sábado, 28 de febrero de 2015

ACOGIDA Y PROVIDENCIA

VIDA DE LA PALABRA           últimas semanas de febrero
Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de febrero («Por eso, acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios», (Rm 15, 7) la de enero («Jesús le dijo: ‘Dame de beber’»Jn 4,7):
1.-        En la mayoría de las ocasiones no puedo (y bien que lo siento), acompañar a tantos amigos en acontecimientos luctuosos o alegres. Esta vez también me resultaba difícil: había fallecido el padre de un compañero y no iba a poder yo ir ni al entierro ni al funeral. Pensé en ir previamente al tanatorio. Eso suponía algo más de una hora de viaje, (y otro tanto de vuelta), y, (además de no poder preparar un tema para los Ejercicios), quedarnos sin hacer la compra para toda esa semana. Pero… “acogeos mutuamente como Cristo os acogió”. Lo consulté con los compañeros de casa para verlo en unidad y así asegurarnos de no ser yo imprudente y sí hacer la Voluntad de Dios: "sí, deberías ir; aunque esta semana no haya compra. Dios proveerá".
            Así que, esta vez pude acompañar personalmente, (pero también confiado en que las tantísimas otras que me resulta imposible, si hago la Voluntad de Dios y pido por ellos, ya Él se encargará de que se sientan acompañados y acogidos aunque yo no esté físicamente).
            También en esta ocasión el Eterno Padre se ocupó de “lo mío”. Para aprovechar el viaje, tomé unos cuantos CDs de meditaciones. El primero que puse aleatoriamente
era de Chiara Lubich, la cual, a mitad de esa charla… ¡¡explicaba maravillosamente justo el tema que yo hubiera tenido que estar preparando para los Ejercicios!! Me dio un vuelco el corazón: con eso y las ideas que ya tenía en mente, estaba prácticamente listo.
            A la vuelta del tanatorio, llegué sólo con 3 minutos de retraso, (por los atascos imprevistos), a la Misa del Centro Mariápolis, (Christian, aunque ligeramente mejor, sigue muy delicado y no podía suplirme).
            Luego, además, ¡nunca nos han llevado distintos de la comunidad tantas veces comidas preparadas a casa como durante esta semana! También Él se ocupó como no pude hacer la compra.

2.-        El sábado de la semana pasada mi hermano amaneció con una muy desagradable sorpresa: ¡le habían robado el coche! La única noche que lo había dejado en la calle; un modelo de coche del que sólo han robado 7 en todo
el año pasado. Nos dolió muchísimo, (además, en diciembre, otro coche atropelló a su niño mayorcillo, -sin consecuencias graves al final, gracias a Dios-), pero hemos tratado de sobrellevarlo con paz y serenidad, no cediendo a la indignación ni entonces ni ahora. Su situación económica es más bien justita; y los jueves y viernes lo necesita para el trabajo, (aparte para llevar a los niños, la compra, etc.). Mi madre, (por cierto, pocos días después le han detectado una nueva hernia intestinal y una “mancha” en el pulmón…), decía ante una cosa y la otra: “que también esto pueda servir para gloria de Dios. Por lo pronto está valiendo para unirnos más entre nosotros, y también a vosotros con vuestros amigos y comunidad”. Mi padre (un poquitín mejor, pero con la salud deteriorada, como sabes, con parkinson desde hace 13 años, y puede que también algo de alzheimer), con carita
de inocencia, de niño, en un momento dado después de su siesta, (con lagrimillas que empezaban a aflorarle), dice con voz y ojos de lástima a punto de llorar: “¡y no tenemos más que un coche!, ¿verdad?”. En ese instante, además, nos acababan de dar la noticia de que había fallecido su primo sacerdote. Todos momentos muy bonitos: tener puesta la esperanza en Dios, arroparnos mutuamente y rezar juntos por unas cosas y por otras. Y "rezad también por los ladrones para que vuelvan al buen camino, (nos recuerda continuamente mi madre); quién sabe qué situación estarán atravesando para verse abocados a eso". Sí, también "acoger…" a estos, aunque no sea más que con la oración.

            Al día siguiente, en ese entierro en mi pueblo, los sacerdotes decidieron que lleváramos nosotros el ataúd tanto a la entrada en la parroquia como a la salida. Mi cruralgia-ciática está “asomando” desde hace varias semanas y eso sería darle la puntilla. Pero yo me sentía más en la obligación, no sólo por familiar suyo, sino para que otros compañeros mayores no tuvieran que hacer el
esfuerzo. Era el modo también de “acoger” (además de rezar y celebrar la Misa), ofreciendo ese sacrificio por su eterno descanso. Ciertamente acabé “baldado” ese día, pero con la gimnasia antes de acostarme y recién levantado cada día, parece que no termina de manifestarse totalmente ese dolor de espalda, gracias a Dios.
            Nada más acabar ese día el entierro, un whatsApp: “ha fallecido la hermana mayor de José Varas”. Acompañar directamente o por teléfono, rezar, ofrecer la Misa. Todo son distintos modos de “acogeos mutuamente”, es una obra de caridad “rogar a Dios por vivos y difuntos”.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida:
1.-        “gracias a Dios, he salido bien de mi último tropiezo en la vida: como ya sabes, el pasado julio… me tuvieron que hacer una mastectomía bilateral radical. Fue una operación muy fuerte y me pudieron reconstruir: todo fue muy bien. ¡Cuánta gente rezó por mí!: ¿cómo una persona tan nerviosa como yo, pudo enfrentarse a ese día con una calma inaudita en mi?
            Una semana antes de la operación fui a hacer una
visita a un Santuario; ni siquiera sabíamos si había misa. Pues bien, no sólo hubo misa, sino que además bajaron a la Virgen para rezar el rosario, estaba puesta en una trona y pidieron a cuatro personas para llevarla en procesión (es muy chiquitita) y no salía nadie. Levanté el brazo y también mi amiga. El padre que oficiaba dijo que empezaríamos nosotros y luego que nos irían relevando. La sacamos con un sol espléndido; al dar la vuelta desde la entrada, y empezar el relevo, SE PUSO A LLOVER, y la tuvieron que meter corriendo. A mí, la sensación que se me quedó, es que la Santísima Virgen pensó: " YA ME HA LLEVADO QUIEN ME TENÍA QUE LLEVAR, ahora que me devuelvan a mi sitio y seguís rezando en el templo".
            A veces Dios da valor, otras fuerza, y otras templanza. A mí me mandó un cóctel con todo eso. Se está en deuda permanente con Dios, y ¿por qué se nos olvidará?

2.-        “Paco, realmente interesante y aleccionador tu correo; yo, en mi insignificancia, envié unos 160 whatsapp para pedir que el día 25 se pusieran velas en las ventanas, (mensaje previamente recibido y explícito), en unión a los CRISTIANOS PERSEGUIDOS

3.- [desde África:]         “muchas gracias por la Palabra que me mandas a menudo: me da mucha alegría. En este tiempo de cuaresma me gustaría que reces por mí para que lleve muy bien la cruz que el Señor me manda. Estoy ahora en prueba de la vida: hace una semana he tenido un accidente, se
estropeó mi moto, pero Dios me salvó la vida. No he tenido ninguna herida. Mi párroco está hospitalizado hace ya un mes y me quedo en la parroquia solo. Su salud está muy débil. 
Tengo que llevar las parroquias y la escuela sin medio de desplazamiento. Tengo que vivir solo mientras que me gustaba vivir en comunidad. Sé que tengo que vivir el momento presente, pero necesito tu ayuda. Muchas gracias por tu amistad. Da recuerdo a todos de Las Matas


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