martes, 30 de junio de 2026

ÉPOCA DE CONVERSIONES

 VIDA DE LA PALABRA                                últimas semanas de JUNIO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22): 

1.-        Estas semanas he tenido experiencias gratificantes atendiendo a personas que se han acercado a la fe. ¿Quizá ha sido fruto de la Visita apostólica del Papa a España? Cada uno de los casos llevaba gestándose desde hace uno o 2 años, pero ciertamente es ahora cuando se han atrevido a dar el paso.

Yo he estado en contemplación de la Gracia de Dios en acción con cada uno de ellos. “El Reino de Dios está cerca”. Yo me maravillaba a través de cada cosa que me contaban porque se veía muy cerca la mano de Dios. No es que no se vea esta también en los momentos de dificultad o en las noches oscuras, ¡al contrario!

“Dad gratis lo que gratis habéis recibido”. En la parroquia hemos tenido hace un par de domingos el bautizo de un adulto y la confirmación de otros 5, además de 13 jóvenes. El neófito, de 38 años de edad, hace año y medio empezó a acercarse tímidamente a esta parroquia, después de haber estado leyendo mucho sobre distintas corrientes filosóficas y diversas religiones, para llegar a la conclusión de que Dios, Padre de nuestro señor Jesucristo, le estaba atrayendo. Se apuntó fructuosamente al grupo de catequesis de adultos que llevo cada domingo por la tarde y ahí ha ido absorbiendo con interés y participación todo el Catecismo de la Iglesia Católica, con inquietudes y preguntas interesantes que íbamos resolviéndole.

Entre los adultos que se confirmaron, 3 de ellos vieron que sus respectivos hijos adolescentes, continuando su proceso catequético en la parroquia, habían empezado el catecumenado de Confirmación hace 3 años, y ellos, hace 2, decidieron dar el paso de prepararse para recibir también ese sacramento ese mismo día que sus hijos.

 

1b.-     Pero te cuento otros casos más llamativos de estos días.

Una señora, llevaba todo el año dándole vueltas a que tenía que confesarse y empezar a venir a la iglesia. Meses leyendo mucho y escuchando buenos podcast y charlas, y finalmente, al ver que una amiga había quedado conmigo para confesarse despacio, se vino ella también a recibir este sacramento después de muchos años. Varias veces repitió en la conversación: “quiero hacer de Dios el centro de mi vida”. Y repetía: “Con mi trabajo, con mi marido y mis hijos, estoy muy bien, pero, (se ponía a llorar), siento que me falta todo, que me falta lo principal, quiero hacer de Dios el centro”, quiero que todo gire en torno a Él.

1c.-      Esa misma mañana había venido otra señora, mandada por un amigo mío que le trabaja su jardín. Aunque está en situación irregular y no puede comulgar, tenía verdadera hambre de Dios y muchas preguntas e inquietudes. Le enseñé nuestro templo parroquial y sus significativas y abundantes vidrieras, explicando sus significados. Con eso se le aclararon muchas cosas y decidió venir periódicamente a hablar conmigo: “necesito un cura de cabecera”, me diría días después.

1d.-     Por sorpresa  también vino al día siguiente un hombre, también de cuarenta y pico años, diciendo que su hija, que se iba a confirmar en otra parroquia, es la que les ha ido atrayendo a él y a su mujer: que lleva un año con esa inquietud y se ha leído entera la Biblia por primera vez, y que le ha dicho mucho, pues desde la primera comunión había perdido el contacto con la Iglesia. Toda la familia querían empezar una nueva vida con Dios y desde Dios.

1e.-      Pocos días después, una señora, a cuyo nieto bauticé a final del verano pasado, desde ese momento, por mi acogida y simpatía decía ella, estaba dando vueltas a que necesitaba la Eucaristía, que es un abrazo con Jesús, y que llevaba años sin confesarse, y por fin se había decidido a venir a hablar conmigo.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8), la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):

 

1.-        gracias por enviar mensualmente la Palabra de vida: escribo el texto y lo tengo en mi mesilla de noche, para recordarlo al acostarme y al despertarme.

            Para ser completamente sincera, no estaba ilusionada por ver al Papa León: tuve 3 intentos fallidos de conocer al Papa Francisco y me quedé con una sensación amarga...      Un día dije que si el Señor quería que estuviese en algún evento en Madrid, Él me llamaría. Y fue así: tú me contactaste y me mandaste el enlace para la inscripción. Fui a Cibeles, y me invitaste al Bernabéu.

Me sentí muy bendecida por haber estado ahí, su presencia y mensaje tocó mi corazón y comprendí que el Señor me estaba recompensando por aquellos intentos fallidos, me emocioné y lloré mucho, pero de agradecimiento y emoción.

Hoy siento que el Señor quiere algo más de mí, y se lo entrego: que Él me use para su obra.

 

2.-        como ya sabes, no vengo de una familia especialmente creyente, y nunca nos han inculcado la fe (aunque siempre hemos tenido la libertad de elegir en qué creer).

Desde hace un tiempo, notaba que algo o alguien me hablaba, que algo o alguien me llamaba de manera sutil, pero no llegaba a comprender qué o quién podía ser. Quizás mi propia voz interior, quizás un “Pepito Grillo”… Ahora ya sé que era Dios quien me animaba y daba ese empujoncito que necesitaba.

Porque aquella tarde de un viernes hará unos 4 meses que aparecí en tu parroquia para hablar contigo no sabía ni cómo ni porqué había ido, no tenía una explicación racional para que después de tantos años de repente me diese por acercarme a Dios y bautizarme. Ahora ya por fin entiendo que, sin darme cuenta, fue Él quien me llevó hasta allí, que todos estos años de curiosidad y dudas era Dios guiándome hacia un camino de luz y paz. Y es el mayor regalo que he recibido en mi vida.

2b.-     Pero esta historia no va de mí…

Desde que acudo a tu catequesis para adultos los domingos por la tarde desde hace 4 meses y me he acercado a Dios este último año, y empiezo a entender y conocer más sobre Él, he comenzado a compartir esto con mi hermano menor, (quien también ha tenido siempre mucha curiosidad, pero nunca ha sido creyente): le cuento lo que aprendo, comparto mis experiencias, le cito breves fragmentos de la Biblia, vemos la serie “The Chosen” juntos… todo esto porque él me pregunta y se interesa en saber más.

Mi hermano lleva un tiempo conociendo a una chica, y se dio cuenta de que no era la persona indicada (solo le traía problemas y nada de paz, y se enteró de que el interés no era recíproco…), y ayer recibo de él, el siguiente mensaje:

            "Dios existe. Pero segurísimo. He empezado a tener fe. Llevo un par de meses dándole vueltas. Le he dicho (a Dios) que iba a hablar con ella y que me diese fuerza, y no he llorado nada, absolutamente nada. Tengo muchísima fuerza. Siempre he llorado mucho, y me he agobiado mucho. Y esta vez tengo cero sensaciones de agobio o de tristeza, y le he dicho a Él: "me estás dando fuerza por mi fe en Ti. No siento el cortisol alto y estoy súper tranquilo. Es una locura. Será efecto placebo, o será una realidad…”

Estas son las palabras textuales de mi hermano. 

Y yo, sin darme cuenta, al igual que hizo Jesús conmigo, le he guiado hasta Él. 

Porque algo tan bonito como la fe no te la puedes guardar para ti misma. Porque dicen que la fe “se ha puesto de moda entre los jóvenes”, pero lo que creo es que los jóvenes, en un mundo cada vez más desequilibrado e infeliz, nos hemos dado cuenta de que nada tiene sentido sin Él. Porque por mucho que la sociedad se esfuerce en negarle, estamos destinados a volver a Él.

… y gracias por la gran labor que haces.

 

3.-        tiene que haber sido muy emocionante estar tan cerca del Papa, en mi caso, por la edad lo he seguido por la televisión y me ha parecido admirable: es humanista, defensor de la dignidad humana y del apoyo a migrantes y a las personas que sufren dentro de nuestra sociedad por diversas causas.

Su estancia en España estuvo muy bien organizada.

Los aplausos de los diputados y senadores en mi opinión fueron bastante fariseicos por parte de algunos de los políticos en los que su comportamiento, tanto el día anterior como el siguiente, no se correspondía con dichos aplausos.

Todas las actividades estaban perfectamente organizadas, enfocadas en los objetivos del viaje. Los actos en Barcelona, Sagrada Familia, perfectos por el escenario, los coros, etc.

Desde mi humilde opinión, creo que el mundo tiene un magnífico Papa.

 

4.-        el viaje del Santo Padre se ha revelado necesario para los españoles, en este momento de corrupción política, paro, descontento... necesitábamos palabras de Esperanza. Estábamos como oveja sin pastor y de repente, el Pastor nos visita y enciende el fuego del Espíritu Santo en millones de personas,  jóvenes y adultos...: un milagro del Señor, me pareció que resucitábamos, que estábamos sedientos de palabras de Esperanza... ha sido emocionante. 

La gratuidad del amor, la posibilidad de hacer que las cosas funcionen por y para los demás, la vocación de servicio que tiene el cristiano... es lo que más me ha hecho pensar...: en qué puedo cambiar para parecerme más a Cristo, cómo puedo hacer para que mi vida dé un giro total hacia su Corazón Sagrado... y cómo creer firmemente que su Misericordia es más grande que mi pecado y que siempre me espera.

 

5.-        qué gozo al leer todo lo que has vivido. Me has mandado mensajes centrales que dan mucho que meditar para poco a poco hacer vida.

¡Qué  experiencia vivida los días del Papa en España...!: yo he procurado ver todo lo que he podido en diferido, creo que nos ha inyectado un gran impulso de fe y esperanza.

Este año estoy disfrutando los 15 días  con la familia y el tema está constantemente creo han sido días de verdadera gracia del paso del Señor por nuestras vidas.

No tengo palabras para agradecer todo lo que me has mandado, en estos días de descanso en familia, y con mi hermana lo estamos compartiendo y sabes que en total comunión,  hay en mí un nuevo impulso y gozo para estar atenta a pequeños servicios que en cada instante se ofrecen: barrer o fregar, salir a dar un paseo con alguien que te hace ir a un ritmo un tanto pesado y el otro se llena de alegría, recibiendo el cariño y dejándome  querer.

 

lunes, 15 de junio de 2026

DIOS TE AMA COMO ERES, PERO TE SUEÑA MEJOR

 Para renovarnos en el impulso de practicar en lo cotidiano la Palabra de Vida del mes, («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis»), ¡qué mejor que algunas de las perlas que nos ha dejado León XIV en su reciente visita a España!:


I. MADRID

1. Ceremonia de bienvenida – Palacio Real

1.     «¡Que Dios bendiga a España!»

2.     «Vengo para confirmar en la fe, para alentar en la esperanza y para encender la caridad.»

3.     «Una nación crece cuando pone en el centro la dignidad inviolable de cada persona.»

2. Encuentro con autoridades y sociedad civil – Palacio Real

4.     «La fe no es un adorno cultural: es una fuerza que transforma la historia desde dentro.»

5.     «La convivencia se construye cuando la verdad y la misericordia caminan juntas.»

6.     «La política es una forma eminente de caridad cuando busca el bien común.»

3. Visita a Cáritas – Proyecto Cedia 24h Caritas

7.     «Aquí, la alegría y el dolor de cada uno son la alegría y el dolor de todos.»

8.     «El amor cristiano no pregunta quién lo merece: simplemente ama.»

4. Vigilia con jóvenes – Plaza de Lima

9.     «¡Vosotros podéis cambiar la historia! Hacedlo con el amor que viene de Cristo.»

10.                       «La santidad no es para unos pocos: es la vocación de todos.»

11.                       «Dios no se cansa nunca de levantarte; no te canses tú de dejarte levantar.»

5. Misa del Corpus Christi – Plaza de Cibeles

12.                       «La Eucaristía es el fuego que puede rehacer un mundo herido.»

13.                       «Quien adora aprende a amar; quien ama aprende a servir.»

14.                       «La presencia real de Cristo nos recuerda que nadie está solo.»

6. Encuentro ‘Tejer redes’ – Madrid Arena

15.                       «La Iglesia anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo.»

16.                       «La belleza, cuando es verdadera, abre un camino hacia Dios.»

7. Encuentro con obispos – Conferencia Episcopal Española

17.                       «Una Iglesia reconciliada por dentro puede hablar con mayor libertad.»

18.                       «El pastor no se pertenece: es para su pueblo.»

8. Catedral de la Almudena

19.                       «La Almudena nos enseña que para edificar algo nuevo hay que derribar muros interiores.»

20.                       «María guarda la fe del pueblo cuando este atraviesa noches oscuras.»

9. Encuentro diocesano – Estadio Santiago Bernabéu

21.                       «¡Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!»

22.                       «La fe celebrada con alegría se convierte en testimonio que contagia.»

10. Encuentro con voluntarios – IFEMA

23.                       «La gratuidad es una levadura que hace crecer la calidad humana y espiritual de una sociedad.»

24.                       «El voluntario es un sacramento vivo de la esperanza.»

II. BARCELONA

11. Catedral de Barcelona

25.                       «La comunión es más fuerte que cualquier polarización.»

26.                       «La Iglesia es madre cuando abraza, no cuando señala.»

12. Vigilia con jóvenes – Estadio Olímpico

27.                       «Cuando Dios parece ausente, grítale: Él escucha incluso tus silencios.»

28.                       «La fe madura cuando atraviesa la prueba.»

13. Centro penitenciario Brians 1

29.                       «Su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho.»

30.                       «Dios te ama como eres, pero te sueña mejor».

31.                       «Nadie está perdido para Dios.»

14. Monasterio de Montserrat

31.                       «Pidamos a María, Reina de la paz, que nos enseñe a renunciar a las palabras que hieren.»

32.                       «El silencio orante es el taller donde Dios rehace el corazón.»

15. Sagrada Familia – Bendición de la Torre de Jesucristo

33.                       «La Sagrada Familia es un Evangelio de piedra que sigue construyéndose en cada familia cristiana.»

34.                       «La vida cristiana es siempre un camino: nunca está terminada.»

III. CANARIAS

16. Encuentro con migrantes – Arguineguín (Gran Canaria)

35.                       «La dignidad humana no tiene pasaporte.»

36.                       «El extranjero no es una amenaza: es un rostro que nos interpela.»

17. Misa de despedida – Santa Cruz de Tenerife

37.                       «La humanidad está necesitada de perdón y reconciliación para una paz verdadera.»

38.                       «Vuelvo a Roma conmovido por el afecto con que me ha recibido España.»

39.                       «El Evangelio es la fuerza que puede unir lo que el mundo divide.»

40.                       «Cristo resucitado es la certeza de que el amor tiene la última palabra.»

 

LEÓN XIV en España, junio 2026

 

 


domingo, 14 de junio de 2026

ALZA LA MIRADA

 VIDA DE LA PALABRA                             primeras semanas de JUNIO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22):

1.-        Con el Papa pude participar en la Vigilia de oración con jóvenes el sábado en la Pza. de Lima. Impresionante el ambiente de familia sencillamente alegre por verse, incluso sin conocerse. Unos ponían sus banderas o pancartas de manera que dieran sombra no solo a su grupo. Otros movían ostensiblemente sus abanicos para que el airecillo refrescaran a diversas personas de alrededor, como el futbolista valenciano que yo tenía a mi lado. Yo mismo, mientras salía al servicio, con la mayor confianza del mundo confiaba mi silleta y mi mochila a una pareja que tenía al lado y solo los conocía desde hacía media hora. El compartir chocolate o frutos secos con quien fuera era lo más normal.

           

1b.-     Y después de toda esta fiesta, llegó el momento de la adoración. Impresionante que el jolgorio de medio millón de jóvenes se transformara en pocos segundos en un silencio atronador. No se oía nada, solo un helicóptero muy a lo lejos. Lo que callaban los labios, muchos, como yo, lo expresábamos con esas lagrimillas de emoción que se escapaban.

1c.-      Lagrimillas que de nuevo vinieron a mis ojos al día siguiente en la Misa de Cibeles cuando el a 5 metros de mi sitio no sólo pasó el Papa, sino que bajo palio en la custodia pasaba Aquel de quien es su Vicario, el mismo Cristo a quien, en eses momento o poco antes o después un millón y medio de gargantas, mientras no lo impedía la emoción, cantábamos reconociendo que Él es el “amor de los amores” y que “Dios está aquí, cielos y tierra bendecid al Señor.

Emoción igualmente cuando el lunes en el estadio Bernabéu, además del coro de mil personas, otras 70.000 nos sumábamos mirando a la imagen de la Virgen de la Almudena y cantando “mientras recorres la vida, tú nunca solo estás”. Si los 2 días anteriores al aire libre, la música y las canciones ascendía directas hacia el cielo extendiéndose por toda la ciudad, en el estadio, en cambio, retumbaban como trueno que se concentra en una sonoridad imponente que transía el alma. 1d.-     Así debió oír el Papa a su entrada, cantado a pleno pulmón con ritmo juvenil: “somos en la tierra, semilla de otro reino, somos testimonio de amor; iglesia peregrina de Dios”. Tanto que luego él dijo: “hoy la Iglesia que peregrina en Madrid ha marcado un golazo”; porque “la fe celebrada con alegría se convierte en testimonio que contagia”.

1d.-     Las palabras del Santo Padre, tanto las que escuché en esos 3 acontecimientos presencialmente, como las que he seguido con dedición en televisión (en directo algunas u otras en diferido), me hacían recordar el Evangelio con toda su potencia cuando Jesús decía: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, y también “confirma en la fe a tus hermanos”.

Ubi Petrus, ibi ecclesia: donde está Pedro, ahí está la Iglesia.

 

2.-        Unos días antes, una feligresa me había regalado un taburete retráctil para sentarme en estos encuentros con el Papa.

En la Vigilia de oración en la Pza. de Lima, escuché a una joven que venía de otra ciudad y se tenía que salir de la Vigilia para comprar una silla plegable antes de que cerraran los comercios para una amiga embarazada que vendría a la Misa en Cibeles al día siguiente. Para que no tuviera que irse a medias, le regalé yo mi taburete. No quería aceptar pensando que no estuviera yo de pie al día siguiente, pero le aseguré que en la Misa los curas sí tendríamos silla. Lo agradeció sorprendida y muy contenta, pero ella prometió restituírmelo, (le dije que no hacía falta).

            Me contó que había venido sola de lejos y que, en seguida, algunos de mi parroquia la habían acogido como una feligresa más. Le comenté: “pues que sepas que ayer hablé de ti”. “¿Cómo? ¿Qué?”. Es que la tarde anterior habíamos tenido toda la Parroquia un rato de adoración para pedir por los frutos de la Visita Apostólica y, al acabar, dije: “por favor, estad atentos en medio de la multitud a quien se encuentre solo o triste; acercaos, presentaos, compartid algo con ellos, como familia de hijos de Dios; e invitadlos si quieren estar con nosotros todo el rato como grupo”.

 


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8), la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):

1.-        volví del fin de semana con el Papa muy reforzada y renovada a nivel espiritual; por múltiples causas, necesitaba unos días así, y han sido muy gratificantes.

 

2.-        para mí, vivir en el Reino de Dios, es estar con el Señor, haciendo su voluntad, o mejor dicho luchando por hacerla cada día. Y cuando más lo siento dentro de mí, es cuando durante este curso he estado con los chicos discapacitados del Hogar Don Orione: ellos me enseñan lo que es confiar y amar sin esperar nada a cambio. 

Intento llevar esto a mi familia, para llevar un pedazo de Reino de Dios a mi hogar... y estoy aprendiendo a darme a ellos sin queja, con alegría...: hacer las cenas, que no me gusta nada, poner lavadoras, colocar el desorden adolescente... ofreciendo todo por amor a Nuestro Señor y por Él a los míos.

Gracias por tu generosidad y cuidado.

 

3.-        con las experiencias cada vez me das fuerza; y lo que dices en Radio María los jueves… es único, porque es para el momento exacto.

El otro día me encontré con una señora que estaba haciendo el camino a Santiago y me preguntó dónde estaba la Catedral. Le expliqué que estaba cerca, pero la vi un poco nerviosa y añadí: “no se preocupe, yo la acompaño hasta allí”. La llevé, le mostré tres iglesias muy bonitas y ella ya iba tranquila a los cinco minutos. Cuando llegamos estaba cerrada, pero había bastantes peregrinos sentados y tomando algo, estuvimos un ratito hablando y al despedirnos, me dio un abrazo. Me fui y al rato mi corazón saltó y me vino a la mente que podía haberle dado el teléfono, por si no había sitio en los albergues y la habría llevado a mi casa. Me quedé un poco intranquila, pero le dije al Señor que la cuidara. Por la tarde participé en Misa en la Catedral: no sabía que ellos tenían la Misa allí y al final el sacerdote les dio la bendición a todos ellos, pero no la vi, me quedé con pena.

lunes, 1 de junio de 2026

DAD GRATIS EL REINO

 PALABRA DE VIDA                                       junio 2026

 


«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.

[…] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis»

(Mt 10, 7-8)

En este capítulo del Evangelio de Mateo, los apóstoles acaban de ser elegidos por Jesús, que los llama por su nombre y les confiere poderes especiales sobre los espíritus impuros para expulsarlos, y el don de curar toda enfermedad y discapacidad. Jesús les da instrucciones sobre dónde y cómo desarrollar su misión inicial. El mensaje que deben anunciar es claro: «El Reino de los Cielos está cerca» (Mt 10, 7).

La indicación de ir y proclamar el mensaje encomendado subraya, por una parte, que el verdadero discípulo es ante todo un predicador de la cercanía, y por otra, que el modo que tienen de caminar juntos debe ser anuncio. De hecho, en el Evangelio de Juan, después de entregarles el mandamiento nuevo, Jesús afirma: «En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros» (Jn 13, 35).

 

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

 

El Reino de los Cielos es el núcleo del anuncio de Jesús. La expresión afín Reino de Dios se usaba en el Antiguo Testamento para indicar el señorío, el gobierno y la acción salvífica de Dios sobre la historia humana. Él es soberano del mundo y sobre todo del pueblo de Israel, que esperaba un descendiente del rey David que restableciese la misión de Israel entre las gentes. En el Nuevo Testamento, el propio Jesús es presentado como descendiente de David y por tanto rey. A diferencia de un reino temporal, el Reino de los Cielos es un reino de paz y de justicia, en el que se cuida de los pobres, en el que rigen el perdón y la reconciliación y que llevará vida y luz a todas las naciones. Se trata de un reino que ya ha comenzado en el mundo y en el corazón de las personas, pero que se realizará completamente cuando Jesús regrese.

 

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

 

Jesús anuncia que el Reino está cerca en el tiempo, es inminente. Por sus parábolas, como la del grano de mostaza o la de la levadura que hace crecer toda la masa, se entiende que aquel actúa de manera misteriosa y humilde pero tenaz y a lo largo del tiempo. Cerca tiene también un sentido espacial. Cuando los discípulos, que llevan la presencia del espíritu de Jesús, se acercan caminando, el Reino de Dios se acerca. Y cuando, en el Evangelio de Marcos, Jesús le dice al escriba «No estás lejos del Reino de Dios» (Mc 12, 34), es probable que no solo quisiese decir «Has empezado a entender», sino también «No estás lejos de mí».

 

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

 

Gratis traduce un término que en el original griego significa como regalo. Lo cual subraya que todo lo que los apóstoles han recibido no se les ha dado porque lo merezcan. La fuente es la generosidad de Dios y el hecho de que hayan sido elegidos para una misión en concreto.

Escribe Chiara Lubich: «El Reino de Dios hay que acogerlo. Es un don que Dios te hace. De hecho, no hay esfuerzo humano, intento ascético, estudio o investigación intelectual que te pueda ayudar a entrar en el Reino de Dios. Es el mismo Dios quien viene a tu encuentro, quien se revela con su luz o te toca con su gracia. Y no hay ningún mérito del que te puedas vanagloriar o en el que puedas apoyarte para tener derecho a semejante don de Dios. El Reino se te ofrece gratuitamente»[1].

Al acogerlo, también hoy estamos llamados a continuar la tarea que Jesús encomendó a los apóstoles: proclamar con la palabra y con los hechos la cercanía del Reino, anunciar juntos a cada ser humano un mensaje de esperanza: en este mundo tan afligido e incierto, Dios lo ama inmensamente y nos ama a todos inmensamente.

 

AUGUSTO PARODY REYES y el equipo de la Palabra de vida

 



[1] C. Lubich, Palabra de vida, octubre de 1979: en Ead., Palabras de Vida/1 (1943-1990) (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020, p. 155.