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martes, 31 de marzo de 2026

LLEVAR EL TABOR A LA VIDA DIARIA

 VIDA DE LA PALABRA                       últimas semanas de MARZO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7) y la de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5): 

1.-        Esta mañana se celebró la Misa Crismal. Estuvimos casi mil sacerdotes y casi otros tantos laicos. Una vez más, me conmovió desde lo más profundo la participación: cantos y oraciones de más de mil quinientas personas convencidas atronaban y retumbaban santamente por las bóvedas de la Catedral. También nuestros 3 “sí, quiero” renovando anualmente las promesas sacerdotales emitidas para siempre en nuestra ordenación, revestían así no solo toda la solemnidad, sino la más profunda y sincera convicción. Gracias a Dios pude vivir todo con consciencia y hondura en ese precioso día soleado. Auténtico “Tabor”.

         Y luego…, el recordar la PdV después de la transfiguración (“levantaos, no tengáis miedo”) me impulsaba con esperanza a tratar de extender esa paz y felicidad a todos, más allá de las incertidumbres del tiempo actual tanto a nivel mundial, como parroquial y personal.

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7), la de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5) y la de enero («Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados», Ef 4, 4):

 

1.-        “acabo de realizar mi revisión: estoy igual de mi tumor cerebral;  sigo teniendo conmigo a mi Señor y Madre: eso nadie me lo puede quitar,  aunque tengo problemas familiares y mucho trabajo, pues tengo a mis dos hijos mayores y mi marido y tengo poca ayuda. Siempre estoy dando gracias a lo Único que tengo: mi Señor. Rezo mucho a lo largo del día: cuando camino, siempre voy oyendo con mis cascos el rosario… y luego la misa o la de la tele o radio. Radio María en mi camino me da mucha paz porque mi marido no me trata muy bien: se jubiló ya hace dos años y vive su vida, pero, padre, siempre estoy dando gracias. Gracias por todo y por tu gran ayuda en las PdV: yo leo todo; por eso cuando dices si quiero textos completos, te los pido… porque me acuesto tarde y siempre estoy leyendo.

 

2.-        “muchas gracias a todos por las experiencias que compartes. Yo estoy tratando de reconocer a Jesús Abandonado en cada dolor que se me presenta, en cada situación que no comprendo y, sobre todo, darle mi Sí día a día…

me sigue costando reconocer a Jesús Abandonado en cada dolor: la situación de mi hijo me duele de un modo particular; y con mi marido, a quien tienen que operar, estamos esperando fecha. Él está muy  sensible, preocupado y vulnerable. Yo no consigo lograr que se sienta querido y me reprocha que no estoy pendiente de él, etc., etc., y seguro es verdad, pero Dios es mi fuerza, Él me ama inmensamente y me conoce en el fondo de mi corazón, me siento en sus brazos. Y le ofrezco toda mi nada.

 


sábado, 31 de enero de 2026

UNA ORACIÓN POR MI TÍA MONJA

 MI TÍA MONJA AL ENCUENTRO DEFINITIVO CON DIOS PADRE


Te pido una oración especial por mi tía, de 90 años, monja clarisa (a punto de haber cumplido sus 69 años de vida religiosa dentro de 4 semanas), hermana mayor de mi madre.

Araceli, (=altar del cielo), nombre de pila; sor María Luisa de la Cruz, de religión. Ha partido al encuentro definitivo con el Esposo del alma esta tarde a las 19:15. Aquí en la parroquia me dio tiempo a pasarle un papelito al compañero que celebraba Misa para que ya la ofreciera por ella. Yo le había administrado la Unción de enfermos el lunes pasado.

Ella fue un puntal en mis inicios vocacionales y un continuo sostén, (junto con toda su comunidad), para mi ministerio y el de tantos sacerdotes.

Elegida muchas veces Madre Abadesa, (lo fue 24 años), de su monasterio: cada elección, ese día se pedía siempre limpiar todos los servicios del convento. Elegida también varias veces como Madre Presidenta (12 años en el cargo) de la Federación, de los por entonces 17 conventos de Clarisas del sur-este de España. Siempre con un palabra de ánimo y sabiduría para todos. “Era una verdadera monja, porque antes es una mujer auténtica”, decían de ella.

Una enamorada del Señor, como S. Francisco y Sta. Clara, sus santos fundadores a quienes amaba con toda su alma e imitaba, y con los que tuvo relación más vital todavía desde que vivía también el Ideal del Unidad, (de Chiara Lubich), perfectamente integrado con su vocación contemplativa-clarisa de clausura y la ayudaba a servir y amar más a su comunidad: se respetaban y querían con locura. La misma Chiara le dio una Palabra para encarnar a lo largo de toda su vida: “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24).

Sin dar un ruido, estos últimos años ofreciendo todo por la Iglesia, como el Maestro ha completado perfectamente su Palabra de Vida y ahora tendrá su pleno florecimiento después de estos últimos años de enfermedad paciente y admirablemente vivida, cuidada por todas las hermanas clarisas de su comunidad.

Su entierro será en su amado convento de Villarrobledo a las 12:00 este próximo lunes, día 2, fiesta precisamente de la Presentación en el templo, fiesta de la Candelaria (Cristo, Luz de las naciones), y, por todo ello, Jornada de la Vida Consagrada.


Aquí puedes leer su testimonio vocacional contado en 2015: https://clarisas-villarrobledo.blogspot.com/2015/03/yo-monja-ni-hablar.html


Continuando con la partida hacia la casa del Padre de mi tía, hoy por la mañana pedí a las monjas que le pusieran el teléfono al oído, (aunque ya desde hace meses, apenas dice nada), para hablarle del cielo, (como así también hice el lunes cuando le di la Unción).

Me acordaba de la visita que José Varas, otro santito, hizo a su hermano Pedro en Toledo que estaba muy enfermo y cuando se despedían y salía de su habitación, (fue la última vez que se vieron), Pedro le dijo: “¿y te vas a ir sin hablarme del cielo?”. Y José, entre abrumado y emocionado, volvió sobre sus pasos y lo primero que le inspiró el Espíritu Santo fue un texto del Apocalipsis: “sus siervos le darán culto. 4Y verán su rostro, y su nombre está sobre sus frentes. 5Y ya no habrá más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz de sol, porque el Señor Dios los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos”.

Eso le dije yo también a mi tía susurrándole a través del teléfono y, además, lo que mi madre repite a menudo: “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni mente alguna puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman”, (S. Pablo) y añadía ella: “¡qué será el Cielo!, ¡¡qué será el Cielo!!”. A la vez le recordaba que la queremos mucho y le iba mencionando cada uno de la familia. Y que sabemos que ella nos quiere muchísimo a todos y cada uno y valoramos lo mucho que ha orado y se ha sacrificado por nosotros y por toda la Iglesia y toda la humanidad.

         En el momento de fallecer, también me llamaron las monjas mientras le recitaban la recomendación del alma, y luego le pusieron el teléfono al oído, (¡es lo último que se pierde!) y le recordé que Dios la ama con locura y estaba esperándola con los brazos abiertos, con toda su Luz y su Paz y que le dijera que sí a todo. Le volví a recordar esos y otros textos bíblicos. Que se vaya tranquila hacia el abrazo del Señor, que ha cumplido con creces su misión y su vocación. Y que la Virgen María estaba saliendo a su encuentro para llevarla de la mano protegida bajo su manto ante el Señor.  

 

 


miércoles, 15 de noviembre de 2023

ENCENDER LUZ EN LA OSCURIDAD

 Nos quedan quince días para acabar este año litúrgico con la semana que empieza con el domingo de Jesucristo Rey del Universo.

Nos ayudará a finalizarlo bien el reintensificar el vivir la Palabra del mes («Pues todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas», 1 Ts 5, 5):

 


 

ACEPTAR NUESTRAS HERIDAS

 

El dolor puede ser fuente de luz. Veamos la luz que viene de Jesús en la cruz.

Cuando amamos tenemos la luz dentro de nosotros, y todas las situaciones por las que pasamos, especialmente en el sufrimiento, las heridas, son iluminadas por esta luz.

Cuando acogemos nuestras heridas, no como desgracias, sino como medios para ayudarnos a la redención del mundo, transmitimos a todos los reflejos de la luz de Dios, que ilumina las tinieblas.

Cuando acogemos nuestras heridas, acogemos al mismo Jesús, que transforma el dolor en amor.

No huyamos de las cruces, de nuestras heridas, sino afrontémoslas con amor y valentía, porque más allá de las llagas del Crucificado está la resurrección.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra del 9 de noviembre

 

 

 

 

SÉ HIJO DE LA LUZ CON ALEGRÍA NACIDA DEL EVANGELIO

 

El Evangelio no es una ideología: el Evangelio es un anuncio, un anuncio de alegría. Las ideologías son frías, todas. El Evangelio tiene el calor de la alegría. Las ideologías no saben sonreír, el Evangelio es una sonrisa, te hace sonreír porque te toca el alma con la Buena Noticia.

El nacimiento de Jesús, en la historia como en la vida, es el principio de la alegría: pensad en lo que les sucedió a los discípulos de Emaús que de la alegría no podían creer, y los otros, después, los discípulos todos juntos, cuando Jesús va al Cenáculo, no podían creer de la alegría (cfr. Lc 24,13-35). La alegría de tener a Jesús resucitado. El encuentro con Jesús siempre te lleva a la alegría y si esto no te sucede a ti, no es un verdadero encuentro con Jesús

la humanidad abunda de hermanos y hermanas que esperan una palabra de esperanza. El Evangelio es esperado también hoy: el hombre de hoy es como el hombre de todo tiempo: lo necesita, también la civilización de la incredulidad programada y de la secularidad institucionalizada; es más, sobre todo la sociedad que deja desiertos los espacios del sentido religioso, necesita de Jesús. Este es el momento favorable al anuncio de Jesús. Por eso quisiera decir nuevamente a todos: «La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (ibid.,1). No olvidemos esto. Y si alguno de nosotros no percibe esta alegría, se pregunte si ha encontrado a Jesús. Una alegría interior. El Evangelio va en el camino de la alegría, siempre, es el gran anuncio. Invito a todo cristiano, en cualquier lugar y situación se encuentre, a renovar hoy mismo su encuentro con Jesucristo. Cada uno de nosotros hoy se tome un poco de tiempo y piense: “Jesús, Tú estás dentro de mí: yo quiero encontrarte todos los días. Tú eres una Persona, no eres una idea; Tú eres un compañero de camino, no eres un programa. Tú eres Amor que resuelve muchos problemas. Tú eres el inicio de la evangelización. Tú, Jesús eres la fuente de la alegría”. Amén.

 

PAPA FRANCISCO, Audiencia General,  miércoles, 15 de noviembre de 2023

 

 

 

 

 

SERVIR CON PRONTITUD

 

No podemos esperar el momento adecuado para amar, porque el mejor momento es ahora.

No podemos perder el tiempo planificando un amor que nunca sucede, y llegar al final de la vida con el arrepentimiento de no haber amado lo suficiente para alcanzar la felicidad eterna.

Debemos amar con prontitud, de inmediato, sirviendo a quien está a nuestro lado en el momento presente.

Amar siempre, porque el amor se concreta en pequeños gestos que son fragmentos de eternidad.

Amar de inmediato, con prontitud, porque nuestra eternidad comienza ahora, en el momento presente de la vida.

Amar con alegría, porque nuestra voluntad de servir es lo que realmente nos hace felices.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra, 24 de octubre


jueves, 30 de septiembre de 2021

ORACIÓN DE LA COMUNIDAD CRISTIANA

    Hace hoy justo 5 años escribí una entrada en este blog diciendo: 
"aprovechando mi llegada esta noche a la que va a ser mi nueva Parroquia hasta que Dios quiera y que mañana me presentan en ella, pido al Señor con toda mi alma (con una oración que rezo desde finales de 1993) que sea una "Parroquia Nueva", en el sentido paulino de ser "hombres nuevos", pero no aisladamente, sino en comunión, en comunidad, ¡en Iglesia!; y que cada parroquia del mundo también lo sea (como un día insinuó Juan Pablo II)".

   El domingo próximo iniciaré mi ministerio como párroco en S. José de Las Matas. Alguien me preguntaba "mi programa" y parafraseé a Benedicto XVI en el inicio de su pontificado (y luego el Vicario lo citó textualmente): "mi verdadero programa de gobierno es no hacer mi voluntad, no seguir mis propias ideas, sino de ponerme, junto con toda la Iglesia, a la escucha de la palabra y de la voluntad del Señor y dejarme conducir por Él, de tal modo que sea Él mismo quien conduzca a la Iglesia en esta hora de nuestra historia”. 
      El tren, (Las Matas es lugar tradicionalmente ferroviario), está en marcha: no podemos pararnos. Me subo, nos subimos, al tren. Pero siendo todos locomotoras, (aunque uno tenga la autoridad final), no vagones, "tirando todos del carro" en corresponsabilidad y sinodalidad, atentos a lo que el Espíritu Santo nos quiera decir a todos a través de las ideas e iniciativas de cada uno escuchadas y acogidas en espíritu de fraternidad.
     En realidad, lo que importa es la gente, y la "oración de la comunidad cristiana" expresa mejor que cualquier programa esta nueva estación en la que me subo hoy, (yo quisiera ya incluso ir a dormir allí esta noche, pero no podrá ser por algunas averías de la casa), y la meta a la que debemos llegar:

Oración de la Comunidad Cristiana

   SEÑOR JESÚS, que has dicho: "Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”, quédate entre nosotros que nos esforzamos por estar unidos en tu AMOR en esta comunidad parroquial.

AYÚDANOS a tener siempre un sólo corazón y una sola alma, compartiendo alegrías y dolores, cuidando especialmente de los enfermos, los ancianos, los que están solos, los necesitados.

   HAZ que cada uno de nosotros se comprometa a ser "evangelio vivo”, donde los alejados, los indiferentes, los pequeños, descubran el Amor de Dios y la belleza de la vida cristiana.

CONCÉDENOS el valor y la humildad de perdonar siempre, de salir al encuentro de quien pensara alejarse de nosotros, de poner de relieve lo mucho que nos une, no lo poco que nos separa.

DANOS unos ojos nuevos para ver tu rostro en cada persona que encontremos y en cada cruz que nos presentes.

CONCÉDENOS un corazón fiel y abierto, que vibre a cada toque de tu Palabra y de tu Gracia.

INSPÍRANOS siempre confianza y fortaleza para no desanimarnos por los fallos, las debilidades o las ingratitudes de los hombres.

   HAZ que nuestra Parroquia sea, de verdad, una FAMILIA en la que cada uno se esfuerce en comprender, perdonar, ayudar, compartir; donde la única Ley, que nos une y nos hace ser verdaderos discípulos tuyos, sea el amor recíproco.




Movimento parrocchiale “Parrocchie Nuove”, 
dell’Opera di Maria  o Movimento dei focolari
 Vallo Torinese (IT.)




miércoles, 15 de abril de 2020

DICHOSO QUIEN CREE SIN HABER VISTO

VIDA DE LA PALABRA                         primeras semanas de ABRIL

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29) y la de marzo («Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque esta es la Ley y los Profetas», Mt 7, 12):

1.-        A pesar del confinamiento, casi todos los días los he tenido muy atareados. P.ej. el miércoles santo: aparte de empezarlo con un fallo (con toda mi ingenuidad) que hizo peligrar ¡precisamente la unidad! con el otro sacerdote, (que tuvo que corregirme “delante” de todo el consejo; y eso me “martilleó” todo el día), mi hermana misionera (que, como sabes, ya regresó aquí hace meses para cuidar a mi madre) me pide ayuda para que otra de sus compañeras allí en Chad, pudiera volver a su país a pesar del confinamiento: no la dejan subir al último vuelo militar humanitario porque tiene que “pisar” la Unión Europea (París y
España) y ella es ecuatoriana. Se me sobrecoge el corazón. Pero la PdV pide “creer sin haber visto”. ¡Confío en Ti, Señor! ¡Creo en tu resurrección, creo que esto tiene arreglo!
Me puse en contacto con el Nuncio en Chad y con el Nuncio en Ecuador: mensajes, audios, llamadas todo el día.
Mientras, me contactan desde el hospital de aquí para atender por videollamada a una paciente. Por otro lado, en ese momento, una colaboradora cercana y viva de la Parroquia necesitaba hablarme largo rato al teléfono (me pongo a prepararme la comida casi a las 4 de la tarde), y, por la tarde, otra más, esta con un asunto de Caritas.
 El Nuncio en Chad logra hablar con el Embajador de España en Camerún. Luego este con el Ministerio, en Madrid: ¡preparan un documento! Pero… ¡los franceses en la aduana no lo quieren aceptar! ¡¡No sé qué más podrían pedir!! Yo, a cada llamada o cada audio, se me venían las lágrimas (quizá inconscientemente pensando que le habría podido ocurrir a mi hermana). Les cerraron la misión (principalmente es un orfanato): llevaron a los cincuenta y tantos niños a familias de acogida. Quedarse un europeo solo allí es un peligro, ¡y más si es mujer!, ¡¡y encima en esta situación de emergencia sanitaria con lo precario que es todo allí!!
Entre una llamada (o mensaje o audio) y otra, ¡rezando como loco! Y allí en el aeropuerto de Djamena, los 3 misioneros españoles y ella, ¡¡más todavía!!, aparte de hacer todo lo humanamente imposible (y también los responsables de su movimiento, desde Málaga). A cada rato me venía de nuevo la PdV: ¡¡cree!!, ¡Dios producirá resurrección!
A las 21:00 me escribe el Nuncio, (que rato antes me comunicó que el vuelo estaba cerrado): “dile que no hay plazas, porque un rumano que está en N’Djamena y que se quiere ir, no ha entrado por falta de sitio, y él sí que es ciudadano comunitario”. Es increíble, ¿habrá que esperar otra ocasión? “Señor,
¡creo sin haber visto!”. Uno de los compañeros misioneros españoles dice que renuncia a ese último vuelo militar y se queda allí en Chad para no dejarla sola.
Ya todo perdido… a las 22:39, en cambio, me añade el Nuncio: “me dice el Secretario que la ecuatoriana podría viajar mañana..., creo que le han pedido el número de pasaporte... 🙏🙏🙏  Pero no adelantemos acontecimientos... 🙏🙏🙏”.
Después de rezar más intensamente… ya no puedo hacer más. Me iba a acostar (que la noche anterior apenas dormí) ofreciendo el vivir la Voluntad de Dios (en este caso, tratar de dormir) por la solución del problema: ¡sigo creyendo sin haber visto!, el vuelo no despega hasta el día siguiente.

1b.-     Me estoy metiendo en la cama sobre las 23:26 y… ¡suena el teléfono! Pero no son ellos: es una amiga con quien hacía mucho que no hablaba. De pronto… su simpatía se torna en stress, ansiedad, casi desesperación: una buenísima amiga suya (la había conocido yo a primeros de octubre y luego habíamos cruzado un par de correos) está a punto de quitarse de en medio… y ya no sabía qué más decirle por teléfono… nada más que se esperara… que un sacerdote la iba a llamar.
Llamé: ¡número equivocado! Vuelvo a contactar con la que me lo había dado; me proporciona otro: mientras había ella hablado con otro sacerdote que también la conoce por si a mí no me cogía el teléfono.
La tensión de unas cosas y otras, (todos “rostros” de Jesús Abandonado) los voy viviendo-ofreciendo por todas las situaciones-problemas de ese día. Vuelvo a llamar y… ¡salta su contestador automático!: ¡¡espero que esté hablando con el otro sacerdote!! Le dejo un mensaje audio lo más esperanzador que el Señor me inspira.
Contacto de nuevo con la amiga, que está al borde de la ansiedad y hablamos casi otra media hora, hasta que logra una cierta paz.
Nuevo intento de llamar a la otra: contestador otra vez. Y de nuevo la PdV: “creo sin haber visto”. No puedo hacer más: “¡me fío de Ti, Señor; Tú lo sabes y lo puedes todo!”.
En ese momento (son las 00:30) un whatsapp: «la ecuatoriana saldrá mañana, y todos los españoles. Gracias señor Nuncio. Un abrazo»: Me lo manda el Embajador de España en Camerún”, me dice el Nuncio. ¡¡El gracias, Dios mío, me brota del alma con un torrente de lágrimas!!
Al día siguiente ya logro contactar con las del otro caso: al final tampoco había acabado en tragedia. Seguimos trabajando en ello. ¡¡Gracias, Señor!!


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de abril («Dichosos los que no han visto y han creído», Jn 20, 29), la de marzo («Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque esta es la Ley y los Profetas», Mt 7, 12) y la de febrero («¡Creo, ayuda a mi poca fe!», Mc 9, 24):

1          “di positivo en covid19: ya llevo 20 días y no empeoro, pero voy muy despacio: el sábado tuve que ir al hospital y me pusieron dos tratamientos, uno que parece que da resultados y antibióticos.
Salí muy contenta y animada, pero no me noto gran mejoría; aun así sigo animada y hay gente que les lleva un poco más de tiempo hay que tener paciencia.
Por suerte estoy en casa con los míos: soy afortunada y sé que esto se tiene que pasar 🙏
Mis hijos, bien: lo pasaron muy leve 1 o 2 días y mi marido también asintomático. Sé que rezas por todos, y te doy gracias porque ahí también estoy yo. Cuídate mucho.

2.-        “Hola Paco: hace mucho que no te agradezco por tu fidelidad en estos correos que tanto nos ayudan y, ahora que dispongo de un poco más de tiempo, no quiero dejar de compartir algo sobre estos días de confinamiento. Creo que me están haciendo crecer en interioridad y en capacidad de entender a los demás.
            Tras unos primeros días de incertidumbre y desasosiego, comprendí que tenía que centrarme en el momento presente, perder las muchas programaciones que tenía en la cabeza y salir de mí misma, preocupándome de los demás, como fuera posible en esta situación, e intensificando la oración.
            Empecé por ponerme en contacto con muchas personas que me venían a la mente: familiares, antiguos compañeros del trabajo, personas de la comunidad, etc. Con algunas ha sido sencillamente saber cómo se encontraban, con otras han sido largas conversaciones telefónicas en las que hemos compartido mucho sufrimiento, no sólo por el coronavirus. He notado en la mayoría una predisposición mucho mayor en comunicar cosas esenciales de las que antes no se hablaba.

2b.-     Por ejemplo, un familiar me confiaba las dificultades con su nieto, ya tiene 10 años, que tiene síndrome de Asperge y nunca lo había comunicado abiertamente.
Con una persona pude compartir una dura situación con su padre durante más de una hora y al final me agradecía repetidamente porque de eso no podía hablar con nadie.
Con otra, que no está bien síquicamente y me costaba mucho escucharla, después de un buen rato, se despedía pidiéndome disculpas por el tiempo que me había ocupado y me salió de dentro decirle (estoy segura que fue un impulso de Dios): “no te preocupes y llámame cuando tengas necesidad de hablar”. De ahí siguió una profunda conversación, al final me decía que había sido para ella un rato de Paraíso y dábamos gracias a Dios.

2c.-      También ha sido apoyar acciones generosas de solidaridad como la de una amiga que ha acogido en su casa a dos niños de un Centro de acogida durante este periodo o participar del miedo de una madre que debía dar a luz en estos días, con cesárea, y después de la alegría del feliz nacimiento de la hija.

2d.-     No poder comulgar sacramentalmente, al principio me costaba mucho ya que toda la vida he ido a Misa diaria. Pero ahora estoy descubriendo mejor otras presencias de Jesús, sobre todo en las Palabras del Evangelio y, siguiendo las Misas por la TV, muchos días experimento una unión con Dios mayor que algunas veces cuando estaba físicamente presente. Las lecturas del día y las homilías del Papa me están calando profundamente: pido a María saber conservarlas en mi corazón como Ella y siento que, en el momento oportuno, las recuerdo y tengo la fuerza de ponerlas en práctica.
Por ejemplo, un día me venía la tentación de pensar que no puedo hacer nada directamente por las personas que sufren, pero recordé que “somos un cuerpo” y eso me dio la paz, para seguir tratando de ser fiel en lo pequeño, segura de que eso también ayuda a las que están en primera línea luchando contra el virus.




Si quieres leer más experiencias similares, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ  o AQUÍ
o también AQUÍ





domingo, 15 de marzo de 2020

LA ESPERANZA: UN ANTIVIRUS

DOMINGO III CUARESMA
Homilía Misa

Retransmisión Radio Nacional de España "Radio 5"
Centro Mariápolis "Luminosa"
C/ Poniente 33 - Las Matas (Madrid)
15 marzo 2020

Ex 17, 3-7
Sal 94
Rom 5, 1-2.5-8
Jn 4, 5-42

El pueblo de Israel, -hemos escuchado en la primera lectura-, durante su camino por el desierto, se queja una vez más contra Dios y contra Moisés: ¡falta agua! Moisés toca la roca con el bastón y brota un
surtidor[1]: Dios saca agua de una roca en el desierto.
  Siglos después en Samaría, más de uno diría: “esa mujer no tiene remedio”. Nosotros hoy día sentenciamos a menudo: “con esta persona es imposible entenderse”. Y, sin embargo, Jesús hizo brotar agua viva en el desierto corazón de aquella mujer samaritana[2]. Y puede hacerlo hoy a través de nosotros. Él emplea un arte: el diálogo.
El Papa Francisco afirma que “dialogar significa estar convencidos de que el otro tiene algo bueno que decir; acoger su punto de vista, sus propuestas…” [3]. Nuestra luminosidad no debe provenir de palabrerías o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino[4].
Y con esa misma ternura Jesús desvela a la samaritana que conoce su pasado y su actual vida de pecado. La libera: ya no tiene ella, entonces, necesidad de disimular ni de camuflar su vida y sus actitudes.

Ayer era el aniversario del fallecimiento de Chiara Lubich, (fundadora del Movimiento de los Focolares), dentro de todo este año en el que se celebra el centenario de su nacimiento: en este marco, estos días
vivimos en toda Europa una circunstancia existencial y colectiva muy particular, que nos deja sin palabras.
Chiara Lubich comenzó con sus primeras compañeras en Trento, (su ciudad natal en el norte de Italia), en una situación más difícil incluso que la nuestra hoy: era plena Segunda Guerra Mundial, con todos sus horrores y calamidades. Ellas se dieron cuenta que “todo pasa, y solo Dios permanece”; y que Dios es Amor; y que si, todo es “vanidad de vanidades”, hay que emplear bien cada momento presente que Dios nos regala, “colmándolo de amor” (como también diría décadas después el Cardenal Van Thuan en sus 13 años de confinamiento[5] y que él bien lo había aprendido de la misma Chiara). Hay que hacer la “elección de Dios” y decirle a cada momento con las palabras del salmo: “Tú, Señor, eres mi único Bien”. Y, por tanto, vivir cada instante su Voluntad, por amor a Él, y vivir bien la regla de oro “haced a los demás, cuanto quisierais que hicieran con vosotros”.

Esta es la Cuaresma especial que el Señor quiere que vivamos este año. Cada Cuaresma se inicia el miércoles de ceniza con ese gris elemento, pero tiene como meta la Pascua con la Resurrección de Cristo, y en Él, la limpieza y transparencia del agua bautismal en la cual renovaremos nuestras promesas de hijos de Dios.
En esta Cuaresma, (a pesar de los progresos y estudios de la humanidad hoy día), nos vemos impotentes ante esta pandemia que a todos nos preocupa, pero podemos que hacer un redescubrimiento formidable: la Revelación, la Palabra de Dios dirigida a los hombres en palabras humanas, es una bocanada de aire fresco que nos hace encontrar un sentido trascendente sobre la profundidad de la vida y de la historia. Solo la Palabra de Dios nos da respuestas para el momento que estamos viviendo, porque solo ella custodia una sabiduría eterna que sobrepasa los tiempos sin perder significado[6].
En el salmo de hoy hemos repetido: Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
A la luz de la Palabra de Dios nos damos cuenta de un hecho tan desconcertante como paradójico: que vivimos un tiempo de gracia en medio de este estado de alarma. De una cosa estamos seguros: la victoria final es de la misericordia de Dios”[7].

  Recordemos que Jesús comenzó el diálogo con la samaritana poniéndola en tesitura de amar: “dame de beber”. Le ofreció la oportunidad de hacer un
acto concreto de amor al prójimo, (aunque en este caso fuera Él mismo ese prójimo); es decir, hizo que ella dejara de pensar en sí misma y se pusiese en el lugar del otro. Cuando la persona se pone a amar, encuentra la sintonía con su verdadera esencia, (que es ser “imagen y semejanza de Dios”). Se abre, pues, a la interrelación a la que constitutivamente está llamada cada persona como imagen de la Trinidad. “Fraterna condivisión y respetuoso anuncio, superando contraposiciones”[8], decía Benedicto XVI.

Jesús decía a la samaritana algo que resuena hoy más fuerte que nunca ante las restricciones y la supresión de actos litúrgicos con público: “se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre… se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero, adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así; Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad”.

María Voce, la actual presidenta del movimiento de los Focolares decía ayer: “(…) incluso en condiciones extremas, nadie puede quitarnos a Dios, nadie puede impedirnos amar. (…) Son muchos los modos con los que podemos ofrecer apoyo y consuelo: antes que nada con la oración; además, podemos multiplicar los actos de amor: una llamada telefónica, un
mensaje..., para que nadie se sienta solo, ni los que están en casa, ni los enfermos, ni los que se esfuerzan por curar, consolar, acompañar a todos los que sufren las consecuencias de esta situación. (…) Solo así, solo compartiendo los gestos de amor que siempre podremos hacer, nos contagiaremos con el antivirus de la esperanza, el antivirus de la fraternidad (…)[9].

Nos convertiremos también nosotros, como la samaritana, en surtidores del agua viva de Cristo para con los demás.
Que la Virgen María nos acompañe de su mano en este caminar custodiándonos con ternura a todos en su Corazón de Madre.

Francisco-T. Tomás Rodríguez



"Pinchando" aquí puedes volver a escuchar la grabación: Misa domingo 15 marzo 2020Es una pena que el coro magnífico que tenemos no haya podido ir por las restricciones de la epidemia.


            En las fotos que siguen, (agrándalas), puedes leer la monición de entrada:


"Pinchando" aquí puedes volver a escuchar una grabación de otra Misa en ocasión similar: audio Misa enero 2019


"Pinchando" a continuación puedes leer la homilía también retransmitida por Radio hace años en ocasión similar: Misa Centro Mariápolis Las Matas septiembre 2008






[1] Cfr. Ex 17,3-7.

[2] Jn 4.

[3] PAPA FRANCISCO, Mensaje Jornada Comunicaciones Sociales para el domingo 1 de junio de 2014, hecho público el 24-I-’14.
[4] PAPA FRANCISCO, Idem.

[5] F.X. NGUYEN VAN THUAN Testigos de esperanza, Ciudad Nueva, Madrid 200413, pp. 101-125; Cfr. ID., Cinco panes y dos peces , Ciudad Nueva, Madrid 200012.

[6] Cfr. JESÚS MORÁN, (Copresidente del Movimiento de los Focolares), Homilía Misa de aniversario de Chiara Lubich, Rocca di Papa (Roma)  14 marzo 2020. 
Pinchando aquí puedes leer la homilía completa: homilía Vivimos un tiempo de gracia .

[7] Cfr. JESÚS MORÁN, (Copresidente del Movimiento de los Focolares), Homilía Misa de aniversario de Chiara Lubich, Rocca di Papa (Roma)  14 marzo 2020.

[8] BENEDICTO XVI, Mensaje para la Jornada mundial del Migrante y del Refugiado 2012.

[9] MARÍA “EMAÚS” VOCE, (Presidenta del movimiento de los Focolares), Videomensaje 14 marzo 2020.
Pinchando aquí puedes verlo completo con subtítulos en español: centenario Chiara Lubich-Mensaje de Maria Voce .