miércoles, 14 de septiembre de 2016

SER DE DIOS Y LLEVARLE TODO A ÉL

VIDA DE LA PALABRA                  primeras semanas de SEPTIEMBRE

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de vida de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23) y la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8):

1.-        Sin dejar de vivir como “alumno” de Jesús (como pedía la Palabra de agosto) ante cada persona y circunstancia, la Palabra de vida de septiembre me ha ayudado a admirar y valorar el agua, el aire, el sol… como creación de Dios, (y también las cosas fabricadas por el hombre, a quien Dios le ha dado iniciativa y capacidad): p.ej., mientras hacía ejercicio, me sumergía en alabar, agradecer y bendecir al Señor por cada cosa de la naturaleza, (porque Él nos da esas cosas), para “devolvérselas” a Él con mi alabanza.
Lo mismo también ante las cualidades y carismas de cada persona: p.ej. ha sido todo un “descubrimiento” la semana que ha estado con mi madre y conmigo mi sobrina mayor (recién acabada su carrera de magisterio) por su madurez, decisión, larga oración lo primero cada mañana, entrega (cocinando, limpiando…), ¡corrigiéndonos! (con amabilidad, pero “al pan, pan; y al vino, vino”), servicialidad… Hacer los 3 tantas cosas juntos, empezando temprano por la Liturgia de las Horas y un rato de “oración silenciosa” (como decía ella). Pendientes ambos de mi madre y yendo al ritmo de ella. Me ayudaba a dar gracias a Dios y a tratar de estar yo más en Dios y ser más servicial, para “no quedarme atrás”, para “ser más de Cristo”.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23), la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8) y  la de julio «Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo», Ef 4, 32):

1.-        “gracias, Paco, por la Palabra de Vida y las experiencias que compartes: siempre Dios nos sorprende, acoge y enseña. 
Nuestro verano ha sido divino!!! Acudir a la JMJ en familia ha sido un regalo: la sorpresa de la ilusión entre tanta gente, la profundidad de las palabras del Papa, caminar, estar,... y hacerlo entre mucha gente con la que nos une la fe común, de variadas edades, (sin duda, inmensa mayoría de jóvenes), con sus cantos, abrazos, alegría.
Veo que finalmente el Señor te quiere en Villalba, por nosotros bien, por poder verte más fácilmente. Cuídate, gracias a Dios por tu vida.

2.-        “…gracias por el correo de la PdV, que esta vez me llegó sin problema. Me he sentido muy identificada con tu experiencia sobre la PV de agosto: con otras circunstancias, también para mí Jesús ha sido mi Maestro durante el verano y han sido días de “escuela” continuada.
Como tenía sitio en mi apartamento en la playa, lo he ofrecido a varias personas y, salvo tres o cuatro días, siempre he estado acompañada todo el verano. Han estado diversas amigas, un matrimonio con su hija (que se quedaron además durante los días que yo fui a la Mariápolis) y algunos familiares.
En cada periodo, la convivencia se convertía en una clase práctica de servicio concreto, de adaptación a las costumbres de las otras personas, de aprender a dar y también a recibir, de estar atenta a las necesidades de los demás de forma discreta, etc. Y en todo ello, Jesús era Quien sugería, alentaba, indicaba la manera mejor y nos hacía gozar de la alegría que nace del amor recíproco. Además, como en ese lugar estaban otras personas que también trataban de vivir la PV, hemos podido hacer juntos excursiones, asistir a actos culturales, organizar veladas festivas,… y ¡pasar unas preciosas vacaciones!
También ha habido cosas que “transformar” y curiosamente, también como a ti, ha intervenido el coche: después de hacer 800 Km a la vuelta de la Mariápolis, ya dentro de mi ciudad, con las prisas finales, le doy un golpe al coche con un pivote que me deja la puerta inutilizada (aprendo que tengo que hacer las cosas bien hasta el final) y tengo que estar unos días ahí hasta que la arreglen; hace mucho calor y ¡se estropea el aire acondicionado! (me hace recordar que muchas personas no gozan de esos medios y que es bueno vivir con austeridad).
En fin, ha sido ¡una buena “escuela de verano”!
Otra cosita: como nombrabas “la colecta”, me di cuenta que era una oración a la que casi nunca prestaba atención en Misa y estos días las he escuchado uniéndome a lo que decían y son realmente preciosas…

3.-        “…en estos días escribía en mi diario lo bueno que está siendo trabajar, Paco, porque al contrario de lo que pudiese parecer, ello me brinda un tiempo… para reflexionar... estar en silencio (porque hay ratos muy tranquilos), darme cuenta de lo que en mi interior sucede... dejar posar lo que en la mañana me ha resonado de las Lecturas...: verdaderamente es un tiempo de "estar" con Dios cada mañana pudiendo ser más "María que Marta".
Volver a la vida normal hace unos meses me llevó a darme cuenta que la sociedad, los quehaceres y demás me devoraban el tiempo dejando aparcada esa figura de "María" que entre algunos pocos me habéis ayudado a "ser" en mis prolongadas convalecencias y, claro está, eso no podía ser: Dios ha obrado en mí y ello no podía caer en saco roto...
Así que podrás imaginar lo FELIZ que soy pudiendo cada mañana ir a trabajar.
         Ya he leído la "Palabra de Vida" y me ha dado mucha ALEGRÍA…


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de gente de todo el mundo,
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