viernes, 28 de noviembre de 2014

BUSCA LA FUENTE

VIDA DE LA PALABRA                    últimas semanas de NOVIEMBRE
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de noviembre («En Ti está la fuente viva», Sal 36, 10):
1.-        El lunes, en el tren de cercanías diario, (hay 4 asientos, en frente de 2 en 2), a mi derecha quedaba el pasillo ancho y a mi izquierda junto a la ventana había un sitio libre, pero estorbado por una gran maleta de la señora que estaba enfrente. Había bastante gente de pie y, en la primera estación, otra señora que acaba de subir, pide si se puede sentar ahí: “sí, pero va a ir estrecha porque está mi maleta”, le contesta la otra. Entonces la recién llegada amablemente le dice que ella misma le saca la maleta al pasillo. La otra pone mala cara y yo, con mucha delicadeza, insinúo que hay mucha gente de pie y ella va ocupando dos sitios, y que nosotros le cuidamos la maleta. Se enfada, toma la maleta y se queda de pie en el pasillo. Yo me muevo hacia mi izquierda, hacia la ventanilla, dejando así libre mi asiento junto al pasillo y le digo a la señora que se siente ahí y así puede tener la maleta al lado. Ella, sin embargo, se queda de pie.
            En fin… me quedé un poco mal y en el fondo del alma le dije al Señor “en Ti está la fuente viva, no me puedo quedar apesadumbrado”. Entonces aproveché la circunstancia
para entablar conversación con la que acababa de sentarse, tratando de “quitar hierro” al asunto con simplicidad. Poco después, partiendo de que uno de sus hijos en el verano recibirá la primera Comunión, se entabló un animado diálogo, (tanto, que se notaba también que las otras 2 personas que sentadas a nuestros lados escuchaban). El viaje se hizo breve y se entabló amistad. De todo, al final, se puede obtener algo positivo.
           
2.-           Este mes, ante distintas circunstancias, problemas, dolores… que me eran confiados o que yo me enteraba, la Palabra de Vida me ayudaba a recurrir a Dios con sencillez y declararle “en Ti está la fuente viva” para, desde ahí, tratar de escuchar, ayudar, solucionar… o, a veces, sintiendo no poder hacer nada, rezar con más intensidad y confianza (incluso a medianoche las múltiples veces que me desvelaba estas semanas). Y cada día, encontraba una “fuente” en la que podía beber y me daba cuenta que el manantial era Dios: algo que leía, algo que me compartían, una conversación intrascendente pero que en el fondo traía “miga”, una confesión pero que yo notaba detrás algo que me iluminaba o me purificaba, un gesto amable observado a la gente… Y todo servía para “calmar la sed” o para que con mi escucha silenciosa o mi consejo, muchos encontraran algo de “agua” para la travesía de su particular desierto.
P.ej., el martes, encuentro este texto de S. Agustín: “Os lo ruego, amemos juntos, corramos juntos el camino de nuestra fe; deseemos la patria celestial, suspiremos por ella, sintámonos peregrinos en este mundo. ¿Qué es lo que veremos entonces?...: En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Entonces llegarás a la fuente con cuya agua has sido rociado; entonces verás al descubierto la luz cuyos rayos, por caminos oblicuos y sinuosos, fueron enviados a las tinieblas de tu corazón, y para ver y soportar la cual eres entretanto purificado. Queridos - dice el mismo Juan-, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es”.
O en varias ocasiones, luego me llamaban y me decían: “no sabes el bien que me has hecho…”.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de noviembre («En Ti está la fuente viva», Sal 36, 10) y  la de octubre  («Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás», Jn 6, 35):
1.-        “a mi hija mayor la han colocado en el cole junto a una niña con la que no tenía relación porque se reía de ella: en fin, esas pequeñas historias que Dios pone ya a los niños para aprender. Al atardecer solemos pasear juntas y me preguntó: "Jo, mamá, ¿por qué me ha tenido que tocar sentarme con la única niña que no me gusta?”. Yo le dije:
"para que desarrolles tu paciencia poco a poco, porque cuando seas mayor te va a hacer falta mucha paciencia". Hoy le voy a dejar la frase...: "en esa niña también está Dios. ¿Te has parado a encontrarlo?".  Y se la voy a acompañar con la Palabra de vida en dibujos para adolescentes que me acabas de mandar

2.-        “también hemos visitado bodegas y otros pueblos muy bonitos. Y el paisaje espectacular... los viñedos con las hojas de color rojo y dorado. Todo invitaba a dar gracias a Dios por la naturaleza y todo lo que había creado por amor para nosotros

3.-        “ENCANTADA CON LA FRASE: SI ES QUE LA PALABRA ESTÁ VIVA.
MIRA COMO SERÁ: TAN SOLO LLEVO DOS DÍAS EN UN VOLUNTARIADO CON POBRES Y MENDIGOS, A LOS QUE ESTE “MUNDO” LLAMARÍA “DESHECHOS DE LA SOCIEDAD”.
ME METO EN UN VOLUNTARIADO PORQUE ES LO QUE ME PONE EL SEÑOR EN EL CORAZÓN. Y TANTO ME AMA, TANTO NOS AMA, QUE LE PIDO QUE ME ENSEÑE A VERLE, A ENCONTRARLE EN LOS POBRES. TANTO ME AMA EL SEÑOR, TANTO NOS AMA QUE ME COMPLACE EN MI PETICIÓN... SABIENDO QUE LO QUE TENGO QUE LLEVARLES ES TODO LO QUE TENGO EN MI CORAZÓN, ES DECIR, AL SEÑOR, SU REINO DE AMOR. LES MIRO CON TERNURA Y AMOR PORQUE EN ELLOS Y CADA UNO DE ELLOS ESTÁ EL SEÑOR. NECESITO ABRAZARLES, ANIMARLES, DARLES PALABRAS DE ESPERANZA Y AMOR DENTRO DE LO TORPE Y DÉBIL QUE PUEDA SER. HACERLES VER QUE EN ELLOS ESTÁ EL SEÑOR... COMO YO LO VEO. CÓMO RESPONDEN... CON UNA SONRISA SINCERA ARRANCADA DE LO MÁS PROFUNDO DE SU CORAZÓN, DESTROZADO LA MAYOR PARTE DE LAS VECES, Y CÓMO RESPONDEN CON UN “¡QUE DIOS TE BENDIGA!”. NO TE PUEDES IMAGINAR CÓMO ME CAEN LAS LÁGRIMAS CADA VEZ QUE RECUERDO  ESAS PALABRAS,... PORQUE YO NO HICE NADA, FUE EL SEÑOR EL QUE OBRÓ CONMIGO, EN MÍ

4.-        “al terminar, algunos de clase nos fuimos a tomar algo con la profesora. Dijeron de ir a una cervecería enfrente del Cristo de Medinaceli y... comentarios...: “en la iglesia no, ahí no nos van a dar nada”, etc... No  me pareció oportuno decir nada, pero no me reí con esos comentarios.
Sin embargo, deseaba manifestar que yo sí creía, que una iglesia es para mí lo más sagrado, porque está el Señor. Así que me entró una especie de desazón... Y el Señor, que está pendiente de todo...: al salir de la cervecería alguien quiso entrar por "ver" esa iglesia tan conocida. Inmediatamente dije que yo también quería entrar. Al final entraron todos. Hice una genuflexión ante el Señor en el sagrario y todo lo que quería transmitirles lo pude hacer en ese pequeño gesto. Para mí fue un regalo del Señor. Quería manifestar delante de ellos mi amor por Él y no supe hacerlo con palabras y Él (que vio mi deseo de corazón) me dio la oportunidad de hacerlo con ese gesto. Por la noche me dormí pensando en su infinito amor


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de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ


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viernes, 21 de noviembre de 2014

POLÍTICO Y... ¡SANTO!

Vice-Primer Ministro de la República Checa
 en los años posteriores a la "revolución de terciopelo". Recordamos el 15 aniversario del fallecimiento
de un hombre de diálogo incansable para la unidad de su país. 

"Nunca olvidaré la sonrisa con la que me saludaba cuando a altas horas de la noche regresaba a casa cansado... A pesar de sus pocas horas de sueño, nunca perdía la Misa bien pronto cada mañana ... No traía al focolar los problemas de la política, aunque en algunas circunstancias sí nos preguntaba nuestro parecer. De hecho, a menudo tenía que nadar contracorriente, pero nunca he visto en él odio hacia sus oponentes".
"Saliendo por la mañana hacia el trabajo nos saludaba diciendo: “Siempre, en seguida, con alegría”. Era su manera de decir que estaba listo para acoger cualquier situación difícil que el día le fuera reservando. Esta actitud era el verdadero secreto de su vida que hizo posible el diálogo con todo el mundo, a menudo en situaciones difíciles”. Así lo recuerdan dos focolarinos del focolar al que pertenecía Josef Lux.

Nacido el 1 de febrero de 1956, se encontró con la espiritualidad de Chiara Lubich a finales de los 70, en Chocen, su ciudad natal en el este de Bohemia, donde trabajó como zootécnico en una cooperativa agrícola. En el 86, ya casado con Vera, siente en el corazón la llamada a seguir a Jesús en el focolar. Chiara Lubich le indica una frase del Evangelio que guíe su vida: "Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios" (Mt 22, 21).

Los acontecimientos de noviembre de 1989, seguidos por la caída del comunismo, cambian su vida de una manera decisiva. Desde el inicio del proceso de cambio político es uno de los organizadores de las manifestaciones en las calles, y en enero del 90 fue elegido para el Parlamento Nacional por el Partido Popular. Su decisión de entrar en la política es el resultado de una profunda reflexión. Está, de hecho, convencido de que esta se puede purificar por personas dispuesta a la ofrenda personal.

En septiembre del 90, después de un brillante discurso ante el Congreso del Partido Popular, fue elegido Presidente. Él trabaja para la transformación de esta agrupación política en un partido moderno de orientación cristiana. En su despacho, dominado por una gran imagen de Jesús en la cruz. Quiere tenerlo siempre delante, especialmente durante las intensas negociaciones en su exigente trabajo.
En el 92 fue elegido como Diputado y se convirtió en Vice-Primer Ministro y Ministro de Agricultura del Gobierno checo Adjunto hasta el 98, resultando para muchos un "signo de contradicción": estimado por muchos de los que comparten sus opciones y rechazado por los opositores políticos.
Vera y sus seis hijos son un gran apoyo para él.

          En el 98 el anuncio de una grave enfermedad: leucemia. La noticia provoca una cadena de solidaridad: muchos ciudadanos de la República Checa y de otros lugares se ofrecen como donantes potenciales de médula ósea. A pesar de que es muy difícil encontrar uno adecuado, Josef es feliz porque esto va a enriquecer la base de datos de posibles donantes que ayuden a otros enfermos. Finalmente, en Italia se encuentra un donante adecuado y se decide realizarle la intervención quirúrgica en Seattle (EE.UU.).

La operación tiene éxito, pero durante la convalecencia sufre una infección y su estado empeoró.
Llegan a Seattle a los niños, acompañados por un focolarino sacerdote que celebra la Misa en su habitación. Hay momentos vividos en una atmósfera espiritual especial. Repite a menudo ofreciendo su dolor para difundir el Reino de Dios y para los jóvenes. Chiara Lubich le sigue de cerca y asegura su oración diaria.
Con Vera y los niños se dan la mano, cantan y rezan el Salmo favorito de Josef: "Mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío" (Salmo 90, 2). Aunque consciente de la gravedad de su situación permanece sereno y nos pide que oremos por él. Y repite: "Sonríe, no llores" -una frase que se convertiría en su testamento.
         
Chiara Lubich, al anunciar su fallecimiento el 21de noviembre de 1999, expresó el deseo de que tanto Josef  Lux como Igino Giordani sean los protectores del Movimiento Politico por la Unidad (MPpU).
El primer "milagro" que suscita su partida es un momento de unidad en todo el país, casi nunca visto después de la "revolución de terciopelo", en los periódicos, en la radio y en la televisión: todo el mundo -incluyendo a sus oponentes políticos- expresan estima por él y por los valores que defendía y difundía en su función pública. Hay muchos que descubren su figura de "hombre de Estado", pero también de cristiano que ha bebido de la fe en Dios la fuerza de su acción en favor de su país.
Está introducida su causa de beatificación.


(Traducción mía.

domingo, 16 de noviembre de 2014

CULTURA DEL ENCUENTRO

Te ofrezco varios textos que nos ayuden a profundizar y vivir mejor la Palabra del mes:

CULTURA DEL ENCUENTRO
Ser llamados por Jesús, llamados para evangelizar y, tercero, llamados a promover la cultura del encuentro. En muchos ambientes, y en general en este humanismo economicista que se nos impuso en el mundo, se ha abierto paso una cultura de la exclusión, una «cultura del descarte». No hay lugar para el anciano ni para el hijo no deseado; no hay tiempo para detenerse con aquel pobre en la calle. A veces parece que, para algunos, las relaciones humanas estén reguladas por dos «dogmas»: eficiencia y pragmatismo. …tengan el valor de ir contracorriente de esa cultura. ¡Tener el coraje! Acuérdense… El encuentro y la acogida de todos, la solidaridad, es una palabra que la están escondiendo en
esta cultura, casi una mala palabra, la solidaridad y la fraternidad, son elementos que hacen nuestra civilización verdaderamente humana.
Ser servidores de la comunión y de la cultura del encuentro. Los quisiera casi obsesionados en este sentido. Y hacerlo sin ser presuntuosos, imponiendo «nuestra verdad», más bien guiados por la certeza humilde y feliz de quien ha sido encontrado, alcanzado y transformado por la Verdad que es Cristo, y no puede dejar de proclamarla.
Queridos hermanos y hermanas, estamos llamados por Dios, con nombre y apellido, cada uno de nosotros, llamados a anunciar el Evangelio y a promover con alegría la cultura del encuentro. La Virgen María es nuestro modelo. En su vida ha dado el «ejemplo de aquel amor de madre que debe animar a todos los que colaboran en la misión apostólica de la Iglesia para engendrar a los hombres a una vida nueva» (LG 65).
Le pedimos que nos enseñe a encontrarnos cada día con Jesús. Y, cuando nos hacemos los distraídos, que tenemos muchas cosas, y el sagrario queda abandonado, que nos lleve de la mano. Pidámoselo. Mira, Madre, cuando ande medio así, por otro lado, llévame de la mano. Que nos empuje a salir al encuentro de tantos hermanos y hermanas que están en la periferia, que tienen sed de Dios y no hay quien se lo anuncie. Que no nos eche de casa, pero que nos empuje a salir de casa. Y así que seamos discípulos del Señor. Que Ella nos conceda a todos esta gracia.
PAPA FRANCISCO, Homilía en la JMJ con obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas, Catedral de San Sebastián, Río de Janeiro, Sábado 27 julio 2013



LA IGLESIA ES EL CUERPO DE CRISTO
Cuando se quiere poner de relieve cómo los elementos que componen una realidad están estrechamente unidos unos con otros y forman juntos una sola cosa, se usa a menudo la imagen del cuerpo. A partir del apóstol Pablo, esta expresión se aplicó a la Iglesia y se reconoció como su rasgo distintivo más profundo y más hermoso…
la Iglesia, es una obra maestra, la obra maestra del Espíritu, quien infunde en cada uno la vida nueva del Resucitado y
nos coloca uno al lado del otro, uno al servicio y en apoyo del otro, haciendo así de todos nosotros un cuerpo, edificado en la comunión y en el amor.
La Iglesia, sin embargo, no es solamente un cuerpo edificado en el Espíritu: la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Y no se trata sencillamente de un modo de decir: ¡lo somos de verdad! …En el sacramento del Bautismo, en efecto, Cristo nos hace suyos, acogiéndonos en el corazón del misterio de la cruz, el misterio supremo de su amor por nosotros, para hacernos luego resucitar con Él, como nuevas criaturas…  … y nos une íntimamente entre nosotros, como miembros del mismo cuerpo, del cual Él es la cabeza.
Lo que brota de ello, entonces, es una profunda comunión de amor.
… somos su cuerpo, ese cuerpo que nada ni nadie puede ya arrancar de Él y que Él recubre con toda su pasión y todo su amor, precisamente como un esposo con su esposa. Este pensamiento, sin
embargo, debe hacer brotar en nosotros el deseo de corresponder al Señor Jesús y compartir su amor entre nosotros, como miembros vivos de su mismo cuerpo…
…el apóstol Pablo dio a los corintios algunos consejos concretos que son válidos también para nosotros: no ser celosos, sino apreciar en nuestras comunidades los dones y la cualidades de nuestros hermanos… Todo esto divide, hace daño,… es un corazón que nunca es feliz, es un corazón que divide a la comunidad... Y cuando surgen en mí los celos —porque surgen en todos, todos somos pecadores—, debo decir al Señor: «Gracias, Señor, porque has dado esto a aquella persona». Apreciar las cualidades, estar cerca y participar en el sufrimiento de los últimos y de los más necesitados; expresar la propia gratitud a todos. El corazón que sabe decir gracias es un corazón bueno, es un corazón noble, es un corazón que está contento. Os pregunto: ¿Todos nosotros sabemos decir gracias, siempre? No siempre porque la envidia y los celos nos frenan un poco. Y, por último, el consejo que el apóstol Pablo da a los corintios y que también nosotros debemos darnos unos a otros: no considerarse nadie superior a los demás. ¡Cuánta gente se siente superior a los demás! También nosotros, muchas veces decimos como el fariseo
de la parábola: «Te doy gracias Señor porque no soy como aquel, soy superior». Pero esto no es bueno, no hay que hacerlo nunca. Y cuando estás por hacerlo, recuerda tus pecados, los que nadie conoce, avergüénzate ante Dios y dile: «Pero tú Señor, tú sabes quién es superior, yo cierro la boca». Esto hace bien. Y siempre en la caridad considerarse miembros unos de otros, que viven y se entregan en beneficio de todos.
… invocamos también nosotros al Espíritu Santo, para que su gracia y la abundancia de sus dones nos ayuden a vivir de verdad como cuerpo de Cristo, unidos, como familia, pero una familia que es el cuerpo de Cristo, y como signo visible y hermoso del amor de Cristo.
PAPA FRANCISCO, Audiencia general, Plaza de San Pedro
Miércoles 22 de octubre de 2014



CADA UNO, TEMPLO VIVO DE SU AMOR
el templo de Dios no es solamente un edificio hecho de ladrillos, es su cuerpo hecho de piedras vivas. En la fuerza del Bautismo, cada cristiano, forma parte del "edificio de Dios". Es más, se convierte en la Iglesia de Dios… …cada uno de nosotros ser coherente con el don de la fe y cumplir un camino de testimonio
cristiano… realizar en nuestra vida esta coherencia cotidiana. ¡Este es un cristiano!, no tanto por lo que dice, sino por lo que hace…
… una fe que obra a través de la caridad. Van juntas ¿eh? También hoy la Iglesia es llamada a ser en el mundo la comunidad que, arraigada en Cristo por medio del Bautismo, profesa con humildad y valentía la fe en Él, testimoniándola en la caridad. … La caridad es la expresión de la fe. Y también la fe es la explicación y fundamento de la caridad.
… meditar sobre la comunión de todas las Iglesias, es decir, esta comunidad cristiana, por analogía nos estimula a comprometernos para que la humanidad pueda superar las fronteras de la enemistad y de la indiferencia, a construir puentes de comprensión y de diálogo, para hacer del mundo entero una familia de pueblos reconciliados entre ellos, fraternos y solidarios. De esta nueva humanidad, la Iglesia misma es signo de anticipación, cuando vive y difunde con su testimonio el Evangelio, mensaje de esperanza y de reconciliación para todos los hombres.
Invocamos la intercesión de María Santísima, para que nos ayude a convertirnos, como ella, en "casa de Dios", templo vivo de su amor.
PAPA FRANCISCO, Ángelus, Plaza de San Pedro,
domingo 9 noviembre 2014



LA UNIDAD: DON Y RESPONSABILIDAD
este encuentro anual que os reúne no sólo de países diversos, sino de distintas Iglesias y Comunidades eclesiales, es una expresión, un fruto de lo que produce el amor a la Palabra de Dios y la voluntad de conformar la existencia con el Evangelio: estas actitudes suscitadas y acompañadas por la gracia del Espíritu Santo hacen germinar muchas iniciativas, hacen florecer sólidas amistades y momentos fuertes de fraternidad y de compartir. Os animo a atesorar esta rica experiencia y a proseguir con
ánimo…
buscar con renovado empeño, con constancia y paciencia las vías que conducen hacia la unidad, “para que el mundo crea” (cfr. Jn 17, 21), y para que nosotros en primer lugar podamos estar colmados de confianza y ánimo. Y entre estas vías hay uno que es un camino maestro, y es precisamente la Eucaristía como misterio de comunión. Desde su Primera Carta a los Corintios –en la que el tema de la división es prioritario- el apóstol Pablo indica claramente la Cena del Señor como momento central en la vida de la comunidad, “momento de la verdad”: allí se verifica en su máxima medida el encuentro entre la gracia de Cristo y nuestra responsabilidad; allí, en la Eucaristía, nosotros sentimos claramente que la unidad es don, y que al mismo tiempo es responsabilidad, responsabilidad grave (cfr. 1 Cor 11, 17-33).
… deseo que vuestro encuentro produzca frutos abundantes de crecimiento
(traducción mía)
PAPA FRANCISCO, Discurso a los participantes del Encuentro Ecuménico
de Obispos amigos del Movimiento de los Focolares,  7 noviembre 2014










viernes, 14 de noviembre de 2014

TORRENTES DE AGUA VIVA

VIDA DE LA PALABRA              primera mitad de NOVIEMBRE
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de noviembre:
1.-        Me ofrecí para recoger a un conocido a las 21:45 en el aeropuerto, (aunque no me gusta conducir de noche y menos con lluvia). Para empezar, el avión despegó tarde y no aterrizó hasta las 23:15. Aproveché el tiempo en casa para hacer algunas llamadas a gente que, si no es a esas horas, no los localizo: verdaderamente (le decía yo al Señor), “en Ti está la fuente viva”, porque me sentía lleno de alegría en las conversaciones sin prisas (y esperando amar a otro prójimo luego yendo a recogerlo).
Cuando llegué al aparcamiento de Barajas, todavía tardaron más de una hora en salir las maletas. Traté de no impacientarme (además, se me estaba acabando la batería del móvil) y cuando nos llamábamos de no mostrar malestar para que no se sintiera mal: era
el modo de decirle a Dios “en Ti está la fuente viva”. Recé, además, ampliamente el rosario. Como me estaba quedando helado esperando en el coche, salí con el paraguas a pasear. Cuando le dan las maletas, el problema, (aparte de… ¡reconocernos!, puesto que sólo lo vi en la Mariápolis hace año y medio), fue encontrar una puerta abierta en el aeropuerto: nos veíamos a través de las amplias vidrieras, pero todas estaban cerradas (desde las 23:00) y nadie a quien preguntar. Ya, por fin, a la 1:30 logró salir y a pesar del sueño que tenía yo, me mostré alegre para que no se preocupara.
Al llegar a casa sospeché que él no habría cenado, así que le preparé algo. En fin, a las 2 y algo logré irme a la cama (que no dormir inmediatamente por tanto trasiego). A las 6:20, como todos los días, sonó mi despertador: estaba contento, aunque temí pasar el día cansado y apagado, pero no, (¡“en Ti está la fuente viva”!). Algo de “bajón” sí que tuve los 2 días posteriores, pero la PdV me ayudaba a dialogar con el Señor y así disimularlo.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de noviembre («En Ti está la fuente viva», Sal 36, 10) y  la de octubre   («Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás», Jn 6, 35):
1.-         “gracias, Paco, por tus "Palabras de vida". No sé si eres consciente del bien que suponen esos "recordatorios". En el diario vivir, unas veces uno está pleno de fuerzas, pero otras se está cansado, de vivir, de pensar, de luchar y de rezar... Y entonces me ha llegado la Palabra: en TI está la
Fuente viva, el encuentro con Él en lo profundo, el recordar: "Él en mí y yo en Él"... Y he sentido de nuevo el brotar del manantial que surge de mi interior más profundo
                  
2.-        “gracias por todo. Pedí mucho por la Asamblea: lo importante es que estaba el Espíritu Santo.
Hace unos días quedo con una madre y su hija, pues tenía que hacerles de “taxista”. Les cuento que he visto a una persona, me ha preguntado de qué pueblo es tu hermano; ella me dice: “te lo habrá preguntado por si le he mentido”. Le digo: “no creo, no hay que pensar mal”. Ella empezó a divagar y le contesto: “no te lleves mal rato, piensa positivo”. Ella me dice: “tú que sabes”, y me llamó de todo menos bonita, (y a su hija también, porque me daba la razón).
Llegamos al supermercado y nos dice: “buscaos la vida”. A las dos nos quedó mal cuerpo, (yo me decía un “por Ti, Señor”), y me acordaba de Chiara: “calla y pon un poco de Paz”. Me callé y se fue. Cuando terminamos, la esperamos. Las llevé a cada una a su casa. Ella nos dijo: “¡ala, iros a paseo!”. Con la hija traté de hablar un rato; le dije: “todos tenemos un mal día; déjala que se la pase”.
Al día siguiente la llamó y le colgó el teléfono. Yo le dije: “la llamaré mañana”. Pero en mi interior no estaba bien, porque me decía: “esto no es el Evangelio: no puedo ir al altar si no me reconcilio con el hermano”. Al día siguiente me fui a misa y le pedí al Señor que me ayudara para que me inspirara las palabras adecuadas, porque hay que saber: ella es muy buena, pero si el día no lo tiene bueno… (pero eso nos pasa a muchos). Salgo de misa y la llamo. Me contesta bien. La invito a salir y tomarnos un café. En el café me dice: “dame un beso, pues creo que me pasé el otro día”. “No importa: todos tenemos malos días”. Todas contentas. Yo sigo fiándome de Jesús

3.-        “gracias, muchas gracias... no contesto por falta de tiempo. En estos días en los que, como todos los años, repito la experiencia de ir a un trabajo al lado de compañeros
enfrentados y especialmente viviendo la experiencia de tener que trabajar en estrecha relación con uno de ellos que lleva años quemándome y haciendo mi trabajo realmente difícil.......... mi único sustento y alivio es la palabra de Dios. Por ello... gracias, ahora entenderás que me vienen más que bien tus mensajes

4.-        “llevo algún tiempo sin contestarte a tus mensajes y eso no quiere decir que no los siga y aprecie en su contenido, que muchas veces parecen casualmente coincidir con las necesidades que uno tiene en cada momento
…desde mediados de agosto no estoy bien y los médicos… no lograban acertar con lo que me pasaba…, hasta que… hay que cambiarme el marcapasos por otro más complejo y parece ser que eso coadyuvará a solucionar en gran parte los problemas. El miércoles que viene, si Dios quiere, iré otra vez para allá a fin de que lo puedan implantar.
          Todo este contratiempo me ha servido entre otras cosas, por una serie de circunstancias, para leer varias veces la poesía de Stª Teresa en la que pregunta "¿qué
queréis hacer de mí?" y, sin despreciar ni uno solo de los versos que la componen, me ha impactado mucho (y no por ser desconocido) el que diciendo "dadme muerte o, dadme vida, salud o enfermedad... que a todo digo que sí ¿Qué queréis hacer de mí?” ¡Cómo me gustaría poder llegar a esa entrega total y sin condiciones!

          Ten por seguro que recé para que fuera fructífero el viaje a Roma

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viernes, 7 de noviembre de 2014

Retiro Espiritual Adviento 2014

Ejercicios Espirituales 12-14 diciembre 2014

         Retiro espiritual de fin de semana, (desde viernes 12 diciembre de 2014 a las 19:30 h., a domingo día 14 a las 18:00 h.) en el Centro Mariápolis (=ciudad de María) de Las Matas (Madrid).

         En cada tanda suelen participar entre 20 y 40 personas, (la mayoría de Madrid y alrededores, pero también de Granada, Valencia, Burgos... de toda España).
         Se busca hacer una experiencia personal y comunitaria de unión con Dios a través de la oración, la meditación, el silencio y los momentos de comunión.
         Hay que traer Biblia (o al menos Nuevo Testamento) y, si gusta tomar apuntes, cuaderno y bolígrafo. Habrá celebración de la Misa los 3 días (incluido el de llegada).
         El precio de participación más pensión completa es en total 95 €, (en caso de solicitar habitación individual, 110 €); el precio se puede hacer efectivo a la llegada.

         También hoy, María y José en tiempos modernos, custodiarían a Jesús en medio de ellos. También hoy, el Verbo, quiere venir a habitar entre los suyos, hombres y mujeres de nuestro tiempo, por el amor recíproco cristiano vivido con sencillez y radicalidad: entonces, cada día, puede ser Navidad.

         Más información e inscripciones: corunum@focolares.org

sábado, 1 de noviembre de 2014

FUENTE VIVA: DIOS

PALABRA DE VIDA                                  Noviembre 2014

«En Ti está la fuente viva»
(Sal 36, 10)
 […] Esta Palabra de la Escritura nos dice algo tan importante y vital, que es un instrumento de reconciliación y de comunión.
Ante todo nos dice que una sola es la fuente de la vida: Dios. De Él, de su amor creativo, nació el universo y se convirtió en la casa del hombre.
Él nos da la vida con todos sus dones. El salmista, que conoce las asperezas y la aridez del desierto y sabe lo que supone una fuente de agua con la vida que florece a su alrededor, no podía encontrar una imagen más bella para cantar a la creación, que nace como un río del seno de Dios.
Y entonces brota del corazón un himno de alabanza y gratitud. Este es el primer paso necesario, la primera enseñanza que podemos extraer de las palabras del salmo: alabar y dar gracias a Dios por su obra, por las maravillas del cosmos y por ese hombre que vive y que es su gloria y la única criatura capaz de decirle:

«En ti está la fuente viva».

Pero al amor del Padre no le bastó con pronunciar la Palabra con la que todo fue creado. Quiso que su misma Palabra asumiese nuestra carne. Dios, el único Dios verdadero, se hizo hombre en Jesús y trajo a la tierra la fuente de la vida.
La fuente de todo bien, de todo ser y de toda felicidad vino a establecerse entre nosotros para que la tuviésemos, por decirlo así, al alcance de la mano. «Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10, 10). Él ha llenado de Sí mismo todo tiempo y espacio de nuestra existencia. Y ha querido permanecer con nosotros para siempre, de modo que podamos reconocerlo y amarlo bajo las apariencias más variadas.
A veces nos da por pensar: «¡Qué estupendo sería vivir en
tiempos de Jesús!». Pues bien, su amor inventó un modo de permanecer no en un rinconcito de Palestina, sino en todos los puntos de la tierra: Él se hace presente en la Eucaristía, tal como prometió. Y allí podemos acudir para nutrirnos y renovar nuestra vida.

«En ti está la fuente viva».

Otra fuente de la que podemos obtener el agua viva de la presencia de Dios es el hermano, la hermana. Cada prójimo, en especial el necesitado que pasa a nuestro lado, si lo amamos, no lo
podemos considerar un beneficiario, sino un benefactor, porque nos da a Dios. En efecto, amando a Jesús en él –«Tuve hambre…, tuve sed…, fui forastero…, estuve en la cárcel…» (cf. Mt 25, 31-40)–, recibimos a cambio su amor, su vida, pues Él mismo, presente en nuestros hermanos y hermanas, es su fuente.
También es un manantial rico de agua la presencia de Dios dentro de nosotros. Él siempre nos habla, y está en nuestra mano escuchar su voz, que es la voz de la conciencia. Cuanto más nos esforcemos en amar a Dios y al prójimo, más fuerte se hará su voz en nosotros y aventajará a todas las demás. Pero hay un momento privilegiado en que, como nunca, podemos acudir a su presencia dentro de nosotros: cuando rezamos y procuramos ahondar en la relación directa con Él, que habita en lo profundo de nuestra alma. Es como un torrente de agua profunda que no se seca nunca, que está siempre a nuestra disposición y que puede saciarnos en todo momento. Bastará con cerrar un instante los postigos del alma y recogernos para encontrar esta fuente, incluso
en medio del desierto más árido. Hasta alcanzar esa unión con Él en la cual sintamos que ya no estamos solos, sino que somos dos: Él en mí y yo en Él. Y sin embargo somos uno –por un don suyo– como el agua y la fuente, como la flor y su semilla.

[…] La Palabra del salmo nos recuerda, pues, que solo Dios es la fuente de la vida, es decir, de la comunión plena, de la paz y de la alegría. Cuanto más bebamos de esa fuente, cuanto más
vivamos de esa agua viva que es su Palabra, más nos acercaremos unos a otros y viviremos como hermanos y hermanas. Entonces se hará realidad, como sigue diciendo el salmo, que «tu luz nos hace ver la luz», esa luz que la humanidad espera.