sábado, 31 de diciembre de 2022

BONDAD Y JUSTICIA

 PALABRA DE VIDA                                        enero 2023


«Aprended a hacer el bien, buscad la justicia»

(Is 1, 17)

La palabra de vida del mes de enero está tomada del primer capítulo del profeta Isaías. Esta frase ha sido elegida para la «Semana de oración por la unidad de los cristianos», que se celebra en todo el hemisferio norte del 18 al 25 de enero. Los textos han sido preparados por un grupo de cristianos de Minnesota, en Estados Unidos[1]. La justicia es un tema candente. Las desigualdades, la violencia y los prejuicios crecen en una sociedad a la que le cuesta dar testimonio de una cultura de paz y de unidad.

Y los tiempos de Isaías no eran muy diferentes de los nuestros. Las guerras, las rebeliones, la búsqueda de la riqueza y el poder, la idolatría y la marginación de los pobres habían hecho descarriarse al pueblo de Israel. Con palabras muy duras, el profeta llama a su gente a convertirse, indicando el camino para volver al espíritu originario de la alianza de Dios con Abrahán.

 

«Aprended a hacer el bien, buscad la justicia».

 

¿Qué significa aprender a hacer el bien? Hemos de ponernos en disposición de aprender, lo cual requiere un esfuerzo por nuestra parte. En nuestro camino diario, siempre tenemos algo que comprender, que mejorar; podemos volver a empezar si nos hemos equivocado.

¿Qué significa buscar la justicia? Esta es como un tesoro que hay que buscar y desear: es la meta de nuestro modo de actuar. Practicar la justicia nos enseña a hacer el bien. Es saber captar la voluntad de Dios, que es nuestro bien.

Isaías ofrece ejemplos concretos. Las personas que Dios prefiere mayormente, porque son las más indefensas, son los oprimidos, los huérfanos y las viudas. Dios invita a su pueblo a cuidar de los demás de modo concreto, sobre todo de quienes no están en condiciones de hacer valer sus derechos. Las prácticas religiosas, los ritos, los sacrificios y las oraciones no le son gratos si no se corresponden con la búsqueda y la práctica del bien y la justicia.

 

«Aprended a hacer el bien, buscad la justicia».

 

Esta Palabra de vida nos empuja a ayudar a los demás a tener una mirada atenta y a socorrer al necesitado con hechos. Nuestro camino de conversión requiere abrir el corazón, la mente y los brazos, sobre todo, a quienes sufren.

«El deseo y la búsqueda de la justicia están grabados desde siempre en la conciencia del hombre; Dios mismo los depositó en su corazón. Pero, a pesar de las conquistas y progresos realizados a lo largo de la historia, ¡qué lejos sigue estando el pleno cumplimiento del proyecto de Dios! Las guerras en curso a día de hoy, así como el terrorismo y los conflictos étnicos, son señal de desigualdades sociales y económicas, de injusticias, de odios. […] Sin amor, sin respeto a la persona, sin atender sus necesidades, las relaciones personales pueden ser correctas, pero también pueden volverse burocráticas, incapaces de dar respuestas decididas a las exigencias humanas. Sin amor, nunca habrá justicia verdadera, no se compartirán los bienes entre ricos y pobres, no se atenderá la singularidad de cada hombre y mujer ni la situación concreta en que se encuentran»[2].

 

«Aprended a hacer el bien, buscad la justicia».

 

Vivir por un mundo unido es preocuparse de las heridas de la humanidad a través de pequeños gestos que ayudan a formar la familia humana.

Un día, J. de Argentina se encuentra por casualidad con el director del instituto donde había dado clases, el cual lo había despedido con un pretexto. Cuando el director lo reconoce, trata de evitarlo, pero J. va a su encuentro. Le pregunta por él y el director le cuenta las dificultades de los últimos tiempos, le dice que vive en otra ciudad y que está buscando trabajo. J. se ofrece a ayudarlo, y al día siguiente difunde entre sus contactos la noticia de que está buscando trabajo para una persona. La respuesta no tarda en llegar. Cuando el director recibe la noticia de una oferta de trabajo, no se lo puede creer. La acepta, profundamente agradecido y conmovido de que precisamente aquel que él había despedido se interese concretamente por él.

J. recibe el «céntuplo», porque precisamente en ese momento le ofrecen dos trabajos que siempre había deseado, desde que estudiaba en la universidad. También él está asombrado y conmovido por el amor tan concreto de Dios[3].

 

Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de vida



[1] En Mineápolis (Minnesota), resultó muerto en 2020 el ciudadano negro George Floyd por la acción de un policía: un homicidio que ha generado un movimiento por la eliminación de toda forma de discriminación racial.

[2] C. Lubich, Palabra de vida, noviembre de 2006: Ciudad Nueva n. 436 (2006/11), pp. 22-23.

[3] Tomado y adaptado de «Il Vangelo del giorno», Città Nuova, año VIII, n. 1, enero-febrero 2022.



FELIZ AÑO NUEVO 2023

¡FELIZ 2023! 

 

deseo a ti y a los tuyos

que tengáis una muy buena salida y entrada de año

y un próspero 2023

colmado de la bendición del Señor:



 

“…permanecer firme,

con los pies y el corazón bien plantados en la tierra,

capaz de una mirada atenta a la realidad

y a las vicisitudes de la historia…

…estamos llamados a mantener el corazón abierto a la esperanza,

confiando en Dios que se hace presente,

nos acompaña con ternura,

nos sostiene en la fatiga

y, sobre todo, guía nuestro camino.

Con este ánimo san Pablo exhorta constantemente a la comunidad

a estar vigilante, buscando el bien, la justicia y la verdad

…en el momento en que nos atrevimos a esperar

que lo peor de la noche de la pandemia… había pasado,

un nuevo y terrible desastre se abatió sobre la humanidad…:

una nueva guerra, en parte comparable a la del COVID-19,

pero impulsada por decisiones humanas reprobables. …

se cobra víctimas inocentes y propaga la inseguridad,

no sólo entre los directamente afectados…

…junto con los demás conflictos en todo el planeta,

representa una derrota para la humanidad en su conjunto

…el virus de la guerra es más difícil de vencer

que los que afectan al organismo,

porque no procede del exterior,

sino del interior del corazón humano, corrompido por el pecado…

¿Qué se nos pide, entonces, que hagamos?

En primer lugar,

dejarnos cambiar el corazón por la emergencia que hemos vivido,

es decir, permitir que Dios transforme

nuestros criterios habituales de interpretación

del mundo y de la realidad

a través de este momento histórico.

Ya no podemos pensar sólo en preservar

el espacio de nuestros intereses personales o nacionales,

sino que debemos concebirnos a la luz del bien común

como un “nosotros” abierto a la fraternidad universal.

…es hora de que todos nos comprometamos

con la sanación de nuestra sociedad y nuestro planeta,

creando las bases para un mundo más justo y pacífico,

que se involucre con seriedad en la búsqueda

de un bien que sea verdaderamente común...

…espero que en el nuevo año podamos caminar juntos,

aprovechando lo que la historia puede enseñarnos.

Expreso mis mejores votos

a todos los hombres y mujeres de buena voluntad,

les deseo un feliz año, en el que puedan construir,

día a día, como artesanos, la paz.

Que María Inmaculada, Madre de Jesús y Reina de la Paz,

interceda por nosotros y por el mundo entero.”

 

PAPA FRANCISCO, Mensaje para la Jornada mundial de Oración por la paz, 1 enero 2023

 




viernes, 30 de diciembre de 2022

DIOS ES SIEMPRE FIEL

 VIDA DE LA PALABRA                           últimas semanas de DICIEMBRE


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de diciembre («Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna», Is 26, 4) y la de noviembre («Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mt 5, 7):

1.-        En diferentes momentos con distintas personas, reflexionando sobre la situación del mundo en la época que nos toca vivir y la aprobación de tantas leyes injustas en nuestro país, antes de que pudiera cundir el pesimismo entre los dos, en seguida les añadía, (impulsado por la PdV que invita a la confianza siempre y solo en Dios): «“¡no temáis!: Yo he vencido al mundo”, nos dice Jesús; y también: “mi Corazón Inmaculado triunfará”, nos dice la Virgen María». Y en seguida sonreíamos, aunque éramos conscientes que los tiempos del Señor no son los nuestros, (y puede que nos toque también tener “paciencia histórica”) y los planes del Señor son mucho más altos que los nuestros, y que no tenemos que quedarnos cruzados de brazos.

 

2.-        Volviendo en el tren cercanías de un funeral desde Madrid hacia la parroquia eran ya casi las 23:00, muy de noche y lloviznando, iba hablando con auriculares por el móvil y de pronto me di cuenta que estaba yo absolutamente solo en el tren y que este hacía mucho tiempo que no paraba e iba muy despacio.

Recordé que tanto en este como en el de ida, los avisos de voz y las pantallas se equivocaban, y de hecho había yo preguntado a otro viajero tanto a la ida como ahora.

El tren se paró y no se veía nada por las ventanillas, (¡y menos con las gotillas de agua!). Las pantallas informativas de recorrido, desconectadas. Por un momento me vino la preocupación, pero me acordé de la PdV: “confiad siempre en Dios”. Y me quedé relativamente tranquilo: si se estaba yendo para las cocheras o fuera de servicio hacia otra provincia, ¡pues ya me las apañaré!

Luego arrancó muy despacio y de nuevo caminé varias veces de punta a cabo cuan largo era el tren y me vino la tentación hasta de tirar del freno de emergencia. Pero, “el Señor es mi Roca perpetua”. Y empecé a bromear por whatsapp con mi familia.

Después de unos 20 minutos que se me hicieron interminables, ya por fin empezó a verse algo por las ventanillas. La imaginación es peor que la realidad. Solo entonces me di cuenta que me había equivocado de tren y este, sin llegar hacia Las Matas, antes daba la vuelta a todo Madrid para regresar a la urbe: el trayecto por el monte de El Pardo es largo y sin paradas y naturalmente no hay ningún tipo de luz fuera. Cuando ya reconocí la primera estación, me reí de mí mismo y me bajé en la siguiente con tiempo todavía para tomar el último tren del día ya al filo de la medianoche.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de diciembre («Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna», Is 26, 4), la de noviembre («Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mt 5, 7) y la de octubre («Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza», 2 Tm 1, 7):

 

1.-        “hoy está con nosotros el Niño Dios: he pasado un día muy grande, pues he ido a misa esta mañana a mi parroquia y ha sido preciosa; he venido llena de felicidad. Muchas gracias por tus PdV: son algo muy importante para mí que me ayudan a seguir adelante. Estoy bien, padre, con mi grave enfermedad estoy estacionada: me he hecho las pruebas y aunque hasta el 4 no tengo consulta con el oncólogo, sé los resultados… y parece que estoy bien, sin cambios significativos, aunque hace ya años me dieron pocos meses de vida. Estoy en paz y luchando con mis hijos y mi marido, que me dan mucho cariño, pero con mucha fe: me da fuerzas para seguir adelante; es lo que tengo: estas fechas son las más bonitas del año… Gracias por tu amistad y la fe y enseñanzas tan grandes que nos mandas todos los meses.

 

2.-        “recibir la Palabra de Vida es siempre motivo de esperanza, valor y Fe.

Ante tanta injusticia de problemas y sufrimientos que nos va mostrando el camino de la vida, es una luz que nos alimenta para seguir luchando por las personas que tenemos y que injustamente están sufriendo cada día; la familia es lo más querido para toda persona.

He descubierto gracias a ti… que leyendo la Palabra junto a las experiencias soy otra persona: doy más de lo que recibo y veo que ayudo mucho a las personas que necesitan esa mano que las agarra en momentos duros.

Hace tres años que cambié de puesto en el trabajo, a pesar de miedo al cambio (algo inevitable). Soy la persona más FELIZ: desempeño ayuda, cariño, paciencia y todo lo que las personas mayores necesitan... Soy cocinera, pero también psicóloga, médica...

Gracias a Dios por marcarme un camino a seguir, para hacerme grande a nivel espiritual. Paco, mil veces gracias por haberte conocido en aquel momento de tus ejercicios espirituales… con tus compañeros sacerdotes de los focolares.

 

3.-        “Paco, mil gracias por el bien que me haces a través de la PdV  y no menos de las experiencias que compartes, ayuda a vivir con mayor profundidad, a pesar del tiempo tan ajetreado que nos toca vivir, pero sabiendo que es tiempo de gracia y paso de Él por nuestras vidas. Es el tiempo que más me gusta y el que más me cuesta vivir, por la división que experimento y que constantemente tengo que rectificar con su gracia.

 

4.-        “Gracias!! Nos hacen mucha falta estas Palabras,  efectivamente Palabras que llenan y nos dan Vida, para después darla nosotros. 

Este mes, mes de Adviento, mes de Espera, de Nacimiento,  trae la confianza,  confianza que yo muchas veces mantengo adormecida, por eso, la Palabra me pone en marcha y me dice: “¡Despierta, Despierta Alma mía,  que no estás sola, tienes Padre, El Padre!”. Demos gracias a Dios y a ti que nos haces extensiva esta Buena Nueva. Gracias.

 

 

 

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domingo, 18 de diciembre de 2022

¡¡FELIZ NAVIDAD 2022!!

 ¡FELIZ  NAVIDAD 2022!

 

La Navidad habla del amor que Dios nos tiene.

Jesús niño es el don más excelso que el Cielo haya hecho a la tierra,

a esta minúscula tierra

perdida en la inmensidad de los espacios celestes,

entre millones de estrellas,

pero, sin embargo, elegida

para transformarse en morada del Dios verdadero hecho hombre.

La Navidad nos grita que Dios nos ama,

que Dios es amor.

Y nosotros no somos… auténticos

si no damos a la Navidad su justo significado,

si no sabemos extraer de este fascinante misterio,

rodeado de tanta exterioridad,

la verdad que en sí encierra.

Debemos hacer eco a los ángeles que lo anunciaron a los pastores

y no dejar pasar ninguna ocasión

para decir a nuestros hermanos, a nuestros amigos,

a nuestros compañeros y al mundo entero,

que el Amor ha descendido a la tierra para cada uno de nosotros;

que en Navidad

nadie debe sentirse solo, abandonado, huérfano o desgraciado.

Jesús no ha venido sólo para los blancos o para los negros;

sólo para los europeos o para otros pueblos;

Dios se hizo hombre para toda la humanidad

y por tanto para cada uno de nosotros.

Por eso es fiesta para todos, gozo para todos,

libertad para todos y paz para todos

 

CHIARA LUBICH, Y vuelve la Navidad, Madrid 1997, p.59-60

 

 


Este es mi deseo para

UNA SANTA Y FELIZ NAVIDAD.

Lo dirijo con afecto a ti,

a tus familiares, a todos,

en particular si hubiera alguno enfermo o que sufre.

 


viernes, 16 de diciembre de 2022

EN DIOS DEPOSITO MI CONFIANZA

 VIDA DE LA PALABRA                 primeras semanas de DICIEMBRE

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida diciembre («Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna», Is 26, 4):

1.-        La PdV me está viniendo muy bien este Adviento para una esperanza viva en la necesidad del único Salvador, más allá de la actual oscuridad mundial y de nuestro país. También más allá de varias situaciones diversas aquí alrededor que “no pintan bien”. Ante todo ello, la PdV me serena y anima sabiendo que el Señor de verdad tiene sus tiempos y sus planes, y que nada escapa a Su bondad si yo continúo haciendo lo poquito que puedo en cada instante tratando siempre de servir por amor.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de («Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna», Is 26, 4), la de noviembre («Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mt 5, 7) y la de octubre («Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza», 2 Tm 1, 7):

1.-        “teniendo presente la palabra de vida del pasado mes sobre la misericordia y el perdón, debo contarte mi experiencia de cómo me ha ayudado a ser mejor persona y aportar un granito de arena en la construcción del reino de Dios en la Tierra.

Hace unas semanas un compañero de la empresa que trabaja en otro departamento escribió un email al director acusando a un miembro de mi equipo falsamente y acusándole de mentiroso, algo muy grave.

Cuando el director de la planta me rebotó el email, mi primera reacción fue comenzar a escribir un correo de respuesta con toda la argumentación correspondiente y descargando toda mi ira contra el compañero que había escrito el primer correo. Pero según iba sumando improperios a mi correo, me acordé de la Palabra de Vida: poco a poco mi ritmo de escritura se fue ralentizando, y fue creciendo en mí la sensación de que sólo estaba contribuyendo a incendiar más la situación y que debía sosegarme, ponerme en la piel de mi compañero, comprender sus miedos y perdonarle por algo que nunca debería haber hecho y que probablemente a lo largo del tiempo él mismo lamentaría.

Finalmente, comencé a borrar mi correo y simplemente mandé un correo de respuesta diciendo que no estaba de acuerdo con la valoración de mi compañero, pero que no iba a provocar una guerra en la empresa que no beneficiaría a nadie.

Mi compañero estuvo esperando mi respuesta, receloso: durante los siguientes días, huidizo y avergonzado. Cuando mi reacción no llegó en una semana, pude sentir que su actitud hacía mí y la gente de mi equipo había cambiado: ahora hablaba de empatía y compañerismo, de remar todos juntos en la misma dirección.

Me alegré de no haber enviado nunca ese correo y de haber actuado con misericordia y perdón, tal y como la Palabra de Vida nos invitaba. Muchas gracias por compartirla con nosotros.

 

2.-        “miles de gracias como siempre por la Palabra de Vida, esta vez, (como me ha pasado en ocasiones anteriores), al leerla me he dado cuenta de que era justo lo que necesitaba escuchar en estos momentos de mi vida: ¡¡qué maravilla y qué alegría que me he llevado!! «Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna». Y así haré 😊

2b.-     Bueno, con lo de tus aguacates me he sentido identificada, porque a mí también me ha pasado lo mismo, y también con otros productos, pero yo en cuanto puedo voy al supermercado y lo digo tranquilamente y con cariño, pero lo digo para que lo revisen y no vuelva a pasar, y muchas veces además me dan un paquete nuevo o una compensación económica. Yo creo que ya me conocen por eso en el supermercado al que suelo ir: creo que a lo mejor soy un poco pesada, a una de mis hijas a veces le da vergüenza, dice que soy una "Karen", (que es el prototipo de mujer americana que protesta por todo), pero yo le digo: “no hija, no; vergüenza, para pecar; que yo tengo que sacar a muchos niños adelante y el dinero no viene en forma de lluvia”, jejejeje.

2c.-      Pero sobre todo me he sentido identificada con el testimonio de la mujer que dice que no siempre va con alegría a la casa del Señor, pero sí que sale con energías renovadas y es que a mí me pasa lo mismo que ha contado ¡¡siempre!!: es un regalo tremendo que nos da Dios. 

Me recuerda también a cuando nos dicen en alguna ocasión ¿para qué rezas si has hecho esta cosa o esta otra mal? Y yo les digo: “¡pues precisamente por eso tengo que rezar, incluso el doble! Porque rezando consigo que Dios me ayude a ser mejor”.

 

3.-        “…ha sido una actividad bonita la de “sembradores de estrellas”, en la que los niños ponen una pegatina en forma de estrellita que pone “Jesús nace para todos”.

Han sido varias las personas que al ir a ponerles una estrellita decían "no tengo nada para dar", pensando en que les estábamos pidiendo el aguinaldo.

Cuando les decíamos que no pedíamos, nada si no que simplemente estábamos felicitando la Navidad, porque iba a nacer Jesús, se quedaban sorprendidos.

Una señora, en concreto, nos ha dicho que era raro en estos tiempos no pedir nada y se ha alegrado de ver a los niños cantando por la calle. Decía que se echaba de menos iniciativas como esta.

Al contar los niños y ver que eran 12 he pensado, ¡curioso, 12, como los apóstoles! Con 12 empezó Jesús….

 

 

 

 

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miércoles, 30 de noviembre de 2022

CONFIAD SIEMPRE EN DIOS

 PALABRA DE VIDA                               diciembre 2022

                                                                             

«Confiad en el Señor por siempre jamás,

porque en el Señor tenéis una Roca eterna»

(Is 26, 4)

 

La Palabra de vida que queremos vivir en este mes está tomada del Libro del profeta Isaías, un texto extenso y rico, muy apreciado por la tradición cristiana, ya que contiene páginas muy queridas, como el anuncio del Enmanuel, el «Dios con nosotros» (cf. Is 7, 14; Mt 1, 23), o también la figura del Siervo de dolores (cf. Is 52, 13 - 53, 12), que hace de fondo a los relatos de la pasión y muerte de Jesús.

Este versículo forma parte de un canto de agradecimiento que el profeta pone en boca del pueblo de Israel una vez terminada la terrible prueba del exilio, cuando por fin van a volver a Jerusalén. Sus palabras abren los corazones a la esperanza, porque la presencia de Dios al lado de Israel es fiel, inquebrantable como la roca; Él mismo sostendrá cualquier esfuerzo del pueblo en la reconstrucción civil, política y religiosa.

Derrocará la ciudad que se cree «excelsa» (cf. Is 26, 5) porque no está construida según el proyecto de amor de Dios, mientras que la que está construida sobre la roca de la cercanía a Él gozará de paz y prosperidad.

 

«Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna».

 

¡Qué actual es esta necesidad de estabilidad y de paz! También nosotros, personal y colectivamente, estamos pasando por momentos oscuros de la historia que amenazan con aplastarnos bajo el peso de la incertidumbre y el miedo al futuro.

¿Cómo superar la tentación de dejarnos abatir por las dificultades del presente, de encerrarnos en nosotros mismos y de cultivar sentimientos de sospecha y desconfianza hacia los demás?

Para los cristianos, la respuesta es ciertamente «reconstruir» ante todo, con valentía, la relación de confianza con Dios, que en Jesús se hizo nuestro prójimo por los caminos de la vida, incluidos los más oscuros, estrechos y escarpados.

Pero esta fe no significa quedarse esperando pasivamente. Al contrario, requiere trabajar activamente para ser protagonistas creativos y responsables en construir una «nueva ciudad» fundada en el mandamiento del amor recíproco. Una ciudad con las puertas abiertas, que acoge a todos, sobre todo «a los pobres y oprimidos» (cf. Is 26, 6), los predilectos del Señor desde siempre.

Y por este camino estamos seguros de contar con la compañía de muchos hombres y mujeres que cultivan en el corazón los valores universales de la solidaridad y la dignidad de cada persona, respetando también la creación, nuestra «casa común».

 

«Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna».

 

En el pueblo murciano de Aljucer (España), toda una comunidad está volcada en construir relaciones de fraternidad mediante formas de participación abierta e inclusiva.

Cuentan: «En el verano de 2008 fundamos una asociación cultural con el objetivo de desarrollar actividades de distinto tipo, tanto por iniciativa nuestra como en colaboración con otras asociaciones del territorio, para promover espacios de diálogo y proyectos humanitarios internacionales.

Por ejemplo, desde el principio promovemos una cena solidaria anual para el proyecto Fraternity with Africa, para financiar becas para jóvenes africanos que se comprometen a trabajar en su país durante al menos cinco años. Son cenas que reúnen a unas 200 personas y en las que colaboran comercios y asociaciones.

Estamos muy satisfechos de trabajar desde hace años con otra asociación. Juntos organizamos un evento anual abierto a personalidades del mundo de la cultura, música, pintura y literatura, pero también a exponentes de la política, la economía y la medicina. Para todos ellos es una ocasión para compartir sus experiencias y las motivaciones más profundas de sus acciones»[1].

 

«Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna».

 

Estamos a la espera de la Navidad. Preparémonos acogiendo desde ya mismo a Jesús en su Palabra. Esta es la roca sobre la que construir también la ciudad de los hombres: «Encarnémosla, hagámosla nuestra, experimentemos cuánta potencia de vida libera si la vivimos, en nosotros y a nuestro alrededor. Enamorémonos del Evangelio hasta dejarnos transformar en él y derramarlo sobre los demás. […] Así ya no viviremos nosotros, sino que en nosotros se formará Cristo. Nos sentiremos libres de nuestro yo, de nuestros límites, de nuestras esclavitudes; y además veremos estallar la revolución de amor que Jesús, libre de vivir en nosotros, provocará en el tejido social del que formamos parte»[2].

 

LETIZIA MAGRI

 

 



[1] Experiencia tomada de la web www.focolare.org.

[2] C. Lubich, Palabra de vida, septiembre 2006, en Ciudad Nueva n. 434 (8-9/2000), p. 23.


MISERICORDIA EN CADA MOMENTO

 VIDA DE LA PALABRA                            últimas semanas de NOVIEMBRE


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de noviembre («Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mt 5, 7) y la de octubre («Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza», 2 Tm 1, 7):

 

1.-        Tenía dos aguacates medianos, (un poco caros; me gustan mucho, pero casi nunca compro), y al abrirlos estaban totalmente estropeados, aunque por fuera no lo parecía.

Me vino enfado interior y sensación como de haber sido engañado, pues incluso ponía “calidad extra”. Y no era la primera vez.

Lo peor es que me vino la tentación, (da vergüenza contarlo), de que por un instante se me pasó por la mente: “¿y si en la próxima compra en ese sitio, después de pesar, añado algo (para compensar)?”. ¡Quedé horrorizado de mí!; y, por supuesto, al instante corté con la incitación.

La respuesta me vino en seguida con una persona a la que se lo conté, (aunque no lo que fugazmente pasó por mi cabeza). También le había ocurrido varias veces algo similar en el gran almacén al que solía ir y me comentó, (aunque nunca tuvo formación religiosa y está recién llegada al cristianismo): “antes, cuando me ocurría eso, me venían ganas de ir a ese mismo supermercado y coger más de la cuenta (calculando lo gastado injustamente, no más); pero desde la fe no se puede, ¿verdad? Dios lo compensará de otra manera, y si no, con más gloria luego en la vida eterna, ¿a que sí?”, -me dijo con toda candidez e ilusión. Respondí asertivamente y me añadió: “¿y por qué no me lo habías dicho hasta ahora?”.

Di gracias al Señor que me hablaba por esta persona y me acordé de varias de las obras de misericordia espirituales: “perdonar las ofensas”, “soportar con paciencia los defectos del prójimo”… Quedé en paz y contento.

 

2.-        Al hilo de la PdV me propuse vivir más algunas de las obras de misericordia:

P.ej. “dar de beber al sediento”. Aparte de servir la bebida cuando estamos varios en las comidas, también recomencé algo que últimamente había dejado. No es directamente “dar agua”, pero sí no malgastarla, no solo por la sequía, sino por una sana ecología, (como el Papa recordaba en “Laudato si”), y pensando en las generaciones futuras: desde que empezó el fresquito he dejado de ducharme con agua fría y mientras espero que vaya saliendo el agua caliente, pongo un cubo en el chorro y luego eso sirve para ir echando en el inodoro varias veces. La incomodidad de hacerlo así me ayuda, además, a pensar y rezar por tantas personas que en otros lugares no tienen ni un poco de agua.

2b.-     O también, p.ej., “enterrar a los muertos” y “rogar a Dios por vivos y difuntos”. Pocas veces me es posible ir a celebrar (o concelebrar) la Misa “de cuerpo presente” de algunos amigos (y acompañar a sus familiares) por las distancias y por mi apretada agenda. Pero estas dos semanas, no sé cómo, he podido encajar algunas “locuras” para ir: casi 9 horas de coche ida y vuelta en el día para el padre de mi cuñada; retrasar casi 2 horas el inicio de los Ejercicios que yo debía empezar en el Centro Mariápolis para un buen amigo que quería a todos como un padre; encajar entre dos actividades aquí ir Madrid para un amigo carmelita calzado (y luego el tren de regreso se fue retrasando y empecé ese jueves la Misa del Centro Mariápolis casi 20 minutos tarde, pero le vino muy bien a varias personas que llegaban de viaje de lejos).

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de noviembre («Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mt 5, 7), la de octubre («Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza», 2 Tm 1, 7) y la de septiembre («Siendo libre de todos, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más que pueda», 1 Co 9, 19):

 

1.-       …después de leer el salmo 121 me pregunto...: “. Y yo, ¿voy alegre a la casa del Señor?”

Y me doy cuenta que no siempre acudo con alegría. A veces, acudo triste, preocupada, desanimada...

Sin embargo, me doy cuenta que, salir, siempre salgo alegre, o por lo menos, en paz, de la casa del Señor. Sea cual sea el estado anímico con el que llegue, tras estar un rato hablando con Él, siempre salgo con energía renovada….

 

  

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