martes, 31 de marzo de 2026

LLEVAR EL TABOR A LA VIDA DIARIA

 VIDA DE LA PALABRA                       últimas semanas de MARZO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7) y la de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5): 

1.-        Esta mañana se celebró la Misa Crismal. Estuvimos casi mil sacerdotes y casi otros tantos laicos. Una vez más, me conmovió desde lo más profundo la participación: cantos y oraciones de más de mil quinientas personas convencidas atronaban y retumbaban santamente por las bóvedas de la Catedral. También nuestros 3 “sí, quiero” renovando anualmente las promesas sacerdotales emitidas para siempre en nuestra ordenación, revestían así no solo toda la solemnidad, sino la más profunda y sincera convicción. Gracias a Dios pude vivir todo con consciencia y hondura en ese precioso día soleado. Auténtico “Tabor”.

         Y luego…, el recordar la PdV después de la transfiguración (“levantaos, no tengáis miedo”) me impulsaba con esperanza a tratar de extender esa paz y felicidad a todos, más allá de las incertidumbres del tiempo actual tanto a nivel mundial, como parroquial y personal.

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7), la de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5) y la de enero («Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados», Ef 4, 4):

 

1.-        “acabo de realizar mi revisión: estoy igual de mi tumor cerebral;  sigo teniendo conmigo a mi Señor y Madre: eso nadie me lo puede quitar,  aunque tengo problemas familiares y mucho trabajo, pues tengo a mis dos hijos mayores y mi marido y tengo poca ayuda. Siempre estoy dando gracias a lo Único que tengo: mi Señor. Rezo mucho a lo largo del día: cuando camino, siempre voy oyendo con mis cascos el rosario… y luego la misa o la de la tele o radio. Radio María en mi camino me da mucha paz porque mi marido no me trata muy bien: se jubiló ya hace dos años y vive su vida, pero, padre, siempre estoy dando gracias. Gracias por todo y por tu gran ayuda en las PdV: yo leo todo; por eso cuando dices si quiero textos completos, te los pido… porque me acuesto tarde y siempre estoy leyendo.

 

2.-        “muchas gracias a todos por las experiencias que compartes. Yo estoy tratando de reconocer a Jesús Abandonado en cada dolor que se me presenta, en cada situación que no comprendo y, sobre todo, darle mi Sí día a día…

me sigue costando reconocer a Jesús Abandonado en cada dolor: la situación de mi hijo me duele de un modo particular; y con mi marido, a quien tienen que operar, estamos esperando fecha. Él está muy  sensible, preocupado y vulnerable. Yo no consigo lograr que se sienta querido y me reprocha que no estoy pendiente de él, etc., etc., y seguro es verdad, pero Dios es mi fuerza, Él me ama inmensamente y me conoce en el fondo de mi corazón, me siento en sus brazos. Y le ofrezco toda mi nada.

 


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