sábado, 1 de agosto de 2026

PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR

PALABRA DE VIDA                                                 agosto 2026

«Engrandece mi alma al Señor»

(Lc 1, 46)

En el primer capítulo de su Evangelio, Lucas nos ofrece la única página del Nuevo Testamento en que las protagonistas son dos mujeres, María e Isabel.

Isabel vivía en una ciudad cerca de Jerusalén, a unos 150 km de distancia de Nazaret. María emprende este largo viaje nada más recibir el anuncio del ángel de que iba a ser la madre de Jesús (Lc 1, 26-38). No conocemos los detalles de la travesía, solo sabemos que se dirigió con prontitud a la región montañosa. Pero ¿por qué se dirige allá?

María va para comunicar esta alegría a quien, como ella, había recibido de Dios la gracia de esperar un hijo, y para estar a su lado y ayudarla durante los últimos meses de embarazo. Es la historia de dos mujeres, de dos maternidades imposibles. ¿Quién mejor que ella podía entenderla y compartir esta experiencia? De este encuentro brota el canto del Magníficat.

 

«Engrandece mi alma al Señor».

 

«Estas palabras brotan de un ardor inflamado y de un gozo desbordante […]. Por eso no dice “yo ensalzo a Dios”, sino “mi alma”…, como si quisiera expresar: “mi vida, todos mis sentidos, se ciernen en el amor, alabanza y gozo divinos […]”»[1], escribe Martín Lutero en su comentario al Magníficat.

El verbo engrandecer, hacer grande, revela la alegría que suscita descubrir que Dios es más grande de lo que nos esperábamos. Esta alegría provoca una profunda humildad y un hondo sentido de gratitud y reconocimiento.

Como subraya Ermes Ronchi, «el Magníficat es el evangelio de María, su buena noticia, que alcanza a todas las generaciones». Por diez veces, la joven de Nazaret repite lo que ha hecho Dios[2], como una especie de nuevo decálogo, de diez nuevos mandamientos que trastocan la lógica del mundo.

Resulta espontáneo preguntarse si hemos conservado el sentido de estupor y de asombro en nuestra vida diaria y de oración ante todo lo que Dios ha obrado y sigue obrando. Sin abrirnos a la novedad y a sus sorpresas, sin asombro, la fe se convierte en una letanía cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre social[3].

 

«Engrandece mi alma al Señor».

 

El canto de María no es simplemente una oración de alabanza intimista, sino una alabanza profética, caracterizada por recurrir constantemente a los pasajes de la Escritura[4], lo que indica la dirección de la historia según el corazón de Dios. Alabarlo significa alinearse con los pequeños, creer que el mundo puede y debe cambiar.

Las palabras de este himno nos invitan a comprender la intervención salvífica de Dios en nuestra historia personal y comunitaria, tanto nuestra propia vivencia personal como la universal, tanto el momento presente como los cielos nuevos y la tierra nueva que la revolución social del Evangelio inaugura.

 

«Engrandece mi alma al Señor».

 

Estas palabras nos invitan también a nosotros a hacer de nuestra vida una alabanza viviente, a reconocer cada día las maravillas, a unir nuestra voz a la de María para proclamar que Dios es fiel, que su misericordia se extiende de generación en generación y que su reino de justicia y amor ya se está realizando entre nosotros.

Chiara Lubich había captado esta dimensión revolucionaria del canto de María cuando escribió a los jóvenes casi como un desafío: «Lee el Magníficat y encontrarás la primera y más potente página de la doctrina social cristiana. ¿Quién y cuándo la realizará completamente?»[5].

La pregunta sigue estando abierta y nos interpela. La intervención de Dios no debería quedarse reducida a la intimidad del corazón; hace falta que se manifieste en las relaciones, en la vida común, en la trama de las generaciones futuras.

PATRIZIA MAZZOLA y el equipo de la Palabra de vida

 



[1] Martín Lutero, Comentario al Magníficat: https://1library.co/document/zlvl282y-comentario-al-magnificat-por-martin-lutero.html.

[2] Cf. E. Ronchi, «Magnificat, una finestra aperta sul futuro», Avvenire 12 de agosto de 2021.

[3] Cf. Francisco, Angelus, Plaza de San Pedro (Roma), 4 de julio de 2021.

[4] Cf. G. Rossé, Il Vangelo di Luca, Città Nuova, 1992, p. 69.

[5] C. Lubich, Signo de contradicción, Ciudad Nueva, Madrid 1971, n. 203, p. 64. 

 

viernes, 31 de julio de 2026

LA SEMILLA DE LA PALABRA FRUCTIFICA

 VIDA DE LA PALABRA                          mes de julio

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23) y la de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8):

1.-        A mediados de mes estuve seis días cuidando a mi madre mientras mi hermana pequeña, que habitualmente vive con ella, se marchaba de campamento con su parroquia. Además, la señora que la cuida unas horas cada mañana de los laborables, estaba de baja recién operada.

            Fueron unos días bonitos con mi madre, pero muy intensos y volví más que agotado. Además, prácticamente no pude hacer ninguna otra cosa todos esos días.

La infección de orina recurrente y la nueva tanda de antibióticos la tenían muy débil, (la ola de calor manchego tampoco aliviaba precisamente), con lo cual, por lo visto, debía ser una tortura para ella cada vez que la tenía que mover de la silla de ruedas al inodoro y viceversa, (y era casi cada 40 o 50 minutos). Cada vez que la sentaba, (se ve que debía tener unos dolores horribles, también en las rodillas, cada vez que la movía), decía casi escapándosele las lágrimas: “¡ay!, ¡gracias, Dios mío!; por fin”. Y yo añadía con mi espalda y riñones “baldados”: “gracias, Señor”. Y nos uníamos los dos a bendecir a Dios, incluso cantando a veces. Así que, el lugar más insospechado, se convertía en un sitio de continua alabanza y ofrecimiento a Dios.

Cuando ella se quedaba unos instantes tranquila, yo me tumbaba estirado en la cama para tratar de recuperar mi espalda y, lo mismo que cuando la estaba moviendo a ella, aprovechaba yo también para diálogo interior con el Señor, consciente de Su Presencia en mi interior, más que nunca gracias a un librito que estoy leyendo, (el preferido del Papa); y luego cuando ya me levantaba, la miraba a ella, y le decía a Dios: “igual que estás en mi interior, también lo estás en ella: así que voy de Ti en mí hacia Ti en ella, y viceversa”. Y recordaba y repetía una y mil veces esos días el texto de Chiara: “¡La Trinidad dentro de mí! ¡El abismo dentro de mí! ¡¡La inmensidad dentro de mí!! ¡La vorágine de amor dentro de mí! ¡El Padre…! ¡¡El Verbo!! ¡El Espíritu Santo…!”, etc. Y luego me lo repetía yo en silencio mirándola a ella.

Ya valorábamos inmensamente todos los hermanos la tarea que mi hermana desempeña continuamente y nosotros solo 2 ó 3 días cada uno al mes, (bueno, yo ahora 6), pero esos días me han hecho valorarlo y agradecerlo muchísimo más. Y, naturalmente, entender y valorar más a todos los que cuidan a otros, familiares o no.

Incluso, el único rato que pude dedicar en aquellos días a preparar este correo-e, (y bocetos para mis programas de Radio María), cuando esta mañana fui a buscarlos para terminar de elaborar esto y mandártelo, no sé cómo ni cuándo, pero habían desaparecido todos los textos. Ha sido un momento bonito también para decirle al Señor: “importa tu Palabra, dar fruto en eso, más allá de lo que yo pueda servir para difundirla” y, como siempre, “Tú, Señor, eres mi único Bien”.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de julio («Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto», Mt 13, 23), la de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22):

 

1.-        “de nuevo me emociono mucho al leer todo lo que me escribe y manda. Estoy muy agradecida por el rato que me dedicó el otro día, realmente me ha ayudado y me ayuda saberme acompañada en este camino, me ha dado el empuje que necesitaba, me ayuda con la absurda vergüenza y complejo que siento por mi ignorancia.

Estoy muy feliz de haber dado el paso, he ido a Misa en estos tres domingos desde que nos vimos, es mi primer gran propósito: no fallar en esto, ir a la iglesia cada semana para encontrarme con Dios y poco a poco tratar de escucharlo y de sentirlo con más fuerza. Cada domingo he ido a una iglesia diferente por encontrarme en distintos lugares; y este próximo me tocará una nueva porque mi marido y mis hijos están en el campo y cada fin de semana iré para allá al terminar de trabajar. Imagino que lo importante es ir :) me resulta reconfortante, me siento muy bien después de ir a la iglesia y de escuchar la Misa. También leo el Evangelio del día. Por supuesto que tengo pendiente pedirle cita en un par de semanas para volver a charlar al menos 1 vez al mes ☺️ y que comentemos también acerca de mi conveniente catequesis.

Mil gracias de nuevo, Paco, por su tiempo, su confianza y su cariño.

Me quedo la Palabra que Vida que me ha compartido…: la imprimiré, tal y como me recomienda, para leerla a lo largo de las semanas, pensaré acerca de ella, y trataré de aplicarla.

 

2.-        “que alegría cuantas experiencias bonitas en tu correo del día 1 de julio. Yo estoy  un poco regular de salud y con mucho dolor. El otro día fui consciente de estar atenta a ofrecer mis dolores y preocupaciones y ponerlas en las manos de Jesús.

Mi hijo me pedía que fuera a verlo a la ciudad donde vive; como tengo varias citas médicas, ni podía desplazarme; le decía yo a Jesus cómo hacer. Lo puse en su Corazón y al otro día me decía mi hijo que estuviera tranquila, que tenía él que aprender a estar solo y que poco a poco lo estaba consiguiendo. Pero los sufrimientos de los hijos duelen mucho: estoy atenta a ofrecer.

 

Si quieres leer más experiencias similares, 

de gente de todo el mundo,

puedes encontrarlas “pinchando”  AQUÍ o AQUÍ

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miércoles, 1 de julio de 2026

SEMBRAR LA PALABRA EN NOSOTROS

  PALABRA DE VIDA                                       julio 2026

«Lo sembrado en tierra buena

significa el que escucha la palabra y la entiende;

ese sí que da fruto»

(Mt 13, 23)

Después de haber hablado en parábolas a una gran muchedumbre a la orilla del lago Tiberíades, Jesús se dirige a sus discípulos y les explica a ellos el sentido profundo de sus palabras.

La protagonista de nuestro relato es la Palabra de Dios, comparada con una semilla pequeña y frágil. La piedras, las zarzas y las aves pueden impedirle germinar, echar raíces y producir espigas maduras, pero el sabio sembrador conoce su sorprendente vitalidad.

A través de estas imágenes, Jesús revela la relación entre el hombre y la Palabra que Dios ofrece abundantemente, pero hay quien la acoge y quien, por diversos motivos, la deja caer sin que dé fruto. Efectivamente, en el corazón humano, la superficialidad y las excesivas preocupaciones materiales amenazan el milagro de la vida sobrenatural que Dios mismo desea encender en sus criaturas.

También a nosotros, como a los discípulos, Jesús nos invita a entrar en el humilde misterio del amor de Dios, y al mismo tiempo nos interpela personalmente sobre una decisión: ¿qué terreno queremos ser?

 

«Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto».

 

Escuchar y comprender: este parece ser el secreto que nos convierte en un terreno acogedor, donde la semilla de la Palabra puede expresar su fuerza y dar buenos frutos.

¡Qué valioso es estar disponibles a la escucha! Es el espacio espiritual para dejar entrar la vida de Dios, que siempre nos precede con su misericordia, con la paciencia del trabajador que conoce y respeta los tiempos de maduración.

Las palabras de Dios, como escribe Chiara Lubich, «iluminan interiormente no solo la mente, sino todo el ser, porque son luz, amor y vida. Dan paz –la que Jesús llama suya: “mi paz”– incluso en los momentos de turbación y de angustia. Dan alegría plena aun en medio del dolor que a veces atenaza el alma. Dan fuerza, sobre todo cuando sobrevienen el abatimiento o el desánimo. Nos hacen libres porque abren el camino de la Verdad. […] También en nosotros debe nacer un amor apasionado por la Palabra de Dios: acojámosla atentamente cuando se nos proclame en las iglesias, leámosla, estudiémosla, meditémosla… Pero sobre todo estamos llamados a vivirla. […] Al vivir una Palabra de Jesús vivimos todo el Evangelio, porque en cada Palabra suya Él se entrega por completo, viene Él mismo a vivir en nosotros […] y sustituye nuestro modo de pensar, de querer y de obrar en todas las circunstancias de la vida»[1].

 

«Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese sí que da fruto».

 

Wambil de México nos cuenta: «Hubo un tiempo en que me sentía atrapado en un profundo agujero. Estaba inmerso en una relación violenta, trataba de huir y arreglarlo todo con mis fuerzas. Influido por las redes sociales y el ruido exterior, a menudo perseguía cosas que no estaban en el plan de Dios. A pesar de todos mis esfuerzos, seguía sintiéndome vacío y sin una meta. Sabía que el amor es un lenguaje universal, así que me puse a hacer voluntariado, y encontré un modo de actuar que solo podía venir de Dios. Con el tiempo descubrí un lugar donde escuchar su Palabra y crecer en la relación con Él. Estoy profundamente agradecido».

Incluso cuando nos sentimos tierra árida y pedregosa, la misma Palabra es eficaz, como revela el profeta Isaías: «Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, […] así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo y llevará a cabo mi encargo» (Is 55, 10-11).

Sostenidos por esta esperanza, en un tiempo dominado por miedos y tensiones, cultivemos también la confianza en las mujeres y en los hombres con quienes compartimos la vida. Confiemos en su capacidad de dar buenos frutos y de crear ocasiones de escucha y diálogo, para caminar juntos hacia el horizonte de la fraternidad. 

LETIZIA MAGRI y el equipo de la Palabra de vida

 



[1] C. Lubich, Palabra de vida de marzo de 2003: Ciudad Nueva n. 396 (2003/3), pp. 24-25.


martes, 30 de junio de 2026

ÉPOCA DE CONVERSIONES

 VIDA DE LA PALABRA                                últimas semanas de JUNIO

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8) y la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22): 

1.-        Estas semanas he tenido experiencias gratificantes atendiendo a personas que se han acercado a la fe. ¿Quizá ha sido fruto de la Visita apostólica del Papa a España? Cada uno de los casos llevaba gestándose desde hace uno o 2 años, pero ciertamente es ahora cuando se han atrevido a dar el paso.

Yo he estado en contemplación de la Gracia de Dios en acción con cada uno de ellos. “El Reino de Dios está cerca”. Yo me maravillaba a través de cada cosa que me contaban porque se veía muy cerca la mano de Dios. No es que no se vea esta también en los momentos de dificultad o en las noches oscuras, ¡al contrario!

“Dad gratis lo que gratis habéis recibido”. En la parroquia hemos tenido hace un par de domingos el bautizo de un adulto y la confirmación de otros 5, además de 13 jóvenes. El neófito, de 38 años de edad, hace año y medio empezó a acercarse tímidamente a esta parroquia, después de haber estado leyendo mucho sobre distintas corrientes filosóficas y diversas religiones, para llegar a la conclusión de que Dios, Padre de nuestro señor Jesucristo, le estaba atrayendo. Se apuntó fructuosamente al grupo de catequesis de adultos que llevo cada domingo por la tarde y ahí ha ido absorbiendo con interés y participación todo el Catecismo de la Iglesia Católica, con inquietudes y preguntas interesantes que íbamos resolviéndole.

Entre los adultos que se confirmaron, 3 de ellos vieron que sus respectivos hijos adolescentes, continuando su proceso catequético en la parroquia, habían empezado el catecumenado de Confirmación hace 3 años, y ellos, hace 2, decidieron dar el paso de prepararse para recibir también ese sacramento ese mismo día que sus hijos.

 

1b.-     Pero te cuento otros casos más llamativos de estos días.

Una señora, llevaba todo el año dándole vueltas a que tenía que confesarse y empezar a venir a la iglesia. Meses leyendo mucho y escuchando buenos podcast y charlas, y finalmente, al ver que una amiga había quedado conmigo para confesarse despacio, se vino ella también a recibir este sacramento después de muchos años. Varias veces repitió en la conversación: “quiero hacer de Dios el centro de mi vida”. Y repetía: “Con mi trabajo, con mi marido y mis hijos, estoy muy bien, pero, (se ponía a llorar), siento que me falta todo, que me falta lo principal, quiero hacer de Dios el centro”, quiero que todo gire en torno a Él.

1c.-      Esa misma mañana había venido otra señora, mandada por un amigo mío que le trabaja su jardín. Aunque está en situación irregular y no puede comulgar, tenía verdadera hambre de Dios y muchas preguntas e inquietudes. Le enseñé nuestro templo parroquial y sus significativas y abundantes vidrieras, explicando sus significados. Con eso se le aclararon muchas cosas y decidió venir periódicamente a hablar conmigo: “necesito un cura de cabecera”, me diría días después.

1d.-     Por sorpresa  también vino al día siguiente un hombre, también de cuarenta y pico años, diciendo que su hija, que se iba a confirmar en otra parroquia, es la que les ha ido atrayendo a él y a su mujer: que lleva un año con esa inquietud y se ha leído entera la Biblia por primera vez, y que le ha dicho mucho, pues desde la primera comunión había perdido el contacto con la Iglesia. Toda la familia querían empezar una nueva vida con Dios y desde Dios.

1e.-      Pocos días después, una señora, a cuyo nieto bauticé a final del verano pasado, desde ese momento, por mi acogida y simpatía decía ella, estaba dando vueltas a que necesitaba la Eucaristía, que es un abrazo con Jesús, y que llevaba años sin confesarse, y por fin se había decidido a venir a hablar conmigo.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis», Mt 10, 7-8), la de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):

 

1.-        gracias por enviar mensualmente la Palabra de vida: escribo el texto y lo tengo en mi mesilla de noche, para recordarlo al acostarme y al despertarme.

            Para ser completamente sincera, no estaba ilusionada por ver al Papa León: tuve 3 intentos fallidos de conocer al Papa Francisco y me quedé con una sensación amarga...      Un día dije que si el Señor quería que estuviese en algún evento en Madrid, Él me llamaría. Y fue así: tú me contactaste y me mandaste el enlace para la inscripción. Fui a Cibeles, y me invitaste al Bernabéu.

Me sentí muy bendecida por haber estado ahí, su presencia y mensaje tocó mi corazón y comprendí que el Señor me estaba recompensando por aquellos intentos fallidos, me emocioné y lloré mucho, pero de agradecimiento y emoción.

Hoy siento que el Señor quiere algo más de mí, y se lo entrego: que Él me use para su obra.

 

2.-        como ya sabes, no vengo de una familia especialmente creyente, y nunca nos han inculcado la fe (aunque siempre hemos tenido la libertad de elegir en qué creer).

Desde hace un tiempo, notaba que algo o alguien me hablaba, que algo o alguien me llamaba de manera sutil, pero no llegaba a comprender qué o quién podía ser. Quizás mi propia voz interior, quizás un “Pepito Grillo”… Ahora ya sé que era Dios quien me animaba y daba ese empujoncito que necesitaba.

Porque aquella tarde de un viernes hará unos 4 meses que aparecí en tu parroquia para hablar contigo no sabía ni cómo ni porqué había ido, no tenía una explicación racional para que después de tantos años de repente me diese por acercarme a Dios y bautizarme. Ahora ya por fin entiendo que, sin darme cuenta, fue Él quien me llevó hasta allí, que todos estos años de curiosidad y dudas era Dios guiándome hacia un camino de luz y paz. Y es el mayor regalo que he recibido en mi vida.

2b.-     Pero esta historia no va de mí…

Desde que acudo a tu catequesis para adultos los domingos por la tarde desde hace 4 meses y me he acercado a Dios este último año, y empiezo a entender y conocer más sobre Él, he comenzado a compartir esto con mi hermano menor, (quien también ha tenido siempre mucha curiosidad, pero nunca ha sido creyente): le cuento lo que aprendo, comparto mis experiencias, le cito breves fragmentos de la Biblia, vemos la serie “The Chosen” juntos… todo esto porque él me pregunta y se interesa en saber más.

Mi hermano lleva un tiempo conociendo a una chica, y se dio cuenta de que no era la persona indicada (solo le traía problemas y nada de paz, y se enteró de que el interés no era recíproco…), y ayer recibo de él, el siguiente mensaje:

            "Dios existe. Pero segurísimo. He empezado a tener fe. Llevo un par de meses dándole vueltas. Le he dicho (a Dios) que iba a hablar con ella y que me diese fuerza, y no he llorado nada, absolutamente nada. Tengo muchísima fuerza. Siempre he llorado mucho, y me he agobiado mucho. Y esta vez tengo cero sensaciones de agobio o de tristeza, y le he dicho a Él: "me estás dando fuerza por mi fe en Ti. No siento el cortisol alto y estoy súper tranquilo. Es una locura. Será efecto placebo, o será una realidad…”

Estas son las palabras textuales de mi hermano. 

Y yo, sin darme cuenta, al igual que hizo Jesús conmigo, le he guiado hasta Él. 

Porque algo tan bonito como la fe no te la puedes guardar para ti misma. Porque dicen que la fe “se ha puesto de moda entre los jóvenes”, pero lo que creo es que los jóvenes, en un mundo cada vez más desequilibrado e infeliz, nos hemos dado cuenta de que nada tiene sentido sin Él. Porque por mucho que la sociedad se esfuerce en negarle, estamos destinados a volver a Él.

… y gracias por la gran labor que haces.

 

3.-        tiene que haber sido muy emocionante estar tan cerca del Papa, en mi caso, por la edad lo he seguido por la televisión y me ha parecido admirable: es humanista, defensor de la dignidad humana y del apoyo a migrantes y a las personas que sufren dentro de nuestra sociedad por diversas causas.

Su estancia en España estuvo muy bien organizada.

Los aplausos de los diputados y senadores en mi opinión fueron bastante fariseicos por parte de algunos de los políticos en los que su comportamiento, tanto el día anterior como el siguiente, no se correspondía con dichos aplausos.

Todas las actividades estaban perfectamente organizadas, enfocadas en los objetivos del viaje. Los actos en Barcelona, Sagrada Familia, perfectos por el escenario, los coros, etc.

Desde mi humilde opinión, creo que el mundo tiene un magnífico Papa.

 

4.-        el viaje del Santo Padre se ha revelado necesario para los españoles, en este momento de corrupción política, paro, descontento... necesitábamos palabras de Esperanza. Estábamos como oveja sin pastor y de repente, el Pastor nos visita y enciende el fuego del Espíritu Santo en millones de personas,  jóvenes y adultos...: un milagro del Señor, me pareció que resucitábamos, que estábamos sedientos de palabras de Esperanza... ha sido emocionante. 

La gratuidad del amor, la posibilidad de hacer que las cosas funcionen por y para los demás, la vocación de servicio que tiene el cristiano... es lo que más me ha hecho pensar...: en qué puedo cambiar para parecerme más a Cristo, cómo puedo hacer para que mi vida dé un giro total hacia su Corazón Sagrado... y cómo creer firmemente que su Misericordia es más grande que mi pecado y que siempre me espera.

 

5.-        qué gozo al leer todo lo que has vivido. Me has mandado mensajes centrales que dan mucho que meditar para poco a poco hacer vida.

¡Qué  experiencia vivida los días del Papa en España...!: yo he procurado ver todo lo que he podido en diferido, creo que nos ha inyectado un gran impulso de fe y esperanza.

Este año estoy disfrutando los 15 días  con la familia y el tema está constantemente creo han sido días de verdadera gracia del paso del Señor por nuestras vidas.

No tengo palabras para agradecer todo lo que me has mandado, en estos días de descanso en familia, y con mi hermana lo estamos compartiendo y sabes que en total comunión,  hay en mí un nuevo impulso y gozo para estar atenta a pequeños servicios que en cada instante se ofrecen: barrer o fregar, salir a dar un paseo con alguien que te hace ir a un ritmo un tanto pesado y el otro se llena de alegría, recibiendo el cariño y dejándome  querer.

 

lunes, 15 de junio de 2026

DIOS TE AMA COMO ERES, PERO TE SUEÑA MEJOR

 Para renovarnos en el impulso de practicar en lo cotidiano la Palabra de Vida del mes, («Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis»), ¡qué mejor que algunas de las perlas que nos ha dejado León XIV en su reciente visita a España!:


I. MADRID

1. Ceremonia de bienvenida – Palacio Real

1.     «¡Que Dios bendiga a España!»

2.     «Vengo para confirmar en la fe, para alentar en la esperanza y para encender la caridad.»

3.     «Una nación crece cuando pone en el centro la dignidad inviolable de cada persona.»

2. Encuentro con autoridades y sociedad civil – Palacio Real

4.     «La fe no es un adorno cultural: es una fuerza que transforma la historia desde dentro.»

5.     «La convivencia se construye cuando la verdad y la misericordia caminan juntas.»

6.     «La política es una forma eminente de caridad cuando busca el bien común.»

3. Visita a Cáritas – Proyecto Cedia 24h Caritas

7.     «Aquí, la alegría y el dolor de cada uno son la alegría y el dolor de todos.»

8.     «El amor cristiano no pregunta quién lo merece: simplemente ama.»

4. Vigilia con jóvenes – Plaza de Lima

9.     «¡Vosotros podéis cambiar la historia! Hacedlo con el amor que viene de Cristo.»

10.                       «La santidad no es para unos pocos: es la vocación de todos.»

11.                       «Dios no se cansa nunca de levantarte; no te canses tú de dejarte levantar.»

5. Misa del Corpus Christi – Plaza de Cibeles

12.                       «La Eucaristía es el fuego que puede rehacer un mundo herido.»

13.                       «Quien adora aprende a amar; quien ama aprende a servir.»

14.                       «La presencia real de Cristo nos recuerda que nadie está solo.»

6. Encuentro ‘Tejer redes’ – Madrid Arena

15.                       «La Iglesia anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo.»

16.                       «La belleza, cuando es verdadera, abre un camino hacia Dios.»

7. Encuentro con obispos – Conferencia Episcopal Española

17.                       «Una Iglesia reconciliada por dentro puede hablar con mayor libertad.»

18.                       «El pastor no se pertenece: es para su pueblo.»

8. Catedral de la Almudena

19.                       «La Almudena nos enseña que para edificar algo nuevo hay que derribar muros interiores.»

20.                       «María guarda la fe del pueblo cuando este atraviesa noches oscuras.»

9. Encuentro diocesano – Estadio Santiago Bernabéu

21.                       «¡Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!»

22.                       «La fe celebrada con alegría se convierte en testimonio que contagia.»

10. Encuentro con voluntarios – IFEMA

23.                       «La gratuidad es una levadura que hace crecer la calidad humana y espiritual de una sociedad.»

24.                       «El voluntario es un sacramento vivo de la esperanza.»

II. BARCELONA

11. Catedral de Barcelona

25.                       «La comunión es más fuerte que cualquier polarización.»

26.                       «La Iglesia es madre cuando abraza, no cuando señala.»

12. Vigilia con jóvenes – Estadio Olímpico

27.                       «Cuando Dios parece ausente, grítale: Él escucha incluso tus silencios.»

28.                       «La fe madura cuando atraviesa la prueba.»

13. Centro penitenciario Brians 1

29.                       «Su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho.»

30.                       «Dios te ama como eres, pero te sueña mejor».

31.                       «Nadie está perdido para Dios.»

14. Monasterio de Montserrat

31.                       «Pidamos a María, Reina de la paz, que nos enseñe a renunciar a las palabras que hieren.»

32.                       «El silencio orante es el taller donde Dios rehace el corazón.»

15. Sagrada Familia – Bendición de la Torre de Jesucristo

33.                       «La Sagrada Familia es un Evangelio de piedra que sigue construyéndose en cada familia cristiana.»

34.                       «La vida cristiana es siempre un camino: nunca está terminada.»

III. CANARIAS

16. Encuentro con migrantes – Arguineguín (Gran Canaria)

35.                       «La dignidad humana no tiene pasaporte.»

36.                       «El extranjero no es una amenaza: es un rostro que nos interpela.»

17. Misa de despedida – Santa Cruz de Tenerife

37.                       «La humanidad está necesitada de perdón y reconciliación para una paz verdadera.»

38.                       «Vuelvo a Roma conmovido por el afecto con que me ha recibido España.»

39.                       «El Evangelio es la fuerza que puede unir lo que el mundo divide.»

40.                       «Cristo resucitado es la certeza de que el amor tiene la última palabra.»

 

LEÓN XIV en España, junio 2026