jueves, 16 de junio de 2016

LA PAZ REQUIERE PERDÓN

Te ofrezco algunos textos que nos ayuden a meditar y poner en práctica mejor la Palabra de Vida de junio («Vivid en paz unos con otros», Mc 9, 50):

SABER PARARSE CON EL PRÓJIMO

¿La abundancia de mensajes, imágenes, sonidos ha llegado a hacernos impermeables? ¿Somos capaces de escuchar todavía?
A veces, se escribe, porque nadie te escucha: facebook y los diarios de los adolescentes lo confirman.
Escuchar es un esfuerzo: con relación a sentir, escuchar es un acto de voluntad. Vienen ganas de decir que, teniendo dos orejas y una boca, deberíamos escuchar el doble y hablar la mitad.
Tener alguien que te escuche es importante. Un ser humano no puede guardarse todo dentro de sí.
Lo que ha sucedido hay que entregarlo a los otros.
El pasado, si se revela, quita peso, aligera.
Manifestarse es ayudarse y ayudar al mismo tiempo.
Es derramar la memoria de la propia vida, pasarla a los otros, como las tejas se van pasando el agua.
Así como una mano lava la otra, confiarse libera la conciencia, a quien ofrece su propio presente o el propio pasado y a quien lo recibe.
Escuchar bien es casi responder. Escuchar, evidentemente, significa comprometernos con nosotros mismos y con los otros. ¿De esto tenemos miedo?

UNIVERSITÀ SOPHIA ONLINE – www.iu-sophia.org 






Amar y perdonar son el signo concreto y visible que la fe ha transformado nuestro corazón.

Papa Francisco (@Pontifex_es)






DISCULPAR SIEMPRE

Saber disculparse. 
Quizás demasiado a menudo infravaloramos los efectos de esta actitud. 
Quizás, sencillamente, no somos capaces de ello. 
Quizás nadie lo ha hecho nunca con nosotros. 
Quizás nos esperemos que lo hagan los demás. 
Quizás llevemos dentro heridas que sólo se cierran después de haber recibido excusas o quizás sólo después de haberlas  pedido.
«Disculparse no siempre significa que te has equivocado y que el otro tiene razón. Significa sencillamente que te preocupa más aquella relación que tu orgullo», escribe el actor y presentador televisivo Fabio Volo. 
¡Quizás… podemos probar!

Revista Città Nuova


martes, 14 de junio de 2016

LO PEQUEÑO, REALIZADO POR AMOR, DA PAZ

VIDA DE LA PALABRA                      primeras semanas de JUNIO

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de junio(«Vivid en paz unos con otros»Mc 9, 50) y la de mayo («Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3):
1.-        Después de once años y medio tomando el tren cercanías los laborables, todavía siguen ocurriendo cosas bonitas tratando de relacionarme con la gente. Te cuento una pequeña experiencia, quizá será de las… últimas, (bueno, siempre será la “penúltima”…), en este ámbito.
            Me llega un WhatsApp de una persona después de mucho sin encontrarnos en el tren: “si pudieras llegar al tren anterior al tuyo habitual, nos vemos y charlamos”. Termino rápidamente y salgo caminando con ligereza, pues dudo si me dará tiempo. A mitad de mi trayecto, un matrimonio me para preguntándome por una calle: les explico, (¡hasta 4 veces!), con paz y una sonrisa hasta que finalmente logran entender, aunque en teoría era fácil.
            Así que llego al andén cuando el tren está a punto de cerrar puertas, con lo cual conscientemente no me
entretengo en “picar” el billete, (de todas maneras para salir en mi destino acaban de poner máquinas que lo hacen).
Me encuentro con esta persona y a mitad de la bonita conversación…, ¡pasa el revisor del tren, (hay ocasiones que se pasan meses sin ver uno)!: antes de mostrarle mi billete, me excuso por no haberlo pasado por la máquina; él amablemente me explica, pero me tacha el billete y me dice que luego lo cambie en la taquilla-oficina al llegar, (me quedo con paz y sonriéndole, aunque me parece un absurdo, puesto que no hay más remedio que salir por el torno y este necesariamente “pica” el billete).
            Al llegar, la oficina está cerrada. Por fin encuentro a la empleada: nos conocemos de vista todos estos años y nos saludamos, pero siempre un simple “hola y adiós” o comprar el billete con prisa. Caminamos y bajamos juntos hasta llegar a su oficina: “tantos años viéndonos, y nunca hemos charlado”. Para mí, es un examen de conciencia: se me había pasado precisamente una persona a la que veo tan a menudo y siempre me dice “hola” con amabilidad. Me excuso: “como estás en hora de trabajo… no quiero molestar…”, y es verdad, (sobre todo por las mañanas), pero también había tardes como hoy que ella no tenía que atender a nadie. Casi en seguida me dice: “tienes que buscar un rato para confesarme…”. “No te preocupes, yo te ayudaré; tú ves preparándote y el próximo día que no tengas mucho jaleo, por aquí mismo te confieso”.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de vida de junio («Vivid en paz unos con otros»Mc 9, 50), la de mayo («Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3) y la de abril («Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis»Mt 25, 40):
1.-        “…el otro día iba con mucha prisa y por la carretera iban dos ancianos muy lentos y llovía: dejé mi prisa y los lleve a su casa. Me dio mucha alegría perder mi prisa y ayudar. Y puse todo lo que me preocupaba en manos de Dios y aceptar su voluntad, pues Él sabe organizar mi vida y mis cosas mejor…

2.-        “me comenta mi marido que a  la persona hospitalizada le daban hoy el alta y que esta tarde volverá a casa. Me dispongo, pues, a ver si estaba todo listo en su habitación y me acuerdo que no he planchado un pañuelo.
Pienso: “¿Voy a poner la plancha por un pañuelo?  ¡Con la de
cosas que tengo que hacer! Total, es un pañuelo: lo doblo un poco bien y ni se notan las arruguitas”. Me quedo mirando al pañuelo y pienso… Dicho y hecho: ahí que voy a poner la plancha y con todo el cariño del mundo lo plancho, lo doblo y lo coloco en la habitación para cuando llegue el invitado


Si quieres leer más experiencias similares, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ

N.B.: tú también puedes compartir las experiencias
que, por gracia de Dios, hayas podido realizar
poniendo en práctica el Evangelio;
“pincha” aquí abajo en “comentarios” y escríbela;
o, dado que en algunos navegadores eso no funciona,

mándamela por  correo-e.




miércoles, 1 de junio de 2016

PAZ UNOS CON OTROS


PALABRA DE VIDA                                           junio 2016
  


«Vivid en paz unos con otros»
(Mc 9, 50)

¡Qué entonada esta invitación de Jesús a la paz en medio de los conflictos que desgarran a la humanidad en tantas partes del mundo! Mantiene viva la esperanza, sabiendo que Él es la paz y ha prometido darnos su paz.
El Evangelio de Marcos recoge esta palabra de Jesús al término de una serie de dichos que dirige a sus discípulos, reunidos en casa en Cafarnaúm, en los que explica cómo debería vivir su comunidad. La conclusión es clara: todo debe llevar a la paz, la cual contiene todo bien.
Y esta paz estamos llamados a experimentarla en la vida cotidiana: en la familia, en el trabajo, con quien piensa distinto en política. Una paz que no teme encontrarse con opiniones discordantes, de las que hay que hablar abiertamente si queremos una unidad cada vez más verdadera y profunda. Una paz que exige al mismo tiempo que estemos atentos a que la relación de amor nunca falte, porque el otro vale más que las diferencias que pueda haber entre nosotros.
«Dondequiera que llega la unidad y el amor recíproco –afirmaba Chiara Lubich–, llega la paz, la paz verdadera. Porque donde hay amor recíproco, está presente en cierta medida Jesús en medio de nosotros, y Él es la paz, la paz por excelencia»[1].
Su ideal de unidad había nacido durante la segunda guerra mundial, y enseguida se reveló como un antídoto al odio y a la aflicción. Desde entonces, ante cualquier nuevo conflicto, Chiara siguió proponiendo con tenacidad la lógica evangélica del amor. Por ejemplo, cuando estalló la guerra de Irak en 1990, expresó su amarga sorpresa al oír «palabras que creía sepultadas, como “el enemigo”, “los enemigos”, “comienzan las hostilidades”, además de los partes de guerra, los prisioneros, las derrotas […]. Nos dimos cuenta con consternación de que se hería en lo más profundo el principio fundamental del cristianismo, el “mandato” por excelencia de Jesús, el mandamiento “nuevo”. […] En lugar de amarse mutuamente, en lugar de estar dispuestos a morir el uno por el otro», la humanidad volvía a caer «en el abismo del odio»: desprecio, torturas, matanzas[2]. ¿Cómo salir de ahí?, nos preguntábamos. «Debemos tejer, donde sea posible, relaciones nuevas, o profundizar en las ya existentes, entre los cristianos
los fieles de las otras religiones monoteístas: los musulmanes y los judíos»[3], o sea, entre quienes estaban entonces en conflicto.

Lo mismo vale para cualquier tipo de conflicto: tejer entre personas y pueblos relaciones de escucha, de ayuda recíproca, de amor, diría Chiara, hasta «estar dispuestos a morir el uno por el otro». Hace falta dejar de lado nuestras propias razones para entender las del otro, aun sabiendo que no siempre llegaremos a entenderlo hasta el fondo. También el otro hará probablemente lo mismo que
yo y quizá tampoco él me entenderá a mí ni mis razones. Sin embargo, queremos permanecer abiertos al otro, aunque persistan las diferencias y la incomprensión, y salvar ante todo la relación con él.
El Evangelio lo plantea como un imperativo: «Vivid en paz», señal de que requiere un compromiso serio y exigente. Es una de las expresiones más esenciales del amor y de la misericordia que estamos llamados a vivir unos con otros.




[1] En la TV bávara, 16 de septiembre de 1988.
[2] Cf. «No tibios, sino ardientes»: C. Lubich, Santificarse juntos, Ciudad Nueva, Madrid 1994, pp. 74-77.
[3] Cf. «Mejor que ayer»: en ibid., p. 78.



N.B.: Aquí puedes encontrar también la Palabra de Vida 
en MP3 para escuchar en el móvil.

en más de 30 idiomas.





martes, 31 de mayo de 2016

IMPORTA SER PUEBLO DE DIOS Y QUE ÉL ESTÉ

VIDA DE LA PALABRA                      últimas semanas de MAYO
Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de mayo  («Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3) la de abril («Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis»Mt 25, 40):
1.-        A lo largo de todo el mes, la Palabra de mayo me ha estado resonando en mil facetas. Y muchas veces es lo único que quedaba: “vive en medio de nosotros”, (¡y esto solo importa!), “Dios-con-nosotros”, “Dios en medio de su pueblo”, “en medio será nuestro Dios”, y no otras cosas…
P.ej., a través de enfermedades de familiares. Aparte de mi madre que sigue delicadilla (parece irreversible la pérdida de visión en un ojo…; y en espera de dos operaciones de hernia); mis sobrinillos estuvieron ingresados en el hospital: uno, (por infección en dedo que subió hasta la axila), dos días y medio, y su hermano, (infección de riñón), a la semana siguiente tres días y medio. Mi tía la monja (hermana mayor de mi madre), roto el tobillo desde abril, ha estado a punto de sufrir amputación. En cada ocasión, importaba mantener la cercanía con cada uno de ellos y entre todos nosotros, e intensificar la confianza en la potencia de la oración.
De hecho, p.ej., a mi tía la llevaban del hospital de nuestro pueblo al de Albacete, con la opción de amputar dedos del pie o amputar desde la rodilla; nos llamamos y escribimos entre toda la familia y, además, cada uno pedimos plegarias a muchos amigos, sabiendo la eficacia de orar en unidad, (como pueblo de Dios, como pueblo en el que Él está en medio)… y… al llegar allí, (aunque todavía hoy después de dos semanas persista la gravedad), dijeron que no hacía falta: otra escayola y a dormir a su convento.
P.ej., también a través de todas mis incertidumbres cuando enfilo mi último mes en la actual tarea después de trece años.
P.ej., también con el coche del difunto hermano de José y que estos últimos años usaba Christian: pocos días antes de llevarlo al desguace, tuvo un accidente y quedó inservible; y ahí empezaron más problemas… Al final lo recogió un desguace, en teoría, para darlo de baja: ¡pero lo
han estado usando! Y este mes nos han llegado de multa mil trescientos euros (grúa y varios meses en el depósito sin que nadie lo supiéramos); ayer llegó una multa de otros ochocientos… aparte de los 400 (y decenas de papeleos y gestiones que hizo en enero el hijo del hermano de José para finalmente lograr darlo de baja después de mil problemas).
        Todo lo he visto como oportunidad de no apegarme a cosas ni dinero (y eso que este no nos sobra)…, oportunidad de no quejarme de lo que hubieran podido o debido hacer o no los demás… Importa que Dios no salga de mi corazón, y no se quite de en medio de nosotros, para lo cual hay que mantener vivo el amor recíproco… aunque me vengan tentaciones de...
P.ej. también cuando cada 5 días, (a veces 7), visito a José en la Residencia del clero: no solo obra de misericordia, (visitar ancianos o enfermos…: “a Mí me lo hiciste…”), sino reciprocidad fraterna. Y ver cómo va “perdiendo” todo, todo, y despistándose cada día más (sobre todo de lo reciente)… Pero le queda el “poso” de la vida en Dios, de la vida con Jesús en medio por el amor recíproco, lo cual hace que casi todas las veces que voy se me haga un nudo en la garganta. Me decía él a mitad de mayo, (la semana anterior, en cambio, había estado bastante desorientado): "…en general, me encuentro sereno…. Procuro estar cercano a los jóvenes... Me siento tranquilo...
Espiritualmente me encuentro sereno. Tratando de vivir con normalidad la presencia de Dios; la oración, el breviario completo; la meditación media hora; el rosario también diario. No me llevo mal con ninguno. Siento que tengo contigo una fraternidad habitual; contigo creo que tengo a Jesús en medio; no hay nada que me aleje de vosotros, aunque no esté cerca; contigo, con los focolarinos... En general duermo bien, desde que me acuesto hasta que me levanto: me vienen ganas de dar a Dios gracias por la paz que siento. Aunque esté muy limitado, me siento amado por Dios…". Cada frase suena a tesoro de eternidad a sus casi 87 años y más viendo lo que le cuesta pronunciar y lo que la enfermedad neurodegenerativa le va mermando mes a mes; y no son cosas “aprendidas de memoria”, sino experimentadas durante muchos años y por ello “adquiridas”.
Con todas estas cosas en mente y corazón, la verdad, durante estos meses me costaba vivir el momento presente, ¿o… mejor dicho…?, ¿¡me impulsaba a tratar de vivirlo más y mejor!? “Sólo Dios basta, diría Santa Teresa. Dios, en medio de su pueblo. Dios presente por el amor recíproco.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la  Palabra de vida de mayo («Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3), la de abril («Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis»Mt 25, 40) o la de marzo («El Reino de Dios ha llegado a vosotros», Lc 11, 20):
1.-        “leyendo la PdV… Paco, te cuento...: estoy contentísima!!! La semana pasada fuimos mi hijo y yo a la comunión de un sobrino, hijo de la hermana de mi marido, la única que tiene, (tiene otros 6 hermanos varones). Allí, ya sabes que
siempre llueve, hace frío…: resulta que el sol brilló todo el tiempo que estuvimos. Cosas de Dios. Pero lo importante: estando allí hubo una transformación de mi hijo. Mi cuñada… lo quiere ayudar a preparar su comunión: eso me enteré luego aquí, porque mi hijo me estaba preguntando por una Biblia; yo, sorprendida, pues nunca le ha interesado. “No, -me dice-, es que la tía me está preparando”. Le busco la Biblia: “como ya estás en esto, debes ir a nuestra parroquia y hablar con el párroco; te resultará fácil porque ya lo conoces, es amigo nuestro…”, etc, etc. Y me dice: “si yo ya contaba con él”. Y yo feliz: ¡no sabes lo que he rezado! Pero el tiempo de Dios es perfecto. ÉL sabe cuándo debe actuar.
Qué interesante ese viaje. Estando allá, ya en la fiesta, llega una invitada que me resultaba familiar, pero no la ubicaba. Se da cuenta que yo no sabía bien quién era ella. Resulta que la había conocido aquí. Habíamos quedado hace unos años en una cafetería para entregarle unos documentos que necesitaba mi cuñada, y ella se los iba a llevar allí. Estábamos mi marido y yo, y cuando ella llega al lugar y nos ve, se queda como sorprendida; bueno más bien un gesto extraño hizo, que mi marido y yo interpretamos como de rechazo hacia mi persona, (ya sabes, color de la piel, extranjera...), se fue rapidísimo, ni se sentó para hablar. Pero llega una amiga común y trata de presentármela. Me cuenta que va hacer un trabajo sobre los Focolares, luego me dice que es la persona blanca que mejor toca unos tambores rarísimos que se utilizan en Senegal y que le gusta todo lo referente a África, que hasta su pareja es de allí. Yo, Paco, no sabía dónde meter la cabeza: la había juzgado mal y, para completar, me pide disculpa porque apenas se había sentado, pues solo estuvo unos minutos porque había aparcado en doble fila y tenía miedo a que la multaran. El Señor me dio una lección así, como yo digo, “sin querer queriendo”: no debemos juzgar; si el Señor no lo hace, menos debemos hacerlo nosotros. ¡Qué vergüenza, Dios mío! Pero sí, fue una lección: qué fácil es juzgar a los demás sin saber.
Y ahora tengo a mi madre en casa. Estoy contenta y feliz de poderla atender

2.-        “llevo toda la mañana acordándome de ti: al subir al ascensor he coincidido con unos vecinos mayores; iban a coger el autobús para ir al Puerta de Hierro, justo al lado del cole de mi hijo, por lo que me he ofrecido a llevarles.
Cuando les he dejado, he aparcado en casa de mi madre. Está a un kilómetro de la mía y así aprovecho para andar un poquito. Me dolía la cabeza y la garganta, así que he subido a su casa por si tenía algo para darme. Justo se iba a la carnicería y la he acompañado. No abrían hasta las 9.30, (hemos llegado a las 9:00), pero el chico estaba a la puerta esperando un pedido y ha tenido el detalle de abrir y atendernos.
Allí he dejado a mi madre y he seguido camino de casa aprovechando para a comprar el bonobús.
Todo ello con las palabras mágicas "por favor" y "gracias", acompañadas de una gran sonrisa.
Me iba riendo conmigo misma. Me decía a mí misma: "estoy empezando a parecerme a Paco". Y, oye, me ha hecho ilusión


Un día me dijo que, ante una situación que le agobiaba, se había dirigido a Dios y había sentido su respuesta. Desde entonces creía que Dios existe, aunque no el Dios que presentaba la Iglesia, pero sí en el que desea que vivamos en la honradez, en el compartir, en el preocuparse por los demás, etc. Después de salir del Instituto, durante unos años, mantuvimos contacto por cartas y algunas veces nos vimos, siempre el diálogo era sobre cómo mantenernos en vivir en esa línea.
Después se casó, el trabajo le ocupaba cada vez más y, sin perder el contacto del todo, han pasado bastantes años con poca relación directa.
Hace unos días me llamó por teléfono, me dijo que le gustaría verme y quedamos para hoy. Antes de salir para la cita invoqué al Espíritu Santo.
Nos alegramos mucho de vernos y tras un fuerte abrazo empezamos en seguida a hablar en profundidad, pues él tenía poco tiempo. Me contaba cómo seguía tratando de ser honrado, de educar en valores a su hijo, etc. con experiencias concretas, pero estaba desanimado, sin ganas de seguir luchando en medio de un mundo que veía cada vez más egoísta… Lo escuchaba profundamente y a un cierto punto me dijo: “es que no sirve ser así”. Le dije: “no sirve, ¿para qué?” y me respondió: “para triunfar”. Él mismo inmediatamente añadió: “esa es la pregunta y la respuesta, pero no es importante triunfar”. Seguimos hablando del “misterio” de que todo lo positivo se consigue superando el sufrimiento, de los signos de avance positivos que se pueden descubrir en la humanidad, etc. Ya casi tenía que irse a recoger a su hijo que salía de clase y me pregunta: “entonces… ¿tú sigues teniendo esperanza?” Mi “sí” es rotundo y él me agradece con alegría en el rostro, insistiendo en que se la había transmitido y lo importante que era para él comprobar que yo seguía luchando con esperanza. De vuelta a casa, daba gracias al Espíritu Santo que, me parecía, había actuado en el diálogo y recordaba el comentario de la PV que nos decía: “Hoy los tiempos exigen… una conciencia social del cristianismo" … Ahora tiene amistad con algunas personas de la Parroquia de su pueblo, pero... Me decía: “…pero si algún día me bautizara, la madrina tienes que ser tú...



Si quieres leer más experiencias similares, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ AQUÍ

N.B.: tú también puedes compartir las experiencias
que, por gracia de Dios, hayas podido realizar
poniendo en práctica el Evangelio;
“pincha” aquí abajo en “comentarios” y escríbela;
o, dado que en algunos navegadores eso no funciona,
mándamela por  correo-e.





viernes, 20 de mayo de 2016

PRÓXIMAS GIRAS EN ESPAÑA GEN ROSSO Y GEN VERDE


Los grupos internacionales de música moderna Gen Rosso y Gen Verde nacen en 1966 en Loppiano (Florencia) de una idea de Chiara Lubich (Fundadora de la Obra de María ,  -Movimiento de los Focolares-, y Premio Unesco por la Educación a la Paz) que regala una batería de color rojo y otra de color verde a sendos grupos de jóvenes para comunicar, a través de la música, los mensajes de paz y fraternidad universal y participar así en la realización de un mundo más unido difundiendo los valores del evangelio.


La original actividad de ambos “international performing arts groups” surge, desde el principio, de su bagaje artístico-cultural, de la internacionalidad de sus componentes y del compromiso personal de cada uno de poner en práctica, en el contexto de la vida cotidiana, los valores de los que se hacen embajadores. Composición, interpretación, música, coreografía, “talleres para educar a los jóvenes en la paz”, “talleres de música litúrgica en parroquias y colegios”… competencia y profesionalidad al servicio de vivir (¡y hacer vivir!) con “V” mayúscula.



Gira por España del grupo musical internacional "Gen Rosso" durante septiembre de 2016, con su último espectáculo, el concierto titulado "Acústico". Todavía es posible ponerse en contacto con ellos (joseluisrs@gmail.com   ó tlf. móvil español 696 186 862) para ponerse de acuerdo y que también organicen conciertos o "works shop" con jóvenes y adolescentes en tu ciudad.




-         También se empieza ya a preparar la gira del otro grupo internacional, el Gen Verde, para la primavera de 2017. Aquí puedes ver un vídeo de promoción en español.
Se puede contactar con ellas, (sobre todo en la primera quincena de junio de 2016), para llevar alguno de sus espectáculos a tu ciudad: maricel.genverde@gmail.com  






lunes, 16 de mayo de 2016

MORADA DE DIOS EN MEDIO DE SU PUEBLO

VIDA DE LA PALABRA                    primeras semanas de MAYO
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a lo cotidiano la Palabra de vida de mayo  («Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3) la de abril («Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis», Mt 25, 40):
1.-        Llegaba el día de focolar, (el especial encuentro de comunidad con los 5 sacerdotes que la componemos), más anhelado si cabe, porque ya no estamos la mayoría viviendo en la misma casa, es más, desde diciembre estoy solo.
Algunos tenían dificultades por compromisos pastorales, otros por horario… Parecía que no iba a poder cuadrarse nada. Pero no hay que cejar: ante la posibilidad de tener en directo la presencia de “Jesús en medio” de su pueblo, “donde dos o más…”, no me resigné.
La noche anterior, llamando o escribiendo a unos y otros, (lo cual hacía crecer ya la comunión, la presencia de Jesús), “in extremis”, me viene una idea para encajar el “puzzle”: en vez de venir ellos, adaptar horarios y voy yo a comer con uno al Seminario, después los dos nos vamos a tomar café a casa de otro y, al acabar, los tres vamos juntos a visitar a otro, a José, pues a las 5 ya empieza el horario de visitas en su residencia; nos faltaba solo uno, con el cual nos mantuvimos comunicados por Telegram. Fueron ratos verdaderamente bonitos: comunión de lo que cada uno llevábamos dentro, lectura ya los 4 juntos de una meditación sobre “La Unidad”, etc.
¡Ah!, y además, algo providencial: en la comida en el Seminario, había poquísimos seminaristas, pero, entre ellos, el Arzobispo, a quien tenía yo idea desde hace tiempo de pedirle concertar una entrevista; al saludarlo al final, notando en la cara que él no estaba cansado, le pedí aprovechar al acabar de comer; fueron 10 minutos ilusionantes, (dentro todavía de las incertidumbres de todo este tiempo).

2.-        A una amiga le roban en su trabajo una prenda, la única un poco más valiosa que tenía. Salió más que triste. Y asqueada de un mundo tan injusto como el que le toca vivir siempre. Le comenté que nuestro único Tesoro debe ser el Señor, más allá de las cosas y de las situaciones; y que hay que rezar por los que comenten estas y otras injusticias, no “para que pierdan todos sus talentos y así dejen de emplearlos para el mal”, como ella pedía, sino pedir sin rencor para que se conviertan y los empleen luego para el bien. Rezamos en unidad e hizo peticiones muy bonitas.
            Yo oraba al Señor con insistencia, además, que quien se lo había “llevado”, recapacitara y lo volviera a dejar en el sitio. Dos días después, precisamente cuando estaba yo charlando con ella, suena su móvil: ¡ha aparecido su prenda! Ella ya había hecho su experiencia de que podemos perder todo, menos a Dios; y ahora no paraba de dar gracias a Dios emocionada.
Yo continúo rezando para que le devuelvan alguna otra cosa que le “desapareció” hace tiempo y para que lo uno y lo otro le sirva para ser más de Dios.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de vida de mayo «Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y Él, “Dios-con-ellos”, será su Dios», Ap 21, 3), la de abril («Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis», Mt 25, 40) o la de marzo («El Reino de Dios ha llegado a vosotros», Lc 11, 20):
1.-        “esta PV me empuja a estar más al servicio de cada persona y a atenderla mejor en las cosas pequeñas de cada día:
…tengo que hacer un viaje rápido a otra ciudad y recuerdo que la señora que me ayuda en casa, me había dicho "cuando tenga que ir, si puede ser, la acompaño y así puedo conocer un poco de esa ciudad". Pero eso supone salir aún más temprano para recogerla en el pueblo donde vive y volver más tarde a casa al regresar..., olvido mis incomodidades y le digo el día que me han citado. Vamos juntas, podemos compartir muchas cosas y el viaje fue más agradable.

1b.-     Acabo en la cocina y me voy a sentar un poco, me acuerdo de una persona que tiene al marido enfermo y la llamo. El tiempo del descanso pasó, pero el
amor permanece.
            Veo un trozo de papel en el suelo del ascensor, pienso "mañana viene la chica de la limpieza", pero rápidamente lo recojo por amor a Jesús en ella y en las personas que usarán el ascensor.

1c.-      Estoy acabando de preparar el salón porque tenemos una reunión en casa y, de forma imprevista, se presenta un sobrino con el que no tengo mucho contacto. Le explico que puedo atenderlo poco tiempo, pero le preparo un café,... Cuando llegan los demás, no está todo tan limpio como me gustaría, pero era más importante mantener la relación y que él se fuera contento.

1d.-     La nieta de una amiga tiene dudas para el examen de la materia en que mejor puedo ayudarle y quiere que le explique algunas cosas. Solo me queda más libre una tarde de la semana y estoy cansada, pero si Dios me ha dado ese don es para ponerlo al servicio de los demás y en seguida quedo con ella esa tarde


2.-        “no puedo dejar de compartir algo que me ha ocurrido esta mañana. Hasta ahora, cuando escribía algo, se lo enviaba a personas que conocía y más o menos sabía lo que pensaban. Ayer, sin embargo, cuando compuse una oración-poesía sobre “aceptar la Voluntad de Dios” pensé en "ampliar el círculo" y enviárselo a otras personas, conocidas también, pero a las que nunca había enviado nada; pensando en todas esas personas que sufren por alguna causa y a las que no les llega un rayito de luz: ¿y si alguno de mis contactos tenía algún problema y una oración les servía para algo? No podía dejar que el miedo al qué dirán, qué pensarán… me paralizara. Al revés, lo que realmente debía inquietarme es que teniendo la posibilidad de llevar a alguien un poquito de luz, yo dejara de hacerlo.
No puedes sospechar la alegría que me llevé cuando esta mañana abro el ordenador y lo primero que me encuentro son las palabras de agradecimiento de una persona que nunca hubiese imaginado. Llevo años escribiendo y escasamente responden 5 personas; y de la oración de ayer, llevo ya 10 respuestas, a cada cual más bonita, y sobre todo de personas que nunca habían dicho nada

Esta es la poesía-oración:
No lo que yo quiera. sino lo que Tú quieras 

Aunque cueste asumirlo
Aunque cueste aceptarlo

No lo que yo desee,
solo lo que tenga que ser

En las circunstancias que quieras
En el lugar que me digas

Que no sea mi voluntad la que haga
sino solo la que Tú digas

Si ambas cosas no coinciden,
mis deseos con los tuyos,

dame, por favor, por favor

fuerza, luz y valor
para poder realizarlos

pero sobre todo, sobre todo, Padre
que pase lo que pase
me lleves donde me lleves

no deje de confiar en Ti…


3.-         “hace que no sabemos el uno del otro, pero yo sigo recibiendo tus emails sobre las experiencias de todos: los leo siempre.
Bueno, te cuento que he estado casi dos años sin apenas moverme: he estado cuidando a mi suegro, que finalmente falleció en febrero. Los últimos meses fueron muy duros: iba “cuesta abajo” a pasos agigantados. Murió en casa y para mí, aparte de que fue un regalo el haberlo cuidado durante tanto tiempo, también fue la primera persona que he visto fallecer: una impresión tremenda. Luego parece que del estrés he estado enferma, vamos, todos los virus “del mundo mundial”, como yo digo, vinieron hacer estragos en mí. Ya estoy mejor, pero algún virus sale de vez en cuando a molestarme, jejejeje. Por eso no me has visto. Pero creo que ya tendré tiempo para acercarme al C. Mplis. y participar

4.-        “gracias por cuidarnos tanto con la Palabra de Dios: si nos despistamos, siempre hay un correo a tiempo para mantener vivo en nuestro corazón el amor a Dios y a nuestros hermanos… El anterior mensaje lo volví a leer y me vino muy bien: gracias, aunque fuera repetido...
…una experiencia breve de cómo el Señor nos cuida: me sentí bastante mareada, me asusté un poco y cogí un taxi: era una mujer quien lo conducía. Como me estaba poniendo peor, pensé que me iba a desmayar: tuve miedo y le dije que si me pasaba esto, me llevara a La Paz enseguida y que en el móvil tenía el teléfono de mi hijo. Muy cariñosa me dijo que no me preocupara por nada, que pararía el contador. Cuando llegamos a mi casa me acompañó, me dio su brazo y me llevó hasta el portal; le comenté que estaba mejor y se fue. Me encontré con una vecina en el portal: le pedí que me acompañara a casa; así lo hizo y esperó a que comiera un poco; se ofreció a bajarme la comida y estuvo varias horas conmigo, hasta sentirme mejor (era asistente social en un ambulatorio y acababa de trabajar: no había comido y estaba cansada), me recordó que yo había sido catequista de su hijo hace muchos años y que me había portado muy bien con él. Se fue, me invitó si quería subir a su casa y me dio su teléfono para llamarla a cualquier hora del día o de la noche si me pasara algo.
Al analizar esto, me acerqué al cuadro de Jesús de la Misericordia que tengo en mi habitación y le dije: “¡Claro, Tú cuidas de mí como un Padre!... ¡qué bueno eres conmigo!: no sé por qué he tenido tanto miedo”. Me di cuenta de dos gracias que había recibido ese día, lo bien que fui cuidada y cómo el Señor me hizo ver que fue Él quien me atendió y que no me asustara nunca. Me salió una palabra de mi corazón: “GRACIAS, CONFIO EN TI"