martes, 5 de febrero de 2013

"ESTABA... Y ME RECIBISTE... Y ME HOSPEDASTE..." 
VIDA DE LA PALABRA
Alguna de vuestras EXPERIENCIAS sobre la Palabra de diciembre (“…les dio poder de ser hijos de Dios”) y la de enero ("…misericordia quiero, y no sacrificios…"):
1.-     " las experiencias las sigo con mucho interés, yo casi no tengo ninguna que aportar, sólo me digo: "me tengo que entregar a los demás, darme yo misma"; no es dar dinero, ni un poco de tiempo, darme yo, porque eso es lo que ÉL nos pide.
     Este fin de año pensábamos pasarlo los dos solitos en casa: mi hijo se iba a casa de los padres de la novia. De pronto nos llama una amiga algo triste para decirnos si podía pasar el fin de año con nosotros; estaba además pasando un mal momento y le dijimos: "sí, claro, nosotros encantados". Luego otra chica, muy joven por cierto, había tenido un grave problema con su pareja (que también conocíamos) y habían decidido separarse: ella estaba en la calle con una maleta, bajo la lluvia y llorando a mares, no sabía donde quedarse, sola sin familia; pues nada, a casa también (actualmente está con nosotros hasta que pueda arreglársela sola, menos mal que trabaja).
     Dijimos nosotros dos: "si esto es lo que TÚ nos envías, gente para ayudar, tenga el defecto que tenga, se haya equivocado o no, ahí estaremos nosotros para ayudar, sin juzgar y cuando se pueda, aconsejar con todo el amor posible".
     Ya ves, así hemos comenzado el año
"

2a.-   "trabajo en caritas como voluntaria; al principio eran dos días a la semana, ahora es toda la semana. La trabajadora social está de baja. El día anterior me pongo en manos de Dios me propongo ver a Jesús en el hermano, y ya ese día también. Un día va una señora; después de escucharla, le pido unos papeles; me dice que no me entiende; se lo doy escrito y se lo explico; le digo que no pida cita y yo la atiendo el próximo miércoles. Llega con un papel del año anterior: se fue disgustada, y a los cinco minutos viene con el marido, que no respeta a nadie… me insulta, dice todo lo que se le ocurre… Le explico, se levanta de muy mal genio. Mi "hombre viejo" sale y me digo: "encima que me molesto, y me tratan así". Pero el Señor, que está siempre ahí, atento a todo y… vengo a casa, abro el correo y hay un correo de P.T. Una de las cosa que dice: "No hagas discriminación alguna entre las personas que tengas contacto contigo". Dije: "es verdad todos son hijos de Dios". A la semana siguiente fue ese hombre: lo traté como si le hubiera visto por primera vez; le digo: "buenos días, ¿qué tal está? ¿Qué quería? Él me dijo: "hablar con la trabajadora social". Ya le dije que no está. Él me contestó mal otra vez; le dije con una paz increíble: "puedo atenderle yo, espere cinco minutos". Cuando, bajé, ya se había ido. Volvió la semana siguiente, yo seguía con paz cuando le vi, le escuché a fondo, le dije que iba hacer lo que esté en mano. Al día siguiente, que había quedado con él, fue la esposa, me pidió perdón y él no sabía cómo darme las gracias…"
2b.-   "Esos primeros días que los voluntarios nos quedamos solos (cada uno en su parroquia) había algunos que me preguntaban esto o aquello cómo se hace…; yo les respondía: "la trabajadora social, lo hacía así, o de la otra manera, yo soy la que menos tiempo llevo trabajando"; con otros voluntarios me ofrecía a ayudarles… algunos problemas moralmente me iban dejando mal. Por la noche le decía al Señor: "Tú lo sabes todo; Tú sabes que no me importa, hacer esto, lo otro, busco juguetes para los que no tienen… nada me satisface, me venía a la mente: "lo que hagas a los más pequeños, a Mí me lo haces…". Las noches que he pasado sin dormir al Señor le decía: "¿por qué tengo que preocuparme, si Tú te preocupas por mí?". He probado las noches oscuras que Chiara hablaba. Se han ido arreglando las pequeñas cosas y me he dado cuenta, que no debo enorgullecerme de que los demás me pregunten o me digan, sino hacerme más pequeña o "una con" ellos…"

3.-     [después del encuentro del que te hablé hace 15 días para viudos, separados y padres con adolescentes problemáticos]: "…te mandamos la foto prometida, Paco. Muchas gracias , la gente estaba feliz porque se han sentido amados por Dios o han encontrado un rayo de luz en su difícil experiencia. Si todos nosotros hemos contribuido a ello,  a  pesar de nuestros límites, demos gracias a Dios por ser sus instrumentos…"

N.B.: aquí abajo, “pinchando” en “comentarios”, puedes escribir también tus propias experiencias de cómo has vivido el Evangelio para así compartirlas; ya sabemos que “lo que no se comunica, al final se pierde”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario