jueves, 14 de mayo de 2015

MISERICORDIA: NO PREJUICIOS

VIDA DE LA PALABRA                               primeras semanas de MAYO

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de Vida de mayo («Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo», Ef 2, 4-5) y la de abril («Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos», 1 Cor 9, 22):
1.-        Estos días ando un poco falto de sueño, (a lo cual hay que añadir el antihistamínico, que también lo provoca; la alergia primaveral; etc.), por lo que no son raros mis despistes, p.ej., el confundir en una frase una palabra por otra. Así que, ¡me vienen bien esas buenas curas de humildad contra mi perfeccionismo! Pero, además, he palpado cómo Dios Padre es misericordioso conmigo incluso en estas cosas: uno de estos días, un par de distracciones en el trabajo… y…; pero quien se ha dado cuenta, no lo ha hecho pesar sobre mí, (tampoco es que esas cosas hayan tenido mayores consecuencias, gracias a Dios), a través de lo cual he notado esos detalles de amor del Señor.
Ese mismo día, también un compañero tuvo un despiste que, unido a dos fatalidades sin culpa de nadie, estuvieron a punto de dejarme electrocutado. En primer lugar, agradecí al Ángel de la Guarda (me “salvó” una cosilla que nunca hago, pero esta vez sí) y a Dios que lo pone a nuestro lado, y a la Virgen en su mes (y víspera de fiesta suya); en segundo lugar, al día siguiente lo comenté con ese compañero, simplemente como cosa anecdótica y riéndome, (esperando no haber hecho pesar tampoco sobre él nada).

2.-        Uno de los modos que se nos sugirió para vivir la PdV del mes era ser misericordioso también en los juicios que se forja la mente: evitar prejuicios, por tanto. Me ha ayudado mucho.
Un día, realizando varias tareas, me venía la tentación del prejuicio de que “ya me podían ayudar”, pero la evité, pensando además que los otros seguramente estarían realizando lo que era Voluntad de Dios para ellos. Así que realicé eso con todo el corazón y noté cómo crecía la alegría cuanto más me cansaba; como era trabajo “manual” y un poco mecánico, aproveché y me puse en el móvil el rezo del Rosario, con lo cual me ayudó más aún, (también, pensando cómo María, -Madre de Dios y, a la vez, ama de casa-, realizaba las tareas en favor de José y Jesús).
            Otro de los días, no encontraba yo una cosa. Después de haberla buscado por todas partes, me quería venir el prejuicio de que alguien se la “hubiera apropiado”; trataba yo de rechazar ese pensamiento. Después de mucho, ya le pregunto a uno de los compañeros. Sin expresarlo en voz alta, todo hacía “sospechar” más de aquel alguien. Pero seguía rechazando yo ese prejuicio-tentación. Finalmente, tratando de recordar todo paso por paso la última vez que vi eso, pude seguir la pista y todo se aclaró. ¡Menos mal que no cedí ante los prejuicios que me venían!: me hubiera equivocada totalmente.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de mayo («Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo», Ef 2, 4-5), la de abril («Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos», 1 Cor 9, 22) y la del mes de marzo («El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga», Mc 8, 34):
1.-        “estoy contenta. Mi situación cambió: ya no voy a la capital a cuidar a mi enferma; pensamos que la cuidadora de la tarde se podía quedar todo el día, (su situación era difícil y no tenía otro ingreso). Pero Jesús me cuida, (de un modo, yo siento que especial); después de aceptar esta nueva situación, llego a mi casa y… ¡me llaman para empezar a cuidar a una anciana… en mi mismo pueblo!: no tengo que madrugar tanto, puedo hacer las cosas
en mi casa antes de ir a la suya, no tengo que levantar cosas pesadas... Esta persona es muy vulnerable, (está empezando a perder sus recuerdos), pero me aceptó con cariño: habían probado con dos personas antes y las rechazó. Ya somos amigas, (me echa de menos los domingos): solo trato de que todo lo que le hago es un “por Ti, Jesús”.
Gracias, Paco, por las experiencias que nos ponen en lo divino

2.-        gracias por seguir mandándome la Palabra aunque haya estado descuidada de responderte! No por eso he estado al margen: cada día me ha inspirado y ayudado en los malos momentos.
He pasado por una mala racha: en el trabajo, en casa, la familia, todo se ha juntado…, a veces se toca fondo, pero el AMOR afortunadamente “te salvaaa” cuando actúas con Amor y humildad… Es lo que mantiene tus principios como persona y de corazón… Cada vez estoy más convencida de ese Amor Misericordioso que es el que hay que mostrar; hago alusión a la Palabra: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad». Hay que aprender a contenerse en las situaciones difíciles…
Viví una situación difícil en el claustro de profesores… Pedí
ayuda al grupo para que pidieran por mí, yo era incapaz… Se venían dando una serie de hechos en general con el alumnado bastante complicados. Yo he trabajado mucho con esos niños… Poco a poco esa clase se me fue poniendo en contra, de una manera que no era comprensible, bien alimentado por los propios compañeros de trabajo, porque quizás “dar Amor y recibir Amor” no está bien visto, (está bien visto “quién puede más”). Ante esos hechos entre otros, no me podía callar. Yo trato de llevarme bien con todo el mundo y es más, en la medida de lo posible, medio para unir… Cuando las cosas te vienen, tampoco puedes huir, quería hablar, pero le pedí a Dios que tuviera la suficiente capacidad para hacerlo con humildad, sin ofender a nadie, ni atacar, aunque fuera ofendida y atacada, (como así fue). Por supuesto no correspondí con las mismas formas: antepuse el AMOR, el Amor que siento hacia mi trabajo…, hacia los niños… Como muy bien dice la Palabra, no hay que dejarse guiar por la ira, ni castigar utilizando las mismas armas, hay que creer en el Amor que es posible, que da la vida, que representa la humildad y la paciencia, que repara las situaciones de dolor y que sale sin más como una necesidad, ese Amor hace que seamos testigos y solo con el ejemplo yo siento estar recibiendo Amor, “descubres que ese es el camino”, hay que enfrentarse a las situaciones que forman parte de la vida, pero con Amor, cuando eso es así, “te crece el corazón”, entonces sabes que estás viviendo con intensidad

3.-        “hoy he tenido una experiencia que me ha hecho sentirme instrumento en las manos de Dios, lo que Le agradezco todo lo que puedo.
Te acuerdas que os comenté que hace unos meses en una conversación entre tres personas surgió el tema de la Virgen María y contándoles mis experiencias sobre Su devoción, le sugerí a la chica que estaba allí, que fuera un miércoles a tal iglesia… para un acto Mariano, consistente en el rezo del rosario, La Eucaristía y posteriormente una hora Santa, (es decir, dos horas de oración). Posteriormente, me comentó que lo hizo por compromiso y que no se imaginaba el poder aguantar tanto tiempo encerrada en una iglesia,
pero que nada más llegar allí, se sintió invadida por la necesidad de darle gracias a la Virgen por haberla llevado y que su vida cambió por completo a partir de ese momento.

Pues bien, hoy me ha comentado que le han diagnosticado un carcinoma de útero y que la operan dentro de pocos días, pero que se ha puesto en manos de la Virgen y que no puede explicar la aceptación y la paz interior que le invade, que es ella la que tranquiliza al marido por la serenidad que está viviendo desde que fue al médico y que es consciente que es Ella, (la Virgen), la que está guiando su vida en todo momento


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