miércoles, 31 de mayo de 2023

AMAOS DE CORAZÓN MUTUAMENTE

 VIDA DE LA PALABRA                         últimas semanas de MAYO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2): 

1.-        El domingo pude finalmente ir a las previstas ordenaciones sacerdotales. Tuve que esperar a esa misma mañana para que se constituyera la mesa electoral, pues yo estaba designado como suplente de presidente de mesa.

Esperando también como suplentes, encontré otros 3 conocidos con quienes pude charlar amigablemente, 2 de ellas, vecinas entre sí, (aunque no se conocían: yo laspresenté), y del Centro Mariápolis. Fue un rato bonito de charla amistosa y de fe. Cuando ya nos liberaron a ellas y a mí, como yo sabía que una de ellas no tiene coche, (su barrio está a media hora andando del colegio electoral), y había empezado a chispear, le pedí a la otra que la llevara en su coche.

            A la ordenación se venía un focolarino, (que también estaba pendiente de si yo me tenía que quedar en la mesa o no). Fue bonito, pues, continuar en “clima” de “Jesús en medio” por ese amor cristiano recíproco las 4 horas largas de viaje, (por lo que, además, no se me hizo pesado conducir todo el tiempo tanto a la ida, -con varios “diluvios” incluidos- como a la vuelta), preguntándole a menudo si necesitaba que parásemos o si tenía frío o calor.

            Fue todo uno llegar allí al Seminario y sentirse en familia, (“notar” esa presencia del Resucitado en medio), tanto por un gran amigo sacerdote (formador ahí), como  por varias del focolar ahí contiguo, como por algunos de los ordenandos.

            La ceremonia se preveía bastante más larga de lo que ya lo sería por sí misma y traté de vivirla por un lado poniéndome en la piel de los que estaban siendo ordenados, (lo cual me hizo saborearla desde lo que conozco de sus corazones) como recordando yo (y de alguna manera renovando con ilusión) mi propia ordenación hace ya casi 34 años. Lo mismo la primera Misa de uno de ellos al día siguiente.

            Pudimos hacer algo de turismo, pero poniendo antes que a nosotros la rodilla del compañero de viaje, que se le había resentido mucho. Era bonito pensar primero en él a cada momento.

Me emocionó poder rezar ante el arca que contiene el Santo Sudario, (lienzo, especie de capucha, que pusieron sobre la cabeza de Jesucristo nada más morir mientras lo bajaban de la cruz).

Comida y cena realizadas en el focolar nos envolvían a unas y otros también en ese aire de familia que rezuma divino.

            Así que, 48 horas de unidad, de presencia de Jesús en medio de una manera o de otra. ¡Ah!: a pesar de las previsiones de lluvia, no nos hizo falta en ningún momento el paraguas.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10), la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2) y la de marzo («Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad», Ef 5, 8-9):

1.-        “es un regalo, leer vuestras experiencias; me da la fuerza para vivirla yo también.

La PdV de este mes "Amaos cordialmente unos a otros", me ha dado un empuje, para vivir delante de cada persona con todo mi amor.

Siendo consciente de cada gesto, sonrisa, escucha, que doy para poder amar con el amor que Jesús pone en mi corazón.

También, pidiendo y ofreciendo por las necesidades de tantas personas, cercanas y lejanas.

Parece que Jesús, no se deja vencer en generosidad; algunos días, me ponía delante personas, que era yo la que se sentía amada por ellas.

Un Saludo. Sigo viviendo la PdV.

 

2.-        “Hoy, más que nunca, entiendo aquello que muchas veces te he oído decir sobre "vivir el momento presente".

Hace unos dos años guardé en unas  cajas todo lo que tenía referente a catequesis. Pensaba que era tema del pasado, que ya no lo iba a necesitar y lo llevé a la parroquia por si a alguien le podía ser útil.

Otro tanto hice con hilos, revistas, telas... que utilizaba cuando hacía punto de cruz o muñecas con fregonas. También lo di, puesto que llevaban en el armario años sin usarse.

Lo mismo ocurrió con los Playmobil y la Lego de mi hijo, todo fue a parar para otros niños

A las dos semanas de desprenderme de todo ello, me proponéis en la parroquia ser catequista y ahí que me encontré de nuevo retomando un tema que yo ya había dado por finalizado.

Poco después me llega otra propuesta y de repente me encuentro montando en pequeñas vitrinas escenas de la Biblia con unas figuras de barro cuya colección empecé a hacer cuando era pequeña. 50 años llevaban aquellas figuras (las primeras) en una vitrina de mi habitación y ahora, de repente, de lo privado pasaban a ser públicas.

Dos años me he pasado con ambas cosas. Un mes intenso ha sido este de mayo preparando la comunión de los niños de mi grupo y, sin embargo, ha sido pasar ese día y me he quedado "en blanco".

Todo ello lo siento como algo lejano en el tiempo.

Mi mente y mi corazón ya están centrados en otra cosa. Por de pronto, preparando papeles para hacer la memoria de la fundación, a la par que haciendo maletas para poner, mañana, rumbo a un pueblo. Creo que va a llover pero no nos importa, nos hace mucha ilusión ir a visitar a los padres de un amigo y recorrer la zona con ellos.

            A la vuelta, Dios dirá. Toca repensar para ver qué hago el curso que viene.

 

 

Si quieres leer más experiencias similares, 

de gente de todo el mundo,

puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ/ o AQUÍ

o también AQUÍ



miércoles, 17 de mayo de 2023

NO SOLO AMAR, SINO SER EL AMOR

          Renovad la intensidad en vivir la Palabra del mes, («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo»), con estos textos:


 

NO OBRAR SOLO POR AMOR, SINO EN EL AMOR

Leo las cartitas de los primeros días para escrutar el carisma. ¡Es Dios, es el Amor! No hagáis las cosas solamente por amor de Dios, sino “hundidlo todo en el amor de Dios”. Dios antes, ahora, después, arriba, abajo, en todas partes. La vida es Dios y, por ser Dios, es el Amor que lo comprende todo, incluso el dolor, que desde entonces es visto como prueba de amor. Dios, pues, no el Movimiento, no las obras, no las áreas, no la obra, nada...: Dios. Amar a Aquel que permanecerá hasta el último día. Y las obras perduran si están "enterradas" en el amor de Dios. Esta es la lección. En la práctica: amar a Dios en persona. Esto, ante todo, nos hace ser obra de Dios, porque es ¡una llama! “Sí, Jesús, así lo quiero ahora. Haz que no me detenga jamás”.

 

CHIARA LUBICH, Diario  10-5-1977

 

 

 

 

FAVORECER LA RELACIÓN PERSONAL

 

¿Es mucho pedir a los hijos una íntima unión con sus padres?  ¿Y Dios, que es Padre, tendrá que conformarse con algún que otro saludo fugaz? ¿Quién, si no Él, pondrá "calor de vida en el hielo" de tantas relaciones humanas?

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 17 de mayo

 

 

  

 

 

TRATAR CON CARIDAD Y EN LA VERDAD A TODOS

 

Los medios de comunicación favorecen las relaciones, pero corren el riesgo de ser superficiales y sin un compromiso que nos conecte con las personas.

Para privilegiar una relación personal, no debemos pensar en complacer a la persona, sino en tratarla con caridad y en la verdad.

Si amamos a los demás por ellos mismos, ese amor no es suficiente y genera insatisfacción, pero si los amamos por Dios, cada uno se sentirá amado con un amor exclusivo, personal y duradero. Esto vale para todas las relaciones, aunque algunas tengan algo más, como el amor conyugal o filial.

Tratemos de privilegiar la relaciones personales y dejemos los contactos virtuales solo como refuerzo para fortalecer la comunicación entre nosotros.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 17 de mayo

 

 

 

 

 

EL ESPÍRITU SANTO NUNCA NOS ABANDONA 

El Espíritu Santo nunca nos deja solos, está junto a nosotros, como un abogado que asiste al imputado estando a su lado. Y nos sugiere cómo defendernos de quien nos acusa. Recordemos que el gran acusador es siempre el diablo, que pone dentro de uno el deseo del pecado, los pecados, la maldad. Reflexionemos sobre estos dos aspectos: cercanía del Espíritu Santo y su ayuda contra quien nos acusa.

Su cercanía: el Espíritu Santo, dice Jesús, “permanece con vosotros y estará en vosotros” (cfr. v. 17). No nos abandona nunca. El Espíritu Santo quiere quedarse con nosotros: no es un huésped de paso que viene a hacernos una visita de cortesía. Es un compañero de vida, una presencia estable, es Espíritu y desea morar en nuestro espíritu. Es paciente y está con nosotros también cuando caemos. Se queda porque nos ama de verdad, no finge querernos para luego dejarnos solos en medio de las dificultades. No, es leal, es transparente, es auténtico.

Es más, sin nos encontramos en una situación de prueba, el Espíritu Santo nos consuela, trayéndonos el perdón y la fuerza de Dios. Y cuando nos pone ante nuestros errores y nos corrige, lo hace con suavidad: en su voz, que habla al corazón, están siempre presentes el timbre de la ternura y el calor del amor. Cierto, el Espíritu Paráclito es exigente, porque es un verdadero amigo, fiel, que no esconde nada, que nos sugiere qué cambiar y cómo crecer. Pero cuando nos corrige jamás nos humilla y nunca infunde desánimo; por el contrario, nos transmite la certeza de que con Dios podemos lograrlo, siempre. Esta es su cercanía. ¡Es una hermosa certeza!

Segundo aspecto, el Espíritu Paráclito es nuestro abogadonos defiende. Nos defiende de quien nos acusa:

de nosotros mismos cuando no nos queremos y no nos perdonamos, y llegamos quizá incluso a decirnos que somos unos fracasados buenos para nada;

del mundo, que descarta a quien no responde a sus esquemas y sus modelos;

del diablo, que es el “acusador” por excelencia (cfr. Ap 12,10) y el que divide, y que hace todo lo posible para que nos sintamos incapaces e infelices.

Ante todos estos pensamientos acusatorios, el Espíritu Santo nos sugiere cómo responder. ¿De qué modo? El Paráclito, dice Jesús, es Aquel que nos enseña y nos recuerda todo lo que Jesús nos ha dicho (cfr.  Jn 14,26). Él nos recuerda las palabras del Evangelio, y nos permite así responder al diablo acusador no con palabras nuestras, sino con las palabras mismas del Señor. Sobre todo, nos recuerda que Jesús hablaba siempre del Padre que está en los cielos, que nos lo ha dado a conocer y nos ha revelado su amor por nosotros, que somos sus hijos. Si invocamos al Espíritu, aprenderemos a acoger y recordar la realidad más importante de la vida. ¿Y cuál es esta realidad más importante de la vida? Que somos hijos amados de Dios. Somos hijos amados de Dios: esta es la realidad más importante, y el Espíritu Santo nos la recuerda.

Hermanos y hermanas, preguntémonos hoy: ¿Invocamos al Espíritu Santo, le rezamos con frecuencia? ¡No nos olvidemos de Él, que está junto a nosotros, es más, en nuestro interior! Y asimismo, ¿prestamos atención a su voz, tanto cuando nos anima como cuando nos corrige? ¿Respondemos con las palabras de Jesús a las acusaciones del mal, a los “tribunales” de la vida? ¿Nos acordamos de que somos hijos amados de Dios? Que María nos haga dóciles a la voz del Espíritu Santo y sensibles a su presencia.

 

PAPA FRANCISCO, Alocución semanal tras el rezo del Regina Caeli,

Plaza S. Pedro, Domingo 14 mayo 2023

 

 

 

 

DEJARNOS CORREGIR POR LOS DEMÁS

 

La humildad es maestra y aprendiz.

El que es humilde se deja corregir, acepta críticas y trata de mejorar a partir de sus propios errores.

Al comienzo de las bienaventuranzas, Jesús dice que los pobres de espíritu son felices porque de ellos es el Reino de los Cielos; y los humildes, porque heredarán la tierra.

Necesitamos ser humildes incluso para entender esta promesa, porque generalmente, ser humildes no es una lógica humana.

Quien se deja corregir tiene la ventaja de acertar más y errar menos, de alcanzar más rápidamente sus objetivos y obedecer  más a Dios.

La humildad es maestra porque enseña con la práctica silenciosa y eficaz, enseña con autoridad sin menospreciar al otro y enseña sobre todo a aprender.

Para quien corrige, la corrección fraterna no debe ser una acción ofensiva, sino un acto de amor.

Dejarse corregir es, en definitiva, dejarse guiar por el amor de los hermanos y mejorar más cada día.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 13 de mayo

 

 

 


martes, 16 de mayo de 2023

ESTIMARSE MUTUAMENTE

VIDA DE LA PALABRA                                       primeras semanas MAYO



Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2):

 

1.-        Tres días de la semana pasada tuve que viajar a Madrid en el cercanías. Muchos recordáis tantísimas experiencias de 2005 a 2016 cuando lo cogía a diario en hora punta.

            Estas veces, siendo otros horarios, iba muy vacío el vagón.

Una señora sentada desde otro sector me pregunta si era ya el aeropuerto, pues había visto un letrero. Yo iba rezando la Liturgia de las Horas en el móvil y le contesté con una sonrisa que todavía le quedaba bastante y empecé a charlar unos minutos. Ya nos pusimos cada uno a lo suyo y, cuando yo me bajaba, pensando en “estimar más a los demás que a uno” miré en mi móvil la aplicación y busqué el horario en que ella llegaría a su destino: se lo dije, para que se pusiera una alarma. Todo lo agradeció mucho.

1b.-     Regresando uno de esos días, subo y veo justo enfrente a 4 sacerdotes sentados en un sector: los había visto un rato antes, pero ninguno habíamos comentado que retornaríamos en tren. Ellos lo tomaron en la estación previa. Uno de ellos tiene el detalle de levantarse para ofrecerme su sitio junto a sus compañeros, pero le digo que sigan ellos juntos en buena armonía y yo me pongo un poco más allá. Aproveché para rezar una hora litúrgica en el móvil y luego, en este también, una lección en la aplicación de aprender (recordar) inglés. Justo cuando acabo ambas cosas, ese sacerdote tiene de nuevo un bonito detalle: se viene al asiento contiguo al mío y charlamos amigablemente sobre el carisma y grupo que cada uno vivimos, tratando de apreciar y valorar mutuamente cada uno lo del otro.

1c.-      Otro de los días, regresando ya tarde de un concierto interreligioso (orquesta formada por judíos, musulmanes y cristianos, que interpretan piezas de cada una de las tradiciones) oigo en el sector de al lado dos chicas que van hablando de pastoral y casi pensé meterme en la conversación. Como era tarde, preferí no ponerme cerca, pero oí parte de su conversación: me agradó que sin tapujos, informalmente y aunque las oyera todo el mundo, hablaban de vida espiritual, su compromiso en la parroquia y en su movimiento… con ingenuidad y alegría desbordantes. Dudé si meterme en la conversación con ellas desde el otro sector, pero no lo hice por no coartar su espontaneidad, (y por lo visto iban, además haciéndose las uñas).

            Cuando ya me bajaba yo, dudé de nuevo si saludarlas y entonces les sonreí y les dije una de las frases que ellas habían repetido: “todo sirva para gloria de Dios”. Se echaron a reír… porque comprendieron que todos, (aunque no éramos muchos en el entero vagón), habrían oído su conversación. Y participando de esa risa les añadí: “que Dios os bendiga”.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10), la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2) y la de marzo («Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad», Ef 5, 8-9):

 

1.-        “seguimos en “tensión” para hacer vida estas palabras y yo por lo menos no siempre lo logro...; pero me vinieron al pensamiento unas palabras del Papa Francisco del domingo pasado en el Regina Caeli, que me han dado un buen empujón para seguir: el Evangelio del encuentro de Jesús resucitado con los discípulos de Emaús y les pregunta por qué están tristes; ellos le cuentan toda la historia “y Jesús mientras caminan les ayuda a releer los hechos de modo diverso... También para nosotros es importante releer nuestra historia junto a Jesús, la historia de nuestra vida con las desilusiones y esperanzas, Él nos escucha sin temer molestarlo, y solo de este modo puede tomarnos de la mano y hacer que vuelva a arder nuestro corazón….” 

Continúa diciendo: “Existe un buen modo para hacer esto, y hoy quisiera proponéroslo: consiste en dedicar un tiempo, cada noche, a un breve examen de conciencia. ¿Qué ha pasado hoy dentro de mí? Se trata de releer la jornada con Jesús, abrirle el corazón, llevarle todo, las decisiones, los miedos, las caídas, las esperanzas… todas las cosas que han sucedido para aprender gradualmente a mirar todo con otros ojos, con Sus ojos, no con los nuestros...”.

Es un ejercicio estupendo que nos ayuda a vivir bajo la luz del Resucitado y transformar cada dificultad en un paso adelante...

Es una idea estupenda que al ponerla en práctica, me ayuda a descubrir la "perla" de la jornada, poder dar gracias o pedir ayuda, es una oración que sale del alma y que yo suelo al final siempre terminar diciéndole a Jesús: “Tú sabes que te quiero”.

 

2.-        “CUANDO ME HA LLEGADO LA PALABRA DE VIDA ME HA CAUSADO MUCHA ALEGRÍA PORQUE EL TEXTO DE LA SAGRADA ESCRITURA EN QUE SE APOYA ES UNO  DE MIS FAVORITOS DESDE HACE MUCHO TIEMPO... PERO EN LA PdV LLEGA CON UNA LUZ NUEVA Y PONE DE RELIEVE LO ESENCIAL. LA CONCLUSIÓN ES QUE DISFRUTÉ MUCHO AL LEERLA. REFLEXIONÉ SOBRE ELLA Y, CON OTRA HERMANA, ESTUVIMOS LEYENDO Y COMENTANDO PARA VER, EN NUESTRA VIDA, CÓMO PONERLA EN PRÁCTICA.

Y, MEDITÁNDOLA, EL ESPÍRITU NOS HIZO SENTIR QUE EL AUTÉNTICO "AMOR  AL HERMANO", me hace desnudarme de mi forma de ser y pensar para “revestirme de la suya". Tengo que ir revistiéndome  del Jesús que hay en el hermano... Esto me ayuda a hacerme más pequeña, y voy descubriendo cómo puedo yo también  ir haciendo crecer al hermano...  descubriendo y amando todo lo bueno que hay en él... Esto me supone ir resaltando en positivo todo lo que veo como negativo en mi hermano y ocultando lo que me desagrada... Un proceso y un camino hermoso y laborioso... Con la ayuda de Dios espero que podremos.

Me gustaría ser tan concreta como tú... Otras veces lo he sido. A ver si recupero lo perdido.

 

3.-        “estos meses previos a… son de mucho ajetreo y muchas veces se centran en lo terrenal y pasajero, antes que en lo celestial y duradero. ¡Qué pena, pero así somos los hombres! La Palabra de Vida del mes de abril me ha ayudado inconscientemente, pues muchas veces sentía que el corazón me llamaba a mirar a lo alto, a la llamada que el Señor me hace y no a los pequeños líos de estos días, pero ¡cuánto cuesta! ¡Qué fácil y sencilla surge la queja y la desesperación ante mi pequeñez y debilidad! Pero de nuevo surge en mi corazón la PdV de abril: aspirar a las cosas del cielo, eso me dará la felicidad.

 

4.-        “estos días han sido de visita de algún que otro familiar mientras acampaban aquí cerca en el festival de este fin de semana... Sin poder verlos mucho porque yo he estado trabajando de mañanas este finde. Al menos por la tarde podíamos servirles un poco de agua fresca y unas pastas cuando pasaban por casa medio deshidratados. Lo importante es que no sabes dónde te puedes encontrar la amistad, el compañerismo y la alegría de vivir con la que se han encontrado mis sobrinos en la acampada. Se han sorprendido (viniendo de Madrid) del buen "rollo" que había a pesar del mogollón de gente que ha pasado por aquí en tres días. El caso es que uno disfruta cuando ves a la gente sonreír...

Yo sigo estando estilo San José: trabajar y callar, lo único que sé hacer; y al estilo de Santa Teresa o los monjes: "ora et labora". Así que mi vida sigue siendo aburrida y sencilla como la de la mayoría. Vamos, lo que quería yo.

 

 

 

 

Si quieres leer más experiencias similares, 

de gente de todo el mundo,

puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ o AQUÍ

o también AQUÍ

 

 


lunes, 1 de mayo de 2023

ESTIMAR A LOS DEMÁS INCLUSO MÁS QUE A UNO MISMO

 PALABRA DE VIDA                               mayo 2023

 


«Amaos cordialmente unos a otros;

que cada cual estime a los otros más que a sí mismo»

(Rm 12, 10)

 

La palabra de vida de este mes está sacada de la riquísima carta del apóstol Pablo a los Romanos, en la que presenta la vida cristiana como una realidad donde sobreabunda el amor, un amor gratuito e ilimitado que Dios ha derramado en nuestros corazones y que nosotros damos a nuestra vez a los demás. Para hacer más eficaz su significado, Pablo introduce dos conceptos en una única palabra, philostorgos, que reúne dos características particulares del amor que distinguen a la comunidad cristiana: el amor entre amigos y el amor familiar.

 

«Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo».

 

Detengámonos en particular en el aspecto de la fraternidad y de la reciprocidad. Como escribe Pablo, quienes pertenecen a la comunidad cristiana se aman porque son miembros los unos de los otros (12, 5), son hermanos que tienen como única deuda el amor (cf. 13, 8), se alegran con quienes están alegres y lloran con quienes lloran (12, 5), no juzgan ni son causa de escándalo (cf. 14, 13).

Nuestra existencia está estrechamente ligada a la de los demás, y la comunidad es el testimonio vivo de la ley del amor que Jesús trajo a la tierra. Es un amor exigente que llega incluso a dar la vida los unos por los otros. Es un amor concreto, coloreado de mil expresiones, que quiere el bien del otro, su felicidad. Hace que los hermanos se realicen plenamente, que compitan en apreciar cada uno las cualidades del otro. Es un amor que mira a las necesidades de cada uno, que hace lo que sea para no dejar a nadie atrás, que nos hace responsables y activos en el ámbito de la vida social y cultural y en el compromiso político.

 

«Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo».

 

«Mirando a las comunidades del siglo I, vemos que el amor cristiano, que se extendía indistintamente a todos, tenía un nombre, se lo llamaba filadelfia, que significa amor fraterno. En la literatura profana de la época este término se usaba para indicar el amor entre hermanos de sangre. Nunca se usaba para indicar a los miembros de una misma sociedad. Solo el Nuevo Testamento es la excepción»[1]. Muchos jóvenes sienten la exigencia de tener «una relación más profunda, más sentida, más verdadera. Y el amor recíproco de los primeros cristianos tenía todas las características del amor fraterno, por ejemplo, la fuerza y el afecto»[2].

 

«Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo».

 

Un rasgo que distingue a los miembros de esta comunidad que vive el amor recíproco es que no se cierran en sí mismos, sino que están dispuestos a afrontar los desafíos reales que se presentan en el entorno en que se desenvuelven.

J. K., serbio de nacionalidad húngara y padre de tres hijos, por fin puede permitirse adquirir una vivienda, pero a causa de un accidente no cuenta con los recursos económicos ni físicos para reformarla él solo. Entonces la comunidad de los Focolares se activa y pone en marcha el proyecto #daretocare[3]  (= “atreverse a cuidar”) promovido por los Jóvenes por un mundo unido.

Con entusiasmo, J. K. cuenta la competición de solidaridad que se ha desencadenado para sostenerlo económicamente: «Han venido muchos a ayudarme, y en tres días hemos podido rehacer el tejado y cambiar los techos de tierra y paja por otros de yeso». En las obras de rehabilitación también han colaborado económicamente varias personas de la República Checa. Un gesto que ha hecho visible la comunidad ampliada, sin importar las distancias[4].

Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de Vida

 



[1] Cf. C. Lubich, A los gen, Ciudad Nueva, Madrid 1979, p. 133.

[2] Ibid.

[3] Atreverse a cuidar.

[4] Tomado y adaptado del artículo: «Serbia: construir una casa para ser casa»: https://www.unitedworldproject.org/es/workshop/serbia-construir-una-casa-para-ser-casa/.