miércoles, 20 de septiembre de 2017

ACTIVIDADES OTOÑO 2017

ACTIVIDADES OTOÑO 2017
Te informo aquí de alguna entre otras de las muchas actividades interesantes, (de todo tipo, y para unas edades y otras), que organizamos para los próximos meses, ("pinchar" en la imagen para ver el cartel con su info; y/o pinchar en el título si está en color para más info). Son actividades abiertas a todo el mundo; puedes invitar a quien quieras:






-        Día campestre familiar para empezar el curso. En la “Boca del asno” (Segovia): senderismo (terreno apto incluso para niños), celebración de una Misa de campaña y luego compartir juntos la comida con lo que cada uno lleve, (con la idea también de participar animadamente en un concurso de tortillas y postres).
Sábado 22 de septiembre desde las 10:00.



















-        Habitual encuentro mensual de comunidad con la Palabra de Vida el sábado 28 de octubre de 2017 a las 17:30 para personas de las poblaciones cercanas que quieran un 
ambiente de sana amistad en la fe.
          Este mes serán los jóvenes (los Gen2) los que presentarán y dirigirán. Y contarán también las diversas experiencias del verano: cooperación en África, preparación de un musical…
En el descanso de media tarde, como siempre, compartiremos una merienda con lo que cada uno traiga y haremos un recorrido enseñando el Centro Mariápolis para los que vengan por vez primera.
Para los niños habrá actividades apropiadas según sus diversas edades.
Al acabar, a las 20:00 se celebrará la Misa.
Todo se desarrollará en el Centro Mariápolis “Luminosa”, en Las Matas, (C/ Poniente 33   -   Tel.:   91  630 17 46).






-        Bimensual Conexión CH: http://collegamentoch.focolare.org/

Multivideconferencia con las principales capitales del mundo desde las que contarán testimonios de vida cristiana, como un "telediario" en plan positivo,
acabando con una brevísima meditación práctica.  
           Sábado 18 de noviembre de 2017. De 20:00 h (se ruega puntualidad) a 21:15 h. En el Centro Mariápolis "Luminosa", C/ Poniente 33, de Las Matas (Madrid). Antes de empezar, para quien quiera, se celebrará la Misa a las 19:15.
Las ediciones anteriores se pueden contemplar en diferido: 
ediciones anteriores








-        Habitual encuentro mensual de comunidad con la Palabra de Vida el sábado 25 de noviembre de 2017 a las 17:30 para personas de las poblaciones cercanas que quieran un 
ambiente de sana amistad en la fe.
En el descanso de media tarde, como siempre, compartiremos una merienda con lo que cada uno traiga.
Para los niños habrá actividades apropiadas según sus diversas edades.
Al acabar, a las 20:00 se celebrará la Misa.

Todo se desarrollará en el Centro Mariápolis “Luminosa”, en Las Matas, (C/ Poniente 33   -   Tel.:   91  630 17 46).







-        "Familia, ¿conoces tus fortalezas? ¡Poténcialas!". Encuentro para familias de toda España en Salamanca sábado 25 de noviembre de 2017 y domingo 26. Esta vez no será, como habitualmente, en el Centro Mariápolis de Las Matas, sino en la Residencia de los padres Dehonianos. Habrá un programa especial
paralelo para niños y adolescentes. 
Más info: Miguel Jiménez y Teresa Muñoz (responsables del movimiento "Familias Nuevas", rama familiar del movimiento de los focolares): teresaymiguel@idealmail.net
También "pinchando" en el cartel para agrandarlo, encontrarás más datos.
Alguna de las temáticas que se desarrollarán: "Relación de pareja desde el punto de vista de la comunión entre los cónyuges", "Relación de pareja desde el punto de vista de la economía", "¿Los hijos potencian la relación de familia o la debilitan?", etc., todo ello, además del contenido doctrinal, con testimonios y experiencias de familias que participarán.






-        Ejercicios EspiritualesAdviento 2017
Bajo el título general "Hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38), buscamos preparar nuestro ser para sumergirnos, de la mano de la Virgen María, en el misterio de la Navidad profundizando con la Madre en su itinerario espiritual.
Se trata de hacer una experiencia personal y comunitaria de unión con Dios a través de la oración, la meditación, el silencio y los momentos de comunión.
Impartidos por sacerdotes del Movimiento de los Focolares
De viernes 1 de diciembre a las 19:30 h. hasta domingo 3 a las 18:00 h.

Lugar:        Centro Mariápolis “Luminosa”
                   C/ Poniente 33
                   28290 Las Matas (Madrid)
Inscripciones y más información:       626 019 912
                                                                 corunum@focolares.org






-        Los "Voluntarios de Dios": una de las vocaciones dentro de la Obra de María (Movimiento de los focolares). Elegir voluntariamente cada día a Dios como Ideal. Y llevar su presencia, llevar a Dios, al mundo laboral, social y familiar cada jornada.
Ellos mismos presentarán con temas, experiencias personales y
vídeos esta fascinante aventura divina desde sus orígenes. Será el viernes 8 de diciembre de 2017 desde las 18:30 hasta las 21:00, (con posibilidad de reservar cena -antes del 3 de diciembre- para seguir charlando y conviviendo con ellos).
Previamente a todo esto, a las 17:15 se celebrará la santa Misa.
Todo se desarrollará en el Centro Mariápolis “Luminosa”, en Las Matas, (C/ Poniente 33   -   Tel.:   91  630 17 46).






-        En forma de pequeña fiesta de pre-Navidad, habitual encuentro mensual de comunidad con la Palabra de Vida el sábado 16 de diciembre de 2017 a las 17:30 para personas de las poblaciones cercanas que quieran un ambiente de sana amistad en la fe.
En el descanso de media tarde, como siempre, compartiremos
una merienda con lo que cada uno traiga.
Para los niños habrá actividades apropiadas según sus diversas edades.

Todo se desarrollará en el Centro Mariápolis “Luminosa”, en Las Matas, (C/ Poniente 33   -   Tel.:   91  630 17 46).












sábado, 16 de septiembre de 2017

MÁS ALLÁ DE NOSOTROS MISMOS, CAMINAR CON ÉL

VIDA DE LA PALABRA               primeras semanas de SEPTIEMBRE

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de septiembre («Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame», Mt 16, 24) y la de agosto («Bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus criaturas», Sal 145, 9):
1.-        Me di cuenta que en su momento no había llamado a una amiga para manifestarle mis condolencias por el fallecimiento de su marido tras una rápida enfermedad. Era una buena oportunidad pues hacía mucho que no teníamos contacto. Pensando tener un rato largo para dedicarle, luego se me hacían las 22:30 y ya no me parecía momento adecuado para llamarla; o me acordaba en medio de la Misa o en el coche y rezaba…; o en otros momentos no tenía su teléfono a mano. Y así se me pasaron días… ¡y semanas con el mucho ajetreo!
Hace pocos días, al ver de lejos a su madre, me he vuelto a acordar: ¡qué desastre soy: se me han pasado varios meses y no me he hecho presente de modo directo! Colorado de vergüenza, llamé esa misma noche pidiéndole, además, perdón. Suavemente me recriminó: “echaba en falta tus palabras”. Demasiadas tareas, despiste y…; nada de excusas. Es mi cruz. Y tratar de darme sinceramente en todo lo que le decía; y luego, (el mejor modo de reparar), seguir ofreciendo y rezando por él, por ella y por sus niños, como vengo haciendo todos estos días.

2.-        Como te conté, los últimos 10 días de agosto estuve en Loppiano (Florencia), una Mariápolis permanente donde viven unas 800 personas de todo el mundo teniendo como objetivo hacer viva la presencia de “Jesús en medio” por el amor recíproco “donde dos o más…”, vivir el Evangelio en todos los aspectos de la vida comunitariamente, ser como María que “da a Jesús” a todos los que a ella se acercan. Todo, motivo más que suficiente para alabar a Dios que es bueno, que es tierno con todas sus criaturas; y también los campos, la naturaleza, el santuario de María “Theotokos” (=”madre de Dios”, en griego).
            Estuvimos 50 sacerdotes de 27 países, organizados en focolares (hogares, pequeñas comunidades de 6 ó 7). Yo, con Europa occidental: uno de Francia, de Portugal, de Bélgica, de Holanda y dos de Malta. Pendiente cada uno de lo que más le gusta al otro para desayunar, breves en el servicio para que pueda entrar otro, adelantarse a los demás para fregar los platos… rezar juntos la liturgia de las horas, decidir qué hacer o dónde ir en el rato de descanso…
La comida de mediodía y las charlas de las mañanas sí las teníamos los 50 juntos.
Ese amor recíproco concreto era la base para poder estar bien injertados en esta ciudadela de testimonio y, a la vez, para que calaran en nosotros con naturalidad los sencillos-profundísimos temas que se trataban, sobre todo esos textos de Chiara Lubich referidos a un periodo de especial iluminación. Era como viajar en el paraíso contemplando. El corazón y la mente se llenaban. Y eso se iba notando en el rostro de cada uno conforme pasaban las jornadas. De tal manera, que revisar el año vivido y programarse para el que viene, resultaba un desafío fascinante desde esa luz. Muchas ideas, muchos propósitos. Descanso interior y exterior.
            Los últimos días, (y aún continúa aquí ya de regreso), el alma canta, y eso se refleja en que yo iba tarareandillo continuamente alguna canción llena de significado de las que allí aprendíamos y en querer transmitir a todos algo aunque solo sea con la mirada.

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de septiembre («Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame», Mt 16, 24), la de agosto («Bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus criaturas», Sal 145, 9) y la de julio («Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso», Mt 11, 28):
1.-        “una vez más, gracias por tus puntuales envíos…, que siempre son estimulantes para seguir en el "ut omnes" (= “que todos sean uno”).
Comparto esta experiencia de hace unos días. Desayunando, me sorprendí hablando mal de algunos guías que dicen auténticas…, (y al llegar aquí sonaron mis timbres interiores de alambra: ¿“alabar a Dios por todas sus criaturas”?). Enseguida rectifiqué diciendo que eran excepciones, que la mayoría lo hacía bien, y los que lo hacían mal posiblemente se habrían visto obligados, sin poder prepararse. Inicié luego la rutina de cada mañana; primero regar y cuidar las plantas del patio de luces: ¡alabé a Dios por sus criaturas las plantas!, mientras lo hacía con cariño y alegría, para que al contemplarlas otros sintiesen los mismo... Intentaré seguir en este tono...

2.-        “metiendo las bolsas de la compra en el coche, miré la factura: me quedo perplejo del poco coste, para lo mucho que llevaba. Así que, volví con las bolsas y el ticket a la cajera. Efectivamente, la máquina no había marcado alguno de los productos. Se sorprendió y me lo agradeció muchísimo, pues si no, luego se lo hubieran cargado a ella…
2b.-      …al volver de la Mariápolis en Cáceres, decidí prestar más atención a los vecinos, (más de la mitad son magrebíes): a veces ni nos decimos “hola o adiós”. En el parking, me paré a hablar con uno de ellos. Y a los poco minutos me dice: “…tú, mejor que musulmanes; tú cuidar a tu madre; nosotros no así; se lo digo a mis amigos y familia, tú mejor…”. Parece ser que no han pasado desapercibidos todos estos años de atención continua a mi madre, de llevarla al médico o a pasear en su silla...

3.- [de mi hermana pequeña, desde Chad] …llevo días sin escribir por aquí. Por ahora todo muy bien. Aunque es muy duro todo. Vamos conociendo a gente muy amable y muy buena; por ejemplo ayer conocimos por el camino a una vecina cuando paseábamos: una chica de 18 años que venía de trabajar en el campo con su bebé colgado a la espalda y sus herramientas sobre la cabeza. El bebé venía durmiendo y me lo imaginaba todo el día al sol en el campo y me daba una penilla…, pero aquí son las cosas así y la chica parecía muy contenta. Vemos a mucha gente muy pobre, pero que se conforma con lo que tiene…
…hoy hace exactamente 4 meses que estoy aquí y puedo decir que estoy contenta. Los niños son un regalazo a pesar de que cada día riñen más; pero sigo con el corazón partido, porque os echo muchísimo de menos a todos. El Señor me está dando el ciento por uno, pero eso no quita que a veces, de las rosas, me quede mirando las espinas 😂😂😂 y que no tenga días en los que diga que me voy a volver antes porque estar aquí es duro, aunque a cada instante sientes la alegría de escuchar las risas y los cantos de los niños… Os quiero un montón😘😘😘

4.-        “veo que tu verano ha sido intenso: has hecho muchas cosas.
Yo he podido descansar, pero ha sido un verano de cambio de casa.  La obra se alargó más de lo debido y el sábado, aun sin terminar la casa, me tuve que cambiar y aquí estoy en mi nueva casa intentando no perder la calma y viendo dónde coloco las cosas.
Me ha encantado el texto y las experiencias contadas. Leyendo las mismas, creo que voy a aceptar las incidencias de la obra de otra forma y no voy a quejarme tanto.
Durante este mes he tenido una relación muy intensa con Cristo y le he contado muchas cosas. Estuve unos días en Ruidera y pude ver todo el esplendor del Creador y en cada iglesia que me paraba le expresaba una sensación. Me llamó la atención la pequeña Ermita del castillo… y su Virgencita. Es curioso, pero esta vez no entraba pidiendo cosas, pero notaba Su presencia más que nunca.
Cuando volví a casa, me llamó mi prima, que había vendido la casa de mi tía que, créeme, era muy difícil de vender y le di gracias a Dios, ya que después de tanto tiempo era mi mejor momento.
Lo que sí he notado es cómo me ha calmado el contarle cosas a Él y todo se va atenuando en esa paz interior.
Dentro de mi cansancio por todo lo material que me estaba ocurriendo en mi vida, aparecían muchos actos de amor que ya he sabido identificar. Doy gracias a Dios ya que he tenido a mi hija conmigo casi todo el verano y hemos crecido mucho juntas y me ha sorprendido la cantidad de conocidos dispuestos a ayudarme: era todo muy sorprendente y yo notaba cómo sabía convivir con ese sentimiento.
Voy a ofrecer al Señor mi mejor cara para la terminación de la obra y el no agotarme tanto con estos aspectos materiales ya que estoy viva y al final eso es lo que cuenta.
Me estoy preparando ya para la vuelta al trabajo y ver cómo enfoco con mi hija este segundo curso de bachiller, ya que no creo que apruebe este año y le pido al Señor que la ilumine y la toque con su varita mágica.
En fin, que me siento bien, aunque algo inquieta por el cambio. Me ha hecho mucho bien leerte hoy y te doy las gracias. Espero verte el domingo en Misa


Si quieres leer más experiencias similares, 
de gente de todo el mundo,
puedes encontrarlas “pinchando” AQUÍ
y otras también AQUÍ y AQUÍ



N.B.: tú también puedes compartir las experiencias
que, por gracia de Dios, hayas podido realizar
poniendo en práctica el Evangelio;
“pincha” aquí abajo en “comentarios” y escríbela;
o, dado que en algunos navegadores eso no funciona,
mándamela por correo-e.





viernes, 15 de septiembre de 2017

CON ALEGRÍA LA CRUZ DE CADA DÍA

No vendrá nada mal redoblar el impulso de vivir la Palabra del mes  («Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame», Mt 16, 24). Y para ello, unos textos que nos ayuden a profundizarla:


AMAR CON ALEGRÍA.

También nosotros cuando está Jesús Abandonado, cuando tenemos un dolor, debemos decir: “eres Tú, eres el Esposo de  mi alma”. Ya sea que… estés casado o no en la tierra, es lo mismo, el alma es otra cosa, y tú le dices: "Te quiero, te amo, te abrazo". Y hacer como Él: “en tus manos...”. Darle la vuelta a la cosa. Y luego –hay que estar atentos a esto– vivir el momento presente después con todo el corazón. Y si tú lo vives, ¿qué sucede? Que te viene la paz dentro, viene la alegría dentro, y aquel peso del dolor ya no está, ya no está. ¿Por qué ya no está? Porque en el lugar de Jesús Abandonado que vivía en ti, ha florecido el Resucitado, y el Resucitado es su Espíritu que emana sus dones, por lo cual sientes dentro de ti alegría, paz, fuerza, todo...; lo de antes, en cambio, ha desaparecido... Por lo tanto, mi consejo es: abrázalo bien, vive el momento presente después y ve adelante.

CHIARA LUBICH, Abbracciare Gesù Abbandonato, Genova, 16 dicembre 2001




INFUNDIR ESPERANZA.

La novedad del anuncio de Jesús se advierte con claridad desde las primeras palabras, cuando proclama dichoso no a quien es rico, poderoso o influyente, sino al que es pobre, humilde, pequeño, puro de corazón; al que llora y es oprimido. Es una inversión del modo corriente de pensar, especialmente en nuestra sociedad, que muchas veces exalta el consumismo, el hedonismo, el prestigio... Es la “buena nueva” traída por Jesús, que da alegría y esperanza a los últimos, que infunde confianza en el amor de Dios y que se muestra cerca de quien atraviesa pruebas y dolor. Este anuncio de felicidad y de salvación se puede ver ya sintetizado en la primera de las ocho bienaventuranzas, que asegura el Reino de los Cielos a los pobres de espíritu.

CHIARA LUBICH, Commento a Mt 5, 3



ELEGIR LO QUE LE GUSTA A DIOS


Aquí… podemos hallar la sencillez del vivir evangélico. ¡También es ésta la enseñanza de los más grandes místicos que, incluso experimentando fenómenos espirituales extraordinarios, sabían bien que la perfección no consiste en hacer milagros o en el obrar de modo extraordinario, sino -como por ejemplo escribe san Pablo de la Cruz- "en estar perfectísimamente unidos a la santa voluntad de Dios, y quien está más unido y transformado en este divino beneplácito, es el más humilde, el más pobre en espíritu, el más perfecto, el más santo". [...] ¡Haciendo lo que a Él le gusta! Santidad y voluntad de Dios son por lo tanto sinónimos, aunque el término “voluntad de Dios” debe ser comprendido en toda su profundidad. Hace falta redescubrirla [ndt la Voluntad de Dios] como aquello que realmente es: el encuentro entre Dios y el hombre, la manifestación que Dios hace de mismo y la plena conformación del hombre, en todo su ser, al Dios que se comunica revelándose.

viernes, 1 de septiembre de 2017

CRUZ DE CADA DÍA JUNTO A ÉL

PALABRA DE VIDA                        septiembre 2017

«Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo,
tome su cruz y sígame»
(Mt 16, 24)

Jesús está en la plenitud de su vida pública, en medio de su anuncio de que el Reino de Dios está cerca, y se prepara para ir a Jerusalén. Sus discípulos, que han intuido la grandeza de su misión y han reconocido en Él al Enviado de Dios que todo el pueblo de Israel aguardaba, esperan por fin liberarse del poder de Roma y ver el alba de un mundo mejor, portador de paz y prosperidad.
Pero Jesús no quiere alimentar esas ilusiones; dice claramente que su viaje hacia Jerusalén no lo llevará al triunfo, sino más bien al rechazo, al sufrimiento y a la muerte; revela también que al tercer día resucitará. Son palabras tan difíciles de entender y de aceptar que Pedro reacciona y muestra su rechazo a un proyecto tan absurdo; incluso intenta disuadir a Jesús.
Después de una seria regañina a Pedro, Jesús se dirige a todos los discípulos con una invitación desconcertante:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame».

Con estas palabras, ¿qué les pide Jesús a sus discípulos de ayer y de hoy? ¿Quiere que nos despreciemos a nosotros mismos, que nos volquemos todos en una vida ascética? ¿Nos pide que busquemos el sufrimiento para ser más gratos a Dios?
Esta Palabra nos exhorta más bien a seguir los pasos de Jesús acogiendo los valores y exigencias del Evangelio para parecernos cada vez más a Él. Lo cual significa vivir con plenitud la vida entera, como hizo Él, incluso cuando aparece en el camino la sombra de la cruz.

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame».

No podemos negarlo: cada uno tiene su cruz. El dolor, con sus variadas caras, forma parte de la vida humana, pero nos parece incomprensible, contrario a nuestro deseo de felicidad. Pero ahí es precisamente donde Jesús nos enseña a descubrir una luz inesperada. Como sucede cuando, al entrar en algunas iglesias, descubrimos lo maravillosas y
luminosas que son sus vidrieras, que desde fuera parecían oscuras y sin belleza.
Si queremos seguirlo, Jesús nos pide que trastoquemos completamente nuestros valores, quitándonos nosotros del centro del mundo y rechazando la lógica de buscar el interés personal. Nos propone que prestemos más atención a las necesidades de los demás que a las nuestras; que usemos nuestras energías para hacer felices a los demás, como Él, que no perdió ocasión de consolar y dar esperanza a aquellos con quienes se encontraba. Y por este camino de liberación del egoísmo podemos comenzar a crecer en humanidad, a conquistar la libertad que realiza plenamente nuestra personalidad.

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame».

Jesús nos invita a ser testigos del Evangelio aun cuando esta fidelidad sea puesta a prueba por pequeñas o grandes incomprensiones del entorno social en que vivimos. Jesús está con nosotros, y quiere que nos juguemos la vida con Él por el ideal más atrevido: la fraternidad universal, la civilización del amor.
Esta radicalidad en el amor es una exigencia profunda del corazón humano, tal como atestiguan personalidades de tradiciones religiosas no cristianas que han seguido la voz de la conciencia hasta el fondo. Escribe Gandhi: «Si alguien me matase y yo muriese con una oración por mi asesino en los labios y el recuerdo de Dios y la consciencia de su viva presencia en el santuario de mi corazón, solo entonces se podrá decir que poseo la no-violencia de los fuertes»[1].
Chiara Lubich encontró en el misterio de Jesús crucificado y abandonado la medicina para sanar cualquier herida personal y cualquier desunidad entre personas, grupos y pueblos, y compartió con muchos este descubrimiento. En 2007, con ocasión de un congreso de movimientos y comunidades de distintas Iglesias en Stuttgart (Alemania), escribió:
«También cada uno de nosotros sufre en la vida
dolores por lo menos un poco semejantes a los de Él. […] Cuando sentimos […] estos dolores, acordémonos de Él, que los hizo suyos: son poco menos que una presencia de Él, un modo de participar en su dolor. Hagamos como Jesús, que no permaneció petrificado, sino que añadió a ese grito las palabras: “Padre, en tus manos pongo mi espíritu” (Lc 23, 46) y volvió a abandonarse en el Padre.
Como Él, también nosotros podemos ir más allá del dolor y superar la prueba diciéndole: “En ella te amo a ti, Jesús abandonado; te amo a ti, me recuerda a ti, es una expresión de ti, un rostro tuyo”. Y si en el momento siguiente nos lanzamos a amar al hermano y a la hermana y a hacer lo que Dios quiere, la mayoría de las veces experimentamos que el dolor se transforma en alegría […]. Los pequeños grupos en que vivimos […] pueden conocer pequeñas o grandes divisiones. También en ese dolor podemos ver su rostro, superar ese dolor en nosotros y hacer lo que sea con tal de recomponer la fraternidad con los demás. […] La cultura de la comunión tiene como camino y modelo a Jesús crucificado y abandonado»[2].

LETIZIA MAGRI




[1] M. K. Gandhi, Antiche come le montagne, Ed. di Comunità, Milán 1965, pp. 95-96.
[2] C. Lubich, «Por una cultura de comunión», Encuentro Internacional «Juntos por Europa», Stuttgart (Alemania), 12-5-2007: http://www.together4europe.org/



N.B.: Aquí puedes encontrar también la Palabra de Vida 
 y en MP3 para escuchar en el móvil.


en más de 30 idiomas.



jueves, 31 de agosto de 2017

DIOS ES TIERNO CON TODAS SUS CRIATURAS

VIDA DE LA PALABRA                                     mes de agosto

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de agosto («Bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus criaturas», Sal 145, 9) y la de julio («Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso», Mt 11, 28):
1.-        La Mariápolis siempre resulta una vivencia grata. Este año, más todavía, si cabe. Quizá también porque la “viví desde” el corazón de 3 personas que iban por primera vez, con los cuales, además, (como precioso inicio), hice el viaje hasta Cáceres.
            El lema era “El secreto del Amor más grande”. Cada día, un título, pequeños textos que lo explicaban y significativas experiencias y testimonios que lo confirmaban: “te encuentro en el dolor”, “ir más allá del dolor”, “una mirada que transforma”, “compartimos el secreto” y “el secreto que revoluciona”. Y luego, a ponerlo en práctica en la convivencia, en las excursiones, en los talleres y mesas redondas, en la recreación…
¿Y cuál es ese secreto? Amar a (como, desde) Jesús Crucificado y Abandonado, que en la cruz grita: “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”. Y Él continúa amando siempre (al Padre, “a tus manos encomiendo mi espíritu”, y a todos, “perdónalos…”).
            En el momento conclusivo, los niños presentaron unas de sus manualidades: hecha en cartulina, una ostra con su secreto dentro, su perla, en la cual cada uno había escrito una experiencia distinta. Uno de
los niños explicó: “cuando a la ostra le entra un grano de arena, le duele y empieza a cubrir este grano con nácar; de esta manera se convierte en una perla. Como Jesús en la cruz, que tenía muchos dolores y seguía amando. Así transformó esos dolores en perlas”. [Si quisieras, puedes leer más cosas al respecto: secreto descubierto].
            Ya de regreso, una amiga nos escribe al día siguiente a un grupito: “Tras descubrir en estos días el secreto del amor más grande, sabía que cruzar el umbral de la puerta de casa iba a ser un dolor y así ha sido, pero tras la primera lágrima, rápidamente me ha venido al pensamiento una de las cosas que he aprendido en la Mariápolis: "el dolor tiene dos caras, una es el dolor en sí y la otra es el dolor que Jesús transforma en amor para darlo a los demás".  Así quiero vivir, plenamente segura de que juntos, se puede. Ansío que perdure esta llama que arde en mí y contagiar la unidad allá donde Jesús me envíe.
Comparto esta alegría con mi familia de la que formáis parte”.
Una semana después, hablando por teléfono me dice: “creí que el efecto de la Mariápolis se iba a pasar, pero me parece que la gente sigue notando en mí algo especial. Yo creía que ese estilo de vida solo se podría realizar allí, pero, en cambio, hoy, he salido al mercadillo; otras veces, me ponía las gafas de sol y saludaba a la gente con un “hola o adiós” y poco más, pero esta vez, olvidando mi timidez, salí sin las gafas de sol; con todos los que me saludaban, me paraba interesándome verdaderamente por ellos y charlando un rato, y se notaba un “clima” especial: ¡estoy feliz!, ¡veo que se puede transportar el ambiente de Mariápolis allí donde vamos!”. Y realmente por la voz en el teléfono se notaba que irradiaba “Vida” (con “v” mayúscula), alegría.

2.-        En una excursión que hicimos durante la Mariápolis, compré un pequeño recuerdillo para mi madre: me dieron uno que ya estaba en su cajita. Cuando se lo doy a ella y lo abre, me llevo la desagradable sorpresa que le falta la imagen de la Virgen. Me enfadé un poco y pensé llamar para protestar; decidí llamar, sí, pero no para quejarme, sino para que, en ese tipo de recuerdos, aconsejarles que miren la cajita embalada para que no les pase con otros. Se quedaron sorprendidos y agradecidos.

3.-        He desaprovechado muchas ocasiones, pues meto la pata continuamente, pero también el Señor ha permitido muchas pequeñas experiencias cotidianas de la Palabra de Vida: por ejemplo, un día me quedé un ratito simplemente contemplando las arrugas de mi tía, la monja clarisa, (y en alguna otra ocasión con personas mayores), y una lagrimilla que se le caía y alabando a Dios porque es bueno con ella y por toda la bondad que rezuma su alma. Belleza interior.
El día de viaje hacia la Mariápolis, en el sitio que paramos, me quedé contemplando una llanura muy grande y la Sierra de Gredos al fondo con el pico Almanzor y admirando esa sublimidad de Dios que subyace debajo de las cosas que Él ha creado. Y me expansioné diciéndoselo en voz alta a los otros para compartirlo.
Me encanta nadar. Los días que he podido, mientras nadaba boca arriba (viendo el cielo azul y a veces alguna nubecilla) alababa a Dios por la bondad de todas sus criaturas; sentir el frescor del agua que rozaba tobillos, rodillas…, brazos… dando gracias a Dios por sentir vivo el organismo; o mirando dentro del agua los multiformes destellos y reflejos del sol…
Me admiró un día que a mi madre, los nietecillos sin querer, le pillaron los dedos en una gruesa puerta: después del grito ahogado de dolor, (mientras en seguida yo le ponía su mano debajo de un chorro de agua fría), ella no hacía más que dar gracias a Dios porque podría haber sido un golpe peor aún y porque no le había pasado a ninguno de los niños.
Aprendiendo de eso, aquella misma tarde, a mí me dio un cólico nefrítico: dentro del terrible dolor, admiraba a Dios porque siempre me había funcionado hasta ahora bien el riñón. Y le daba gracias porque, además de mi madre, (con quien había estado yo solo esos 9 días, justo esa misma tarde habían llegado 2 de mis hermanas, y una me pudo ayudar y llevar 2 veces a urgencias).
En fin, glorificarlo a menudo por todas las maravillas en la naturaleza y en las personas, con una canción del Gen Rosso (basada en una meditación de Chiara Lubich):                       

Existe una ley en esta vida
impresa en cada cosa,
ley que mueve los astros del cielo
en un concierto de armonía;

y canta en la naturaleza,
canta en los colores,
canta en toda la tierra.

El día deja paso a la noche por amor,
la noche saluda al día por amor.
Del mar sube el agua al cielo por amor,
el agua desciende del cielo al mar por amor.
El árbol da las hojas a la tierra por amor,
la tierra devuelve las hojas por amor.
El grano cae en tierra y muere por amor,
la vida germina del surco de la muerte por amor.

Esta es la ley eterna, ley de Dios,
de un Dios que, por Amor,
ha creado las cosas
y escondió el amor
bajo apariencia de muerte y de dolor.

Esta es la ley de la vida
impresa en cada cosa,
ley que mueve los astros del cielo
en un concierto de armonía;

y canta en la naturaleza,
canta en los colores,
canta en toda la tierra.


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de agosto («Bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus criaturas», Sal 145, 9), la de julio («Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso», Mt 11, 28) y la de junio («Como el Padre me envió, también yo os envío», Jn 20, 21):
1.-        “me encantó verte el domingo después de la Misa que celebró el otro sacerdote, aunque fuese un ratito. Me quedé, con el presentimiento de que aparecerías, aunque me habían dicho que te habías ido.
Necesitaba verte para afrontar la firma de la compraventa con más serenidad, ya que mi mundo ahora está un poco patas arriba, pero confiando siempre en el Señor, que estoy segura que tiene un plan para mí.
Con relación a los agobios y sobrecargas de vida, decirte que a la carga de trabajo se me ha unido el cambio de domicilio. Tengo la sensación de que mi “lista de pendientes” es infinita. Cada día se incrementa una acción: alguien me llama para comentarme algo y siempre me digo: “no puedo, estoy a tope”. Al final, mi vocación de servicio me vence y siempre acabo interviniendo.
Concibo la vida como un intercambio y no voy a negarte que a veces tengo la sensación que solo doy yo o que doy en otra proporción.
1b.-      Decirte que tengo un grupo de amigos espectaculares y hoy una de ellas me ha sorprendido: me contactaron para ayudar a una estudiante de música que parecía que no tenía buenas relaciones y podría estar consumiendo algún tipo de drogas. Las puse en contacto con una psicóloga especialista en esos temas y muy cercana a los adolescentes.
Hoy lamentablemente hemos descubierto a través de su profesora de música, (que es mi amiga), que el problema real es su madre y cómo está afrontando su separación. Mi amiga me ha llamado a última hora agotada, pero satisfecha y dándome las gracias por el asesoramiento. Creo que hay tantas familias desechas sin rumbo ya, que solo están invadidas por el odio y el resentimiento, que a veces se nos olvida lo privilegiados que somos por tener fe...
Empiezo una nueva etapa conmigo misma cargada de muchos encuentros y quiero dejar atrás los miedos y confiar en Cristo más que nunca

2.-        “…hace unas semanas, me llamaron por teléfono: un sobrino estaba en la UCI con un infarto. Enseguida hago perjuicios: “no se cuida, se va a trabajar con dolor…”. Pero me acuerdo de la PdV “Venid a Mí todos los que estáis cansados y sobre cargados y YO os daré de descanso”. Tengo que fiarme…, pero pensando en su madre, "mi hermana", que también está de corazón y sus hermanos que son como una piña, si le pasa algo a él, a ellos también… Tengo que seguir fiándome. Y demostrarles que estoy con ellos. Los 20 días de la UCI, iba yo para estar fuera con ellos, (aunque a alguno lo dejaban entrar, porque nos conocen). Otros días era estar con las niñas. Las mañanas las tengo ocupadas de voluntaria, pero madrugo para que me dé tiempo, recoger a las sobrinas y escucharlas y seguir fiándome de Él.
La gravedad es mucha, porque tuvo otro infarto y una parada y le tuvieron que inducir un coma. Yo seguía diciendo: “me FIO de TI”. Y, la verdad, era un alivio: me daba fuerzas para ir adelante. Cuando yo hablaba con alguno de ellos, intentaba ayudarles, les decía que yo rezaba y mis amigos también. Ahora ya ha salido de la gravedad…, pero va tirando; él lo lleva mal porque su trabajo no lo va poder hacer. Pero seguiré fiándome. Me va bien fiarme; últimamente lo suelo hacer


3.-        “Gracias, Paco, por estas preciosas experiencias que me han ayudado a "seguir adelante" hoy que me sentía bastante sin fuerzas...




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martes, 1 de agosto de 2017

COLABORAR CON DIOS EN CUIDAR LA CREACIÓN

PALABRA DE VIDA                                 agosto 2017


«Bueno es Yahvé para con todos,
tierno con todas sus criaturas»

(Sal 145, 9)

Este salmo es un canto de gloria para celebrar la realeza del Señor, que domina sobre toda la historia: es eterna y majestuosa, pero se expresa en la justicia y en la bondad y se parece más a la cercanía de un padre que al poder de un dominador.
Dios es el protagonista de este himno, que revela su ternura sobreabundante como la de una madre: Él es misericordioso, piadoso, lento a la ira, grande en el amor, bueno con todos…
La bondad de Dios se ha manifestado hacia el pueblo de Israel, pero se extiende sobre todo lo que ha salido de sus manos creadoras, sobre cada persona y sobre toda la creación.
Al final del salmo, el autor invita a todos los vivos a unirse a este canto para multiplicar su anuncio, en un armonioso coro de muchas voces:

«Bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus criaturas».

Dios mismo confió la creación a las manos laboriosas del hombre y de la mujer, como libro abierto en el que está escrita su bondad. Y ellos están llamados a colaborar en la obra del Creador y a añadir páginas de justicia y de paz caminando según su designio de amor.
Pero, por desgracia, lo que vemos a nuestro alrededor son las muchas heridas infligidas a personas muchas veces indefensas y al entorno natural. Y es debido a la indiferencia de muchos y al egoísmo y la voracidad de quienes explotan las grandes riquezas del entorno solo para sus intereses, en perjuicio del bien común.
En los últimos años se ha abierto camino en la comunidad cristiana una nueva consciencia y sensibilidad en favor del respeto a la creación; desde esta perspectiva podemos recordar muchos llamamientos autorizados que nos animan a redescubrir la naturaleza como espejo de la bondad divina y patrimonio de toda la humanidad.
Así lo expresa el patriarca Bartolomé I en su Mensaje para la Jornada de la Creación del año
pasado: «Se requiere una vigilancia continua, formación y enseñanza, de modo que quede clara la relación de la crisis ecológica actual con las pasiones humanas […] cuyo […] resultado y fruto es la crisis ambiental en que vivimos. Por tanto, el único camino lo constituye el retorno a la belleza antigua […] de la moderación y de la ascesis, que pueden llevar a gestionar sabiamente el entorno natural. En particular la avidez, con la satisfacción de las necesidades materiales, lleva con certeza a la pobreza espiritual del hombre, la cual comporta la destrucción del entorno natural»[1].
Y el papa Francisco ha escrito en el documento Laudato si’: «El cuidado de la naturaleza es parte de un estilo de vida que implica capacidad de convivencia y de comunión. Jesús nos recordó que tenemos a Dios como nuestro Padre común y que eso nos hace hermanos. El amor fraterno solo puede ser gratuito […]. Esta misma gratuidad nos lleva a amar y aceptar el viento, el sol o las nubes aunque no se sometan a nuestro control. […] Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos»[2].
Así pues, aprovechemos algún rato libre de las tareas laborales, o todas las ocasiones que tengamos durante el día, para dirigir la mirada a la profundidad del cielo, la majestad de las cimas y la inmensidad del mar, o si no a una simple brizna de hierba que ha brotado a la orilla del camino. Nos ayudará a reconocer la grandeza del Creador amante de la vida y a encontrar la raíz de nuestra esperanza en su infinita bondad, que todo lo envuelve y acompaña.
Elijamos para nosotros y para nuestra familia un estilo de vida sobrio, respetuoso con las exigencias del entorno y proporcionado a las necesidades de los demás, para enriquecernos de amor. Compartamos los bienes de la tierra y del trabajo con los hermanos más pobres y testimoniemos esta plenitud de vida y de alegría haciéndonos portadores de ternura, benevolencia y reconciliación en nuestro entorno.

LETIZIA MAGRI



[1] Cf. Bartolomé I, Mensaje para la Jornada de la Creación, 1-9-2016.
[2] Cf. PAPA Francisco, carta encíclica 'Laudato si’, 24-5-2015, nn. 228-229.



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