jueves, 31 de agosto de 2023

¡GRANDE ES TU FE!

 VIDA DE LA PALABRA                             mes de AGOSTO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de agosto («Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas», Mt 15, 28) y la de julio («Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa», Mt 10, 42):

 

1.-        La primera semana del mes, en mi pueblo, con mi madre disfrutamos siguiendo por TRECE TV o YouTube en directo los diversos actos de la JMJ en Lisboa con el Papa y, la verdad, fueron casi como un retiro espiritual, (que luego se prolongaba atendiendo a mi madre o paseando despacito con ella), pero con la alegría y vitalidad de lo que el Papa proponía a los jóvenes del mundo. Interiormente yo me sentía animado y con ilusión, junto con las fuerzas que se iban renovando por el descanso y el tener todos los días tiempo para hacer ejercicio y orar más.

 

 

2.-        Las vacaciones con la veintena de sacerdotes, como todos los años, una gozada pudiendo notar la presencia de Jesús en medio de nosotros por el amor recíproco, tanto en los momentos de oración común, como en los paseos o haciendo ejercicio, como en las sobremesas. Esos paseos fueron una oportunidad expresa para anticipar la PdV de septiembre, pues me salía del alma expresar con palabras o con canciones (“La ley de la vida” o “Gracias, Señor, por tu amor”, del Gen Rosso; u otras más clásicas “Laudato si”, “Señor, Dios nuestro, que admirable es tu nombre…”, etc.) y, la verdad, es que mis ojos y mis pulmones disfrutaban alabando al Creador.

 

2b.-     Estuvimos en San Sebastián, en una casa de espiritualidad desde la cual se veía muy a lo lejos la playa de la Concha con una imagen monumental del Corazón de Jesús en el contiguo monte Urkul, la cual veíamos desde el comedor y desde la terraza, recordándonos el Amor de Dios que nos mira con ilusión en todo. Luego, además, supimos que detrás de esa imagen había una capillita con el Santísimo.

 

2c.-      A mí me gustaba salir a esa terraza a leer, ("El poder de la escucha". Catequesis del Papa Francisco sobre el discernimiento), y rezar tendiendo mi mirada a lo lejos al mar y a la imagen del Corazón de Jesús y, la verdad, fueron ratos preciosos, sobre uno de los días de paz inmensa y unión con Dios, (al igual que otra de las mañanas, después de nadar media hora en el mar, y pararme a flotar boca arriba un buen rato contemplando serenamente el cielo y las nubes y sintiendo el agua y el aire). Solo "superados" por el día que fuimos a Lourdes: allí, ante la gruta en la que la Inmaculada Concepción se apareció varias veces a Sta. Bernardita en 1854 tuvimos también un rato de oración que para siempre quedará grabado en mi alma, como si fuera la mirada sonriente de la Virgen que me cubría y se complacía ante cada petición que le hacía o ante los silencios interiores con su Hijo, (y que me duró los siguientes dos días en todo lo que hacía y, ante cada persona, como si fuera Ella la que a través de mí los mirara con ternura de madre).

      Estuvimos también un día en el santuario de la Virgen de Aránzazu y en Loyola, en cuya basílica y casa natal de San Ignacio, iniciador de los Ejercicios Espirituales, encomendé esa tarea que yo con frecuencia hago para que sean de verdad un conocimiento más profundo y sencillo de Dios, y un motivo de discernimiento no solo para aquellos a quienes hablo.

 

 

3.-        Desde el día 17 ya en la parroquia, también la PdV de una "fe viva y operante", como la de la mujer cananea, me inspiraba en las tareas diarias y en pedir con perseverancia y humildad diversas cosas al Señor, convencido que ya ha escuchado a la primera, pero requiere de mi constancia y paciencia

 

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de Vida de agosto («Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas», Mt 15, 28), la de julio («Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa», Mt 10, 42) y la de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11):

 

1.-        “Muchas gracias, Paco y todos, por vuestra vida que comunicáis.

Hoy os quiero yo contar también un par de experiencias de esta semana:

La primera me recuerda el pasaje del Evangelio que es lema de la JMJ: María se puso en camino para ayudar a su prima Isabel. Mi hija mayor hace un mes que tuvo una niña, la tercera. Está muy liada preparando la oposición a la que se va a preparar y también con montones de ropa para organizar sus vacaciones. Me ofrecí a ir a su casa varias mañanas. Como aún no puedo conducir por mis operaciones de cataratas, fui parte del camino andando y parte en autobús. Fue muy bonito estar a su disposición y estar con mis nietas.

1b.-     Otra experiencia ha sido antes de ayer: mi marido y yo encontramos un grupito de 6 neocatecumenales en Misa de 9:30 en nuestra parroquia. Ellos son muy entregados y venían a peregrinar y a una misión a nuestra ciudad, de camino a la JMJ. Eran 3 adultos y 3 jóvenes. No llevaban ni dinero, ni móvil: se fiaban de la providencia y habían dormido a la intemperie. Le dije a mi marido que si quería los invitábamos a comer a casa. Compramos unos pollos asados y unas tortillas, hice varias ensaladas y también preparamos helados y café. Cuando mi marido los trajo a casa, le dijeron que tenían otros 6 compañeros que tampoco tenían nada para comer, que si podrían llevarse las sobras, en caso de que hubiera. Mi marido les dijo que se vinieran todos a casa, también una chica de la parroquia se apuntó. Nosotros ese día solo éramos 5 en casa, ¡así que nos juntamos 17! Uno de ellos era cocinero y partió genial los pollos. Hubo comida para todos. Al enterarse de que somos Focolares, les dio mucha alegría. Todo el rato que estuvieron en casa fue una gran fiesta y una preciosa comunión de experiencias.

 

 

2.-        “hoy precisamente una auditoría de calidad de la residencia: ¡no te imaginas qué  rollo de papeles!. Algunas cosas están muy bien el llevar control, pero otras son una perdedera de tiempo..., pero no nos queda más remedio. El día de hoy desde las 8:45 a 15:30, ofrecido por amor y esto es lo que cuenta.

La verdad, que mucho trabajo, pero créeme que con mucha paz tratando de acoger el día  a día como el Señor me lo va poniendo, acogiéndolo como Su voluntad: este es el gran valor y el único  importante estar siempre acogiendo como amor al Amor que se hace presente con Su gracia y paz.

2b.-     Otro gran gozo que te quiero compartir es que hemos estado haciendo unidad tres personas por un residente que se encuentra bastante mal y después de una vida... aceptó confesarse, comulgar y recibir la unción: no te imaginas con qué lucidez y alegría pasó todo el día. Lo bonito en uno con el que estábamos unidas era un mismo residente para hacerle sentir bien quiso comulgar y recibir junto la unción, se me ha hecho presente la fuerza y unión de la oración. De verdad, gracias: el bien de la PdV es viva y eficaz.

 

3.-        “el 1 de Agosto he tenido literalmente la viva prueba de la PdV de Julio, no sabría elegir un mejor ejemplo para despedirla y dar comienzo al nuevo mes.

Eran las 12:30 de la mañana, y me encontraba teletrabajando cuando escuché el timbre. Normalmente estoy en la oficina…, pero con las vacaciones de verano, solicité quedarme en casa.

Lo primero que pensé fue que eran vendedores o anunciantes, pues no esperaba ningún paquete ni tampoco visita.

Al abrir la puerta, encontré un hombre con la cara desencajada y un aspecto desangelado, que me pidió sin más dilación un vaso de agua. Mi primera reacción fue juzgarlo: su apariencia, su vestimenta y su cara daban síntomas de haber pasado una vida en la calle y su cara me transmitió que había sufrido adicciones. Además llevaba una mochila aparentemente casi vacía y una carpeta.

Motivado por la desconfianza, el miedo, (a los robos que suele haber en esta época de verano en donde verifican si estás o no en casa), y la mala espina,

encontré cualquier excusa para cerrar la puerta de forma educada... Su cara mostró decepción y se dispuso en su ardua tarea de conseguir ese vaso de agua en las casas colindantes.

Una vez entré de nuevo en casa, me quedé pensativo, sabía que no estaba orgulloso de lo que había hecho, no sólo de negarle un vaso de agua en un día caluroso (podría sufrir un golpe de calor), sino de tener un pensamiento negativo hacia otra persona sin conocer su pasado y por qué estaba allí.

Al instante entendí que por encima de todos esos malos prejuicios, fuera o no una mala persona, estaba la PdV que tanto habíamos orado en Julio. Acto seguido, abrí rápidamente la nevera y encontré una botella pequeña de una bebida isotónica. Salí corriendo a la calle y allí estaba al final de la avenida a punto de cruzar en la intersección...

Eché a correr pues no me salía ni un silbido y no me escuchaba al llamarlo.

Cuando me aproximé, se dio la vuelta, y tambaleándose sobre sus pasos le di la botella y le aconsejé que buscara una sombra. Él únicamente dijo “gracias”, eran sinceras, pero su gesto en la cara seguía indicando algún tipo de sufrimiento pasado y presente.

Hoy me llevo una gran lección, seguir obrando con las enseñanzas de la palabra de vida, sin buscar excusas ni prejuicios, todos tenemos que encontrar nuestro camino.

 

4.-        “hacer muchos actos de amor a lo largo del día, así construyo "puentes" y ayudo a superar las divisiones, practico el perdón y recomienzo las veces que sean necesarias, estas son cualidades del amor cristiano.

Así pues, tanto si estoy trabajando como descansando, en donde esté lo puedo hacer, esas pequeñas cosas que con el amor recíproco puedo cambiar, alegrar al que tengo a mi lado, todo lo puedo transformar en servicio pues el amor llama al amor.

 

 

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lunes, 31 de julio de 2023

FE VIVA Y OPERANTE

PALABRA DE VIDA                              agosto 2023

 

 

«Mujer, grande es tu fe;

que te suceda como deseas»

(Mt 15, 28)

 Jesús se dirige hacia la región de Tiro y Sidón, en tierra extranjera. Parece buscar, por fin, un poco de reposo con los suyos, y quizá también soledad, silencio, oración y refugio. De improviso les llegan los gritos de una mujer que, como otros personajes de los Evangelios, no tiene nombre. Su presencia incomoda y molesta a los discípulos, que le «imploran» a Jesús que la atienda para librarse de ella: «viene gritando detrás de nosotros». La mujer no se paraliza por no ser israelita, ni por ser mujer, ni porque el Maestro la ignore. Es una madre desesperada por su hija, «malamente endemoniada». Se acerca a Jesús con la tenacidad de querer un encuentro personal con él y consigue «postrarse ante él» mientras insiste en pedirle ayuda. Jesús le dirige palabras de una dureza inaudita: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

 

«Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas».

 

La mujer acepta la negativa; comprende que su mundo no forma parte de la misión primaria de Jesús; asume que su Dios no es una máquina dispensadora de gracias, sino un padre que pide una relación acorde con la verdad, que pasa por reconocer también la propia pobreza personal. Esta mujer, consciente de esto, mira a Jesús a los ojos: «Sí, Señor, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». Pone a Jesús contra la pared, por así decir, y Él se conmueve por la humildad de quien se contenta con las migajas. Hasta sus gritos parecen expresar su fe, y lo llama «Señor, hijo de David».

 

«Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas».

 

Su gran fe está esculpida en los Evangelios por varios verbos: la mujer sale y va hacia Jesús; grita; llora; pide piedad; lo reconoce como Señor y se postra ante él; mantiene intacta su tenacidad y la certeza de que lo imposible es posible para el Señor; responde a la dureza de Jesús con una lógica impecable. Amor materno y confianza son sus puntos fuertes. «Y desde aquel momento quedó curada su hija».

Esta palabra es la fotografía de la fe viva y operante de una persona. Y al mismo tiempo muestra la constancia y el camino de la primera comunidad cristiana a la que se dirige Mateo, en su apertura al mundo no judío que está en búsqueda y alberga una gran fe.

 

«Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas».

 

Como para esta mujer sirofenicia, «también nuestra fe puede entrar en crisis por una dificultad imprevista, por un hecho imprevisto que viene a perturbar nuestros proyectos, por una grave enfermedad, por el prolongarse de una situación muy dolorosa»[1], y –podríamos añadir– por la falta de paz en el mundo, por las injusticias estructurales, por la grave enfermedad del planeta, por conflictos familiares y sociales… Y una de nuestras debilidades podría ser la falta de perseverancia y de confianza plena. «Dios permite que nuestra fe pase por situaciones difíciles y a veces absurdas. Él quiere purificarla, quiere ver si de verdad sabemos abandonarnos en Él y creer que su amor es mucho mayor que nuestros proyectos, deseos y expectativas»[2].

Así le sucedió a Saliba. También él parecía obligado a dejar su ciudad, Homs (Siria) y a sus padres mayores. La tienda de su padre, vidriero, había quedado destruida durante la guerra en una ciudad destrozada. Como otros jóvenes, Saliba pensaba en buscar nuevas oportunidades en otro lugar, pero no se rindió. Con sus 22 años y la tozudez de quien no renuncia a hacer algo por su pueblo herido, aprovechó la ocasión que le ofrecía el proyecto RestarT[3] de abrir una tiendecita donde sus conciudadanos encontrasen queso, yogur y mantequilla artesanos hechos por su madre, además de verdura, aceite, especias y café. Ya cuenta con un frigorífico y un generador. Ayudado por su anciano padre, en los días en que la tienda esté cerrada, repartirá cestas de comida entre las familias sin recursos[4].


VICTORIA GÓMEZ y el equipo de la Palabra de Vida

 



[1] C. Lubich, Palabra de vida, junio 1994, en Ciudad Nueva n. 300 (6/1994), p. 33.

[2] Ibid.

[3] https://www.amu-it.eu/progetti-int/restart-ripartire-per-restare/.

[4] https://www.unitedworldproject.org/workshop/siria-il-minimarket-di-saliba-alzera-presto-la-serranda/.

 

DAR POR AMAR

 VIDA DE LA PALABRA                    mes de julio

 

 Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de julio («Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa», Mt 10, 42) y la de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11):

 

1.-        Ha habido múltiples oportunidades de “vasos de agua fresca” a lo largo de todo el mes. Tendría que haberlas apuntado cada día, pues me llenaban de sencilla alegría. O al menos haberlas recontado para ver si cada día superaba el record, (como hacía santa Clara de Asís usando piedrecitas en un bote o garbanzos).

            Trato de recordar algunas:

            Todas las mañanas que he estado en la parroquia, (después de la primera oración y abrir las ventanas de mi casa), antes de arreglarme y desayunar, bajaba rápido a abrir todas las puertas y ventanas del templo y de todos los salones parroquiales, para que corriera el aire menos caliente y así cuando llegara la gente a Misa de 10:00 esas 3 horas hubieran rebajado el calor embolsado.

1b.-     Por las mañanas antes de desayunar todos los días he estado haciendo distintas tareas de limpieza hogareña. El par de veces que tocaba la entrada y el pasillo, al limpiar el felpudo de mi puerta y el descansillo, también lo hice con los del compañero, (aunque de primeras me había venido la tentación de no hacerlo por la premura de tiempo).

1c.-     Hemos empezado un nuevo voluntariado parroquial en una residencia de ancianos yendo a estar con ellos y, además, una de las tardes al mes ayudarles a rezar el rosario y otra de las mañanas al mes ayudarles a un rato de oración. El primer día fui yo también y antes del rosario traté de conocerles por su nombre y procedencia, apreciar cada una de sus arruguitas como experiencia de vida y sabiduría, hacer que se involucren con peticiones y una canción para cada misterio, etc.

1d.-     Al día siguiente de la boda de mi sobrino, después del paseo matutino en mi pueblo haciendo ejercicio (en el que además aprovecho para ir rezando el rosario y para ir a saludar a Jesús en el sagrario en el Santuario de la Virgen de la Caridad), al emprender el regreso vi que subía por el bonito paseo de la Virgen un hombre con una gran mochila que serenamente iba recogiendo bolsas y botes de bebida tirados en el césped o en medio del paseo. Me admiré y alabé a Dios por la bondad de este hombre. Y de pronto me di cuenta que yo podría hacer lo mismo, aunque me daba un poco de asco y tenía ya prisa. Al menos aproveché mi recorrido de regreso recogiendo lo que podía y tirándolo a las papeleras.

 

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de julio («Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa», Mt 10, 42), la de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11) y la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10):

 

1.-        “vamos adelante tratando de ver el amor de Dios en cada momento. Yo sigo con mis tratamientos lo mejor que puedo y trato de cuidar a mi marido, pues después de estos casi 3 años de cuidarme él, ahora me toca cuidarle pues le han pasado factura y está algo regular. Y juntos tratamos de decir: “Si Tú lo quieres, yo también!!!”.

 

2.-        “ he realizado varias experiencias sobre la PdV, pero una muy literal: he formando parte de  tribunal para una tesis y compré unos botellines de agua fresca para cada uno de los tres profesores y también para la alumna: se quedaron agradablemente sorprendidos todos.

 

 

 

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sábado, 1 de julio de 2023

UN VASO DE AGUA EN NOMBRE DE JESÚS

 PALABRA DE VIDA                                       julio de 2023

 


«Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca

 a uno de estos pequeños, por ser discípulo,

os aseguro que no perderá su recompensa»

(Mt 10, 42)

 

El evangelista Mateo es un escriba cristiano muy instruido: conoce a fondo las promesas del Dios de Israel, y para él las palabras y las acciones de Jesús representan su cumplimiento. Por eso, en su Evangelio presenta su enseñanza en forma de cinco grandes discursos, como un nuevo Moisés.

Esta Palabra de vida concluye el «discurso misionero» que comienza con la elección de los doce apóstoles e indica las exigencias de la predicación: las incomprensiones y las persecuciones que van a encontrar requieren un testimonio creíble que implica decisiones radicales.

         Pero hay más: Jesús revela que el enviar a sus discípulos tiene su raíz en la misión que él mismo ha recibido del Padre. Una convicción ya viva en el Antiguo Testamento: en el mensajero de Dios, el mismo Dios se hace presente, se compromete. Así pues, es el amor mismo de Dios el que, a través del testimonio de Jesús y de aquellos que Jesús envía, llega en cadena a cada persona.

 

«Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca

a uno de estos pequeños, por ser discípulo,

os aseguro que no perderá su recompensa».

 

Además de la misión específica de algunos –los apóstoles, los pastores, los profetas…–, Jesús anuncia que todo cristiano puede ser su discípulo, al mismo tiempo destinatario y portador de la misión. Y aunque seamos «pequeños» y aparentemente carentes de cualidades o títulos especiales, todos nosotros, por ser discípulos, estamos habilitados para testimoniar la cercanía de Dios. La comunidad cristiana entera es enviada a la humanidad por el Padre de todos.

Todos hemos recibido atención, cuidados, perdón y confianza de Dios a través de los hermanos; todos podemos decir algo a los demás para que sientan la ternura del Padre, como hizo Jesús durante su misión. En esta raíz, en el Padre, está la garantía de que las llamadas «pequeñas cosas» pueden cambiar el mundo. Aunque solo sea un vaso de agua fresca.

«No cuenta si podemos dar mucho o poco. Lo importante es cómo damos, cuánto amor ponemos incluso en un pequeño gesto de atención al otro. A veces basta con ofrecerle un vaso de agua, un vaso de agua fresca […], un gesto sencillo y grande a los ojos de Dios si lo hacemos en su nombre, o sea, por amor. […] La Palabra de vida de este mes podrá ayudarnos a redescubrir el valor de cada una de nuestras acciones, empezando por las tareas domésticas, del campo o del trabajo, el desempeño de trámites administrativos, los deberes del colegio o las responsabilidades de tipo civil, político o religioso. Todo puede transformarse en servicio atento y solícito. El amor nos dará ojos nuevos para intuir lo que los demás necesitan y atenderlos con creatividad y generosidad. Y como fruto, los dones circularán, porque el amor llama al amor. La alegría se multiplicará, porque “hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20, 35)»[1].

 

«Todo aquel que dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa».

 

Lo que Jesús nos pide es muy exigente: no detener el flujo del amor de Dios. Nos pide que lleguemos a cada hombre y a cada mujer con el corazón abierto y un servicio concreto, superando nuestras categorías y nuestros juicios.

Él quiere nuestra colaboración activa, creativa y responsable, por el bien común a partir de las pequeñas cosas de cada día, pero al mismo tiempo no dejará de recompensarnos: estará siempre a nuestro lado para cuidar de nosotros y acompañarnos en la misión.

«[…] Dejé mi trabajo en Filipinas y me fui a Australia para estar con mi familia […] encontré trabajo en una obra como limpiador de los comedores, los vestuarios, las oficinas y la cantina, que utilizan más de 500 trabajadores. Un trabajo completamente diferente del que tenía antes como ingeniero […] Por el bien de los demás, me aseguro de que los comedores estén siempre limpios y ordenados. Sin embargo, hay personas que no se preocupan de la limpieza. […] No he perdido la paciencia porque para mí es una oportunidad de amar a Jesús en cada persona con la que me encuentro. Poco a poco estas personas empiezan a limpiar después de comer y, con el tiempo, nos hacemos amigos y empiezo a ganarme su confianza y su respeto […]. He experimentado que el amor es contagioso y que todo lo que se hace por amor permanece[2].

 

Letizia Magri y el equipo de la Palabra de vida



[1] C. Lubich, Palabra de vida, octubre 2006: Ciudad Nueva n. 435 (10/2006), p. 22.

[2] S. Pellegrini, G. Salerno, M. Caporale (eds.), Una transformación silenciosa, Ciudad Nueva, Madrid 2022, pp. 65-66.



viernes, 30 de junio de 2023

ALEGRÍA, ÁNIMO Y PAZ

 VIDA DE LA PALABRA             últimas semanas de JUNIO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11) y la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10):

 

1.-        Los miércoles los sacerdotes de la parroquia vamos a llevar la comunión a las personas mayores o enfermas a sus domicilios. A dos de ellas hace unos meses las han ingresado en sendas residencias de mayores y, como deferencia por su asiduidad en la parroquia, también vamos allí a llevársela a cada una como algo particular.

A la vez, me dolía constatar a través de algunas palabritas con ellas y otros residentes que tenían "hambre de Dios", que estaban poco o nada atendidos espiritualmente.

Así que, después de un tiempo, este mes con el "alegraos, sed perfectos, animaos..." me he lanzado, gracias a varias circunstancias providenciales, (benevolencia de la directora, predisposición de las asistentes sociales y terapeutas, colaboración de la hija de una residente y de dos vecinas, etc.) y hemos logrado un pequeño equipo (ampliable) que irá quincenalmente: una tarde a rezar el Rosario con los que quisieran y charlar con todos; y otra mañana a tener un rato de oración.

Hemos empezado el martes pasado, (el día de más calor de la ola, ¡a las 4:30 nos habían dicho!). Fui con las dos señoras del equipo parroquial de ese día.

Con la buena voluntad de todos, los primeros minutos parecía difícil coordinarse con trabajadores y residentes y darnos a conocer y tratar de conocerlos a ellos: me repetía yo continuamente en mi interior "alegraos... animaos", sobre todo ante cada anciano/a. ¡Y se cumplió la promesa de la PdV!: "... y el Dios de la paz y del amor estará con vosotros". Empleados, residentes y voluntarios estamos anhelando ya próxima vez.

 

2-         Dos sacerdotes me pidieron si se podían alojar un día. Me hizo mucha ilusión: ya estuvieron el verano pasado una semana. La víspera le tocaba venir a la señora que cada tanto periódicamente hace la limpieza, pero ese mismo día ella me anunció que durante un mes no podrá venir. Así que, con paz y cariño arreglé lo que pude.

            Fue simpático que, después de comer los 3 con los focolarinos, me llega un mensaje de una persona: “¿puedes asomarte a la estación de cercanías, me bajo de un tren, me confiesas, y luego cojo el siguiente tren?”. Instalé a los sacerdotes rápidamente en casa, (¡que ya es también la suya!), y les comenté si les parecía bien que los dejara un rato solos: me aseguraron su unidad y fui. Eran las 4:30 de la tarde y resultaron 20 minutos preciosos a la sombra de la estación (donde algunas noches hay “botellón”) conversando y confesando a esta persona que quiere ser cada vez más de Dios.

2b-      Y con los dos amigos, han sido 24 horas sencillas, pero de profunda comunión, que hacía casi palpable la presencia de “Jesús en medio” donde “dos o más están unidos…”.

Esta mañana ha sido particularmente bonito: bajé sobre las 7:30 a abrir puertas y ventanas del templo y salones parroquiales, (para que circulara el aire fresquito con el que el Señor nos está regalando estos días), para que se ventilase y refrescase como un acto de amor a todas las personas que pudieran venir a lo largo del día.

            Y me encontré ya a uno de los sacerdotes paseando alrededor de la iglesia mientras rezaba el Rosario, al finalizar el cual me incorporé a su caminata para confesarme, (y luego lo hizo él). Fue además, un momento de comunión de alma compartiendo lo que cada uno llevaba dentro. Así que, entre el ejercicio de caminar sin sudar, la fresca brisa de la mañana que parecía un soplo del Espíritu Santo, la Gracia del sacramento, esa presencia de Jesús en medio por la fraternidad… luego el desayuno compartido entre los tres con diversos actos concretos de amor uno por los otros fue un seguir disfrutando serenamente de la presencia viva del Resucitado. Todo como colofón del mes del «alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros».

Y teniéndolo ya eso como poso casi connatural en el alma…, lanzarnos con vosotros a vivir la PdV que empezamos hoy…

           

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11), la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2):

 

1.-        “…llegaba ayer una notificación indicándome que me toca ser "primer suplente de vocal en la mesa electoral". Me quedé pensando en lo que implica ser "suplente": duda e incertidumbre hasta que llegue el día y vea si se presenta el titular.

Hoy, leo en el salmo 104: "Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor. Buscad continuamente su rostro". Me he reído al leerlo, pues me daba cuenta que cuando lo haga, cuando recurra a Él, no tendré dudas, sé que no habrá un suplente en Su lugar, siempre me voy a encontrar al titular.

Parece una tontería, pero el darme cuenta de ello, saber que cuando voy a hablar con mi Padre, siempre está Él y no otro me ha llenado de alegría y paz….

 

2.-        “Paco, tienes toda la razón. “Alegraos, animaos” y dar gracias. Ayer precisamente enterramos las cenizas en el pueblo de mi tío que falleció la semana pasada... Para eso nos juntamos también la familia que pudo después en la comida. Ahí se pudo ver las ganas que teníamos de vernos, pues se nos pasan años de una vez a otra, y todos daban gracias por estar juntos. La alegría del reencuentro y recordar la vida de mi tío que, después de irse arriba, nos reúne una vez más. Se lo pasaría bomba viéndonos juntos y celebrando su vida llena de amor, anécdotas e historias para recordar. Nos pasábamos fotos de cuando éramos pequeños y a veces adivinando quién era cada uno. Lo cierto es que hay entierros en los que se llora por… no dar tiempo a dejar huella en este mundo y otros en los que se da gracias porque se ha repartido mucho amor y agradecimiento.

En eso hay que estar. 

 

 

 

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viernes, 16 de junio de 2023

ALEGRAOS, ANIMAOS; TENED UN MISMO SENTIR

Aquí tienes algunos textos que nos pueden ayudar, a mitad de mes, a relanzarnos en vivir la Palabra de junio: «Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros»):

 


 

AGRADECER AL OTRO

 Es muy saludable acordarse de agradecer al otro por todo gesto que hace por mí, pequeño o grande.

Me doy cuenta que cuando agradezco, alimento la generosidad en mí y también en el otro.

Me atrevo a decir que la gratitud es la fragancia de las relaciones, volviéndolas armoniosas y acogedoras, atrayendo a más personas al círculo de esa amistad.

La gratitud sincera hace parte de la retribución del gesto recibido, incluso si el otro lo hizo de forma gratuita y sin intereses.

Cuando agradezco al otro por sus gestos, la gratitud se convierte en mi identidad. Y con esa identidad quiero presentarme un día ante de Dios, como un eterno “¡gracias!”.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 15 de junio

 

 

 

 

 

CONSTRUIR LAZOS SÓLIDOS EN NUESTRAS RELACIONES

 

¡Cómo debe dolerle a Dios que le tratemos como un Ser lejano, cuando es el primero en amar "con un corazón de carne"! "Amaos así”, nos dice: “con el corazón. No sois piezas de una máquina; sois hijos de un Amor eterno".

 

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 16 de junio

 

 

 

 

BUSCAR LA CONCORDIA

 

Dicen que, cuando discutimos con otro, nos gritamos porque nuestros corazones están tan distanciados que creemos poder hacernos escuchar si levantamos la voz.

Vemos que, al contrario, en momentos de concordia, normalmente hablamos o incluso susurramos, como es el caso de las personas que están enamoradas.

Además de la armonía en las relaciones, otra gran ventaja de la concordia es que Jesús prometió que cuando estamos de acuerdo entre nosotros, es decir, si vivimos el amor recíproco, obtendremos todo lo que le pidamos a Dios en su nombre.

Entonces, cuánta más concordia, más gracias y bendiciones, y más felicidad.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 9 de junio

 

 

 

 

 

 

BUSCAR CONSTANTEMENTE LA VERDAD

 

Es ahí, en la verdad, donde Dios ha sembrado y proyectado la felicidad mía y de la humanidad entera. Fuera de esa verdad, somos una mentira que nos daña y desnaturaliza. Solo viviendo en esa Verdad somos verdaderamente libres.

 

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 14 de junio