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lunes, 15 de abril de 2024

EL RESUCITADO EN MEDIO POR EL AMOR MUTUO

 VIDA DE LA PALABRA                         primeras semanas de ABRIL


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de abril («Los apóstoles daban testimonio con gran poder de la resurrección del Señor Jesús. Y gozaban todos de gran simpatía», Hch 4, 33) y la de marzo («Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme», Sal 51, 12): 

1.-        Las horas inmediatamente previas a la Vigilia Pascual y luego todo el Domingo de Resurrección me nacía espontáneo en el fondo del alma muchísimas veces “este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo”. Y casi sin darme cuenta me ponía a tararearlo. E incluso a veces a cantarlo en casa o cuando estaba en la iglesia, incluso a pleno pulmón. Cuando me encontraba con algún conocido, además de desearle “feliz Pascua”, a veces también cantaba algo de la canción. Me suele suceder todos los años, pero quizá este más todavía.

La verdad es que estaba yo con un gran gozo interior por la resurrección de Cristo: es necesario celebrarlo cada año, (y tener toda la cincuentena pascual), para que nos entre bien que ¡llevamos dos mil años de Pascua los 365 días de cada año!; ¡¡Cristo resucitó y camina con nosotros!!

 

2.-        La semana I de Pascua todos los años promovemos, organizamos y participamos en un encuentro de sacerdotes y seminaristas para toda España, alternando un año en el centro Mariápolis y otro fuera. Esta vez ha tocado en Baeza.

            Yo creo que personal y comunitariamente de verdad ha sido un testimoniar la presencia del Resucitado en medio de nosotros por el amor recíproco tanto en los momentos de oración, como en los de formación, como en los de descanso y turismo.

Hemos estado una treintena de 10 diócesis y, cosa curiosa, ¡de  4 continentes, (pues había un filipino, un angoleño y dos venezolanos, junto con todos los españoles!: desde un recién ordenado, hasta algunos que ya rondaban sus bodas de oro sacerdotales.

En la convivencia y en los detalles de servicio de unos hacia otros, o en los paseos turísticos, percibíamos nosotros y también los demás, (tanto las monjitas y el personal de servicio de la casa de espiritualidad que nos hospedaba, como los que nos veían al recorrer Baeza y Úbeda, y también Jaén), la paz y la serena alegría que son huella de la presencia del Resucitado.

Cada día con una temática diversa, pero complementaria: reavivar la vocación, equiparnos para la fidelidad y la misión hoy.

He vuelto renovado y, algunos, al verme llegar, (tanto en mi casa como en la parroquia), me comentaban con una sonrisilla de complicidad: “¡se nota de dónde vienes, eh!”. También eso es testimoniar, (transparentar), al Resucitado.

2b.-     En el viaje de regreso, llevé a un compañero venezolano y a otro angoleño: ¡tres continentes en el mismo coche! Rezando la liturgia de las horas juntos y el rosario y charlando amigablemente, continuamos en el mismo “clima” de presencia del Resucitado en medio de nosotros. También con las horas de parada que hicimos en mi pueblo para ver a mi madre: traté de compaginar el estar con ella junto con el que conocieran mi pueblo, así que nos la llevamos de “copiloto” a visitar la Virgen de la Teja en las Clarisas, una bodega y el Santuario de la Patrona la Virgen de la Caridad, (donde, por cierto, uno de ellos se encontró con una feligresa). Mi madre contentísima. Ellos, también. Y después de la siesta continuamos viaje y los llevé a la parroquia de uno de ellos.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de abril («Los apóstoles daban testimonio con gran poder de la resurrección del Señor Jesús. Y gozaban todos de gran simpatía», Hch 4, 33), la de marzo («Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme», Sal 51, 12) y la de febrero («Haced todo con amor», 1 Co 16, 14):

1.-        “…como se cuenta en las experiencias que enviaste en enero, hace varios meses que he empezado yo también a leer la Biblia y a rezar cada día. Sea sola que junto con mi pareja y mi cuñada. Es una costumbre que poco a poco estoy incluyendo en mi día a día y me permite sentir la presencia del Señor más cerca.

Como sabes, en los últimos meses, por la enfermedad de él, necesitamos un “extra” de apoyo y fuerza para superar el día, para no dejar que “las tinieblas” se apoderen de nosotros. Y ahí es donde Dios está, acompañándonos e iluminándonos el camino….

 

2.-        “…¡Qué bonito es encontrarme tus correos!: me llevan a reflexionar cada uno de los momentos de la semana, en particular desde estos últimos tiempos... “¡Cristo ha resucitado, que se me note!”. Eso es lo que me repito a cada instante y se lo repito a mis peques: ¡que se nos note! y busco oportunidades para que así sea.

El sábado me he quedado muy conmovida con lo que comentaste del niño de vuestra parroquia que ha fallecido... Te dije que uno nunca está preparado para perder un hijo, hablando como madre, a lo que me respondiste con fe, que debemos estar preparados para partir y soportarlo, dejando todos nuestros asuntos en paz y en plena entrega a Dios y así es... ¡Cuánta razón!: ¡ cómo preparar el corazón para cualquier evento que nos sorprenda, cómo tener un corazón puro...!

Ayer en mi aula de catequesis, dos de “mis” niños eran compañeritos de cole de ese niño y a medida que iban llegando, me iban anticipando que debíamos rezar por él... Estaban muy impresionados, (se me encogía el alma) y así lo hicimos, muchas oraciones tomados de las manitas para él y su familia.

Dios crea en nosotros un corazón puro cuando nos toca de cerca el sufrimiento: cada día lo entiendo mejor en mí y en los demás.

Pero voy entendiendo también que este descubrimiento no debe quedar solo en mí: debo transmitirlo con mi comportamiento, mi forma de proceder, mis oraciones y pensamientos y a veces se me hace difícil.

2b.-     El jueves santo fui a misa con mi hija mayor. El templo estaba lleno de gente y faltaba un poco el aire. Ella decidió ir a confesarse y yo me quedé de pie en la parte de atrás, no lejos del confesionario. Después de un buen rato, se escuchó un golpe: nos acercamos al confesionario y ¡era mi hija que se había desmayado en el momento de recibir la bendición luego de la confesión! ¡No sabes qué susto tenía el sacerdote! Solo fue una lipotimia, pero mi hija, que es muy sensible, me contó luego que sintió muchas cosas y se sintió abrumada por la confesión... ¡Dios toca nuestro corazón!

Muchas gracias nuevamente por tus correos, ¡qué bien me hacen!.

 

 

 

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lunes, 15 de octubre de 2018

ESPÍRITU DE HIJO, VIDA DE HERMANOS

VIDA DE LA PALABRA              primeras semanas de OCTUBRE




Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de octubre («Pero si sois conducidos por el Espíritu, no estáis bajo la ley», Ga 5, 18):

1.-        Los años pares, en vez de la tradicional Mariápolis multitudinaria para toda España, se realizan varias locales, menos numerosas, en diferentes momentos. La última de ellas la hemos
vivido en Las Matas el pasado puente: 150 personas de todas las edades, clases, proveniencias y vocaciones.
Preparada por todos y en la que todos éramos corresponsables. De hecho, la abríamos con el “sed una familia” del testamento de Chiara: “no antepongáis nunca ninguna actividad de ningún tipo, ni espiritual ni apostólica, al espíritu de familia con los hermanos con los que vivís. Y adonde vayáis para llevar el ideal de Cristo… lo mejor que podréis hacer es tratar de crear con discreción, con prudencia, pero con decisión, el espíritu de familia, que es un espíritu humilde, que quiere el bien de los demás, que no se envanece…; que es, en fin, la caridad verdadera, completa... si yo tuviera que separarme de vosotros, dejaría que Jesús en mí os repitiera: “Amaos mutuamente… para que todos sean uno”.
            Yo me encontraba a gusto y feliz, aunque un ratillo cada día tuve que correr a la parroquia y me perdí las últimas horas, pero consciente que esa voluntad de Dios para mí, si yo la vivía bien, también construía la Mariápolis, y que si vivía a tope la presencia de Jesús en medio durante la Mariápolis, era el mayor bien que yo podía hacer a la parroquia y al hospital.
            Ver a todos sonrientes e implicados era una gozada. Cada actividad, por sencilla y dispar que fuera, cada grupito de conversaciones en los descansos… rezumaba sabor a divino, incluso para quien lo veía desde lejos. Y eso nos daba plenitud.
            Así lo expresaba alguien: “he participado en muchas Mariápolis, pero esta ha sido distinta, también me ha encantado, porque desde el primer momento nos hemos sentido como una familia, niños, jóvenes y adultos juntos…, todos, todos hemos tenido un trabajo que hacer en equipo a favor de los demás (bar, recoger o reordenar la sala, vender los libros... los jóvenes prepararon la fiesta para que todos actuaran…). Necesitamos de los jóvenes su iniciativa y ellos nuestra experiencia y juntos ser esa familia. Ha sido una Mariápolis muy sencilla, pero a la vez muy profunda. Este año que hemos vivido más intensamente a María, me la ha recordado: Ella es muy sencilla, pero profundísima y en estos días nos ha enseñado a vivir como Ella…”.
            Y una amiga me mandaba luego un whatsApp: “las últimas horas de la Mariápolis se han vivido con la misma ilusión, entusiasmo y alegría que las primeras... El broche de oro lo han puesto las impresiones de los Mariapolitas después de vivir este "Tabor". Ay, Pater!!!: estoy con el alma llena de gozo (como dice la canción). Que mañana todos salgamos a contagiar al mundo de lo que la Mariápolis ha dejado en nuestro castillo interior”.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de de octubre («Pero si sois conducidos por el Espíritu, no estáis bajo la ley», Ga 5, 18), la de septiembre («Recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas», St 1, 21) y la de agosto («Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti», Jr 31, 3):

1.-        “muchísimas gracias Paco, por la Palabra de vida en dibujos para los peques. Mi niña poco a poco coloreó las primeras viñetas y me sirven para acercarle al Jesús mayor, porque el que a ella le encanta es Jesús bebé (y María). 
            A veces parece que no cala en su corazoncito cuando rezamos y dice “mamá, tengo sueño”, “mamá, me aburro”. Pero luego llego a casa con dos ramos de flores, uno para casa y otro para la Virgen. Uno más grande que otro... y mientras yo iba a llevar el pequeño a la ofrenda de la Virgen, porque sólo habían pedido en el colegio “una flor”, mi hija lo tiene claro: “Mamá, a la Virgen el más grande😅. Y yo doy gracias por aprender de ella

2.-        “muchas gracias, Paco, por la PdV y las experiencias tan preciosas. Gracias también a los demás por la comunión.
Mi marido ha ido de viaje para dos semanas… y ayer me sentía triste. He decidido vivir estos días con todo el amor a mis hijos, alumnos y compañeros y ofrecer todo; hay mucho por lo que ofrecer, por gente enferma, los afectados del terremoto de Indonesia, etc

3.-        “…hoy tenía previsto ir a Misa y, cuando iba a salir de la oficina, un compañero me ha pedido que le llevara al hotel porque tenía un asunto importante y el autobús de la empresa tarda más. Le he dicho que sí y luego he dudado. Enseguida le he dado la vuelta a la situación y le he traído al hotel, dejando la Misa en manos del Jefe. He llegado a tiempo y he podido consagrarme al Corazón de Jesús y saludar al obispo y a…


4.-        “hace unos meses que no te escribo y hoy por fin me he dicho que no puedo demorarlo más. Te leo bien y sereno.
Como siempre tus palabras llegan en el momento justo. La libertad que nos da el amor y los valores que este amor al prójimo y a ti mismo lleva incorporado.
…me siento muy tranquila y llena de paz y es que recibo y doy mucho más de mí que antes y no con tanta precipitación y estrés añadido.
Durante estos meses he hecho peregrinación a la Ermita de mi pueblo con una amiga que está algo confundida en su vida pidiendo al Señor que le muestre el camino.
Continúo con mi tarea de regalar una tarde de ocio y armonía a otra amiga que está muy angustiada y deprimida: al principio ella no quería salir y ahora me lo recuerda todos los viernes por la tarde. Dentro de su sufrimiento hablamos, pero también le enseño a desenganchar (en la medida que puedo) de su angustia y a mostrarle lo positivo que nos da la vida (que siempre hay algo).
Asimismo, me he disfrutado todo lo que he podido de las noches de estrellas, la luna, la naturaleza y todo lo que me surgía con aquellos amigos o conocidos que me invitaban, siempre había algo que aportar y nos hacía sentir bien. Ha sido un verano intenso y lleno de vida. También ha habido sufrimiento, ya que hemos tenido alguna pérdida de trabajo en la familia, con lo que he tenido que negociar para lograr algo más que una simple baja y al final todo ha salido bien... Me gusta cómo no tengo pudor en mostrar esta parte de espiritualidad libremente e incluso poder contagiarla…
…tener esta fe como algo innato en mi vida, ya no me agota: al contrario, me libera… no importan los resultados inmediatos: a veces las carreras son de fondo y la constancia hace



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domingo, 28 de junio de 2015

SERVIR-AMAR COMO MARTA-MARÍA

VIDA DE LA PALABRA                       últimas semanas de junio

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de practicar la Palabra de vida de junio («Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria», Lc 10, 41-42):
1.-        En casa, excepto José, los otros 3 solemos cenar poco, (y a veces nada). Una tarde se presentan 3 monjes trapenses a visitarnos. Verdadera alegría. En seguida les ofrecí que se quedaran a cenar con nosotros, pero “respiré” cuando dijeron que iban a estar solo un rato, mientras confesaban mutuamente uno de ellos y uno de mis compañeros: les quedaban más de dos horas de coche y no debían llegar tarde a su monasterio. Venían de otro, de la elección de una Abadesa de su Orden. Así que, les preparé un refresco.
El tiempo se alargaba y nosotros estábamos encantados de escucharles. Pensé en ofrecer de nuevo que se quedaran a cenar, pero la tentación: “si ya lo has dicho y no querían; además, te va a tocar a ti preparar todo, aunque hoy no es tu “turno”; y encima no hay muchas cosas para ofrecer”. No obstante, dado que los otros no acababan su confesión, (y que a esa hora habitualmente en su monasterio seguro que ya habrían cenado), con gran alegría recordando explícitamente la PdV, (aunque me hubiera encantado
seguir escuchándoles), les dije que iba a preparar cena para todos y que seguía atendiendo desde la cocina, (pero no se lograba oír casi nada). Así que, me puse a hablar con el Señor en el fondo del corazón, dando lo otro por perdido y volviendo a recordar la PdV: en diálogo con Él, “íbamos” preparando y se me iba ocurriendo qué preparar (y que se pudiese cocinar rápido para no hacerles perder tiempo).
            Al final hubo para los 7 y, lo importante, la conversación fue preciosa: comunión de carismas, fraternidad de hijos de Dios. Ellos felices (aunque se marcharon tarde) y nosotros más.

1b.-     Día y medio después venía a comer a casa una muy amiga nuestra. Su marido, (q.e.p.d.), también un bendito como ella, (junto con otras familias de la rama parroquial del movimiento de los Focolares), nos habían hecho y colocado las cortinas cuando llegamos a Las Matas hace 10 años y medio: fueron, aquellas veces que venían, días preciosos de amistad y convivencia.
Esta vez la traía su hijo menor, casado no hace mucho, (no pudimos ir a la boda por ser los días que José estaba hospitalizado), que quería presentarnos a su mujer. Venían a comer y traían ellos la comida. Era un domingo que yo tenía bastante “despejado” y me serviría para descansar.
            Unas horas antes, una familia con sus niños venían desde Andalucía a visitarme, a conocer el Centro Mariápolis y a participar en la Misa. Se hicieron acompañar de otro matrimonio a quienes también querían ver, ¡y resultaba que, sin saberlo ni ellos ni nosotros, vivían muy cerca de nosotros! Gente estupenda también. Al acabar la Misa, me ofrecían que me fuera a comer a casa de ellos.
            ¿Cómo compaginar todo? Nada de agobiarme; escuchar a Jesús dentro de mí y, aunque parecía una locura, (Endi no estaba y Christian se encontraba mal), les dije que se vinieran todos, unos y otros, a comer a casa, confiando en la bondad y comprensión de todos, ¡y en la providencia del Señor, sobre todo! La PdV me ayudaba además a estar tranquilo, sin perder el diálogo con Dios dentro de mí.
            Presentar los unos a los otros..., disponer todo, preparar para 14 donde íbamos a comer sólo 7. Al final, todos “manos a la obra”, con buenísima voluntad cada uno… Como en la "multiplicación de los panes", (a todos nos vino a la memoria), ¡sobró de todo!: nuestra bendita amiga había traído “para un regimiento”, por si acaso "estos curas tuvieran algún invitado más", (poco pusimos nosotros). Las conversaciones que se iban entrelanzado, interesantísimas; así que luego la sobremesa compartiendo vivencias y experiencias de fe unos y otros parecía un auténtico día de convivencia, ¡un día de Mariápolis!, ¡de ciudad de María! ¡¡Se palpaba la presencia de "Jesús en medio” por ese amor recíproco!!, (aunque unas horas antes ninguno conocía a casi nadie de los que allí nos habíamos juntados): familia todos de todos.
            A media tarde ya se marcharon los 2 matrimonios y los niños, y quedó nuestra bendita amiga y los recién casados, (¡otros benditos realmente!), que me ayudaron a terminar de limpiar todo.
           Ella recordó, (ya lo hizo por teléfono cuando concertamos la visita): “no olvido el abrazo; ¡cuánto bien me ha hecho y me sigue haciendo!”. Sí, yo también lo recordaba: era en los Ejercicios de
diciembre, la acababa de confesar, y (como ella tiene ese corazón de madre, y de edad es algo mayor que la mía), me atreví a decirle con todo respeto: “¿me permites que te dé el abrazo de parte de Dios Padre, que te acaba de perdonar en la confesión?”. Traté de ser expresión, con la máxima delicadeza, del respeto y afecto que Dios nuestro Padre tiene a todos, pero más sobre quien acaba de derramar su misericordia sacramentalmente, y más quizá a una persona tan excepcional y sufrida como ella, (y lo mismo, en aquellos mismos días de Ejercicios, había sucedido con otra persona que todavía lo recuerda también).
            Al final del domingo, verdadero "día del Señor", compartiendo vivencias interiores unos y otros, así nos sentíamos: verdaderamente como si Dios nos abrazara a todos a la vez y nos estrechara entre nosotros y muy cerca de Sí. Ciertamente, “una sola cosa es necesaria”: amar; Dios. Marta y María a la vez, todos con todos.

2.-        Como excursión fraterna de “fin de curso”, teníamos una peregrinación a Ávila con motivo del V Centenario de Santa Teresa. De la “comisión” de 8 que preparamos las actividades de la comunidad local en Las Matas, quedé
encargado yo más directamente de esta actividad. Íbamos a ir junto con una parroquia, pero la misma tarde de haber reservado yo el autobús, el sacerdote se acordó que había asamblea parroquial y me comunicaba que no podría venir nadie de allí; y en ese caso, tampoco él. Ninguno de los 4 que mejor tocan la guitarra de nuestra comunidad  podría participar en la peregrinación. Me entró la tentación del agobio, como Marta hablando a Jesús sobre su hermana María: “¿no te importa que me vayan dejando solo acumulando tareas…?”. También se “borraban” algunos de los que iban a ir . Pero la PdV me ha ido ayudando a vivir con paz todos esos contratiempos y otros manteniendo la paz con el Señor en el fondo del alma.
            Y llegó el viaje. El guía quería llevarnos a un ritmo trepidante. Se serenó cuando le dije (acordándome de que “sólo una cosa es necesaria”): “mira; no importa si no vemos todas las cosas previstas, aunque perdiéramos parte de las entradas pagadas; lo que importa es que la gente se encuentre a gusto, convivan y se ayuden entre ellos”.
            Al final fue un día precioso (a pesar de la ola de calor) y los 47 regresábamos repletos. La vuelta en el bus fue impresionante después de la unidad construida durante la jornada: alguno dio su testimonio de cómo había vivido
interiormente el día o expresaba una pregunta-duda que entre todos tratábamos de responder; por la “Vida” y la sabiduría destilada, (había que dar mucho de uno mismo tanto para salir al micrófono como, sobre todo, para escuchar), se percibía la presencia de "Jesús en medio" allí (también en el bus) donde "dos o más están unidos...": experiencia viva de "castillo exterior", después de habernos imbuido en el “castillo interior” en los lugares teresianos.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de junio («Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria», Lc 10, 41-42),  la de mayo («Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo», Ef 2, 4-5) la de abril («Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos», 1 Cor 9, 22):
1.-        “gracias Paco; sigo en el camino, tratando de fijarme en lo "esencial", pero a menudo distraída por mis manías y obsesiones, perfeccionismo y afán de controlarlo todo... En definitiva falta de confianza en Dios. ¡Eso sí, no lo pierdo de vista!

2.-        “correo me llegaba con una buena noticia: “Ya tenemos leche”.
Tres días antes, había escuchado lo contrario: “... ¿podrías ayudarnos?”. Hice un par de consultas y no había problemas. Quedaba la parte fácil: ir a la tienda y pedir que lo enviaran.
¿Fácil? En dos sitios fui y en ambos: “Lo sentimos, señorita, no podemos hacer el envío solicitado porque repartimos sólo en un
radio de 10 Km. Le sugerimos que haga el pedido por internet o vaya a un centro cercano del destino solicitado y, desde allí, se lo envíen”.
          La primera opción no me era factible. La segunda, tampoco: en otras circunstancias no me hubiese importado ir donde hiciese falta, pero esa mañana la tenía totalmente llena de gestiones que no podía cancelar.
          ¿Qué hacer?: intentarlo en el último centro que quedaba. Y antes, rezar: “No sé que voy a hacer, Padre, si tampoco aquí pudiera conseguirlo: no tengo tiempo de otra solución. En tus manos lo dejo: yo estoy haciendo mi parte por los niños; el resto, es cosa Tuya”.
          Callar y confiar era lo que sentí que tenía que hacer en el comercio. La misma respuesta obtuve que en los centros anteriores: no podían repartir por la zona indicada. ¿No podían? No sé qué cara le puse al chico que me atendió o qué fue lo que le dije que, según terminé de exponerle la situación, hizo una llamada telefónica a la zona de destino y me dijo: “sin problema, señorita. Vamos a intentar atender su pedido”.
          No sé qué sensación me produjeron esas palabras, pero creo que si en ese instante me hubiesen dado un empujón, me hubiese caído.

Yo que siempre me había considerado tan poquita cosa y ahora tenía delante de mí a tres personas atendiendo una solicitud, en principio, “inviable”. Tres personas consultando en el ordenador la disponibilidad de leche de otros centros para ver cómo podían, entre todos, conseguirme 400 litros de leche. Difícil de describir la sensación que tuve cuando me dijeron que ya estaba todo resuelto


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martes, 18 de junio de 2013

"TOP TEN" DE "VIDADELAPALABRA" 
Estadísticas de este blog 

      Hace ahora justo 6 meses os comuniqué a algunos amigos la apertura de este blog, aunque yo había empezado ya en el verano a ir "colgando" cosas. Varios de los muchos a los que mando ese largo correo quincenal, me habíais sugerido que con esos mismos escritos hiciera un blog para que llegaran a más personas; además, he colgado también algunos otros textos.

     El objetivo de "Vida de la Palabra" es que "circulara" la Vida (con mayúscula), es decir, las pequeñas experiencias concretas realizadas con el empuje y a la luz de la Palabra de Vida, porque esta comunión y comunicación favorece las condiciones para que Jesús cumpla su promesa "donde dos o más están unidos en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos". ¡Esperemos, por tanto, tenerlo entre nosotros también en medio de "la red"!

     En este medio año las visitas al blog han sido más de 4.850 ¡Gracias a cada uno! Pero gracias sobre todo a los que habéis compartido experiencias concretas sobre cómo habéis podido, con la gracia de Dios, poner en práctica la Palabra de Vida.

   Por si os habéis incorporado recientemente a estas lecturas y os habéis "perdido" algunas...
                       ...las entradas más vistas y visitadas de este blog han sido:

JÓVENES  Y SANTOS Vídeo "¡Juntos podemos!", sobre 2 jóvenes.
07/02/2013, 3 comentarios
212
17/04/2013, 2 comentarios
111
DOS MUJERES, DOS CASTILLOS  Teresa de Ávila, Chiara de Trento
05/07/2012, 7 comentarios
  93
ENTENDER LA RENUNCIA DEL PAPA Tres breves artículos
11/02/2013, 4 comentarios
  83
ANIVERSARIO DE CHIARA LUBICH Dos vídeos muy breves
14/03/2013, 6 comentarios
  79
"... Y OS SERÁ DADO" Vida de la Palabra mayo.
16/05/2013, 2 comentarios
  58
24/12/2012, 5 comentarios
  56
28/02/2013
  49
13/03/2013, 1 comentario
  42
03/05/2013, 3 comentarios
  42


"NO OS QUEJÉIS UNOS DE OTROS" Vida de la Palabra de abril
30/04/2013, 2 comentarios
            42
                                                                                    42
         
                Y no sólo habéis entrado de España, ¡¡sino también de otros países!!:
España
3567
Estados Unidos
  379
Rusia
  164
Alemania
  118
México
    53
Argentina
    51
Reino Unido
    47
Colombia
    46
Perú
    36
Venezuela
    26

   Que "no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha", pero que "vean vuestras buenas obras para que den gloria a vuestro Padre celestial", (no a vosotros, no a nosotros), así que... este blog y todo... ¡a mayor gloria de Dios, -por amor, por tanto-, cada cosa y cada minuto! ¡Para "que todos sean uno, como Tú, Padre, en Mí y Yo en Ti, que así ellos sean uno en nosotros"... "para que el mundo crea"!
Gráfico de los países más populares entre los lectores del blog