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lunes, 31 de agosto de 2026

YO TE ALABO, SEÑOR

 VIDA DE LA PALABRA                                   mes de AGOSTO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de agosto («Engrandece mi alma al Señor», Lc 1, 46) y la de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23):

1.-        Fui a recoger a mi hermana que estaba 3 días de retiro orando en el Monasterio de El Paular.

Llegué con anticipación. Después de comerme lo  que me llevé en un tupper, entre árboles, en el mismo parking frente al Monasterio, fui a caminar unos metros y vi a unos hombres que tenían problemas para arrancar su coche. Me vino la tentación de pasar de largo: estaba recién comido y era una de las olas de calor. En cambio, naturalmente me ofrecí y cuando empecé a empujar su coche desde el lateral de su conductor, me di cuenta de que me sonaba la cara del que conducía: era sobrino de un matrimonio de mi Parroquia. Él nos había hecho magníficamente la guía de Salamanca hará 3 años; es del Opus Dei, así que imaginé que todos los demás también.

Quedaron muy agradecidos por mi consejo de orientar el coche en dirección contraria para que quedara en ligera cuesta abajo, etc; y por la ayuda para empujar y por lo que íbamos hablando mientras. Fue verdaderamente un rato bonito de comunión fraterna.

 

2.-        Durante el “famoso” eclipse estuve celebrando la Misa de 20:00. Ya acabando se notaba la oscuridad, aunque quedaba mucho para el real anochecer, y les compartí: “a través de las vidrieras se percibe cómo cae la oscuridad rápidamente, pero acabamos de comulgar y el verdadero Sol brilla en nuestros corazones”.

Al acabar la celebración, con mi madre en su silla de ruedas, con mi hermana y gente de su comunidad salimos un instante, con el pueblo a oscuras y en seguida iba aumentando la claridad: entramos de nuevo en la iglesia para hacer un rato de oración que, en medio del atardecer, hacía que la claridad interior en nuestras almas fuera “in crescendo” por el “tú a Tú” con su Creador. “Proclama mi alma la grandeza del Señor”.

            Entre todos pensábamos en voz alta no dejarnos engañar por tanta difusión de medios, y no olvidarnos de los problemas reales y pedir a Dios que haga surgir la verdadera luz más allá de otros eclipses de todo tipo.

 

3.-        Parte de estas dos últimas semanas, como cada verano, hemos estado unos días en unidad un grupo de sacerdotes tratando por el amor recíproco que resplandezca la presencia de “Jesús en medio” de nosotros tanto en el descanso vacacional, como en la convivencia, la oración y la formación.

            Ha habido multitud de oportunidades de decir “proclama mi alma la grandeza del Señor”…: viendo las maravillas (o las cosas normales) de la naturaleza, haciendo largos ratos de comunión y comunicación de experiencias entre nosotros, largos ratos de oración también en la capilla del semisótano, etc. También por algunos momentos de incertidumbre o de oscuridades o tomas de decisiones... Todo era oportunidad para alabar con María al Señor.

También antes y después de esta convivencia, los días cuidando a mi madre, p.ej. tratando con paciencia que aprenda a manejarse ella sola con la silla de ruedas, etc.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de agosto («Engrandece mi alma al Señor», Lc 1, 46), la de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23) y la de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8):

 

1.-        “hoy más que nunca estaba ansiosa de recibir la palabra de vida: acabo de anotarla en un papel para leerla cada vez que me acuesto y cuando me levanto.

Como te comenté, estoy con una movilización interna que se la entrego al Señor para que Él me muestre el camino.

Lo que sí pude observar en mí es que he sentido misericordia por gente que no me caía bien y que milagrosamente empecé a mirar con cariño: son los ojos de Jesús en mí.

También empezar a empatizar con los más necesitados y encontrar la mirada de Jesús en ellos, como dijo el Papa en su visita. Y también, después de hablar con una amiga, a quien critiqué por decisiones que tomó. Me di cuenta qué importante es no juzgar y, sobre todo, sin saber el porqué de sus decisiones. ¡Qué gran aprendizaje fue eso para mí! 

Este es el mes de mi cumpleaños y el de mi hija mayor... Y siempre agosto es un mes de mucho movimiento interno para mí. ¡Gracias por todo y felices vacaciones! Leeré y reflexionaré la Palabra.

 

2.-        “me han diagnosticado un cáncer de mama, en principio en estado inicial, pero ahí está y me operarán a finales de agosto.

De inicio, lo primero que se me pasó fue pensar lo mucho q trabajo para esto y sentir dolor y tristeza porque Dios me manda demasiadas pruebas. Llamé a la focolarina que nos sigue a todos los de esta región y me ayudó espiritualmente a no tomarlo como un castigo, y vivirlo para Gracia de Dios. Estoy trabajando esto desde todo lo espiritual que puedo, sigo dándome a los demás... por momentos tengo miedo y nuevamente vuelvo a trabajarme. El pasapalabra de hace unos días, decía “rezar a conciencia”: estoy cambiando también mi forma de rezar, que sea más consciente y profunda.

 

3.-        “julio ha sido muy intenso para mi familia. Mi madre partió al cielo, se fue apagando...

María fue a visitar a su prima para hacerle partícipe de su alegría, en esta ocasión experimentamos su visita para coger de la mano a mi madre y llevarla ante su Hijo. No puedo decir más que gracias al Señor por habernos dejado vivir a su lado todo este tiempo.

 

4.-        “…algo de mis vacaciones: he estado un mes casa de una de mis hermanas y quince días en otra comunidad.

Al día siguiente de llegar con mi hermana, me caí en la calle: un desgarro muscular muy fuerte que me ha obligado a necesitar que me aseen, me vistan... cuando, en cambio, lo que yo iba era dispuesta a ayudar. No pude usar el ordenador ni nada...

Entonces, en estas circunstancias me repetía, una y otra vez, como una "canción del día", el texto del Magníficat: “Proclama mi alma...”.

Así que, en esa situación: impotencia, dolores, incomodidades... podía repetir por dentro, una y otra vez "proclama mi alma...”.

Ya estoy en casa y ya puedo usar la mano derecha para escribir. Te doy las gracias por tus envíos….

 

5.-        “ya vamos llegando a ese momento que los achaques nos acompañen a cada momento y tengo que seguir rezando para llegar y sufrirlos como nuestro castigo esencial: ganarás el pan con el sudor de tu frente.

   Me alegró mucho verte y que no has cambiado nada, sigues con esa mirada convencida de seguir por el camino recto y seguro: El buen camino. Otros nos debatimos con las dudas siempre de si no nos estamos equivocando, pero eso es lo que significa poder elegir… quizá equivocarse. 

  Ahora con el mal uso que hacen los políticos de las personas, como engañar a gente masivamente para que se jueguen la vida nadando con falsas promesas, te hacen ver la maldad de algunas personas que no tienen respeto por la vida de los demás. Por eso ahora es más importante que nunca mostrar la Fe en Jesús a esos que no creen que todos somos hijos de Dios.

 

 

6.-        “llevo un día aquí en mi voluntariado anual en otro continente: solo hago escuchar y hablar con todos. Al día siguiente de llegar fui a visitar a una señora que vive sola en silla de ruedas y la falta una pierna y desde que la conocí hace muchos años trato de visitarla lo antes posible, pues cuando fui se quedó paralizada, hasta que la digo no te acuerdas de mí, reaccionó muy pronto: “te estaba esperando; se me hizo eterno el año, pues aquí estoy con tus medicinas y mi cariño”. La escuché a fondo. Le contesté a sus preguntas y se emocionó: “no pensaba que ibas venir”. Yo suelo cumplir. Siguió hablando de su vida muy difícil, pero es muy creyente, la pregunté quién te trae la comida, ella me dijo que el sobrino no puedo venir, y me dio a entender que no tenía casi comida, pero yo no la dije nada, cambié de tema, porque ella sé que no tiene dinero, pasó un rato hablando. Cuando llegué donde me quedaba, mi mente estaba dando vueltas. Me preguntan: “¿en qué piensas?”. “En la señora”. “Mañana sabrás qué hacer”. Yo sabía que por la mañana tenía que ir a comprar; cuando se lo llevé, se emocionó, estuve  un rato con ella; estaba triste, me hizo alguna pregunta, la conté alguna anécdota que me había pasado, ella se rio muchísimo. Yo al rato me fui y se quedó tan feliz y yo me fui más porque la dejé tranquila y con comida.

 

 

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viernes, 31 de julio de 2026

LA SEMILLA DE LA PALABRA FRUCTIFICA

 VIDA DE LA PALABRA                          mes de julio

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23) y la de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8):

1.-        A mediados de mes estuve seis días cuidando a mi madre mientras mi hermana pequeña, que habitualmente vive con ella, se marchaba de campamento con su parroquia. Además, la señora que la cuida unas horas cada mañana de los laborables, estaba de baja recién operada.

            Fueron unos días bonitos con mi madre, pero muy intensos y volví más que agotado. Además, prácticamente no pude hacer ninguna otra cosa todos esos días.

La infección de orina recurrente y la nueva tanda de antibióticos la tenían muy débil, (la ola de calor manchego tampoco aliviaba precisamente), con lo cual, por lo visto, debía ser una tortura para ella cada vez que la tenía que mover de la silla de ruedas al inodoro y viceversa, (y era casi cada 40 o 50 minutos). Cada vez que la sentaba, (se ve que debía tener unos dolores horribles, también en las rodillas, cada vez que la movía), decía casi escapándosele las lágrimas: “¡ay!, ¡gracias, Dios mío!; por fin”. Y yo añadía con mi espalda y riñones “baldados”: “gracias, Señor”. Y nos uníamos los dos a bendecir a Dios, incluso cantando a veces. Así que, el lugar más insospechado, se convertía en un sitio de continua alabanza y ofrecimiento a Dios.

Cuando ella se quedaba unos instantes tranquila, yo me tumbaba estirado en la cama para tratar de recuperar mi espalda y, lo mismo que cuando la estaba moviendo a ella, aprovechaba yo también para diálogo interior con el Señor, consciente de Su Presencia en mi interior, más que nunca gracias a un librito que estoy leyendo, (el preferido del Papa); y luego cuando ya me levantaba, la miraba a ella, y le decía a Dios: “igual que estás en mi interior, también lo estás en ella: así que voy de Ti en mí hacia Ti en ella, y viceversa”. Y recordaba y repetía una y mil veces esos días el texto de Chiara: “¡La Trinidad dentro de mí! ¡El abismo dentro de mí! ¡¡La inmensidad dentro de mí!! ¡La vorágine de amor dentro de mí! ¡El Padre…! ¡¡El Verbo!! ¡El Espíritu Santo…!”, etc. Y luego me lo repetía yo en silencio mirándola a ella.

Ya valorábamos inmensamente todos los hermanos la tarea que mi hermana desempeña continuamente y nosotros solo 2 ó 3 días cada uno al mes, (bueno, yo ahora 6), pero esos días me han hecho valorarlo y agradecerlo muchísimo más. Y, naturalmente, entender y valorar más a todos los que cuidan a otros, familiares o no.

Incluso, el único rato que pude dedicar en aquellos días a preparar este correo-e, (y bocetos para mis programas de Radio María), cuando esta mañana fui a buscarlos para terminar de elaborar esto y mandártelo, no sé cómo ni cuándo, pero habían desaparecido todos los textos. Ha sido un momento bonito también para decirle al Señor: “importa tu Palabra, dar fruto en eso, más allá de lo que yo pueda servir para difundirla” y, como siempre, “Tú, Señor, eres mi único Bien”.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23), la de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22):

 

1.-        “de nuevo me emociono mucho al leer todo lo que me escribe y manda. Estoy muy agradecida por el rato que me dedicó el otro día, realmente me ha ayudado y me ayuda saberme acompañada en este camino, me ha dado el empuje que necesitaba, me ayuda con la absurda vergüenza y complejo que siento por mi ignorancia.

Estoy muy feliz de haber dado el paso, he ido a Misa en estos tres domingos desde que nos vimos, es mi primer gran propósito: no fallar en esto, ir a la iglesia cada semana para encontrarme con Dios y poco a poco tratar de escucharlo y de sentirlo con más fuerza. Cada domingo he ido a una iglesia diferente por encontrarme en distintos lugares; y este próximo me tocará una nueva porque mi marido y mis hijos están en el campo y cada fin de semana iré para allá al terminar de trabajar. Imagino que lo importante es ir :) me resulta reconfortante, me siento muy bien después de ir a la iglesia y de escuchar la Misa. También leo el Evangelio del día. Por supuesto que tengo pendiente pedirle cita en un par de semanas para volver a charlar al menos 1 vez al mes ☺️ y que comentemos también acerca de mi conveniente catequesis.

Mil gracias de nuevo, Paco, por su tiempo, su confianza y su cariño.

Me quedo la Palabra que Vida que me ha compartido…: la imprimiré, tal y como me recomienda, para leerla a lo largo de las semanas, pensaré acerca de ella, y trataré de aplicarla.

 

2.-        “que alegría cuantas experiencias bonitas en tu correo del día 1 de julio. Yo estoy  un poco regular de salud y con mucho dolor. El otro día fui consciente de estar atenta a ofrecer mis dolores y preocupaciones y ponerlas en las manos de Jesús.

Mi hijo me pedía que fuera a verlo a la ciudad donde vive; como tengo varias citas médicas, ni podía desplazarme; le decía yo a Jesus cómo hacer. Lo puse en su Corazón y al otro día me decía mi hijo que estuviera tranquila, que tenía él que aprender a estar solo y que poco a poco lo estaba consiguiendo. Pero los sufrimientos de los hijos duelen mucho: estoy atenta a ofrecer.

 

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martes, 30 de junio de 2026

ÉPOCA DE CONVERSIONES

 VIDA DE LA PALABRA                                últimas semanas de JUNIO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22): 

1.-        Estas semanas he tenido experiencias gratificantes atendiendo a personas que se han acercado a la fe. ¿Quizá ha sido fruto de la Visita apostólica del Papa a España? Cada uno de los casos llevaba gestándose desde hace uno o 2 años, pero ciertamente es ahora cuando se han atrevido a dar el paso.

Yo he estado en contemplación de la Gracia de Dios en acción con cada uno de ellos. “El Reino de Dios está cerca”. Yo me maravillaba a través de cada cosa que me contaban porque se veía muy cerca la mano de Dios. No es que no se vea esta también en los momentos de dificultad o en las noches oscuras, ¡al contrario!

“Dad gratis lo que gratis habéis recibido”. En la parroquia hemos tenido hace un par de domingos el bautizo de un adulto y la confirmación de otros 5, además de 13 jóvenes. El neófito, de 38 años de edad, hace año y medio empezó a acercarse tímidamente a esta parroquia, después de haber estado leyendo mucho sobre distintas corrientes filosóficas y diversas religiones, para llegar a la conclusión de que Dios, Padre de nuestro señor Jesucristo, le estaba atrayendo. Se apuntó fructuosamente al grupo de catequesis de adultos que llevo cada domingo por la tarde y ahí ha ido absorbiendo con interés y participación todo el Catecismo de la Iglesia Católica, con inquietudes y preguntas interesantes que íbamos resolviéndole.

Entre los adultos que se confirmaron, 3 de ellos vieron que sus respectivos hijos adolescentes, continuando su proceso catequético en la parroquia, habían empezado el catecumenado de Confirmación hace 3 años, y ellos, hace 2, decidieron dar el paso de prepararse para recibir también ese sacramento ese mismo día que sus hijos.

 

1b.-     Pero te cuento otros casos más llamativos de estos días.

Una señora, llevaba todo el año dándole vueltas a que tenía que confesarse y empezar a venir a la iglesia. Meses leyendo mucho y escuchando buenos podcast y charlas, y finalmente, al ver que una amiga había quedado conmigo para confesarse despacio, se vino ella también a recibir este sacramento después de muchos años. Varias veces repitió en la conversación: “quiero hacer de Dios el centro de mi vida”. Y repetía: “Con mi trabajo, con mi marido y mis hijos, estoy muy bien, pero, (se ponía a llorar), siento que me falta todo, que me falta lo principal, quiero hacer de Dios el centro”, quiero que todo gire en torno a Él.

1c.-      Esa misma mañana había venido otra señora, mandada por un amigo mío que le trabaja su jardín. Aunque está en situación irregular y no puede comulgar, tenía verdadera hambre de Dios y muchas preguntas e inquietudes. Le enseñé nuestro templo parroquial y sus significativas y abundantes vidrieras, explicando sus significados. Con eso se le aclararon muchas cosas y decidió venir periódicamente a hablar conmigo: “necesito un cura de cabecera”, me diría días después.

1d.-     Por sorpresa  también vino al día siguiente un hombre, también de cuarenta y pico años, diciendo que su hija, que se iba a confirmar en otra parroquia, es la que les ha ido atrayendo a él y a su mujer: que lleva un año con esa inquietud y se ha leído entera la Biblia por primera vez, y que le ha dicho mucho, pues desde la primera comunión había perdido el contacto con la Iglesia. Toda la familia querían empezar una nueva vida con Dios y desde Dios.

1e.-      Pocos días después, una señora, a cuyo nieto bauticé a final del verano pasado, desde ese momento, por mi acogida y simpatía decía ella, estaba dando vueltas a que necesitaba la Eucaristía, que es un abrazo con Jesús, y que llevaba años sin confesarse, y por fin se había decidido a venir a hablar conmigo.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8), la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):

 

1.-        gracias por enviar mensualmente la Palabra de vida: escribo el texto y lo tengo en mi mesilla de noche, para recordarlo al acostarme y al despertarme.

            Para ser completamente sincera, no estaba ilusionada por ver al Papa León: tuve 3 intentos fallidos de conocer al Papa Francisco y me quedé con una sensación amarga...      Un día dije que si el Señor quería que estuviese en algún evento en Madrid, Él me llamaría. Y fue así: tú me contactaste y me mandaste el enlace para la inscripción. Fui a Cibeles, y me invitaste al Bernabéu.

Me sentí muy bendecida por haber estado ahí, su presencia y mensaje tocó mi corazón y comprendí que el Señor me estaba recompensando por aquellos intentos fallidos, me emocioné y lloré mucho, pero de agradecimiento y emoción.

Hoy siento que el Señor quiere algo más de mí, y se lo entrego: que Él me use para su obra.

 

2.-        como ya sabes, no vengo de una familia especialmente creyente, y nunca nos han inculcado la fe (aunque siempre hemos tenido la libertad de elegir en qué creer).

Desde hace un tiempo, notaba que algo o alguien me hablaba, que algo o alguien me llamaba de manera sutil, pero no llegaba a comprender qué o quién podía ser. Quizás mi propia voz interior, quizás un “Pepito Grillo”… Ahora ya sé que era Dios quien me animaba y daba ese empujoncito que necesitaba.

Porque aquella tarde de un viernes hará unos 4 meses que aparecí en tu parroquia para hablar contigo no sabía ni cómo ni porqué había ido, no tenía una explicación racional para que después de tantos años de repente me diese por acercarme a Dios y bautizarme. Ahora ya por fin entiendo que, sin darme cuenta, fue Él quien me llevó hasta allí, que todos estos años de curiosidad y dudas era Dios guiándome hacia un camino de luz y paz. Y es el mayor regalo que he recibido en mi vida.

2b.-     Pero esta historia no va de mí…

Desde que acudo a tu catequesis para adultos los domingos por la tarde desde hace 4 meses y me he acercado a Dios este último año, y empiezo a entender y conocer más sobre Él, he comenzado a compartir esto con mi hermano menor, (quien también ha tenido siempre mucha curiosidad, pero nunca ha sido creyente): le cuento lo que aprendo, comparto mis experiencias, le cito breves fragmentos de la Biblia, vemos la serie “The Chosen” juntos… todo esto porque él me pregunta y se interesa en saber más.

Mi hermano lleva un tiempo conociendo a una chica, y se dio cuenta de que no era la persona indicada (solo le traía problemas y nada de paz, y se enteró de que el interés no era recíproco…), y ayer recibo de él, el siguiente mensaje:

            "Dios existe. Pero segurísimo. He empezado a tener fe. Llevo un par de meses dándole vueltas. Le he dicho (a Dios) que iba a hablar con ella y que me diese fuerza, y no he llorado nada, absolutamente nada. Tengo muchísima fuerza. Siempre he llorado mucho, y me he agobiado mucho. Y esta vez tengo cero sensaciones de agobio o de tristeza, y le he dicho a Él: "me estás dando fuerza por mi fe en Ti. No siento el cortisol alto y estoy súper tranquilo. Es una locura. Será efecto placebo, o será una realidad…”

Estas son las palabras textuales de mi hermano. 

Y yo, sin darme cuenta, al igual que hizo Jesús conmigo, le he guiado hasta Él. 

Porque algo tan bonito como la fe no te la puedes guardar para ti misma. Porque dicen que la fe “se ha puesto de moda entre los jóvenes”, pero lo que creo es que los jóvenes, en un mundo cada vez más desequilibrado e infeliz, nos hemos dado cuenta de que nada tiene sentido sin Él. Porque por mucho que la sociedad se esfuerce en negarle, estamos destinados a volver a Él.

… y gracias por la gran labor que haces.

 

3.-        tiene que haber sido muy emocionante estar tan cerca del Papa, en mi caso, por la edad lo he seguido por la televisión y me ha parecido admirable: es humanista, defensor de la dignidad humana y del apoyo a migrantes y a las personas que sufren dentro de nuestra sociedad por diversas causas.

Su estancia en España estuvo muy bien organizada.

Los aplausos de los diputados y senadores en mi opinión fueron bastante fariseicos por parte de algunos de los políticos en los que su comportamiento, tanto el día anterior como el siguiente, no se correspondía con dichos aplausos.

Todas las actividades estaban perfectamente organizadas, enfocadas en los objetivos del viaje. Los actos en Barcelona, Sagrada Familia, perfectos por el escenario, los coros, etc.

Desde mi humilde opinión, creo que el mundo tiene un magnífico Papa.

 

4.-        el viaje del Santo Padre se ha revelado necesario para los españoles, en este momento de corrupción política, paro, descontento... necesitábamos palabras de Esperanza. Estábamos como oveja sin pastor y de repente, el Pastor nos visita y enciende el fuego del Espíritu Santo en millones de personas,  jóvenes y adultos...: un milagro del Señor, me pareció que resucitábamos, que estábamos sedientos de palabras de Esperanza... ha sido emocionante. 

La gratuidad del amor, la posibilidad de hacer que las cosas funcionen por y para los demás, la vocación de servicio que tiene el cristiano... es lo que más me ha hecho pensar...: en qué puedo cambiar para parecerme más a Cristo, cómo puedo hacer para que mi vida dé un giro total hacia su Corazón Sagrado... y cómo creer firmemente que su Misericordia es más grande que mi pecado y que siempre me espera.

 

5.-        qué gozo al leer todo lo que has vivido. Me has mandado mensajes centrales que dan mucho que meditar para poco a poco hacer vida.

¡Qué  experiencia vivida los días del Papa en España...!: yo he procurado ver todo lo que he podido en diferido, creo que nos ha inyectado un gran impulso de fe y esperanza.

Este año estoy disfrutando los 15 días  con la familia y el tema está constantemente creo han sido días de verdadera gracia del paso del Señor por nuestras vidas.

No tengo palabras para agradecer todo lo que me has mandado, en estos días de descanso en familia, y con mi hermana lo estamos compartiendo y sabes que en total comunión,  hay en mí un nuevo impulso y gozo para estar atenta a pequeños servicios que en cada instante se ofrecen: barrer o fregar, salir a dar un paseo con alguien que te hace ir a un ritmo un tanto pesado y el otro se llena de alegría, recibiendo el cariño y dejándome  querer.

 

domingo, 14 de junio de 2026

ALZA LA MIRADA

 VIDA DE LA PALABRA                             primeras semanas de JUNIO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22):

1.-        Con el Papa pude participar en la Vigilia de oración con jóvenes el sábado en la Pza. de Lima. Impresionante el ambiente de familia sencillamente alegre por verse, incluso sin conocerse. Unos ponían sus banderas o pancartas de manera que dieran sombra no solo a su grupo. Otros movían ostensiblemente sus abanicos para que el airecillo refrescaran a diversas personas de alrededor, como el futbolista valenciano que yo tenía a mi lado. Yo mismo, mientras salía al servicio, con la mayor confianza del mundo confiaba mi silleta y mi mochila a una pareja que tenía al lado y solo los conocía desde hacía media hora. El compartir chocolate o frutos secos con quien fuera era lo más normal.

           

1b.-     Y después de toda esta fiesta, llegó el momento de la adoración. Impresionante que el jolgorio de medio millón de jóvenes se transformara en pocos segundos en un silencio atronador. No se oía nada, solo un helicóptero muy a lo lejos. Lo que callaban los labios, muchos, como yo, lo expresábamos con esas lagrimillas de emoción que se escapaban.

1c.-      Lagrimillas que de nuevo vinieron a mis ojos al día siguiente en la Misa de Cibeles cuando el a 5 metros de mi sitio no sólo pasó el Papa, sino que bajo palio en la custodia pasaba Aquel de quien es su Vicario, el mismo Cristo a quien, en eses momento o poco antes o después un millón y medio de gargantas, mientras no lo impedía la emoción, cantábamos reconociendo que Él es el “amor de los amores” y que “Dios está aquí, cielos y tierra bendecid al Señor.

Emoción igualmente cuando el lunes en el estadio Bernabéu, además del coro de mil personas, otras 70.000 nos sumábamos mirando a la imagen de la Virgen de la Almudena y cantando “mientras recorres la vida, tú nunca solo estás”. Si los 2 días anteriores al aire libre, la música y las canciones ascendía directas hacia el cielo extendiéndose por toda la ciudad, en el estadio, en cambio, retumbaban como trueno que se concentra en una sonoridad imponente que transía el alma. 1d.-     Así debió oír el Papa a su entrada, cantado a pleno pulmón con ritmo juvenil: “somos en la tierra, semilla de otro reino, somos testimonio de amor; iglesia peregrina de Dios”. Tanto que luego él dijo: “hoy la Iglesia que peregrina en Madrid ha marcado un golazo”; porque “la fe celebrada con alegría se convierte en testimonio que contagia”.

1d.-     Las palabras del Santo Padre, tanto las que escuché en esos 3 acontecimientos presencialmente, como las que he seguido con dedición en televisión (en directo algunas u otras en diferido), me hacían recordar el Evangelio con toda su potencia cuando Jesús decía: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, y también “confirma en la fe a tus hermanos”.

Ubi Petrus, ibi ecclesia: donde está Pedro, ahí está la Iglesia.

 

2.-        Unos días antes, una feligresa me había regalado un taburete retráctil para sentarme en estos encuentros con el Papa.

En la Vigilia de oración en la Pza. de Lima, escuché a una joven que venía de otra ciudad y se tenía que salir de la Vigilia para comprar una silla plegable antes de que cerraran los comercios para una amiga embarazada que vendría a la Misa en Cibeles al día siguiente. Para que no tuviera que irse a medias, le regalé yo mi taburete. No quería aceptar pensando que no estuviera yo de pie al día siguiente, pero le aseguré que en la Misa los curas sí tendríamos silla. Lo agradeció sorprendida y muy contenta, pero ella prometió restituírmelo, (le dije que no hacía falta).

            Me contó que había venido sola de lejos y que, en seguida, algunos de mi parroquia la habían acogido como una feligresa más. Le comenté: “pues que sepas que ayer hablé de ti”. “¿Cómo? ¿Qué?”. Es que la tarde anterior habíamos tenido toda la Parroquia un rato de adoración para pedir por los frutos de la Visita Apostólica y, al acabar, dije: “por favor, estad atentos en medio de la multitud a quien se encuentre solo o triste; acercaos, presentaos, compartid algo con ellos, como familia de hijos de Dios; e invitadlos si quieren estar con nosotros todo el rato como grupo”.

 


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8), la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):

1.-        volví del fin de semana con el Papa muy reforzada y renovada a nivel espiritual; por múltiples causas, necesitaba unos días así, y han sido muy gratificantes.

 

2.-        para mí, vivir en el Reino de Dios, es estar con el Señor, haciendo su voluntad, o mejor dicho luchando por hacerla cada día. Y cuando más lo siento dentro de mí, es cuando durante este curso he estado con los chicos discapacitados del Hogar Don Orione: ellos me enseñan lo que es confiar y amar sin esperar nada a cambio. 

Intento llevar esto a mi familia, para llevar un pedazo de Reino de Dios a mi hogar... y estoy aprendiendo a darme a ellos sin queja, con alegría...: hacer las cenas, que no me gusta nada, poner lavadoras, colocar el desorden adolescente... ofreciendo todo por amor a Nuestro Señor y por Él a los míos.

Gracias por tu generosidad y cuidado.

 

3.-        con las experiencias cada vez me das fuerza; y lo que dices en Radio María los jueves… es único, porque es para el momento exacto.

El otro día me encontré con una señora que estaba haciendo el camino a Santiago y me preguntó dónde estaba la Catedral. Le expliqué que estaba cerca, pero la vi un poco nerviosa y añadí: “no se preocupe, yo la acompaño hasta allí”. La llevé, le mostré tres iglesias muy bonitas y ella ya iba tranquila a los cinco minutos. Cuando llegamos estaba cerrada, pero había bastantes peregrinos sentados y tomando algo, estuvimos un ratito hablando y al despedirnos, me dio un abrazo. Me fui y al rato mi corazón saltó y me vino a la mente que podía haberle dado el teléfono, por si no había sitio en los albergues y la habría llevado a mi casa. Me quedé un poco intranquila, pero le dije al Señor que la cuidara. Por la tarde participé en Misa en la Catedral: no sabía que ellos tenían la Misa allí y al final el sacerdote les dio la bendición a todos ellos, pero no la vi, me quedé con pena.

sábado, 28 de febrero de 2026

RENOVAR TODO SIENDO EL AMOR

 VIDA DE LA PALABRA                                primeras semanas de MARZO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5) y la de enero («Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados», Ef 4, 4):

1.-        Me manda un whatsapp un marroquí pidiendo un rato de conversación y consejo; él es musulmán y estuvo aquí abriendo su corazón de par en par y compartiendo sus sufrimientos y dificultades; era amigo también de los sacerdotes anteriores y en la parroquia hay gente que le aprecia; hacía tiempo que no venía a hablar conmigo; tengo que interrumpir un momento la conversación y aprovecha él para entrar al servicio, donde ve que la cisterna no funciona; me pide herramientas y, mientras, lo arregla. Actualmente por fin tiene buen sueldo, pero problemas serios en la familia: sigue contándome entre lágrimas y hablamos que Dios no lo abandonará, (ciertamente yo sé que él entiende por Dios a Alá, pero, en definitiva es el Dios de Abraham, también nuestro padre en la fe), y en esa confianza de poner la mirada en el cielo hablamos confiar en Él y de rezarle para que ponga su mano. Al final, me mira, y, como él quizá esperaba y no se atrevía a pedir, le doy un fuerte abrazo y se queda unos instantes llorando sobre mi hombro. Solo necesitaba escucha y comprensión.

 

2.-        La semana pasada me llegó una multa por circular en zona de bajas emisiones. Estaba un poco desconcierto pues no me imaginaba por qué. Luego, viendo dónde, en el primer instante mucho fastidio: hice el favor de llevar a una persona a Madrid y luego continué ruta hacia mi pueblo guiado por el GPS, pero este, sin percatarme yo, (no conozco mucho la ciudad, aunque llevo por aquí más de veinte años), me introdujo en una zona para mí desconocida y que resulta estar por poco dentro de la “almendra central”, pero solo lo he sabido ahora al llegar la comunicación. Es zona de bajas emisiones de contaminación y supone multa de 200 €, si entro con mi coche, que es normalillo (no imaginaba que era tanto; la mitad por pronto pago). Además, aquel día, aquello me hizo perder veinte minutos (y gasolina) y llegar tarde a mi pueblo a dar el relevo a mi hermana con mi madre.

         Sentí herido mi prurito de procurar circular siempre bien. Me fastidió perder tontamente el dinero; ¡y más sin tener culpa! Pero al instante reaccioné diciéndole a Jesús: “Tú, Señor, eres mi único Bien; ni aquello, ni lo otro; Tú, mi Bien”. De vez en cuando me lo tenía que repetir a lo largo del día y de nuevo me quedaba paz. “No importa; solo Tú importas, y también no dejar de amar ni de sonreír”.

 

2b.-     Tenía yo que hacer dos gestiones por sede electrónica para solicitar subvención para las costosas obras de reparación de las goteras de la iglesia.

Perdí más de dos horas: esa mañana no funcionaba con rapidez nuestro ordenador y parecía, además, que la web del sitio oficial tampoco estaba muy allá.

Ante cada proceso ralentizado del ordenador y ante cada uno de los pasos fallidos avanzando pantallas, me repetía en voz alta: “Tú, Señor, eres mi único Bien”. No perdí la paz, y me ayudó a estar unido con Dios. Buen modo de emplear la mañana, aunque no logré hacer la gestión. Por la tarde, una de ellas, sí, en pocos segundos; la otra sigue atascada y he buscado otro modo de intentar presentarla. “Confío en Ti, Señor; si quieres que nos den la subvención”. “Tú, eres mi único Bien, no el tiempo empleado”.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de febrero («Mira que hago nuevas todas las cosas», Ap 21, 5), la de enero («Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados», Ef 4, 4) y la de diciembre («Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios», Is 52, 10):

1.-        por desconocimiento, en el jardín de nuestra parcela cortamos un árbol que no tenía posibilidad de prosperar, pero luego sospeché que podría estaba penado con una sanción elevada, (que no podríamos pagar).

Tenía la posibilidad de justificarlo totalmente contando una mentira cuando viniera la inspección. Pasé unos días muy preocupada, pidiendo luz porque no quería de ninguna manera decir algo que no fuese verdad.

Cuando vino el técnico comencé  a contarlo y me paró casi antes de hablar yo, y viendo en el jardín el pequeño tocón comentó que ese hecho no tenía multa sin preguntar yo nada.

Lo que me tú dices: "es la prueba de que cuando queremos dar la cara por Dios, y Él es la Verdad, Él la da por nosotros y, en su momento, actúa".

 

2.-        en enero tuve una dificultad con mi párroco;  yo seguí dirigiéndome a él, pero la relación estaba rota.

Estuve de ejercicios: fue  bonito y enriquecedor. Haciendo oración sentí, resonar en mí: “si el hermano tiene algo contra ti...”.

A nuestro pueblo solo de vez en cuando puede venir el sacerdote: ayer martes, había misa en la parroquia. Fui media hora antes, sabiendo que él estaría ya, con la intención de hablar con él.

La acogida fue incómoda y tensa, pero yo hablé con el corazón. Le dije que me había sentido ofendida, (no que él me ofendiera): expliqué mi punto de vista y el porqué de mi actuación. Después él me dijo que su intención no era esa que yo percibí. Me habló de su carácter. Yo le había devuelto la llave de la iglesia, pero me dijo que allí la tenía y podía seguir yo abriendo y cerrando. Él parece quizá muy seco y distante, pero me sorprendió con un beso y un abrazo. Él es más joven que mis hijos y he sentido solo su amor, la certeza de que no quedaba resentimiento en nuestros corazones.

 

3.-        …me encontraba a veces en el mismo vagón a un conocido. Su mujer quería hacerme llegar un encargo con él, pero como hacía varias semanas que yo no lo veía, supuse que subía en otro vagón porque quería aprovechar los trayectos para leer, estudiar o rezar.

Así que, cuando ese día me entregó el recado, en vez de ponerme a hablar como anteriormente, prudentemente le dije: “mira, si no te importa, me gustaría terminar mi oración durante el trayecto”. Ante eso, me dijo que no había problema y noté que en el fondo se alegró y en seguida sacó su Biblia o para estudiar o para meditar….