viernes, 30 de noviembre de 2018

YO CON ÉL Y ÉL CONMIGO

VIDA DE LA PALABRA                         últimas semanas de NOVIEMBRE

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de noviembre 2018 («Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo», Ap 3, 20):

1.-        La PdV siempre es muy sugerente; y más la de este mes. En ese sentido, el Adviento incidirá…: “…el Señor se manifestará entonces lleno de gloria,

el mismo que viene ahora a nuestro encuentro
en cada hombre y en cada acontecimiento,
para que lo recibamos en la fe
y para que demos testimonio por el amor,
de la espera dichosa de su reino.
Por eso, mientras aguardamos su última venida…,

            Ha habido, pues, mil oportunidades de poner en práctica la PdV.
P.ej., el otro día al acabar la compra en el supermercado, fui a dejar el carrito y como yo llevaba mucha prisa y no le había puesto moneda, pensé simplemente dejarlo en la fila de carritos sin encajarlo… y vi además, que en la fila de carritos de al lado, había un cesto de ruedas (que no se deben sacar fuera) y, además, volcado. Aunque noté que Jesús llamaba a la “puerta” de mi conciencia en esas 2 minucias, le dije que tenía que volver corriendo a la Parroquia y que esa no era mi incumbencia. Pero esa “llamada a la puerta” para “entrar… con él y él conmigo” se hizo más insistente, así que, sin terminar de sentarme en el asiento de mi coche, volví sobre mis pasos (dialogando mientras con Jesús en el corazón, riéndome de mí mismo y pidiéndole excusas), entré al edificio y encajé bien “mi” carrito y, en la fila de al lado, recogí el cesto y lo puse en pie y colocado.
¿Te quieres creer que, de verdad Jesús cumple sus promesas hasta en esas nimiedades?: mientras regresaba yo a casa, feliz, casi que palpaba que “…entraré en su…” coche y conduciré “…con él y él conmigo”?

1b.-      Me percaté solo entonces de algo similar la semana anterior: solo me había dado cuenta de la primera parte de la PdV (“estoy a la puerta y llamo”), ¡pero no de la promesa subsiguiente (“entraré en su casa y… Yo con él y Él conmigo”!).
A mitad de la compra, vi que un producto estaba caducado y, (notando esa “llamada”, para que otro cliente no se lo llevara por error), lo saqué de la estantería y, (como no había ningún empleado por esa zona), lo dejé en un pequeño mostrador.
            Después de pagar, cuando ya salía, vi a lo lejos el producto y, a mi lado, uno de los empleados, y, (para que no quedaran mal los trabajadores ni la empresa), le expliqué todo. Muy agradecido fue corriendo a retirar aquel producto, sin parar de darme las gracias.
            Y, como te decía, viendo la satisfacción y agradecimiento, luego yo noté mucha alegría y paz dentro de mi corazón, ¡pero no me había dado cuenta que “eso” era la huella de que Jesús estaba cumpliendo “Su” parte de la Palabra de Vida! ¡¡Gracias, Jesús!! ¡¡Qué grande eres!!


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de noviembre 2018 («Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo», Ap 3, 20), la de octubre («Pero si sois conducidos por el Espíritu, no estáis bajo la ley», Ga 5, 18) y la de septiembre («Recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas», St 1, 21):

1.-        “…soy catalana y llevo muchos años fuera, por lo que mi experiencia personal es que, al convivir con personas de otras ideas y naciones, el horizonte se amplia y me siento ciudadana del mundo. Las fronteras caen... En mi familia mi madre era catalana y mi padre aragonés... En casa se hablaba castellano.
El año pasado en agosto encontré a mi hermano distinto muy… sensible en este tema y ahí se complicó la relación...
Y aquí viene mi experiencia de estos días: …llegamos ahora a casa después de haber pasado todo el día con mi hermano y mi cuñada que llegaron esta mañana… y ¡bendito psp de hoy!, (“testimoniar con la vida que la fraternidad es posible”, que ayuda a vivir hoy así la PdV del mes), porque es lo que he tratado de vivir y tener presente todo el día: decir que es posible la fraternidad, pero con el pensamiento, con las palabras y acciones... Mi hermano… ha venido con lazo amarillo, bufanda y… etc. Eso, el primer impacto en la estación... Pero todo el día ha tenido el mismo color…
Tomando el aperitivo… vi que sacaban los pinchos con una banderita española... Me levanté y pedí por favor al camarero que en los nuestros no la pusieran, que quería tener un gesto de paz y buena voluntad con mi hermano, ya que había venido a Madrid a verme, aunque se estaba pasando un poco con tanto amarillo... Y la jornada de hoy terminó en paz y armonía. Mañana un nuevo día para seguir amándoles…


2.-        “estoy en el local con pintor, albañil... y a la par preparando el envío solidario a un país de África. Ha venido una amiga con una furgoneta llena de cosas y, en ese momento, pasaba un barrendero y nos pregunta. “¿os ayudo?”. ¡Y ahí que se ha puesto el hombre a ayudarnos a desocupar el vehículo! Agradeciéndole su ayuda, nos hemos enterado que tiene una hermana en las misiones y hemos acabado formando una improvisada tertulia, de pie, a la puerta del local





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