viernes, 20 de diciembre de 2013

LLENOS... ¡HASTA REBOSAR!

VIDA DE LA PALABRA primeras semanas de diciembre
 
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de vivir la Palabra de vida de diciembre (“el Señor os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos”):
1.-        Todo el fin de semana hemos realizado el Retiro Espiritual de Adviento en el Centro Mariápolis: esta vez han venido de Málaga, Cádiz, Barcelona, Toledo, Madrid... Siempre un reto cada vez: en 3 días hacer que encuentren unión con Dios y crear comunidad, familia, entre personas que no se conocen; favorecer que Jesús nazca en cada uno de ellos (silencio, contemplación, oración, recogimiento…) y en medio de todos
 (momentos para la palabra, -"si alguno toma la palabra, hable palabra de Dios"-, comunión recíproca, comunicación fraterna): más difícil por el riesgo de dispersión, pero muchísimo más fructuoso encauzado hacia Dios.
            Es un darnos todos los instantes del día: ¡nosotros acabamos agotados y felices! Pero ha sido también un recibir: cada uno ha sido un don. Además, se ha reflejado en un detalle: nos han regalado (preciosamente envuelto) un juego de tazas grandes de desayuno (algunos estuvieron una tarde tomando café en casa y se percataron que teníamos pocas, y esas pocas estaban algunas sin asa o desportilladas) y unas cajas de dulces.
            Y ese “rebosar” de amor mutuo (además de la sonrisa plena de todos y cada uno), se reflejaba también en todas sus impresiones; reseño sólo algunas: “estos Ejercicios son un remanso de paz para el espíritu y una oportunidad para ponerte en contacto íntimo con Dios, comprometiéndote a ser evangelio vivo que dé Luz al mundo…”; “…gracias por ayudarme a serenar el alma y a reconocer a Jesús en cada uno de mis semejantes. Estoy seguro de que, después de estos días, todo tendrá otro color y sonreiré cada vez que tenga un encuentro o un recuerdo con los hermanos. Nunca olvidaré la paciencia, la bondad y la sonrisa de José…”, "… me ha gustado la manera de compartir las experiencias de todos y, sobre todo, que para mí ha sido un aligerar el equipaje, con lo cual me marcho ligera y llena de alegría…", "espero
volver pronto a esta casa que siento también como algo mía…", "me han impactado las meditaciones que nos habéis dado; han vaciado mi yo para introducirme al Señor Dios en lo más profundo de mi corazón".
            La alegría que experimentábamos todos (ellos y nosotros) al final, sin duda era también fruto de ese "rebosar de amor mutuo y a todos".
            Y una ulterior confirmación. Hoy me llegó este correo: “Hacía mucho tiempo que no asistía a un retiro y menos de este estilo: ha sido un regalo de Dios que ha inundado mi corazón de su presencia y ha despertado en mí el amor a todos.
Ya no me puedo dirigir a Dios si no lo hago con mis hermanos. ¡Gracias por lo que me habéis enriquecido!”.

2.-        Ayer venían dos personas a hablar conmigo: no había muchos otros huecos durante estos días, nada más que el rato en que voy a hacer la compra semanal. Dispuestos, pues, a mantenernos con lo que había. Pero… "amor mutuo" y… ¡rebosante!: han llegado por un lado y por otro con compras hechas. Providencia de Dios; bondad de dos personas. "El Verbo se hizo carne, y acampó entre nosotros". Realidad esta, también renovada por el amor mutuo "donde dos o más…" Verdadero Adviento que promete Navidad.

Algunas de vuestras EXPERIENCIAS viviendo la Palabra de este mes y de noviembre (“”)::
1.-        “acabo de leer tu mensaje que siempre es un masaje para el corazón y un estímulo para la
 acción cristiana en todos los momentos de nuestra vida. 
Hoy como anillo al dedo, pues la estoy leyendo y meditando desde una cama del hospital, esperando me lleven a quirófano. Algo sencillo, una hernia inguinal. Pero estaría mejor en mi casa viendo el telediario o arrullando a mi último nieto de 4 meses.
Las molestias las ofrezco por aquellos que no creen. Así, este pequeño sufrimiento se hace positivo colgándolo del verdadero sacrificio redentor de Cristo en la cruz. 
En estos momentos, cuando se complica recibir la Eucaristía, se aprecia tal gracia recibida otras veces sin suficiente devoción y agradecimiento. Sin embargo, La Palabra también es pan y cuerpo de Cristo. De tal manera la quiero recibir con profunda devoción y conciencia: es Cristo que viene siempre a nuestro encuentro. Hoy, por medio de la Palabra de vida que me mandaste…

2.-        “ahora mismo vengo d Madrid d solucionar unos papeles d mi hijo, donde gracias a Dios todo se ha solucionado y va x vía bien. Así, dando gracias a Dios, ya q los milagros existen y lo acabo d ver: x eso jamás m cansaré d dar gracias a Dios. Así que, alegría compartirlo contigo. GRACIAS x estar ahí

3.-        “ …acerca de la PdV de este mes, (sin extenderme mucho, que ya me conocéis), viví en mi propia carne ese rebosar amor, y además era hacia mí!!! He tenido unas semanas difíciles: a veces con los demás no es fácil; hay diferencias de edad acusadas, y a veces chirrían; además uno va creciendo en su relación con el Señor y a veces hay distorsiones. El domingo pasado
una persona muy especial quedó conmigo para tomar café y hablar de compartir experiencias. No dejó de hacerme sentir bien, me hizo partícipe de sus vivencias, me dio confianza, rebosó amor y además pudiendo estar haciendo otras cosas decidió estar conmigo. ¡Qué bonito es experimentar cómo la Palabra del Señor puede vivirse, puede hacerse carne!, ¡qué afortunados por ese don que Dios dio a Chiara y qué bello que ella lo compartiera!...

4.-        “ya por fin ha recibido el sacramento de la Confirmación mi marido este fin de semana. El Espíritu Santo ha echado horas extras porque ha sido increíble, sobre todo en los adultos, cómo el grupo iba aumentando a lo largo del año.
Yo, como madrina de mi marido, te puedo decir que lo he vivido con mucha alegría y mucha Fe. El viernes fue la Vigilia y nosotros, ¡cómo no!, fuimos en familia: con los testimonios
 de los chicos y de los adultos te das cuenta que el Señor hace maravillas. Y doy las gracias por ello.
Y qué te voy a decir del confirmando: lo vivió también con mucha Fe y la catequesis que ha recibido a lo largo de todo el año le ha hecho conocer más al Señor. Y se le veía contento. Dice que se alegra de haberse confirmado de adulto

5.-        “la lotería. No nos damos cuenta de que ya nos ha tocado.
“El premio Gordo” ya lo tenemos. Podemos disfrutar de Él todos los días, especialmente en la Eucaristía.
No nos lo creemos, no lo valoramos. En el fondo, nada ha cambiado. Seguimos esperando “otro premio”.
Volveremos a jugar... Nuevamente nos tocará. No nos enteraremos.
Le dejaremos pasar.  No le querremos.
¿Tal vez no? ¿Tal vez esta Navidad será verdad? ¿Dejaremos que nos toque el corazón y nos haga cambiar?
¡Qué emoción! Falta poco para el veintidós. ¿Me tocará a mí esta vez?: 


Escucha bien, entérate
Ya te ha tocado
Ya te ha mirado
No hace falta que esperes
Hace tiempo que está a tu lado 

Ten Fe, créelo, vívelo.
Eso, sí, recuérdalo:

El premio, como la luz
Ni debajo de la mesa
Ni escondido en un cajón

El premio no es sólo para ti
Vívelo, siéntelo
Pero después
Transmítelo, compártelo, 

¡Suerte con la Lotería!


Si quieres leer experiencias concretas sobre la Palabra de Vida de este mes, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ o también AQUÍ.


lunes, 16 de diciembre de 2013

ORACIÓN DE LA COMUNIDAD


Oración de la Comunidad Cristiana 

   SEÑOR JESÚS, que has dicho: "Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”, quédate entre nosotros que nos esforzamos por estar unidos en tu AMOR en esta comunidad parroquial.

AYÚDANOS a tener siempre un sólo corazón y una sola alma, compartiendo alegrías y dolores, cuidando especialmente de los enfermos, los ancianos, los que están solos, los necesitados.

   HAZ que cada uno de nosotros se comprometa a ser "evangelio vivo”, donde los alejados, los indiferentes, los pequeños, descubran el Amor de Dios y la belleza de la vida cristiana.

CONCÉDENOS el valor y la humildad de perdonar siempre, de salir al encuentro de quien pensara alejarse de nosotros, de poner de relieve lo mucho que nos une, no lo poco que nos separa.

DANOS unos ojos nuevos para ver tu rostro en cada persona que encontremos y en cada cruz que nos presentes.

CONCÉDENOS un corazón fiel y abierto, que vibre a cada toque de tu Palabra y de tu Gracia.

INSPÍRANOS siempre confianza y fortaleza para no desanimarnos por los fallos, las debilidades o las ingratitudes de los hombres.

   HAZ que nuestra Parroquia sea, de verdad, una FAMILIA en la que cada uno se esfuerce en comprender, perdonar, ayudar, compartir; donde la única Ley, que nos une y nos hace ser verdaderos discípulos tuyos, sea el amor recíproco.

Movimento “Parrocchie Nuove”, dell’Opera di Maria  ( Movimento dei Focolari)
     -   Vallo Torinese  (It.)

martes, 10 de diciembre de 2013

UN AÑO DE VIDADELAPALABRA

Este blog cumple su primer año 
Por estos días cumple un año este blog “Vidadelapalabra”, aunque yo había empezado ya en el verano previo a ir "colgando" cosas. Varios de los muchos a los que mando ese largo correo quincenal, me habíais sugerido que con esos mismos escritos hiciera un blog para que llegaran a más personas; además, he colgado también algunos otros textos o vídeos. 

      El objetivo de "Vida de la Palabra" es que "circule" la Vida (con mayúscula), es decir, las pequeñas experiencias concretas realizadas con el empuje y a la luz de la Palabra de Vida, (comentario mensual de Chiara Lubich a una frase del Nuevo Testamento), porque esta comunión y comunicación favorece las condiciones para que Jesús cumpla su promesa "donde dos o más están unidos en Mi Nombre allí estoy Yo en medio de ellos". ¡Esperemos, por tanto, tenerlo entre nosotros también en medio de "la red"!

          En este su primer año, las visitas al blog han sido más de 11.450 ¡Gracias a cada uno! Pero gracias, sobre todo, a los que habéis querido compartir experienias concretas sobre cómo habéis podido, con la gracia de Dios, poner en práctica la Palabra de Vida. 

Por si os habéis incorporado recientemente a estas lecturas y os habéis "perdido" algunas...
                  ...las entradas más vistas y visitadas de este blog durante su primer año han sido:
Comunicar las experiencias Traducción de un artículo de P. Fabio Ciardi 
17/04/2013, 5 comentarios
585
Carlo y Alberto Vídeo sobre 2 jóvenes en proceso de canonización 
07/02/2013, 4 comentarios
228
Teresa de Ávila, Chiara de Trento Dos mujeres, dos castillos 
05/07/2012, 10 comentarios
153
DIOS ES MI PADRE: ¡QUÉ FELIZ SOY! Experiencias sobre la Palabra 
15/01/2013
126
Van Thuan hacia los altares En cárcel 13 años, y luego Cardenal 
05/07/2013, 6 comentarios
108
... y os será dado Experiencias sobre la Palabra de Vida de mayo 
16/05/2013, 3 comentarios
111
 Aniversario de Chiara Lubich 2 vídeos muy breves 
14/07/2013, 8 comentario

102
01/06/2013, 4 comentarios
101
Santidad en vaqueros Vídeo sobre la joven beata Clara Badano 
10/10/2013, 5 comentarios
94
Un día en "Cor Unum" Nuestra casa 
18/07/2013, 1 comentario
88
Amor al prójimo: diálogo y delicadeza Experiencias PdV de septiembre 
14/09/2013, 1 comentario
85
  
En la columna de la derecha de la página podéis ver también, (precedidas de la miniatura de una de sus fotos), las 10 entradas más visitadas, (unas veces, las 10 más visitadas durante la semana, otras durante los últimos 30 días y otras desde el inicio de la andadura del blog).

Y también lo habéis visitado no sólo más de 6.000 de España, ¡¡sino también incluso desde otros países!!:
Estados Unidos
1.453
Rusia
594
México
535
Colombia
359
Argentina
257
Perú
179
Alemania
150
Italia
122
Chile
94
Reino Unido
92

Que "no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha", pero que "vean vuestras buenas obras para que den gloria a vuestro Padre celestial", (no a vosotros, no a nosotros; ni a ti, ni a mí), así que... este blog y todo... ¡a mayor gloria de Dios, -por amor, por tanto-, cada cosa y cada minuto! ¡Para "que todos sean uno, como Tú, Padre, en Mí y Yo en Ti, que así ellos sean uno en nosotros... para que el mundo crea"!





sábado, 7 de diciembre de 2013

Focolares: 70 años

70 aniversario de la Obra de María
El 7 de diciembre de 1943, en la Misa de víspera de la Inmaculada, Chiara Lubich, joven maestra de Trento (norte de Italia), daba su “sí” total a Dios. Esa fecha luego se ha considerado
como el inicio de la Obra de María, (Movimiento de los Focolares). 
En la estela de ese “sí”, millones de personas han descubierto a Dios Amor presente en sus vidas, miles han dicho su propio "sí" a Dios dándose del todo a Él en una donación absoluta.
Momento de agradecer a Dios y a todos y cada uno ayudándonos mutuamente en el Santo Viaje de la Vida. 
Mucha historia, (¡y fascinante!) mucha Vida, de la cual yo me siento partícipe y deudor a la vez.
       Y... sorpresa de celebración de aniversario: el 7 de diciembre de 2013 se firma oficialmente la solicitud para que se pueda iniciar el proceso de canonización de Chiara Lubich. 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Confianza mutua, amor recíproco

VIDA DE LA PALABRA mes de Noviembre
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de vivir la Palabra de noviembre (“…sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros…”) y la de octubre  (“a nadie debáis nada, más que amor mutuo…”):
1.-        Un buen amigo de una ciudad lejana venía por aquí y habíamos quedado cuando acabara mi horario matinal. Tenía comprado yo el billete para luego salir de viaje rápidamente.
            Justo cuando me anuncian que este amigo ha llegado, surge una "urgencia urgentísima". No pierdo la paz, (pienso en él, pienso en el viaje…; todo se puede trastocar; pienso sobre todo en amar en lo que hago, que es el mejor modo de ser veloz y eficaz); intento solucionar todo, confío en la bondad de mi amigo a pesar de no bajar yo un instante a decirle la contrariedad, ni siquiera responder cuando a la media hora me manda un sms diciendo que está esperándome. Me fio de su amistad, de la unidad que
tratamos ambos de vivir y, sobre todo, del Padre: si yo me ocupo de hacer Su Voluntad, Él le hará entender. A los pocos minutos "escampa" un poco el problema y puedo ir a pedirle perdón y darle un abrazo. La sonrisa con que me acoge no requiere mis explicaciones; me dice que me vaya tranquilo a terminar. Eso hago después de decirle que tenía un imprevisto, aunque ya era hora de haber terminado ahí. Al final, todo encarrilado, me quedan 10 minutos para charlar y compartir: cuando la misma espiritualidad recorre las venas, no hacen falta muchas palabras. Nos vamos los 2 contentos y llego justo a mi tren para emprender el viaje.
                                                 
2.-        Dialogando con una persona con la que hacía tiempo que no me encontraba, me costaba aceptar sus propuestas y propósitos pues me venían continuamente recuerdos  de otras ocasiones en los que al final todo había quedado sin efecto. Varias veces interiormente tuve que “agarrarme” a la Palabra de vida para escuchar a fondo (¡me costaba!) no cediendo a ideas preconcebidas ni prejuicios. Acabó siendo un precioso diálogo, de propósitos y disculpas mutuos.

3.-        Esta “va de asientos”. En la estación estaba hablando yo con un matrimonio. Subimos al tren; suele haber poquísimos sitios donde sentarse: rápidamente identifiqué 2 puestos juntos y se lo indiqué a ellos para que no “se los quitaran”. Buscando ya para mí, vi otros 2 juntos vacíos y ya me dirigía ahí cuando vi a 2 chicas, amigas entre sí (yo conozco a una), que se iban a sentar lejos una de otra, y les ofrecí que se pusieran juntas y que yo me iba a otro puesto suelto.
          Ese mismo día, a la vuelta, en el vestíbulo de espera de la estación, (los asientos ahí van de 4 en fila), yo estaba en una punta: a mi izquierda quedaba uno libre, y más a la izquierda otro con una chaqueta y otro con su dueño. En esto se aproxima a él una
señora con su niña y le pide por favor si puede retirar la chaqueta para poder sentarse ellas 2 juntas. Él responde ásperamente: “¿y no hay otro sitio?” En todo el vestíbulo había algún puesto suelto, sí, pero no 2 juntos. La señora se lo dice y él murmura algo. Así que, (yo estaba leyendo unos textos en el móvil), levanto la cabeza con una sonrisa y digo: “señora, por favor, siéntense en mi sitio y en el contiguo; yo me voy a buscar uno de los asientos individuales”. Cuando luego me senté, me venía la tentación de volver la cabeza para ver quién era aquel señor tan poco delicado: el vivir la Palabra fue lo que me hizo seguir leyendo a pesar de las 2 ó 3 veces que me vino mirar hacia atrás.

Algunas de vuestras EXPERIENCIAS viviendo la Palabra del mes pasado y las de meses anteriores:
1.-        “…"Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros...". ¡Qué difícil me parecía esta palabra cuando iba al juzgado para la vista, con tanto dolor que me proporciona mi contrario y el robo del que me siento afectada desde hace un año! Pensaba que Dios, que conoce los motivos de cada uno, entendería aquel absurdo.
          Me parecía que Dios, que también ama a mi contrario, haría del juicio una lección
 para su vida; y para mí, aprender a sufrir con paciencia los egoísmos ajenos y aceptar las injusticias como Jesús las sufrió.
         Yo había rezado en común, con la confianza puesta solo en Dios, que me ayudaría... Pero resultó que, oyendo tantas mentiras y sinrazones, me sentí bloqueada y apenas sí oía al juez. Salí con la sensación de que Dios me había abandonado a mi suerte y todo estaba perdido: no me habían dejado hablar, me cortaban en mi razonamiento y no pude exponer mi caso.
         ¡Qué difícil aceptar que tus enemigos te venzan! Jesús lo había sufrido con más fuerza que yo y solo debía yo aceptar su voluntad y esperar lo peor. También aquel fracaso se lo ofrecí al Señor.
         Al comentar esta situación al procurador, me dijo: "claro, tú te quieres atribuir a ti sola". Pero yo solo confiaba en Dios.
         Seguí rezando incluso por mi enemigo.
         A los ocho días salió la sentencia: ¡favorable a mí, y los costes a cargo de él!
         Y sigo rezando por él para que se acerque a Dios y no haga daño a los demás...

2.-        “…cuido a un señor que a menudo me prueba la paciencia. Con su tono irónico, a veces la pierdo, pero todas las noches le pido disculpas por los errores del día y tengo la intención de reanudar al día siguiente con más paciencia. No está interesado en la religión, pero yo sí voy a misa todos los domingos y trato de ser muy cuidadoso y recordar todo. Y cuando vuelvo a casa le hablo al anciano teniendo delante la Palabra de Dios. Yo no creía que mi esfuerzo diera fruto, hasta que una mañana, al poner en orden sus cosas, me encontré un librito de oraciones. Me di cuenta de que recortaba revistas que
contienen artículos religiosos. Es una alegría ver que el alma de un hombre se abre, aunque sea solo un poco, a la fe, y que mi esfuerzo podría ser, tal vez, una influencia positiva en este sentido.
Trabajar en el extranjero, lejos de su propia familia, hace más vulnerable a la gente y busca comunicarse. Un día en la iglesia vi a un joven orando; lo miré como si fuera mi niño. Me acerqué a él, le toqué en el hombro y le pregunté qué problemas tenía y me ofrecí a orar juntos. El muchacho aceptó con gusto

3.-        …mientras tanto, tengo mucho sufrimiento que ofrecerle a Él... Ahora estoy "centrada" en eso: en ofrecerle todo mi dolor y que Él lo "recicle" para ayudar a otros. Y pasan experiencias bonitas. Te voy a contar dos.
            En el grupo de confirmación, alguno ni va a misa y el otro día les dije que procurasen ir. Al viernes siguiente uno me dijo sonriendo: "el domingo salía de casa y me preguntaron mis
 padres dónde iba, les dije que a misa y se quedaron flipando". La otra ocurrió con el grupo... El sábado tuvimos una convivencia. Algunos de mi grupo andan necesitados y perdidillos: van a misa y también a otras "cosas" nada recomendables... En la oración le pedí al Señor con todo mi corazón que utilizase todo lo que estoy sufriendo, que sirviera al menos para algo. El lunes, estando en la reunión, conté una experiencia y, al terminar, una señora que comparte poco dijo inmediatamente: "pues yo... hace más de 15 años que no me confieso y lo voy a hacer esta semana". ¡¡Doy gracias a Dios por todo esto!!
Creo que el Señor sigue "trabajando" mi alma. Ya te contaré despacio, pero siento que el sufrimiento "duele" mucho... pero acelera ese "proceso"...
Si quieres leer más experiencias similares, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ o AQUÍ.

martes, 3 de diciembre de 2013

Crecer en el amor mutuo

REBOSAR DE AMOR MUTUO Y AMOR A TODOS 
Hemos empezado un nuevo Año Litúrgico con el Adviento, las semanas de preparación para la Navidad, para que se haga presente de nuevo el nacimiento de Jesús: tiempo de espera y esperanza. Tiempo de gozo esperando el advenimiento del Salvador; ¡tiempo de alegría contenida para que se desborde por el Niño!: la alegría del Evangelio. Este, por otra parte, es además el título de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco (larga y preciosa; ¡pero muy sesgada por tantas lecturas superficiales o interesadas!; te aconsejo leerla entera).
         Para prepararnos a que Jesús nazca y renazca más y mejor en cada uno de nosotros (si vivimos su Palabra) y en medio de todos (si vivimos el amor recíproco precisamente), nos ayudará poner en práctica la Palabra de Vida del mes:

PALABRA DE VIDA            diciembre 2013

«Que el Señor os colme y os haga rebosar
de amor mutuo
y de amor a todos»
(1 Ts 3, 12)

         Estas palabras son una de esas expresiones, habituales en san Pablo, en las que desea y al mismo tiempo pide al Señor gracias especiales para sus comunidades (cf. Ef 3, 18; Flp 1, 9; etc.).
         Aquí pide para los tesalonicenses la gracia de un amor recíproco siempre
creciente, rebosante. No se trata de un velado reproche, como si el amor recíproco estuviese ausente de su comunidad, sino más bien de un reclamo a una ley connatural en el amor: crecer constantemente.

«Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos».

         Ya que el amor es el centro de la vida cristiana, si no progresa, toda la vida del cristiano se resiente, languidece y hasta puede apagarse.
         No basta con haber entendido en su luminosidad el mandamiento del amor al prójimo, y tampoco con haber experimentado con entusiasmo sus impulsos y su ímpetu al comienzo de nuestra conversión al Evangelio. Es necesario hacerlo crecer manteniéndolo siempre vivo, activo, operante. Y esto sucederá si sabemos acoger cada vez con mayor prontitud y generosidad las distintas ocasiones que la vida nos ofrece cada día.

«Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos».

         Para san Pablo, las comunidades cristianas deberían tener la lozanía y el calor de una verdadera familia.
         Así se comprende la intención del apóstol de poner en guardia contra los peligros que más frecuentemente las amenazan: el individualismo, la superficialidad, la mediocridad.
         Pero san Pablo quiere prevenir también contra otro peligro estrechamente ligado al anterior: el de abandonarse a una vida ordenada y tranquila pero encerrada en sí misma.
         Él quiere comunidades abiertas, ya que es propio de la caridad amar a los hermanos de fe y, al mismo tiempo, ir hacia todos, ser sensibles a los problemas y a las necesidades de todos. Es propio de la caridad saber acoger a cualquier persona,
construir puentes, captando lo positivo y uniendo nuestros propios deseos y esfuerzos de bien a los de quienes muestran buena voluntad.

«Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos».

         ¿Cómo viviremos entonces la Palabra de vida de este mes? Procurando también nosotros crecer en el amor mutuo en nuestras familias, en nuestro ambiente de trabajo, en nuestras comunidades o asociaciones eclesiales, parroquias, etc.
         Esta Palabra nos pide una caridad rebosante, es decir, una caridad que sepa superar las medidas mediocres y las distintas barreras que proceden de nuestro sutil egoísmo. Bastará con pensar en ciertos aspectos de la caridad (tolerancia,
 comprensión, acogida recíproca, paciencia, disposición de servicio, misericordia con las auténticas o presuntas faltas de nuestro prójimo, compartir los bienes materiales, etc.) para descubrir muchas ocasiones de vivirla.
         Y luego, es evidente que si en nuestra comunidad se da este clima de amor recíproco, su calor irradiará inevitablemente hacia todos. Incluso quienes aún no conocen la vida cristiana percibirán su atractivo, y muy fácilmente, casi sin darse cuenta, se verán envueltos hasta sentirse parte de una misma familia.