bajar a la parroquia a sentarme a confesar… me llega otro regalo por whatsapp: un video con recopilación de varios trocitos grabados “ad casum” por distintas personas felicitándome: “dijiste que no valía solo escuchar, tampoco reflexionar. Lo importante son las obras de amor concretas. Te oí hablar del amor recíproco. Reflexioné sobre ello. Tú has dado mucho amor, pero para que sea recíproco, tiene que regresar a ti. Aquí va la palabra transformada en algo concreto”; “obra del Espíritu Santo. A mí me dio la idea pero no tenía ni idea de lo que resultaría pues luego ha sido inspiración de cada uno”.
Me emocionó por el detalle, por la reciprocidad (¡que posibilita captar la presencia de “Jesús en medio” resucitado!), por el estar trabajado poniéndose de acuerdo, por buscar a tantas personas, por lo que dice cada uno, por tanto amor en todo ello y cada uno preparando su vídeo (alguno, disimulando sus graves problemas y preocupaciones), ... ¡incluso mi familia aparecía en uno de esos trocitos, y cantaban, con pequeña coreografía engarzada cada uno, “no hay nada más lindo que la familia unida…”!
Y agradeciendo en el alma por todo a cada uno y, sobre todo, al Señor, a cada cosa le repetía Él en mi interior: pero “Tú, Señor, eres mi único Bien”.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3), la de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29) y la de marzo («Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque esta es la Ley y los Profetas», Mt 7, 12):

1.-        “…hace cuatro días me dejaron con el móvil colapsado, casi incomunicada; no es que estuviera enfadada, (bueno en algún momento, sí): les había dicho a muchas de mi WhatsApp, que no me mandaran fotos y menos aún vídeos, pues lo tenía bloqueado; que les avisaría, pero seguían igual o más. Pero al tercer día me fui a misa y oigo dos cosas que no me gustaron y de repente me vino un bajón y… de repente miro al Señor y le digo: “por qué estoy así”. Y de repente como que si oyese en mi interior: “estas son tus cruces; ¿no me pides que te dé algo?: ahí lo tienes, apóyate en Mí”. De repente estaba yo feliz: le di las gracias….

2.-        “… ¿te acuerdas que hace unos días limpié el espacio sin jardín que hay en la acera cerca del piso donde vivo? [( cfr. Nº 1 “vuestras experiencias”, de correo mitad de mayo)]. Pues hoy estaba también con mucha basura… y me atreví a decirle al okupa que vive en un local justo enfrente (después de rezar por él un rato) que si me ayudaba a limpiarlo, le pagaba. Me daba mucho reparo, pues tiene pinta de persona peligrosa, (y ya sabes que yo soy pequeñita). Me dijo que ni aunque le pagara.   Al rato volvió a aparecer por allí y me dijo que me ayudaba ¡sin que yo le pagara!, pero que se iba a llevar una planta silvestre que había crecido ahí. Estuvimos mucho tiempo, sacamos más de 6 bolsas grandes de basura: desperdicios, ropas, botellas, botes… Nunca ese sitio ha estado limpio: cuando lo veas, ni te lo vas a creer... Al final yo me encontraba… ¡feliz!
            Pues al día siguiente, cuando bajaba la basura, veo a un grupo de chicos ahí cerca haciendo botellón (a pesar del “estado de alarma”): con un poco de miedo, me armé de valor y le pedí luz, fortaleza y paciencia al Señor y, con las mejores palabras y amabilidad que pude les expliqué que ese sitio después de meses (¡años!) estaba limpio, como veían, y que si eran tan amables y por favor que no dejaran restos cuando acabaran, sino que los tiraran a los contenedores allá enfrente: me miraron como rara y algunos soltaron risillas (¡o risotadas¡). Al día siguiente, cuando pasé por ahí, mi sorpresa fue mayúscula: ¡estaba todo limpio! ¡Y yo, que incluso había sospechado que a lo mejor, solo porque les hablé con amabilidad, hasta lo mismo dejaban aposta más botellas y restos! Quedé muy contenta en mi alma y agradecida al Señor….



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domingo, 17 de mayo de 2020

LIMPIOS POR LA PALABRA


Ya enfilamos las últimas 2 semanas de Pascua hacia su culmen con Pentecostés. Que el optimismo del desconfinamiento, no sea fatuo. Nos ayudará a todo ello el renovar la intensidad de vivir la Palabra de mayo («vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3) y las experiencias:




DESEAR EL BIEN DEL OTRO


Siempre. El bien para todos. Incluso para los que hacen el mal. Solo cabe desearles un "daño": el de la luz en los ojos, para que vean el Verdadero Bien y se sumen a practicarlo. Así hace Dios con nosotros. Todo es GRACIA suya.

P. MANUEL MORALES, O.S.A, Comentario al Pasapalabra diario del viernes 8 mayo





SER LIBRES DE TODOS LOS APEGOS

“Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran.” (Mt. 7,14). En la antigüedad las ciudades fortificadas tenían también pequeñas puertas, muy estrechas. Para entrar por ellas era necesario despojarse de todo lo que uno traía, inclusive las armas. Sin embargo, quien lograba entrar, era bien recibido y vivía en paz en aquella fortaleza.
Este es el significado de las enseñanzas de Jesús cuando dice que la puerta y el camino que conducen a la vida son estrechos. Nadie consigue pasar por ellos llevando sus apegos. Es necesario liberarse de todos ellos.
Libres de todo y de cualquier apego, podemos amar al hermano, podemos vivir el amor recíproco.
Pasar por la puerta estrecha librándonos de los apegos es un desafío, pero es el modo por el cual podemos conocer la verdadera libertad y tener una vida plena.

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra diario del miércoles 13 mayo



MANTENGAMOS VIVO EL AMOR ENTRE NOSOTROS

[…] "Para mantener siempre viva la unidad (...) sirve mucho, por ejemplo, la comunicación de las experiencias sobre la Palabra de Dios (...). 
       También los coloquios con los responsables (...). 
Es muy útil e indispensable la hora de la verdad en la que todos se echan una mano, no sólo para quitar los defectos, sino también para aumentar las propias virtudes. 
Y, por último, no se puede prescindir de la comunicación de la propia alma, en los diferentes momentos de su camino, siempre en los límites de la prudencia (...). 
       Es un camino, en fin, que se hace juntos, en el que se busca la santidad del otro como la propia, porque lo que cuenta más es la gloria de Dios". [...] 

CHIARA LUBICH, A un grupo de Obispos, febrero 1984




LLEVAR LA PAZ A NUESTRA SOCIEDAD:
ATENDAMOS A LOS MÁS NECESITADOS

Soy ciudadano de un MUNDO UNIDO cuando llevo una vida sobria y honesta, y me considero "administrador" (dueño absoluto es solo Dios) de mis bienes, consciente siempre de que lo superfluo mío puede ser a otros necesario.

P. MANUEL MORALES, O.S.A, Comentario al Pasapalabra diario del miércoles 6 mayo





CUANTO MÁS AMAMOS AL HERMANO,

MÁS DESAPARECE EL DOLOR


En este momento de prueba, soledad, angustia y consternación, sentimos la necesidad de volver a descubrir el significado de la vida y la muerte, de lo que no pasa y permanece eternamente. Nuestros corazones, purificados por el dolor y desarmados, se unen para implorarte a Ti, el Todopoderoso, el Clemente, el Misericordioso, Padre de todos nosotros.
Fortalece en nosotros la fe de que todo lo que permites es para un bien mayor y de que nada de lo que sucede está fuera de Tu bondad infinita.
Ayúdanos a continuar el viaje de la vida con confianza y esperanza renovadas, arraigados en tu divina voluntad de cada momento presente.
Consuela a quienes sufren la pérdida de familiares y amigos; dales fuerza para seguir adelante y paciencia en la adversidad.
Haz que afrontemos la angustia por el futuro, la pérdida de trabajo, las consecuencias económicas y sociales que trae la pandemia, logrando descubrir en ellas ocasiones para vivir la solidaridad y alimentar la justicia.
Forja cada vez más en nosotros el ánimo que nos haga capaces de amar concretamente, para compartir el dolor de los que lloran y
alegrarnos con los que están alegres.
Permítenos considerar al otro como a nosotros mismos y desear para él lo que deseamos para nosotros mismos.
Concédenos experimentar, Dios Altísimo y Todopoderoso, que cuanto más amemos al hermano, olvidándonos de nosotros mismos, más desaparezca el dolor y más permanezca en nuestro corazón la dulzura inefable y tangible de Tu presencia.
Dales vigor, salud, protección y sabiduría a médicos, enfermeros, personal sanitario y a todos los que trabajan en favor de los hermanos enfermos y necesitados, para que puedan ser Tus instrumentos a la hora de cuidarlos.
Oh Dios, Luz del mundo, haz que los científicos sean iluminados por Tu Sabiduría y pongan su conocimiento al servicio del bien de toda la humanidad.
Sostén a los líderes de las naciones y a todos los que deciden el destino de los pueblos, para que sepan tomar decisiones con amplitud de miras y encuentren soluciones sociales y económicas en favor de los más débiles. Toca sus conciencias, para que puedan encontrar la manera de prevenir los conflictos y promover la paz. Que cada uno se sienta responsable no solo de su propio pueblo, sino de toda la humanidad.
Que María, amada y venerada por muchos, nos ayude a mantenernos firmes en la fe y llevar consuelo y esperanza a todos.
Amén.

MARIA VOCE (EMMAUS), Oración para la jornada del 14 de mayo implorando el final de la pandemia



sábado, 16 de mayo de 2020

PAUTAS PARA REAPERTURA DE CULTO PÚBLICO

En diversos carteles a continuación tienes unas pautas a seguir para reanudar el culto público. A partir de ahora habremos de tenerlas muy en cuenta cada vez que accedamos a una iglesia, nuestra casa común de hijos de Dios.

"Pinchando" a continuación puedes leer las orientaciones generales que la Conferencia Episcopal Española ha indicado para toda España: pautas fijadas por la Conferencia Episcopal Española

Estas son adaptadas con alguna particularidad a cada diócesis: Madrid retoma el culto público el lunes 18 mayo 2020. Actualización normas 31 mayo normas culto público en Archidiócesis Madrid 2021

.



    Y también a cada parroquia. Como el aforo está limitado a 75% (mayo 2021), solo podrán entrar en nuestro templo parroquial 165 personas; los días de diario no habrá problema.

    Agrandando el cuadro siguiente puedes leer y memorizar las que hay que tener en cuenta al venir a nuestra Parroquia, consciente de que garantizar la salud pública es «un deber moral de justicia y de caridad»:

    Y a la hora de comulgar, ya sabes: con fe y amor infinitos, con toda delicadeza y amor para con Dios. Para ello sigue estas recomendaciones para hacerlo con respeto:


En el primer periodo del "confinamiento duro", los obispos dispensaron del precepto dominical, pero santificar las fiestas (¡eso nunca se puede dispensar, por ser un mandamiento de la ley de Dios!) de otra manera: haciendo un rato de oración en familia leyendo algunos pasajes de la Biblia (especialmente las lectura de la Misa de ese día), o seguir la Misa por los medios de comunicación con respeto y reverencia (y hacer la comunión espiritual):


Aquí tienes algunas de las retransmisiones de la Misa para poderla vivir desde tu hogar (si estás en las condiciones dichas arriba), ¡pero no nos hagamos cómodos!: Dios pidió a Abraham "sal de tu tierra". Si no es de fuerza mayor, ¡es indispensable participar de la Eucaristía con la comunidad en el templo (y no podemos conformarnos con la comunión espiritual: es más, esta es verdadera y tiene sentido solo cuando nos abre de verdad el "hambre" de comunión sacramental y se anhela esta):




PARA SABER MÁS:

Canon 1247: El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la Misa; y se abstendrán además de aquellos trabajos y actividades que impidan dar culto a Dios, gozar de la alegría propia del día del Señor, o disfrutar del debido descanso de la mente y del cuerpo.

Canon 1246 § 1. El domingo, en el que se celebra el misterio pascual, por tradición apostólica ha de observarse en toda la Iglesia como fiesta primordial de precepto. Igualmente deben observarse los días de Navidad, Epifanía, Ascensión, Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Santa María Madre de Dios, Inmaculada Concepción y Asunción, San José, Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y, finalmente, Todos los Santos.

El fiel está obligado a oír Misa entera todos los domingos y fiestas de precepto, obligación que conlleva pecado grave si no se cumple. El n. 2181 del Catecismo de la Iglesia Católica recuerda que “los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños) o dispensados por su pastor propio (cf. CIC can. 1245). Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave”.

La obligación de oír Misa afecta a todos los fieles católicos desde el uso de razón que no estén legítimamente impedidos ni hayan recibido una dispensa.
Obliga desde los siete años: el canon 11 establece que las leyes meramente eclesiásticas obligan a los fieles “siempre que tengan uso de razón suficiente y, si el derecho no dispone expresamente otra cosa, hayan cumplido siete años”.... Los ancianos están obligados a oír Misa, aunque no pocas veces de modo habitual estarán legítimamente impedidos por razón de las enfermedades y achaques que la edad avanzada suele conllevar.

No obliga a quienes estén legítimamente impedidos. El Catecismo de la Iglesia Católica recuerda que “los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños)” (n. 2181). Otros ejemplos serían el de aquellos que legítimamente trabajen el domingo (policías, médicos, etc.) o quienes viven en un lugar en el que no se celebra la Misa.


Para ampliar más info (y de donde han sido tomados estos últimos párrafos): ius canonicum: precepto de oír Misa  


viernes, 15 de mayo de 2020

VIVIR LA PALABRA LIBERA

VIDA DE LA PALABRA                          primeras semanas de MAYO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3) y la de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29):

1.-        A finales de abril empecé a tomarme el antihistamínico para las alergias. Al segundo día me entraba somnolencia durante el día en muchos momentos. Otros años me rebelaba (más bien, me desasosegaba) un poco interiormente.
La PdV vino en mi ayuda: no importa si me tengo que acostar antes, si a veces tengo que leer un párrafo 3 veces… lo que sí me daba “palo” era algún pestañeo escuchando largo rato a alguien, pero… importa vivir la Palabra, vivir el momento presente por amor a Dios y a quien esté atendiendo. Aunque me dé tiempo a menos cosas, (y otras con algo menos de concentración…), ¡lo acepto, como he aceptado el confinamiento! Me reforzaba en ello el no dejar de vivir también la PdV de abril.
La verdad es que, después de unos días, me sentía contento y activo. Veía que la Palabra me va limpiando también de ese apego de eficiencia y perfeccionismo. Y Dios va haciendo las cosas mucho más allá de lo poco donde yo llego.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3), la de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29) y la de marzo («Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque esta es la Ley y los Profetas», Mt 7, 12):

1.-        “…a pocos metros del edificio donde vivo, hay un espacio de varios metros cuadrados entre la acera, un pequeño muro y un trocito de jardín que es un verdadero estercolero, aunque es un lugar de paso. Siempre estaba sucio desde hace años, pero ahora, además, allí echan de todo estos últimos meses unos ocupas del edificio de al lado: ropas, latas, basura… Siempre me quejo de que se ha convertido ya en un auténtico foco de infección. ¿Te acuerdas?: tú mismo lo has visto alguna vez y lo dijiste. Aunque ahora están creciendo hierbajos que algo disimulan la fealdad, pero poco el olor.
            Hace unos días, cuando en medio del confinamiento, vino la policía a devolverme mi cartera al rato de haberla extraviado, en la charla amigable con ellos dos, se lo dije. Me comentaron que avisara a servicios sociales. Esto te lo expliqué también por teléfono.
            Pues bien, después de más de un mes, hoy, no sé qué me movió por dentro, y bajé a limpiar ese auténtico basurero, aunque me daba mucho asco, tanto que, luego, (antes de ducharme), he tirado al cubo de la basura las deportivas y el chándal que yo llevaba puestos.
            Ninguno nos ocupamos de lo que es común de todos: todo el mundo barre y cuida muy bien su casa, pero a veces tiramos las pelusas por la ventana. Pues, además de no hacer esto, hoy he limpiado aquello… por el bien de la comunidad, por vivir la unidad…
Siempre quiero hacer algo por amar a los otros, pero como me relaciono con tan poca gente… A menudo pregunto cómo ayudar, pero nunca me decís algo en concreto… Así que, esta vez he hecho eso….

2.-        “…acabamos de terminar la conexión con todos los que habitualmente van al Centro Mariápolis, donde como siempre se escuchan testimonios de ayuda y solidaridad con los hermanos.
Con nuestra vela y la oración conjunta con todos a través de internet, (en esta jornada mundial de oración de todas las religiones pidiendo el final de la pandemia), hemos compartido un gran momento, en el que se siente la presencia de Jesús. Muchas gracias por habernos facilitado participar….

3.-        “una amiga acogió hace unos meses a sus dos sobrinos, porque su hermana falleció de cáncer, (los padres estaban separados y el papá también estaba enfermo de cáncer). Mi amiga nos va contando que su ex cuñado fallece esta semana .
Aunque yo no lo conocía personalmente, quiero rezar por él para estar cerca del dolor de mi amiga, acompañarla  como tú dirías, Paco, estar con Jesús abandonado- ( aunque sé que no son creyentes). Y también por esos dos niños adolescentes. Le pregunté a mi amiga el nombre de su cuñado para personalizar mis oraciones con su vela de luz hacia Dios misericordioso.
Como no me atreví a decir que era para rezar por él (en mi entorno no sé cuándo a veces puede resultar ofensivo o incómodo (sinceramente así es), pues solo dije “le podré una velita”. Dejé la vela encendida hasta por la mañana y no la apagué y pensé... “por ti...”.
A los pocos minutos por wasap mi hermano… cuenta que está triste: ha fallecido un amigo suyo… de cáncer. Añade un audio donde da algunos detalles más. Ahí se me enciende la bombilla y pienso...: “no puede ser la misma persona”. ¡Pues si! Casé los datos… y era él. Yo que creí que rezaba por un desconocido y resulta que es amigo de mi hermano y mis sobrinos son amigos de estos niños huérfanos.
            Así aprendo que nunca rezamos por desconocidos: siempre son hermanos. Esa es mi experiencia: bonita dentro del dolor de la historia en sí. Me sentí más cerca de esa familia. Pude decirle a mi amiga que nuestros sobrinos eran amigos y nosotras no lo sabíamos.

4.-        “salí con mi marido como todas las mañanas una horita a andar; de regreso a casa, vi a una persona andando con los palos estos que parece que vas a esquiar. Yo los tengo, (los compré poco antes de lo de la pandemia para cuando vayamos al campo, aunque también se pueden usar por la ciudad), pero aún no los he estrenado.
         Cuando llegué a su altura, lo paré y le pregunté si eran cómodos para andar, si era más para ejercicio de piernas o fortalecer la espalda, si.... Una conversación trivial, pero ese pararme a preguntar a alguien que no conocía, ese intercambio de preguntas y respuestas, de focalizar la atención en sus explicaciones y olvidarme de lo que estaba pensando, me hizo sentir algo que tenía olvidado: no sé definirlo, pero estaba contenta.
4b.-     No fue el único momento curioso del día. Por la tarde pensé en llamar a tu madre. Siempre te pregunto a ti por ella, qué tal se encuentra y de repente pensé: ¿y por qué no la llamo directamente y me lo cuenta ella?
         No sé por qué asocié que, al estar delicada de salud, también lo estaría de ánimo, que estaría apagadita, pero fue todo lo contrario: hablaba con tanto ánimo, tanta alegría, que me hizo recordar lo que decías de María Magdalena: no fue capaz de reconocer a Jesús porque ella buscaba a un muerto, no a un vivo. Eso me hizo sentir tu madre a mí. Con tanto entusiasmo me habló, que me lo contagió y cuando colgué sentía que había recuperado algo que también llevaba tiempo sin sentir: estaba alegre, en paz. 
Ya ves, voy con retraso escuchando tus homilías, pero te aseguro que me están calando cual si fuera lluvia caída en tierra seca.
4c.-      Aunque con todo esto de la pandemia, en la frase que pienso constantemente es Hebreros 13,8: “Jesús es el mismo ayer y hoy y siempre”. Constantemente oigo, con pesar, que ya las cosas no va ser iguales, no nos vamos a relacionar igual (distanciados, sin besos, abrazos...) no vamos a comprar igual, estudiar no será lo mismo.....
Pero a mí me da tranquilidad saber que, pase lo que pase, sea lo que sea lo que tengamos que vivir, cambie la vida, las circunstancias, Jesús no cambia, es el mismo ayer, hoy y siempre. 
         No cambiando Él, lo demás, no importa.

5.-        “siento no lograr en este tiempo participar más. Las tareas no paran de llegar... Pero al menos hoy, antes de la avalancha fin de curso, os cuento una pequeña experiencia.
En estos últimos días me llegaban del trabajo algunos whatsapp y email en un tono un poco exasperante. Antes de responder, leía vuestros mensajes del grupo y trataba de hacer paz en mi interior. Luego he respondido buscando decir todo lo positivo y constructivo que se me ocurría, asumiendo incluso errores que podrían ser de otro como propios. Y la respuesta siempre ha sido maravillosa. Puedo decir que en todos los casos la actitud y el tono cambiaban para mejor. Y yo he vuelto en cada ocasión a encontrar más fuerzas para seguir adelante. Quería agradeceros por estar ahí, por vuestra vida y testimonio que ilumina y me anima a transmitir esa misma vida a los demás.



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viernes, 1 de mayo de 2020

PURIFICADOS VIVIENDO LA PALABRA

PALABRA DE VIDA                         MAYO 2020
  

«Vosotros estáis ya limpios
gracias a la Palabra que os he anunciado»
(Jn 15, 3)

Después de la última cena con los apóstoles, Jesús sale del Cenáculo y se encamina al Monte de los Olivos. Lo acompañan los Once: Judas Iscariote ya se ha ido, y pronto lo traicionará.
Es un momento dramático y solemne. Jesús pronuncia un largo discurso de despedida: quiere decir cosas importantes a los suyos, entregarles palabras que no olviden.
Sus apóstoles son judíos, conocen las Escrituras, y a ellos les recuerda una imagen muy familiar: la planta de la vid, que en los textos sagrados representa al pueblo hebreo, objeto de preocupación de Dios como su labrador atento y experto. Ahora el propio Jesús (cf. Jn 15, 1-2) habla de sí mismo como vid que transmite la savia vital del amor del Padre a sus discípulos. Y ellos deben preocuparse sobre todo de permanecer unidos a Él.

«Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado».

Un modo de permanecer unidos a Jesús es acoger su Palabra. Esta permite a Dios entrar en nuestro corazón para «purificarlo», es decir, limpiarlo del egoísmo y hacerlo apto para dar frutos abundantes y de calidad.
El Padre nos ama y sabe mejor que nosotros qué nos hace ligeros y libres para caminar sin el peso inútil de nuestros apegos, de juicios negativos, del buscar con afán nuestro interés, de hacernos la ilusión de tener todo y a todos bajo control. En nuestro corazón también hay aspiraciones y proyectos positivos, pero que podrían ocupar el lugar de Dios y hacernos perder el arrojo generoso de la vida evangélica. Por ello Él interviene en nuestra vida a través de las circunstancias y permite a veces experiencias dolorosas, tras las cuales se esconde siempre su mirada de amor.
Y el fruto sabroso que el Evangelio promete a quienes se dejan escamondar por el amor de Dios es la plenitud de la alegría[1]. Una alegría especial que florece también entre lágrimas, desborda del corazón e inunda el terreno circundante. Es un pequeño anticipo de la resurrección.

«Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado».

Vivir la Palabra nos hace salir de nosotros mismos e ir con amor al encuentro de los hermanos, comenzando por los más cercanos: en nuestras ciudades, en la familia, en el entorno en que vivimos. Es una amistad que se transforma en una red de relaciones positivas y que tiende a hacer realidad el mandamiento del amor recíproco, que construye la fraternidad.
Meditando en esta frase del Evangelio, escribe Chiara Lubich: «Entonces, ¿cómo vivir para merecer también nosotros el elogio de Jesús? Poniendo en práctica cada Palabra de Dios, nutriéndonos de ella a cada instante, haciendo de nuestra existencia una obra de reevangelización continua. Para llegar a tener los mismos pensamientos y sentimientos de Jesús, para revivirlo en el mundo, para mostrar, a una sociedad atrapada con frecuencia en el mal y en el pecado, la divina pureza, la transparencia que da el Evangelio.
»Además, durante este mes, si es posible (si los demás comparten nuestras intenciones), procuremos poner en práctica en particular esa palabra que expresa el mandamiento del amor recíproco. Pues para el evangelista Juan […] hay un vínculo entre la Palabra de Cristo y el mandamiento nuevo. Según él, en el amor recíproco es donde se vive la palabra con sus efectos de purificación, de santidad, de impecabilidad, de fruto, de cercanía con Dios. El individuo aislado es incapaz de resistirse largo tiempo a las incitaciones del mundo, y en cambio en el amor mutuo encuentra el ambiente sano capaz de proteger su existencia cristiana auténtica»[2].

LETIZIA MAGRI





[1] Cf. Jn 15, 11.
[2] C. Lubich, Palabra de vida, mayo de 1982, en Palabras de vida (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020 (próxima publicación).


N.B.: Aquí puedes encontrar también la Palabra de Vida 
 y en MP3 para escuchar en el móvil.

en más de 30 idiomas.