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jueves, 16 de octubre de 2025

CONFÍA EN DIOS Y VIVE TRANQUILO

 Te ofrezco unos textos que nos ayuden a renovarnos en la intensidad de practicar la Palabra del mes, («Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra»):

 


 

REZAR

Cuando tenemos algunas preocupaciones o queremos orar por alguien o por alguna intención que nos es muy querida, quisiéramos orar con mucha fe, porque Jesús dice "Todo lo que pidáis con fe, lo recibiréis", pero nos damos cuenta de nuestra pequeñez, nuestra fragilidad, nuestra lucha en la fe. Entonces podemos acudir a alguien, invitándolo a orar con nosotros y por las intenciones que llevamos en el corazón, intentando poner en práctica lo que nos dice Jesús: “si dos de vosotros se ponen de acuerdo para pedir”. Esto lo podemos hacer con mucha gente: amigos, jóvenes, niños, enfermos, con la comunidad reunida en la misa dominical; podemos ponernos en contacto con monjas de clausura u otras personas consagradas y sobre todo con niños y enfermos. Todo esto da mucho consuelo, fuerza y esperanza. Verdaderamente el Señor escucha la oración hecha con perseverancia, en caridad y en armonía. [...]

Pregare con Fede assieme agli altri - www.quram2.net

 

 

 

NO DETENERSE ANTE LAS APARIENCIAS

A menudo juzgamos a las personas, las situaciones o incluso a nosotros mismos únicamente por lo que se ve desde fuera.

Las apariencias pueden ser engañosas, ocultando profundas riquezas o incluso heridas silenciosas. Por eso, Dios mira nuestro corazón y nos invita a ir más allá de lo superficial.

No detenerse en las apariencias significa aprender a ver con los ojos de la confianza y de la misericordia. Es percibir el valor que se esconde en cada persona; descubrir la semilla de la bondad que aún puede brotar; percibir la presencia del bien incluso en medio de las dificultades.

Cuando buscamos tener esta perspectiva más profunda, lo que vemos deja de ser un escenario de máscaras y comenzamos a percibir la verdadera belleza del ser humano: la belleza que nace del interior, donde Dios habita y actúa.

APOLONIO CARVALHO, Comentario al Pasapalabra diario 14 octubre

 

 

  

 

SIEMPRE PUEDES DAR ALGO

Podrías decir: 'Pero no tengo nada que dar'. No es cierto. Si queremos dar, ¡tenemos tesoros inagotables!: tenemos nuestro tiempo libre, nuestro corazón, nuestra sonrisa, nuestros consejos, nuestro conocimiento, nuestra paz y nuestras palabras para convencer a quienes tienen, para dar a quienes no tienen.

CHIARA LUBICH, Comentario a la Palabra de Vida de junio 1978

 

 

 

OFRECER UNA SONRISA

 Esa sonrisa para regalar, ese trabajo que hacer, ese coche para conducir, esa comida para preparar, esa actividad para organizar, esa lágrima para derramar por el hermano o hermana que sufre, ese instrumento para tocar, ese artículo o carta para escribir, ese evento feliz para compartir festivamente, ese vestido para limpiar... Si lo hacemos por amor, todo, todo puede convertirse en oración. 

CHIARA LUBICH, Comentario a la Palabra de Vida de diciembre 2000

jueves, 15 de mayo de 2025

¿ME AMAS? SÍ, SEÑOR, TÚ SABES QUE TE QUIERO

VIDA DE LA PALABRA            primeras semanas de MAYO

 


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de mayo («Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero», Jn 21, 17) y la de abril («Mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?», Is 43, 19):

1.-        Al final de la pasada Cuaresma, viendo al mundo y a la gente a mi alrededor tan dividida, me sentía yo un poco desolado interiormente y, por pura providencia, alguien me envió una oración que ya conocí hace años en los “talleres de oración y vida”. En ese preciso momento no la leí ni me fijé. Pero, a pesar de ese despiste, la Virgen como buena Madre me la volvió a poner ante los ojos el Lunes Santo. Me dio mucha luz para afrontar la abundante tarea pastoral de esos días y las dificultades de esas relaciones entre las personas.

         Te comparto esa oración por si a ti también te ilumina:

Súplica a María en el cansancio: Madre, vengo del tumulto de la vida. El cansancio me invade todo el cuerpo y sobre todo el alma.

          Es tan difícil aceptar con paz todo lo que sucede alrededor de uno durante una jornada de trabajo y lucha… Las cosas en las que habíamos depositado tanta ilusión, decepcionan. Las personas a las que queremos entregar bondad, nos rechazan. Y aquellas otras a las que acudimos en una necesidad, intentan sacar provecho.

          Por eso vengo a Ti, Madrecita, porque dentro de mi camina un niño inseguro. Pero junto a Ti me siento fuerte y confiado. Sólo el pensar que tengo una madre como Tú, me da ánimo. Me siento apoyado en tu brazo y guiado por tu mano. De esta manera puedo, con tranquilidad, retomar el camino.

          Renuévame por completo para que consiga ver lo hermoso de la vida. Levántame para que pueda caminar sin miedo. Dame tu mano para que acierte siempre con mi camino. Dame tu bendición, para que mi presencia sea, en medio del mundo, un signo de tu bendición. Amén

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la de Palabra de Vida de mayo («Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero», Jn 21, 17), la de abril («Mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?», Is 43, 19) y la de marzo («¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?», Lc 6, 41):

1.-        “aún estoy "aterrizando" en el mundo después de un fin de semana espectacular en el Centro Mariápolis con las anuales “Gotas de espiritualidad”.

Tema: la cercanía, proximidad, fraternidad. Nos han hablado de la proximidad a Dios. Dios está en nuestro interior, es ahí donde tenemos que buscarlo, en el centro de nuestra alma que es donde está el verdadero yo. Lo descubrimos en el silencio.

Y si Dios está en mí, ¡también está en el prójimo! ¿Quién es el otro para mí? Debemos mirar al prójimo con amor, sin ver las diferencias:

Dios no hace acepción de personas. Con un Dios así, ¿cómo no tener en el corazón la fraternidad universal?

¡Uf, tantas cosas: ahora hay que llevarlo al mundo. En este ambiente es fácil, pero en el mundo es difícil. ¡¡¡Y es tan sencillo!!!: es ver a Jesús en el otro, en tu prójimo y llevar a Jesús contigo siempre. Las dos cosas fáciles de decir y menos fácil de hacer 😊 pero para Dios no hay nada imposible. Y no hay que ir muy lejos a practicar, yo pensaba tengo que empezar por los más cercanos, mi familia, mis hermanos…

Hemos sido un grupo numeroso, pero se ha respirado un ambiente familiar, como si nos conociéramos de toda la vida. Es un regalo grande, muy grande. Nos daba pena despedirnos, pero seguimos unidos por un mismo ideal, unos más lejos otros menos: unidad.

¡Ah!, y el sábado por la noche tuvimos fiesta amenizada por una familia, que son geniales!!! Nos lo pasamos chupi, rechupiii.

A mí no sé qué me pasa, pero cuando cruzo la puerta del Centro Mariápolis me entra un rayo de felicidad en el cuerpoooo, es mágicooo.

 

2.-        “nuestro Abril ha terminado con la comunión de mi hija pequeña, a quien bautizaste ya hace 10 años y por el sacramento y celebración que te conocí. 

Quisiera decirte, (porque nunca lo hice), que gracias a ti me volví a acercar a Él, a la iglesia y a la fe; y gracias a mi hija, he sido catequista durante 2 años y me siento aún más cerca de Jesús que nunca. 

         Te deseo un mes de la Virgen lleno de alegría, salud y que nos traiga a un nuevo Papa, aunque tu tocayo deja un legado difícil de superar… pero la fe me dice que será el que venga el que Dios quiera que nos guíe y así lo recibiremos. 

Te leo todos los meses, aunque no te escriba.

         Algún domingo subiré a misa a Las Matas y me encantará saludarte.

Gracias, Paco, por seguir mandándome estas lecturas y experiencias tuyas y de gente como yo.

 

3.-        “después del primer mes en mi nuevo trabajo, muy bien: los compañeros son encantadores y compartimos experiencias y esfuerzos, mucho mejor que antes en una nave encerrado. De hecho, ahora que estamos arreglando baches, la gente se alegra cuando nos ve: se quejaban que llevan tiempo reclamando para no tropezar y caerse, así que les da gusto vernos trabajar. Y yo encantado de hacer feliz a la gente. Poder ver una sonrisa en la cara de los demás es un alivio que te hace sentirte bien, dejar las cosas mejor que estaban.

 

4.-        “…el lunes del gran apagón me pilló en la universidad, a la que no se puede acceder andando. Yo tenía coche, pero muchos amigos que se mueven solo con medios públicos, se temían tener que pasar allí el resto del día y quién sabía si también la noche.

Ofrecí llevar en mi coche a los que cabían. Sabía que iba a ser problemático sin semáforos y múltiples atascos. Tuve que entrar y salir en diversas poblaciones para ir dejando a cada uno, ¡sin GPS! Tardé varias horas en regresar a mi casa (en vez de la media hora habitual), pero estaba contenta de ese “brote nuevo” en mí y en los que pude ayudar.

Vi también muchos “brotes” de ese algo nuevo que debe nacer en la sociedad: p.ej. mi tío vio coches totalmente bloqueados durante horas en la autopista cerca de su casa y se dedicó a cruzar andando varias veces para llevarles agua y algunas cosas para comer y él veía como la gente fuera de los coches charlaba amigablemente dentro de la incertidumbre y compartiendo las cosillas que tenían para comer….

 

4.-        “Señor, Tú lo sabes todo: Tú sabes que te quiero. ¡Qué difícil es demostrártelo las 24 horas del día y los 7 días de la semana!

¡Qué difícil es demostrártelo en el cuidado de todos tus hijos!

Tengo un compañero con un carácter muy complicado y la mayoría de los trabajadores de la empresa no quieren trabajar con él y se alejan. Yo veo a un hermano que sufre, sufre mucho. Mantengo la calma, aguanto sus desplantes y sus contestaciones. 

Señor, sabes que te quiero y por este motivo todos los días empiezo la jornada mirando con cariño a mi compañero, me armo de paciencia y le perdono todo lo ocurrido en días anteriores, empatizo y trato de ayudarle intentando comprenderle en sus circunstancias.

Señor, ayúdame a seguir queriéndote a través de mi compañero.

 

 


miércoles, 31 de enero de 2024

ORAR Y AMAR

 VIDA DE LA PALABRA                               últimas semanas de ENERO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de enero («Amarás al Señor tu Dios… y a tu prójimo como a ti mismo», Lc 10, 27) y la de diciembre («Estad siempre alegres. Orad constantemente. En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros», 1 Ts 5, 16-18): 

1.-        Ha habido multitud de pequeñas oportunidades que, aunque sean una minucia, “nada hay pequeño de lo que hagas por amor”, te comparto alguna de ellas.

            Siendo la Semana de Oración por la unidad de los Cristianos, recordé que hay una cafetería regentada por personas ortodoxas, así que fui una mañana a saludar y tomar algo. Les dio mucha alegría y me invitaron. Estuvimos charlando amigablemente un ratillo y me dijeron que fuera más a menudo y que, una de esas veces, bendijera el local.

 

1b.-     Por la apretura de horarios, me es difícil acudir a compromisos imprevistos. Una mañana me escribe un whatsapp un religioso comunicando, (aunque nos conocemos poco), que había fallecido su padre. Además de rezar en ese momento por su padre y mandarle un mensaje de condolencia a él, intuí por su mensaje como que esperaba que fuese yo al tanatorio. No podía yo ir a concelebrar con él por absoluta dificultad de mi horario y ese día el único rato que tenía yo, (cené a las 24:00), era nada más que el de después de comer, (ya me gustaría en otras ocasiones similares al menos disponer de ese rato, pero a veces ni eso, y menos cuando hay muchos kilómetros; y he quedado mal con gente, aunque no ha faltado mi oración en la distancia).

Así que, me propuse ir, aunque me iba a tragar el atasco de la operación salida, (de hecho los poco más de 20 minutos de coche se convirtieron casi en el doble; a mi vuelta hubo también, pero no tanto).

Es una obra de misericordia, un acto de amor, rogar por los difuntos, aunque lo podía hacer desde donde yo estuviera, pero también el acompañar a la familia. Su cuñada se sorprendió gratamente; su hermano, el marido de esta, (ateo), no tanto, y lo agradeció mucho y estuvo muy amable. Y él se sintió acompañado y me pidió que dirigiera yo un rato de oración ante el difunto. Volví contento.

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de enero («Amarás al Señor tu Dios… y a tu prójimo como a ti mismo», Lc 10, 27), la de diciembre («Estad siempre alegres. Orad constantemente. En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros», 1 Ts 5, 16-18) y la de noviembre («Pues todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas», 1 Ts 5, 5):

1.-        “gracias por lo que me mandas, pues me ayuda mucho a ir adelante y las experiencias me hacen vivir y estar atenta.

 

2.-        “ayer, mientras trabajaba… alguien… me dijo: “uffff, esa postura que tienes es perjudicial para el cuello: deberías colocar algo debajo del ordenador para que esté más alto y la pantalla quede a la altura de los ojos”.

Agradecí… y… fui en busca de una caja para elevar el portátil. Ciertamente, al trabajar con la pantalla a una altura más adecuada, mi cuello lo agradeció.

Hoy, he vuelto a colocar el ordenador, utilizando esta vez dos paquetes de folios como soporte. Mientras miraba la pantalla recordé el salmo que leí ayer: "portones, alzad la cabeza, va a entrar el Rey de la Gloria". También resonaban en mi mente las palabras de Santa Teresa: “La puerta para entrar en el castillo es la oración”.

¡Ahí estaba la clave! ¡Ahora lo entendí!: yo también necesitaba un soporte. Un soporte para abrir la puerta del castillo y dar la bienvenida al Rey.

Lo tenía, pero por alguna razón, lo había descuidado abandonándolo. Es por ello que, a pesar de mis esfuerzos, no lograba abrir la puerta. Como los niños, que necesitan ser levantados para alcanzar el pestillo.

Al haber retirado ese apoyo de mi vida, me sentía desanimada  y melancólica últimamente, como Sansón sin fuerza, a pesar de tener como él, el pelo largo.

¿Qué hacer? Sencillo: recuperar el soporte, retomar la oración como mi tocaya sugería. 

Eso voy haciendo poco a poco. Además de retomar la lectura diaria de la Biblia y conversar  con el Padre, empleo  diversos “brazos” que he descubierto a lo largo de mi vida, similares a la ayuda que  los niños reciben para alcanzar lugares altos: en este momento, estoy entusiasmada escuchando las conferencias de Juan Manuel Cotelo, las cuales me ayudan a reflexionar a la par que me hacen reír.  También he retomado otras escuchas anteriores, como “Rezando Voy”. Como dice alguna lectura de las leídas, voy mezclando, fusionando, lo antiguo con lo nuevo.

Dos por uno, con ambos soportes, (folios y oración), voy notando mejoría en el cuello y en mi alma.

 

 

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martes, 31 de octubre de 2023

DAD A DIOS LO QUE ES DE DIOS

VIDA DE LA PALABRA              últimas semanas de OCTUBRE

 


 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de octubre («Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios», Mt 22, 21) y la de septiembre («Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre», Sal 145 [144], 2):

1.-        La parroquia nos hemos ido uniendo a los diversos llamamientos para una Jornada de oración y ayuno por la paz, tanto en Tierra Santa y Ucrania, (como en los otros 21 conflictos armados enquistados desde hace años y casi olvidados totalmente en diversos lugares del planeta).

            En esas ocasiones hemos organizado desde antes del amanecer hasta entrada la noche turnos de media hora de oración ante Jesús Eucaristía en la capilla.

            Uno de esos días, bien temprano, antes de la hora “oficial” habitual de abrir el templo parroquial y el despacho, se presentó una señora marroquí pidiendo alimentos, como suele de vez en cuando. Al principio me incomodó, (a esa hora, en teoría, no tenemos ni abierto nada), pues me rompía mi horario y quehaceres matinales, pero reaccioné rápidamente, (y más siendo jornada por la paz, que incluye ayuno y penitencia), y charlé un buen rato con ella interesándome por su salud y todos sus problemas y luego le di un “vale” para canjearlo en el supermercado por alimentos frescos.

1b.-     Ese mismo día, por la tarde me acerqué a una población vecina a un acto de oración interreligiosa por la Paz: habían invitado a algunos judíos y musulmanes.

Desde junio me han encargado ser el Coordinador, (a nivel de toda esta amplia Vicaría), para el ecumenismo y del diálogo interreligioso, así que me sentía doblemente llamado, y no solo, pues, por la espiritualidad de la unidad que trato de vivir.

            Antes de empezar ese acto, saludando yo a los organizadores, llegó en ese momento un musulmán y nos reconocimos mutuamente por haber participado ambos en junio en un concierto de “las tres culturas”. Estuve charlando muy amigablemente con él y a la hora de empezar el acto, nos sentamos juntos.

            Además del discurso, muy profundo y bonito de los organizadores, (en el que, por cierto, se vislumbraban frases o discursos de Chiara Lubich), había 3 intervenciones-oración: un católico; una musulmana, que, además de textos de su tradición religiosa, incorporó la “oración simple” de S. Francisco de Asís (“hazme, Señor, instrumento de tu paz”) y un poema de Machado (“se hace camino al andar…”); y una judía.

Y después de cada intervención, una canción de algún modo relacionada con esa respectiva religión, mientras que, a la vez, quien quería se podía levantar y encender una velita para colocarla en un amplio candelero con arena.

Durante la última canción, ofrecí al musulmán si quería encender una vela e, incluso, que podíamos encender una única vela entre los dos. Fue un signo bonito.

Antes de finalizar, se nos invitó a todos a dar un abrazo de paz a quienes teníamos cerca, que impresionó mucho a todos.

            Todo el acto resultó en sí enriquecedor y sembrador de esperanzas de paz.

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de octubre («Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios», Mt 22, 21), la de septiembre («Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre», Sal 145 [144], 2) y la de agosto («Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas», Mt 15, 28): 

1.-        “creo que le dedico a Dios menos tiempo del que debiera y, sin embargo, encuentro tiempo suficiente para hacer otras cosas.

He pensado en devolverle a Dios ese tiempo que le robo cuando me entretengo en cosas que no me pide.

He calculado que, de las 24 horas del día, debería darle el diezmo, dedicándole esas 2 horas y 20 ó 30 minutos; para ello he elaborado un sencillo plan de vida por el que intento cada día darle más directamente la décima parte de mi tiempo: oración, Eucaristía, rosario, lectura de la Palabra y otras lecturas espirituales.

A la noche lo reviso. La verdad es que me cuesta. Me cuesta más que dar de mis ingresos dinero a los necesitados, pero Jesús me está pidiendo ahora, particularmente, eso con su Palabra.

 

2.-        “ como sabes, estoy estudiando para una oposición y tengo el examen ya dentro de pocos días. Hoy domingo, concentrada en los estudios, vi que llegaba la hora de Misa y, ante la tentación de falta de tiempo, me acordé: “dad a Dios lo que es Dios”. Así que, fui a la parroquia a participar en la Misa.

            Por la tarde, ante el encuentro formativo para adultos en la misma parroquia, de nuevo idéntica preocupación y de nuevo quise reaccionar con la PdV del mes: me resonaba que tengo que dar a Dios lo que es de Él. Participé plenamente en la reunión.

 

3.-        “…somos enfermera, técnico de laboratorio y médico. Trabajamos en diferentes departamentos de un mismo hospital. Estamos convencidos de que el Evangelio vivido no se limita a transformar al hombre, sino que también puede renovar estructuras, barrios y lugares de trabajo. Por esta razón, casi siempre, por la mañana, antes de comenzar a trabajar, buscamos un momento para encontrarnos y compartir nuestros esfuerzos y alegrías, y recordarnos y declararnos que queremos vivir por la unidad, para que Jesús esté entre nosotros también en el trabajo. Es un descubrimiento continuo entender que podemos trasladar a nuestro ámbito laboral esta carga de amor concreto por todos, viviendo nuestra tarea profesional diariamente….

 

4.-        “…considero que, gracias a Dios, tengo un buen trabajo que está bastante bien pagado, por lo que creo que debo compartir, aunque somos familia numerosa y, además, me ocupo de mi tía.

Desde ya algunos años, una vez al mes de las que voy a hacer mi compra, le ofrezco a una vecina comprarle lo que necesite, dado que la dejó su marido después que ella padeciera un ictus y desde entonces no le van del todo bien las cosas.


 

 

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sábado, 30 de septiembre de 2023

ALABARÉ A DIOS MIENTRAS VIVA

VIDA DE LA PALABRA                       últimas semanas de SEPTIEMBRE

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de septiembre («Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre», Sal 145 [144], 2) y la de agosto («Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas», Mt 15, 28):

1.-        Ha habido miles de oportunidades de vivir la PdV y eso me ha ayudado a estar más feliz y tener más paz.

            P. ej.: bendecía y alababa al Señor, (además de pedirle mucho en la Misa y en la oración), porque el covid de mi madre no fue muy duro, así como el herpes zóster que se le juntó paralelamente esos mismos días y todavía perdura. Bendecía y alababa al Señor porque ella lo ha llevado todo, (junto con la infección de orina ya crónica, que se le había agudizado esos días y los previos), con mucha entereza y fe, ofreciendo todo calladamente al Señor.

 

2.-        El jueves fui a reunirme con los de mi curso. En el viaje, vi que una grúa cargaba un coche exactamente igual al mío: recé por el dueño o conductor para que pudiera solucionar bien y pronto la avería o problemas; y di gracias a Dios y estuve un rato bendiciéndole porque mi coche sí funcionaba: fueron unos momentos bonitos, bajo un sol luminoso, conducir canturreando alabanzas al Señor sin distraerme de la carretera.

2b.-     El rato y la comida con los compañeros disfruté. La mayoría se ven a menudo, pero yo lo tengo más complicado: hacía unos 15 meses de la última vez. Dimos la palabra sobre todo a otro que hacía más que no lo veíamos, pues estuvo muchos años como misionero y nos interesábamos grandemente por sus tareas allí y aquí.

Nos poníamos al día de nuestras respectivas misiones y familias, y también de los que no habían podido venir. También nos interesábamos por los pocos que lo dejaron y veíamos cómo tratar de ayudarles, pues casi todos han acabado en situaciones complicadas y tristes. Todo ello me hacía interiormente pedir por ellos y, a la vez, dar gracias a Dios por los compañeros y su bien hacer y su no olvidar a los otros. A la vez bendecía yo al Señor y lo alababa por su misericordia, pues yo o cualquiera, (si no hubiéramos permitido que Él nos agarrara firmemente), también podríamos haber acabado igual o peor.

2c.-      En el regreso hice una breve parada para visitar a mis dos sobrino-nietos. La peque con 2 mesecitos justos; y su hermano, con año y medio. Y llevándolos en brazos y hablando con mi sobrina, bendecía al Señor por el don de la vida y por la generosidad de los padres.

            Llegué al despacho parroquial con el corazón serenamente contento y en continúa alabanza a Dios.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de septiembre («Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre», Sal 145 [144], 2), la de agosto («Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas», Mt 15, 28) y la de julio («Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa», Mt 10, 42):

1.-        “desde hace algún tiempo, noto que he perdido capacidad auditiva. Me crea algunos problemas en el día a día. Pero he bendecido a Dios por ello, porque  me va tallando y purificando y, así, me invita a lo esencial. También me he aconsejado a través de un amigo, y me han colocado un audífono que me funciona muy bien. Hoy he podido atender con normalidad a las personas que han acudido para que las escuchara. "Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre".

 

2.-        “COMO SIEMPRE, LAS EXPERIENCIAS, MARAVILLOSAS. GRACIAS.

YO HE TRATADO DE VIVIR LA PALABRA DE VIDA Y HE QUERIDO SER, CON MI VIDA, UN CANTO DE ALABANZA A DIOS. ¿CÓMO?: PUES TRATANDO DE QUE EL HERMANO SEA SIEMPRE EL PROTAGONISTA EN MI RELACIÓN CON ÉL.

POR EJEMPLO, SI HEMOS DE HACER ALGO JUNTOS, QUE ÉL O ELLA PONGAN LA HORA, EL LUGAR...;

SI HAY QUE ELEGIR UN TRABAJO, PREFERIR YO EL MÁS ESCONDIDO Y QUIZÁS DIFÍCIL;

A LA HORA DE MIRAR AL OTRO, BUSCAR LO POSITIVO, TRATANDO DE ECHAR FUERA LAS IMÁGENES QUE PUEDAN VENIRME A LA MENTE EN SENTIDO MENOS POSITIVAS... Y, SIEMPRE, EN UNA ACTITUD DE AGRADECIMIENTO Y ALEGRÍA.

HE CONOCIDO A GENTE NUEVA QUE, DESPUÉS DE HABER ESTADO CERCA DE ELLA UN TIEMPO, AL DESPEDIRME, ME HAN DADO LAS GRACIAS POR LO QUE HAN RECIBIDO A TRAVÉS DE MÍ. 

Demos gracias a Dios por todo.

 

3.-        “espero que tu madre ya esté mejorcita… Yo aquí sigo luchando de mi tumor cerebral, pues estoy igual. No se lo creen los médicos: me dijeron en mi última revisión que, con lo que yo tengo, no vive nadie. Ya sabes que me dieron cuatro meses y llevo cinco años desde que me operaron: no me quise dar tratamiento, pues ya sabes que preferí calidad de vida y yo ya tenía muchas taras de las operaciones tan graves que he ido teniendo con los  tres cánceres.

Por eso rezo mucho todos los días siempre dando gracias a mi Dios y mi Madre, (que siempre la “llevo de mi brazo” conmigo). Padre, muchas gracias por tus PdV: nos ayudan a tantas personas a seguir con la lucha diaria.

 

4.-        “gracias, Paco, por tu fidelidad en enviarnos la PdV y experiencias. He sentido el deber de corresponder un poco y comunico algo de lo vivido últimamente.

Siento que tengo que cuidar en especial la relación personal con Dios y ponerme a la escucha de su voz. Trato de no descuidar los ratos de oración y, también, “pararme” unos momentos para discernir lo que Él quiere en el momento presente.

Empecé las vacaciones a principios de agosto muy cansada, pasé por mi ciudad natal, camino de la playa. Sentía que debía ir a visitar a una amiga que había tenido que irse a una Residencia tras una caída, pero me venía la duda de dejarlo para la vuelta, que estaría yo más descansada. Dios me dio el empuje para ir y fue una gran alegría vernos, pudimos tener un buen rato de profunda comunión sobre nuestro deseo y empeño en vivir la voluntad de Dios. El 24 falleció inesperadamente, en el dolor de la noticia, daba gracias a Dios por haber podido estar con ella por última vez en esta tierra.

4b.-     Al volver de la playa, intentando dejar el piso bien limpio para la familia que iba a estar después, se me fue el tiempo y, cuando miré el reloj, me pareció imposible coger el autobús para el que tenía billete. En unos segundos confío todo al Padre, recojo y salgo hacia la Estación, llego a punto de cerrar la puerta, pero entro y veo que en el asiento al lado del mío está un amigo al que hacía mucho que no veía.

Enseguida desaparecieron los nervios que llevaba y pasamos dos horas muy agradables de viaje hablando y recordando buenos momentos pasados.

Agradecí a Dios de corazón, además, porque no había más autobuses para ese día y, a la mañana siguiente, muy temprano, tenía que asistir a un acto muy importante para mí.

4c.-      Ya de vuelta aquí, suelo tener un programa apretado, pero un día me encuentro de pronto con hora y media libre: me vienen a la cabeza muchas cosas pendientes por hacer y no veo qué sería lo mejor. Me paro y le pregunto a Jesús. Me pareció que me decía: “vete a caminar un poco”. Así lo hice y fue un tiempo precioso de unión con Dios a través de la naturaleza.

Además, pude pasar a saludar a una amiga y estar un rato con ella que fue una alegría recíproca.

  

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lunes, 17 de enero de 2022

ADORAR JUNTOS AL ÚNICO JESUCRISTO

 A mitad de la "cuesta de enero", conviene renovarnos en el practicar con plenitud la Palabra de vida que tenemos este mes, («hemos visto su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo»), y más aún en vista de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que cada año celebramos del 18 al 25 de enero en buena parte del mundo, (en algún país se realiza, en cambio, en torno a Pentecostés). Nos ayudarán a todo ello estos textos:


 

ASPIRAR AL MAYOR DON: LA CARIDAD

 Cuando nos falta la caridad, surgen los malentendidos, los conflictos, las enemistades. Quien no ama, alimenta malos sentimientos que destruyen su espíritu y lo hacen infeliz.

Cuando reina la caridad entre las personas, hay serenidad, paz, armonía en las relaciones, perdón, verdadera amistad.

La caridad es Amor en su expresión más genuina: amor concreto, que es vida en donación. No debemos reducir la palabra “amor” a un simple afecto, así como no podemos reducir la caridad a una limosna.

La caridad es amor de naturaleza divina. Está en nuestro ADN espiritual. Nosotros fuimos creados para amar y solo con amor nos realizamos plenamente.

Dios nos concede muchos dones, pero el don más elevado es la caridad, porque nos hace semejantes a Él que es amor.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario, 15 enero 2022

 

 

 

 

 

LOS TRES CÍRCULOS CONCÉNTRICOS DE LA UNIDAD

 …podríamos imaginar la unidad formada por tres círculos concéntricos, como los de un tronco.

El primer círculo, el más interno, es permanecer en Jesús. Aquí es donde comienza el camino de cada persona hacia la unidad. En la acelerada y compleja realidad actual, es fácil perder el hilo, atraídos por mil cosas. Muchos se sienten fragmentados por dentro, incapaces de encontrar un punto fijo, un orden estable en las circunstancias variables de la vida. Jesús nos muestra el secreto de la estabilidad al permanecer en Él… Necesitamos la oración como el agua para vivir. La oración personal, estar con Jesús, la adoración, es lo esencial para permanecer en Él. Es el modo de poner en el corazón del Señor todo lo que habita en nuestro corazón, esperanzas y temores, alegrías y penas. Pero, sobre todo, centrados en Jesús en la oración, experimentamos su amor. Y de este modo nuestra existencia toma vida, como el sarmiento toma savia del tronco...

El segundo círculo es el de la unidad con los cristianos. Somos sarmientos de la misma vid, somos vasos comunicantes: el bien y el mal que cada uno hace se derrama sobre los demás. En la vida espiritual existe una especie de “ley de la dinámica”: en la medida en que permanecemos en Dios nos acercamos a los demás, y en la medida en que nos acercamos a los demás permanecemos en Dios. Significa que si oramos a Dios en espíritu y en verdad surge la necesidad de amar a los demás y, por otra parte, que «si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros» (1 Jn 4,12). La oración sólo puede conducir al amor, de lo contrario es un ritualismo fatuo. De hecho, no es posible encontrarse con Jesús sin su Cuerpo, formado por muchos miembros, tantos como son los bautizados. Si nuestra adoración es auténtica, creceremos en el amor por todos los que siguen a Jesús, independientemente de la comunión cristiana a la que pertenezcan, porque, aunque no sean “de los nuestros”, son suyos...

Sin embargo, constatamos que amar a nuestros hermanos no es fácil, porque enseguida aparecen sus defectos y faltas… Pidamos, pues, al Padre que nos quite los prejuicios sobre los demás y los apegos mundanos que dificultan la plena unidad con todos sus hijos. Así, purificados en el amor, sabremos poner en segundo lugar las trabas terrenales y los obstáculos del pasado que hoy nos distraen del Evangelio.

El tercer círculo de la unidad, el más amplio, es toda la humanidad. Aquí podemos reflexionar sobre la acción del Espíritu Santo. En la vid que es Cristo, Él es la savia que llega a todas partes. Pero el Espíritu sopla donde quiere y por todos los lugares que quiere para conducirnos de nuevo a la unidad. Nos lleva a amar no sólo a los que nos quieren y piensan como nosotros, sino a todos, como Jesús nos enseñó... Que el Espíritu Santo, autor de la gracia, nos ayude a vivir en la gratuidad, a amar incluso a los que no nos corresponden, porque es en el amor puro y desinteresado donde el Evangelio da sus frutos...

El Espíritu Santo nos enseña así la concreción del amor hacia todos… Al servirles juntos, nos redescubriremos como hermanos y creceremos en la unidad.

El Espíritu, que renueva la faz de la tierra, también nos exhorta a cuidar la casa común, a tomar decisiones audaces sobre la forma de vivir y consumir, porque lo contrario de dar fruto es la explotación y es indigno desperdiciar los preciosos recursos de los que tantos carecen.

El mismo Espíritu, autor del camino ecuménico, nos ha llevado esta tarde a rezar juntos. Y mientras experimentamos la unidad que proviene de dirigirse a Dios con una sola voz, deseo agradecer a todos los que durante esta Semana han rezado y seguirán rezando por la unidad de los cristianos...      Que el Espíritu Santo, derramado en nuestros corazones, nos haga sentir hijos del Padre, hermanos y hermanas entre nosotros, hermanos y hermanas en la única familia humana. Que la Santísima Trinidad, comunión de amor, nos haga crecer en la unidad.

PAPA FRANCISCO, Homilía en las segundas vísperas,

semana de oración por la unidad de los cristianos, 25 enero 2021

 

 

 

 

 

 

CRECER EN LA COMUNIÓN ENTRE TODOS

 ¡Ojalá estos medios nos sirvan no solo para comunicar saludos y noticias sino, sobre todo, corazón y alma y vida interior! Si “un amigo fiel es medicina de vida”, ¡cuánta SALUD y presencia de Dios podremos procurarnos mutuamente!

 P. MANOLO MORALES, O.S.A., Comentario al pasapalabra diario, 13 enero 2022

 

 


jueves, 30 de septiembre de 2021

ORACIÓN DE LA COMUNIDAD CRISTIANA

    Hace hoy justo 5 años escribí una entrada en este blog diciendo: 
"aprovechando mi llegada esta noche a la que va a ser mi nueva Parroquia hasta que Dios quiera y que mañana me presentan en ella, pido al Señor con toda mi alma (con una oración que rezo desde finales de 1993) que sea una "Parroquia Nueva", en el sentido paulino de ser "hombres nuevos", pero no aisladamente, sino en comunión, en comunidad, ¡en Iglesia!; y que cada parroquia del mundo también lo sea (como un día insinuó Juan Pablo II)".

   El domingo próximo iniciaré mi ministerio como párroco en S. José de Las Matas. Alguien me preguntaba "mi programa" y parafraseé a Benedicto XVI en el inicio de su pontificado (y luego el Vicario lo citó textualmente): "mi verdadero programa de gobierno es no hacer mi voluntad, no seguir mis propias ideas, sino de ponerme, junto con toda la Iglesia, a la escucha de la palabra y de la voluntad del Señor y dejarme conducir por Él, de tal modo que sea Él mismo quien conduzca a la Iglesia en esta hora de nuestra historia”. 
      El tren, (Las Matas es lugar tradicionalmente ferroviario), está en marcha: no podemos pararnos. Me subo, nos subimos, al tren. Pero siendo todos locomotoras, (aunque uno tenga la autoridad final), no vagones, "tirando todos del carro" en corresponsabilidad y sinodalidad, atentos a lo que el Espíritu Santo nos quiera decir a todos a través de las ideas e iniciativas de cada uno escuchadas y acogidas en espíritu de fraternidad.
     En realidad, lo que importa es la gente, y la "oración de la comunidad cristiana" expresa mejor que cualquier programa esta nueva estación en la que me subo hoy, (yo quisiera ya incluso ir a dormir allí esta noche, pero no podrá ser por algunas averías de la casa), y la meta a la que debemos llegar:

Oración de la Comunidad Cristiana

   SEÑOR JESÚS, que has dicho: "Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”, quédate entre nosotros que nos esforzamos por estar unidos en tu AMOR en esta comunidad parroquial.

AYÚDANOS a tener siempre un sólo corazón y una sola alma, compartiendo alegrías y dolores, cuidando especialmente de los enfermos, los ancianos, los que están solos, los necesitados.

   HAZ que cada uno de nosotros se comprometa a ser "evangelio vivo”, donde los alejados, los indiferentes, los pequeños, descubran el Amor de Dios y la belleza de la vida cristiana.

CONCÉDENOS el valor y la humildad de perdonar siempre, de salir al encuentro de quien pensara alejarse de nosotros, de poner de relieve lo mucho que nos une, no lo poco que nos separa.

DANOS unos ojos nuevos para ver tu rostro en cada persona que encontremos y en cada cruz que nos presentes.

CONCÉDENOS un corazón fiel y abierto, que vibre a cada toque de tu Palabra y de tu Gracia.

INSPÍRANOS siempre confianza y fortaleza para no desanimarnos por los fallos, las debilidades o las ingratitudes de los hombres.

   HAZ que nuestra Parroquia sea, de verdad, una FAMILIA en la que cada uno se esfuerce en comprender, perdonar, ayudar, compartir; donde la única Ley, que nos une y nos hace ser verdaderos discípulos tuyos, sea el amor recíproco.




Movimento parrocchiale “Parrocchie Nuove”, 
dell’Opera di Maria  o Movimento dei focolari
 Vallo Torinese (IT.)




domingo, 17 de mayo de 2020

LIMPIOS POR LA PALABRA


Ya enfilamos las últimas 2 semanas de Pascua hacia su culmen con Pentecostés. Que el optimismo del desconfinamiento, no sea fatuo. Nos ayudará a todo ello el renovar la intensidad de vivir la Palabra de mayo («vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado», Jn 15, 3) y las experiencias:




DESEAR EL BIEN DEL OTRO


Siempre. El bien para todos. Incluso para los que hacen el mal. Solo cabe desearles un "daño": el de la luz en los ojos, para que vean el Verdadero Bien y se sumen a practicarlo. Así hace Dios con nosotros. Todo es GRACIA suya.

P. MANUEL MORALES, O.S.A, Comentario al Pasapalabra diario del viernes 8 mayo





SER LIBRES DE TODOS LOS APEGOS

“Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran.” (Mt. 7,14). En la antigüedad las ciudades fortificadas tenían también pequeñas puertas, muy estrechas. Para entrar por ellas era necesario despojarse de todo lo que uno traía, inclusive las armas. Sin embargo, quien lograba entrar, era bien recibido y vivía en paz en aquella fortaleza.
Este es el significado de las enseñanzas de Jesús cuando dice que la puerta y el camino que conducen a la vida son estrechos. Nadie consigue pasar por ellos llevando sus apegos. Es necesario liberarse de todos ellos.
Libres de todo y de cualquier apego, podemos amar al hermano, podemos vivir el amor recíproco.
Pasar por la puerta estrecha librándonos de los apegos es un desafío, pero es el modo por el cual podemos conocer la verdadera libertad y tener una vida plena.

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra diario del miércoles 13 mayo



MANTENGAMOS VIVO EL AMOR ENTRE NOSOTROS

[…] "Para mantener siempre viva la unidad (...) sirve mucho, por ejemplo, la comunicación de las experiencias sobre la Palabra de Dios (...). 
       También los coloquios con los responsables (...). 
Es muy útil e indispensable la hora de la verdad en la que todos se echan una mano, no sólo para quitar los defectos, sino también para aumentar las propias virtudes. 
Y, por último, no se puede prescindir de la comunicación de la propia alma, en los diferentes momentos de su camino, siempre en los límites de la prudencia (...). 
       Es un camino, en fin, que se hace juntos, en el que se busca la santidad del otro como la propia, porque lo que cuenta más es la gloria de Dios". [...] 

CHIARA LUBICH, A un grupo de Obispos, febrero 1984




LLEVAR LA PAZ A NUESTRA SOCIEDAD:
ATENDAMOS A LOS MÁS NECESITADOS

Soy ciudadano de un MUNDO UNIDO cuando llevo una vida sobria y honesta, y me considero "administrador" (dueño absoluto es solo Dios) de mis bienes, consciente siempre de que lo superfluo mío puede ser a otros necesario.

P. MANUEL MORALES, O.S.A, Comentario al Pasapalabra diario del miércoles 6 mayo





CUANTO MÁS AMAMOS AL HERMANO,

MÁS DESAPARECE EL DOLOR


En este momento de prueba, soledad, angustia y consternación, sentimos la necesidad de volver a descubrir el significado de la vida y la muerte, de lo que no pasa y permanece eternamente. Nuestros corazones, purificados por el dolor y desarmados, se unen para implorarte a Ti, el Todopoderoso, el Clemente, el Misericordioso, Padre de todos nosotros.
Fortalece en nosotros la fe de que todo lo que permites es para un bien mayor y de que nada de lo que sucede está fuera de Tu bondad infinita.
Ayúdanos a continuar el viaje de la vida con confianza y esperanza renovadas, arraigados en tu divina voluntad de cada momento presente.
Consuela a quienes sufren la pérdida de familiares y amigos; dales fuerza para seguir adelante y paciencia en la adversidad.
Haz que afrontemos la angustia por el futuro, la pérdida de trabajo, las consecuencias económicas y sociales que trae la pandemia, logrando descubrir en ellas ocasiones para vivir la solidaridad y alimentar la justicia.
Forja cada vez más en nosotros el ánimo que nos haga capaces de amar concretamente, para compartir el dolor de los que lloran y
alegrarnos con los que están alegres.
Permítenos considerar al otro como a nosotros mismos y desear para él lo que deseamos para nosotros mismos.
Concédenos experimentar, Dios Altísimo y Todopoderoso, que cuanto más amemos al hermano, olvidándonos de nosotros mismos, más desaparezca el dolor y más permanezca en nuestro corazón la dulzura inefable y tangible de Tu presencia.
Dales vigor, salud, protección y sabiduría a médicos, enfermeros, personal sanitario y a todos los que trabajan en favor de los hermanos enfermos y necesitados, para que puedan ser Tus instrumentos a la hora de cuidarlos.
Oh Dios, Luz del mundo, haz que los científicos sean iluminados por Tu Sabiduría y pongan su conocimiento al servicio del bien de toda la humanidad.
Sostén a los líderes de las naciones y a todos los que deciden el destino de los pueblos, para que sepan tomar decisiones con amplitud de miras y encuentren soluciones sociales y económicas en favor de los más débiles. Toca sus conciencias, para que puedan encontrar la manera de prevenir los conflictos y promover la paz. Que cada uno se sienta responsable no solo de su propio pueblo, sino de toda la humanidad.
Que María, amada y venerada por muchos, nos ayude a mantenernos firmes en la fe y llevar consuelo y esperanza a todos.
Amén.

MARIA VOCE (EMMAUS), Oración para la jornada del 14 de mayo implorando el final de la pandemia