VIDA DE LA PALABRA últimas semanas de MAYO
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22) y la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29):
1.- Los jueves tengo el programa “Una luz en tu vida”, de
4 minutos, en Radio María.
Cada
semana, cuando faltan 4 días para el jueves, empiezo a darle vueltas, (¿qué
hablar esta vez?, ¿cómo desarrollarlo…?), y se hace un pequeño nudo en el
estómago conforme pasan las horas. Y más, las semanas en que van transcurriendo
los días y, o bien no se me ocurre nada, o no encuentro tiempo, ¡o todo a la
vez! Aunque el programa en sí es solo de entre 4 y 5 minutos, cuando ya por fin
me viene la inspiración y me siento a escribir o directamente a preparar y
grabar, siempre me lleva una hora y a veces casi dos.
Hace un par de semanas, iba acercándose el día y no
lograba sacar un hueco. Me iba fiando del Espíritu Santo, en diálogo interior
con Él: tocaba hacer bien cada cosa y atender a cada persona, aunque eso
suponía ir posponiendo la preparación y grabación. Y, me fiaba, como dice el
Evangelio: “en su momento… se os sugerirá…”. Eso sí, había que estar en la
Voluntad de Dios en cada instante…, aunque parecía que me iba “a pillar el
toro”.
Finalmente llegó el miércoles y… nada. Iba avanzando la
mañana y surgían tareas parroquiales. Ya había que hacerlo sí o sí. Al final de
la mañana logré despegarme un rato… y me vino el tema: ¡sobre el mismo Espíritu
Santo! Sin duda también me inspiró Él mismo, pues yo dudaba sobre qué hablar.
Conté sobre Él, un poco también desde mi experiencia. ¡Lo hice y envié!: ¡todo en
menos de 20 minutos! Tiempo record. Providencial también, porque nada más
enviarlo, en seguida empezaron otras llamadas de teléfono y requerimientos.
Una vez emitido, siempre hay algunas personas que me
escriben o llaman a lo largo del jueves, dándome un eco o un agradecimiento y
lo que les ha parecido mi programa. Ese día los ecos fueron más numerosos y más
hondos y cálidos.
Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”», Jn 20, 21-22), la de abril («Quédate con nosotros, porque atardece», Lc 24, 29) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7) y la de marzo («Levantaos, no tengáis miedo», Mt 17, 7):
1.- “…yo sigo
igual: me hice revisión y todo sigue igual; siempre dando gracias a Dios, llevo
ocho años ya operada de mi tercer cáncer cuando me desahuciaron y de cuando le
conocí en el hospital de Villalba y ha sido para mí una gran ayuda con sus PdV,
que tanto bien nos hacen a tantas personas.
El domingo pasado, Pascua del
enfermo, recibí la Unción de Enfermos, ese Sacramento tan precioso que es vida
y fuerza para seguir adelante con mi lucha. Estuve nerviosa toda la semana
hasta que llegó el día: fue muy emocionante y precioso; mi hermana me acompañó
y también lo recibió, pues también ha pasado un cáncer; es 9 años más joven que
yo: éramos las más jóvenes. Salimos muy ilusionadas y contentas. Yo la he recibido
más veces, (me la administró usted en el hospital), y, si Dios sigue conmigo,
la recibiré el año que viene otra vez en la Pascua del enfermo.
Por lo demás, sigo bregando mucho,
pues con marido y dos hijos ya mayores, hay mucho que hacer. Pero rezo mucho y
tengo a mi Madre la Virgen María siempre ayudándome. He cumplido esta semana la
edad de jubilación, pero todavía me valgo bien para hacer todo, y conduzco para
ir a hacer mis compras, y si tengo que ir a la ciudad, cojo el bus. Gracias,
Padre, por su buena fe y PdV…”.
2.- “…hoy releyendo todas las experiencias que te mandamos, (y tú nos
compartes a todos), en mi corazón alabo a Dios y me siento Feliz.
Mi marido está a la
espera del resultado de una prueba: nervioso y preocupado. Y yo procuro estar
más atenta a sus necesidades, e intento que él me perciba tranquila, que lo
estoy, pues estamos en manos del Dios que ni un solo cabello se nos cae sin que
Él lo permita…”.
3.- “…estuve 15 días en mi tierra: falleció mi hermano. Yo estaba con mi
marido en el médico cuando me avisaron que estaba muy malito.
En una carrera de Amor, mi hija y su marido me llevaron a la otra
punta de la península.
Llegamos el viernes de madrugada, el sábado fuimos a estar con él.
Mucha alegría: estaba vivo; me confortó el alma. Por la tarde lo vi empeorar:
en un diálogo profundo con la sierva de Dios “Luminosa”, le ofrecí todo el
sufrimiento, de mi hermano y su familia, en reparación de todas sus faltas y
que ese sufrimiento purificara su alma. Y a las dos horas “partió” sin darse
cuenta mi sobrino.
Después estuve unos días
con el resto de mi familia. Con mi hermana que tiene cinco nietos a su cargo y
hace comida para siete todos los días, con una secuelas de la polio, una cadera
mal, un pie torcido, una pierna más corta que la otra…: toda una campeona…”.
4.- “…gracias por el correo “a mitad de mes”. Me ha llegado
especialmente el texto sobre el Espíritu Santo como “dulce huésped del alma” y
también el de Jesús Abandonado. Creo que este tiempo pascual lo estoy viviendo
más desde la fragilidad y el cansancio, pero también desde una fe quizá más
verdadera y menos teórica.
Me han emocionado mucho
algunas experiencias, especialmente la de la mujer de 84 años. Hay personas que
transmiten paz de verdad.
Y respecto al Papa, me
gustaría mucho verle si finalmente me encuentro con salud y fuerzas para ir.
Gracias
por seguir enviándonos estos correos con tanta constancia y cariño…”.
5.- “…¡Qué riqueza la de los textos elegidos para el correo “a mitad
de mes”! Gracias de nuevo por todo.
Quiero
recuperar la antigua costumbre de contarte experiencias vividas. He visto que
has aprovechado lo que te decía en mi correo anterior: Dios te bendiga. La
Virgen te acompañe siempre. Muchísimas gracias por todo. Acojo con entusiasmo
tu envío para intentar vivir mejor el resto del mes…”.
6.- “…Cómo le escuchamos y le queremos, D. Paco!!! Se preocupó porque
no recibía experiencias de vida... y veo que hemos respondido muchos a su
llamada.
No
tengo mucho que decir: la vida cotidiana de estar, y dar lo poco o mucho que
soy... con todas mis fuerzas y mucho amor… y con el "motor" de la
oración entregada a donde no puedo llegar de otra manera, por los que tienen
necesidad, por los que sufren, por los que no conozco, por los que están lejos,
por los que no me quieren en su vida, por los que me aman, por... y doy gracias
a DIOS, que me AMA y no me retira su paz, su fuerza, su alegría!!! Llevo tiempo
con bastantes problemas de salud, pero mi alma y mi mente están fuertes porque
son Suyas…”.
7.- “…gracias por tus envíos. Me
ayudan a vivir la PdV. Te mando un abrazo y la certeza de mi unidad. Dios te
bendiga…”.
8.- “…leí el otro día el mail en que decías que no habías
hecho el de “mitad de mes” por no tener experiencias de la gente y me tocaron
mucho todas tus experiencias y la PdV de mayo.
Hoy
he leído este otro mail y me ha dado aún más luz. Muy bonitas las
meditaciones que has acompañado también.
Te
doy gracias por tu fidelidad en este compartir la Palabra, vivir el testimonio
y la irradiación, y la unidad y la comunicación, que a mí me cuesta mucho (el
ponerme a escribir).
También
yo mando el pasapalabra diario a mucha gente en dos grupos de difusión de
WhatsApp: uno en español y otro en inglés. Luego alguna vez les escribo
de manera individual a las personas con las que tengo contacto, pero llevo demasiada
gente a la que "seguir".
8b.- Con respecto a la PdV, el finde pasado cuando la volví
a leer en tu mail y con las experiencias tuyas, sentí esa paz del Espíritu
Santo en mí que me decía confiar en Él, por varias situaciones de salud que
justo me surgieron la semana pasada.
Su
Luz me ayuda a comprometerme para hacer mejor Su voluntad (“y cada día mejor
que ayer”, como decía Chiara Lubich), que en este tiempo es estudiar la
oposición de maestra que tengo ya en junio-julio…, vivir mi relación con mi novio
que vive en el extranjero, con los desafíos que conlleva…”.






