jueves, 1 de junio de 2017

HOY QUIERO DESCUBRIR DÓNDE QUIERE ENCONTRARME DIOS

VIDA DE LA PALABRA                          últimas semanas de MAYO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de mayo («Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo», Mt 28, 20) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29):
1.-        Este mes podría escribir un libro entero: cada día el Resucitado, que siempre está, se dejaba notar, sí, como siempre, ¡pero de una forma más palmaria! ¿Por qué así? ¿Porque estamos en Pascua o porque es el centenario de la aparición de la Virgen en Fátima…?, ¿o por los sacrificios ofrecidos de mi hermana yendo a África y de mi madre asumiéndolo…?, ¿o porque le he ido pidiendo a los enfermos del hospital y a los ancianos que ofrezcan y recen por la parroquia y por el movimiento y por mí o…?,  ¿o por la comunión y la unidad con tantos de vosotros o… por la oración de mi tía monja, este mes, además, 10 día hospitalizada o…? En cualquier caso, todo por Gracia.
         Te cuento sólo algunos momentos.
Casi todos los días venía al confesonario o me topaba en el hospital con alguien que quería reencontrarse con Dios o que no había sido confirmado o ni siquiera había recibido la primera Comunión. O notaba yo… Y “detrás”, (mejor dicho, ¡dentro!), de cada uno se notaba la “mano” del Resucitado. O notaba yo, dentro: “no cierres todavía la iglesia aunque ya es tarde…; date mientras un paseo por la puerta rezando el Rosario”. ¡Y en esas 3 ocasiones, diálogos preciosos con distintas personas desconocidas que llegaron luego después!

1b.-     En reuniones y encuentros he “palpado” el “donde dos o más…”. Así, en la formación con el YouCat, una me agradecía por whatsApp compartiendo: “ He salido taannnnn contenta y feliz!!!! He sentido a Jesús tan cerca...!!”. Se lo reenvié a otra que, ya adulta, ha empezado a prepararse para la primera Comunión y se sumó por correo-e.: “…me alegro escucharlo porque a mí me pareció un bonito clima también. Cada vez que salgo de nuestras charlas…, la sensación que tengo es de felicidad, salgo cargada de felicidad dispuesta a compartirla. Es un sentimiento muy bonito y que quizás antes faltaba en mi vida. Nos vemos el jueves…”

1c.-      A mi hermano le han robado el ordenador, (y, con ello, lo peor: ¡muchas horas de trabajo!). Eran los días que mi madre estaba aquí: ella derramó unas lágrimas, recordando también que el año pasado le robaron el coche. Y al día siguiente me dice mi madre: “estoy rezando mucho por el ladrón; y también por el del coche…”. Ante mi sorpresa mayúscula, añade todavía como si tal cosa: “pues sigo rezando por el ladrón que le robó a papá la tarjeta de crédito (que, ni él quería la tarjeta y el banco se empeñó, y ni la había usado, y solo nos dimos cuenta cuando empezaron a llegar cargos bancarios desde otra provincia)”; ¡de eso hará unos 30 años! “Vi” al Resucitado en la bondad misericordiosa y perseverante de mi madre.

1d.-     Y por continuar con ella: los 11 días que estuvo aquí (mañana se vendrá de nuevo una semana), siempre estaba contenta disfrutando de la luminosidad de la casa, de la iglesia, de los “paisajes”, (¡pero qué fenómeno de mamá!: sí, se ven montañas por encima de los tejados muy a lo lejos, y el valle de los caídos, y árboles de los jardines, pero lo que más se ve es eso, tejados, anuncios elevados y la autopista A6).
Entre que siempre ha sido despistadilla y la artrosis que le va deformando los dedos, no había manera que aprendiera a encender la vitrocerámica digital, (acostumbrada a su cocina de gas de toda la vida); sería para desesperarse y desanimarse, pero, la última noche: “¡ea!, ¿qué querrá decirme el Señor?: ¡la humildad!; yo que ayer contaba que tengo facilidad para orar, para sentirme unida al Señor…; ¡toma!: aprende a ser humilde”. Desde luego, con toda humildad me llamaba cada vez después de haberlo intentado inútilmente, o si no estaba yo, llamaba al piso de enfrente para pedirle el favor a la madre del otro sacerdote que viniera a encendérsela.
Ha estado esta semana con mi hermana en Alicante (porque tenía la oportunidad estos días de un apartamento casi contiguo a su minipiso, donde apenas caben mi hermana, su marido y sus dos niños). Y esta mañana escribía mi hermana en el WhatsApp de los “hermanicos”:
después de una semana agotadora..., hoy me he levantado pensando en "el bolso viejo" d la bonita experiencia que mandaba Paco el otro día... ya que mamá se va hoy al pueblo y mañana a Madrid... pero me niego a quedarme con eso, porque creo que ella aunque cansada y más mayor, con sus "tonterietas", sus diarreas por el colon, su ojo sin vista y demás achaques... sabe disfrutar al máximo en cualquier sitio: viendo una golondrina, viendo tan solo la torre de la iglesia, mirando al mar.... estando en una capilla, el tiempo que sea, rezando... Así que, yo no creo q se sienta como un bolso viejo, sino como el "baúl de la Piqué" viajando de aquí para allá y tratando de disfrutar a sus hijos y vivir las últimas décadas de su vida de la forma más activa posible... Ahí lo dejo, q me he levantado inspirada!!! 😂😂 Os quiero mucho a todos!!!! Viva mami!!!

1e.-      El domingo de la Ascensión, una mamá en su blog escribe esto a su anciana madre enferma tras haber participado, (después de muchos años sin pisar una iglesia, invitada por una amiga mía), en la Misa que celebré con los niños: “…hoy en la iglesia…, sentí una paz profunda. Lloré desconsoladamente arrodillada. Mi llanto no era un llanto de miedo, no era un llanto de plegaria, no podía pedir nada; y no podía, porque hace mucho tiempo olvidé cómo pedir deseos concretos a Dios… …sentí paz, cuando escuchando la frase de “ven, Espíritu Santo”, entendí…
…Si simplemente entregamos todo, incluso nuestra propia vida a Dios, el miedo desaparece…
Hoy, cuando el padre Paco explicó con su lenguaje para niños “adultos”, cómo, cuando Cristo subió al cielo y ya no pudo ser visto con los ojos del cuerpo, nos dejó…: el Espíritu Santo. Y entonces, entonó la canción de la película de “Misión imposible”. Sí, la cantó, en medio de una Misa y dejó grabado ese momento en nuestra mente…
nos enseñó cómo llamar al Espíritu Santo: el único que puede ayudarnos a acometer la misión imposible de cada día: “ven, Espíritu Santo”.
Escucharle, me dio la tranquilidad de saber que es imposible transitar por esta dura Misión Imposible llamada Vida, sin invocar y tener a Dios permanentemente con nosotros…
…Entonces, veo lo que ahora es para ti la Misión más dura que te haya tocado emprender en tu vida: es una Misión que solo puedes llevar a cabo de la mano de Dios a través del Espíritu Santo...
Las excusas mundanas e historias de la autoayuda, me alejaron de la Iglesia, a la que iba cada Domingo…
…no hay psicólogo ni asana de yoga, que haga las veces de Dios y su Iglesia.
Así, hoy decidí que mis dos hijos, aunque se les haya pasado la edad, recibirán la primera Comunión, porque necesitamos que las reglas de Dios entren a este hogar. Decidí, que cada domingo iré a la Misa…
…Tomé plena consciencia de que Dios está moviendo todos sus hilos para llevarnos a su morada…
…mas mientras tanto, vete a una iglesia. A esas hechas de ladrillo y busca a un Sacerdote.
Dios también te está llamando a ti, a través de mí…
…En el dolor mami, allí, es cuando Dios aparece de forma majestuosa.
Solo Él, puede hacerte sentir que estará contigo y que tú, nada debes hacer, aparte de estar a Su lado. Busca la iglesia más cercana y a partir de mañana… ve a Misa cada día… Que sea ese tu objetivo más importante cada día. Lo demás, entrégaselo a Dios…”.
¿Cómo no ver ahí a Aquel que dice “Yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el final de los tiempos” y a Su Espíritu Santo?


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de mayo («Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo», Mt 28, 20), la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («¡Reconciliaos con Dios!», 2 Co 5, 20):
1.-        “desde el primer día de este mes, cuando leí el comentario de la PV me impresionó la frase: “Hoy quiero descubrir dónde quiere encontrarme Dios”. Me propuse repetirla cada día y me está dando una gran serenidad ya que sólo tengo que estar atenta a descubrir su presencia, no tengo que complicarme la vida pensando en cosas que debería hacer…
Él sale a mi encuentro a veces en una alegría: Recibo la llamada inesperada de una persona con la que tengo una preciosa conversación, con Jesús en medio, que me deja una profunda paz interior.

1b.- Otras veces en una dificultad: Llego a casa ya tarde y muy cansada, cuando voy a cenar recibo el mensaje de una persona que me pide que haga un trámite con urgencia, tras la inmediata reacción humana que me hace pensar que no me debe pedir las cosas así, recuerdo que Jesús “se esconde” en nuestras limitaciones, en las suyas y en las mías, y me pongo a tratar de hacerlo antes de acostarme, me surgen problemas con internet y no lo consigo hasta la 1:20 de la madrugada. Ha merecido la pena el esfuerzo ya que desde ese día se ha establecido con ella una relación de fraternidad sincera que está dando frutos positivos además para otras personas cercanas.

1c.- También en momentos de descanso: En un día de fiesta en mi ciudad, una amiga me invita a salir con un grupo donde sólo la conozco a ella, preferiría quedarme en casa y aprovechar para hacer cosas atrasadas, pero recuerdo que Jesús está en el hermano y acepto. Además de pasarlo bien, pude compartir diversas situaciones dolorosas con varias personas por las que rezo a partir de entonces y hemos quedado en volver a vernos.

1d.-     Por otra parte, me está ayudando a ser más consciente de Su presencia en la Eucaristía, sin proponérmelo he sentido como la atracción a entrar en una iglesia y estar con Él, solo dos días he podido estar un buen rato de oración, pero al menos hacerle una breve visita; y una vez que la iglesia no estaba abierta, la hice desde la puerta, Él estaba ahí muy cerca y una puerta cerrada no podía impedir mi diálogo con Él.
Gracias, Paco, por estos correos que tanto nos ayudan

2.-        “el mes de mayo: yo creo que lo hemos tomado con algo más de intensidad que otros años y en concreto la retransmisión de Fátima la encontré emocionante, haciéndote sentir fibras internas que deseas que nunca te dejen. Hacemos nuestro mes de mayo particular, además de la Eucaristía y el rosario,
Puedo contarte la experiencia que estoy viviendo que me está llenando la vida y creo que estoy haciendo con mucho amor:
Ya te he contado que mi mujer esta regular; el diagnóstico creo que es envejecimiento prematuro del cerebro con las deficiencias que eso ya lleva consigo: vida bastante sencilla y monótona dedicado en exclusiva a ella; se defiende sola en algunas ocasiones en cuestiones referentes a memoria, pero necesita una presencia muy frecuente. 
Pues bien, creo que estoy viviendo unos de los mejores momentos de mi vida y no hago más que dar gracias a Dios por todos los privilegios que Su Amor nos ha dado y nos sigue llenando a manos llenas


3.-    Mi hermana pequeña, Miriam, lleva ya casi su primer mes completo (de estos próximos 3 años) que estará como misionera en el Chad; aquí van sus primeras impresiones           “nuestra sensación del primer día de camino a Bayaka, acompañadas de Jimmy, fue la de estar viviendo un documental del National Geographic: chozas, mercados, “gasolineras” (=gasolina dentro de botellas encima de una “cutre mesa”)… con la camioneta yendo por caminos de baches y charcos, esquivando vacas, cabras, perros, motos, bicis, personas, patos, pollos...
Por fin, después de 8 horas de camino desde la capital, N´Djamena, llegamos a nuestro Centro Educativo Charles Luanga (CECL) a las 19:30h, noche cerrada, bajamos del coche y escuchamos vocecillas que dicen nuestros nombres, vemos de lejos dientes blancos y manos que creemos que se mueven y nos saludan, porque ver, lo que es ver, no vemos ni torta.
Vemos la casa sencilla y bien equipada, la capilla una preciosidad en la sencillez, el Señor en su Sagrario, en forma de una chocita (como las casitas de aquí)…
Allí, debajo de las mosquiteras y en oscuridad absoluta se escucha todo tipo de ruidos, animales y bichos extraños que no tenemos ni idea de qué serán, pero mejor no moverse de aquí hasta que amanezca y rezar el rosario.

3b.-  Al día siguiente, por la mañana temprano, nos volvemos a encontrar con la sonrisa de acogida de todas las personas en la Misa: los tantanes, los cantos tradicionales en sus lenguas, las palmas y los bailes en la acción de gracias… ¡Qué alegría se respira!
Después, poco a poco, vamos conociendo a los niños y descubriendo que cada uno de ellos son un regalo: sus sonrisas, sus cantos sin cesar cuando están trabajando, sus juegos, su cercanía, su simpatía...
El clima que respiramos, gracias a Dios, es siempre de risas; son miles las anécdotas…

3c.-  Otra cosa a destacar es la acogida de los hermanos que ya estaban en la Misión: premio a la paciencia por ir enseñándonos las múltiples tareas de cada día y repetírnoslo cuantas veces se lo pidamos, que son muchas, porque no hay quien aprenda tanta cosa nueva. Ellos siempre con una sonrisa nos enseñan la cantidad de cosas a hacer: “empresario” de 20 trabajadores, “director” de colegio, secretario, jefe de estudios, administrativo, economista, enfermero, mecánicos, comerciantes, chicos de los recados, gestor, relaciones públicas, trabajador social, agrónomo, catequistas, papá y mamá de 50 adolescentes… ¡¡¡Y TODO ESTO EN FRANCÉS !!!!

3d.-  Todas estas cosas a veces nos hacen pensar que es una “misión imposible” porque nos sentimos pequeños, incapaces, no sabemos expresarnos bien en francés… A veces pensamos: “¿Seremos capaces de sacar esto para adelante cuando se vaya el equipo anterior?”. Pero todo esto no nos hace perder la alegría, ni la esperanza, porque sabemos que contamos con vuestras oraciones y sacramentos que ofreceréis por nosotros. Y sobre todo, con la ayuda de la Virgen y en manos del Señor, no hay nada imposible. Ahora sí podemos decir: MISIÓN POSIBLE




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