jueves, 10 de octubre de 2013

Santidad en vaqueros

Clara Badano (1971-1990) 
Hay un texto que circula por las redes atribuido a veces a Papa Francisco otras a Juan Pablo II, e incluso a Benedicto XVI o a la Madre Teresa de Calcuta, (quizá a ninguno, desde el momento que cita marcas). Texto precioso en cualquier caso:
         "Necesitamos santos de jeans y zapatillas.
Necesitamos santos que vayan al cine, escuchen música y paseen con sus amigos. Necesitamos santos que coloquen a Dios en primer lugar
 y que sobresalgan en la universidad.
         Necesitamos santos que busquen tiempo cada día para rezar
 y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad. Necesitamos santos modernos, santos del siglo XXI 
 con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo. 
Necesitamos santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales.
         Necesitamos santos que vivan en el mundo, 
se santifiquen en el mundo
 y que no tengan miedo de vivir en el mundo.
 Necesitamos santos que tomen Coca Cola y coman hot-dogs,
 que sean internautas, que escuchen iPod.
         Necesitamos santos que amen la Eucaristía
 y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza
 o comer pizza el fin de semana con los amigos.
 Necesitamos santos a los que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte. Necesitamos santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros.
         Necesitamos santos que estén en el mundo
 y que sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo,
 pero sin ser mundanos”.

         Sea quien sea el autor del texto, lo cierto es que cada vez que lo leo me recuerda en todo a la joven beata de 19 años  Chiara "Luce" Badano  (1971-1990). Precisamente en la JMJ de Brasil (julio 2013) se representó un musical sobre ella con ese título: "santidad en vaqueros".

         El 25 de septiembre, aniversario de su beatificación. El 7 de octubre, (día de Ntra. Sra. del Rosario), el de su partida hacia la casa del Padre. El 29 de octubre, su memoria en la celebración litúrgica.
         En la proximidad de todas estas fechas, aprovecho para invitarte a ver el documental "Un designio espléndido" (¡y para que lo recomiendes a quien quieres!). ¡Es fabuloso! Y ha hecho un bien inmenso a jóvenes y mayores:


jueves, 3 de octubre de 2013

CON OBRAS

Con obras concretas 
VIDA DE LA PALABRA mes de septiembre 

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de poner en práctica la Palabra de Vida de septiembre ("no améis de palabra, sino con obras y en verdad "):
1.-      El domingo un compañero tenía que celebrar la Misa de 8:15 de la mañana en el Centro Mariápolis. Yo tenía pensado descansar bien: no levantarme antes de las 8,
(además, ¡era domingo!, y me esperaba un viaje a Toledo, con larga ceremonia, y le había dicho al brasileño que se viniera para enseñarle la ciudad).
A las 8:10 suena el teléfono de casa. Sin pensar siquiera en contestar, (supuse lo que era), doy un salto de la cama y en un minuto salgo disparado hacia el Centro Mariápolis, tratando de no pensar nada, de no juzgar, ni prejuzgar; la tarde anterior habíamos escuchado un tema de Chiara Lubich que venía muy bien: “…la prisa, 
 la agitación no tienen nada que ver con la generosidad, es más son la muerte de la paz interior, de la caridad y (el gozo) de la justicia… …Para mantener la paz, renunciar a juzgar, dejar de sospechar. En cambio excusar, perdonar, justificar, comprender y tener confianza. Esforzarse por llevar la paz en los ánimos, eliminando los resentimientos, callando lo que podría dividir… …Construida la paz dentro de mí, tengo que llevar la paz a los demás. Llevar siempre y sólo la paz para llevar siempre y sólo Dios, el amor, la alegría. Poner cuidado en el actuar y en el hablar para no herir, no molestar, hablar y actuar con delicadeza, con tranquilidad…”
Al llegar yo, efectivamente, no había ido el compañero. Con ronquera, empecé la Misa sólo 2 minutos tarde tratando de estar absolutamente concentrado.
            Luego, ese compañero se ofrece entonces para ir al pueblo de al lado a celebrar la Misa de 10:00. Cedo, aunque yo tenía planeado ir para despedirme de una religiosa a la que trasladaban de la parroquia al día siguiente (tenía pensado el regalillo, aunque con los ajetreos no me había dado tiempo a prepararlo; ¿lo dejo pasar?, pero… “amar con obras…”: preparo rápidamente un librito de regalo, con dedicatoria y se lo saco al compañero que ya estaba cerrando el portón pues no esperaba que me hubiera dado tiempo).
A los 5 minutos me llama: se le ha parado el coche a la entrada de una gasolinera (había ido para repostar, aunque era retroceder terreno). Le digo que entonces voy yo con el otro coche a la Misa. Él prefería, en cambio, que le lleve yo el coche, juntos empujemos el averiado y me quede llamando yo a la grúa, mientras él va a la Misa.
Cuando llego, uno de la gasolinera dice que es inútil empujar: se ha roto el trapecio y el palier (¡encima avería y gorda!; ¿habrá que “jubilar” el coche que, aunque fue de calidad, tiene 26 años?).
Quedan escasos minutos para las 10:00. “¿Pero sabes ir a la iglesia?”, le pregunto. “No, por eso me iba con tiempo, para preguntar”. Así que decidimos que iría yo.
Tentación: pisar el acelerador incluso en la vía de servicio. Pero no: “amar con 
obras y en verdad" significa no sólo no hacer imprudencias, sino respetar las normas de tráfico; significa fiarme de Dios que tiene todo previsto; significa confiar en la benevolencia de los feligreses, significa pedirles perdón por la tardanza... Al final, milagrosamente (no sé cómo) empiezo la celebración de la Misa sólo con 4 minutos de retraso.
Me sentía en paz, centrado y concentrado: muy a gusto en la celebración; y muy acogido y escuchado. En la homilía, entre otras cosas, les cuento cómo he vivido interiormente esa hora previa. En referencia al Evangelio del día, el hijo mayor de la parábola de Lc. 15, había vivido siempre con el padre, pero como huérfano; no se había enterado: tenía un Padre, ¡y qué Padre! A veces, ("mea culpa"), tropiezo en eso también, pero ese día, en cambio, me sentía en manos de Dios, que es Amor.
            Por la tarde, ese compañero precisamente se encontró con un ex-toxicómano que había estado en esa Misa (y, sin saber, que éramos de la misma comunidad) le dijo lo mucho que le había llenado la celebración: “¡por fin un cura normal, le pasan cosas!”.

2.-        Durante 5 semanas está un sacerdote brasileño aprendiendo español. También estos días hay un monje maronita libanés. Tantas oportunidades de "amar con obras" acordándome de la PdV…: al hablar, al leer en voz alta, al rezar juntos, en atención a su aprendizaje, trato de hablar despacio, con términos sencillos, prrronunciado bbien, v-o-c-a-l-i-z-a-n-d-o incluso exageradamente.

3.-        En la fiesta de un pueblo, después de la Misa hubo un piscolabis. Hacia el final, llegó una persona a la que había felicitado por entrar a formar parte de la hermandad. Dijo que quería un refresco de naranja, pero no había; miré en las mesas de alrededor: tampoco. Al rato, en la otra punta entre la multitud, vi un camarero con varios vasos  llenos, uno de naranja. Así que, fui rápido para allá. Recogí el vaso cuidando de que al regresar entre la gente no me lo tiraran. Se sorprendió muchísimo y lo agradeció, y más porque no era para sí, sino para su madre. Al final de aquel rato, (obras concretas), me acerqué a despedirme de los conocidos, también de esa persona. Se sorprendió de nuevo: "¡eres muy agradable!".


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS viviendo la Palabra de septiembre y de meses anteriores:
1.-        [desde-Rusia] me siento culpable que no he contestado a tus mensajes durante algunos meses… no tengo excusa y te pido perdón. Sin embargo, estoy siguiendo todo lo que me has enviado y siempre leo la Palabra de Vida y las experiencias con gran atención...
Debo contarte una cosa importante: al 20 de julio me casé… En agosto nos fuimos a mi pueblo para tener “parte 2” de nuestra boda. Allí vinieron muchos de mis parientes y pasó con mucha alegría. Tuvimos diversiones tradicionales de boda J 
En general, este verano era muy especial para mí. Por desgracia, últimamente las cosas no me van tan bien: tengo algunos problemas de salud y temo que puedan resultar graves L Entonces, me siento muy deprimida…, hasta que me den algún diagnóstico… …cada enfermedad u otra desgracia cambia nuestra vida espiritual, haciéndonos evaluar muchas cosas de nuevo, y eso es lo que está ocurriendo conmigo. En este sentido, pueda resultar la experiencia provechosa.
Paco, ¡que Dios siempre te bendiga a ti y todos los tuyos (especialmente deseo que estén bien tus padres)! ¡Y gracias por todas tus actividades y el trabajo que haces, tratando de aprovechar y dar la guía espiritual a cada uno de tus numerosos amigos y corresponsales!...

2.-     "Hola Paco, me alegra que sigas enviándome la palabra de vida y otras noticias a pesar de que no suelo contestar, la verdad es que uso poco el ordenador. Gracias por acordarte de nosotros.

         El comienzo de curso está siendo laborioso, pues llevo niños de 3 años y tienes 
que estar continuamente tomando la opción de amar porque son muchos y el nerviosismo se apodera de nosotras, pero gracias a Dios respiramos profundamente y cogemos energía para seguir hablándoles con dulzura y tranquilidad para no asustarlos. Que Dios siga ayudándonos a no perder la calma y entregarnos a ellos con dedicación"

N.B.:    tú también puedes compartir las experiencias que hayas podido realizar poniendo en práctica el Evangelio; "pincha" aquí abajo en “comentarios” y escríbela "para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre celestial" (no a ti ni a mí).

martes, 1 de octubre de 2013

No debas nada más que amor

PALABRA DE VIDA octubre 2013

«A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo;
porque el que ama ha cumplido el resto de la ley»
(Rm 13, 8)
 
         En los versículos anteriores (Rm 13, 1-7), san Pablo había hablado de la deuda que tenemos para con la autoridad civil (obediencia, respeto, pago de impuestos, etc.), y subrayaba que incluso la satisfacción de esta deuda debe estar movida por el amor. En cualquier caso, se trata de una deuda fácilmente comprensible, pues en caso de incumplimiento sufriríamos las sanciones previstas por la ley.
         Partiendo de aquí, pasa a hablar de otra deuda más difícil de entender: la que, según la consigna que nos dio Jesús, tenemos ante cualquier prójimo nuestro: el amor mutuo en sus distintas expresiones: generosidad, premura, confianza, aprecio recíproco, sinceridad, etc. (cf. Rm 12, 9-12).

«A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley».
         Esta Palabra de vida nos subraya dos cosas.
         Ante todo, se nos presenta el amor como una deuda, es decir, como algo ante lo cual no podemos quedarnos indiferentes, que no podemos posponer; como algo que nos empuja, nos apremia, que no nos deja tranquilos mientras no la paguemos.
         Es como decir que el amor mutuo no es un plus, fruto de nuestra generosidad, del que, en rigor, podríamos dispensarnos sin sufrir las sanciones de la ley positiva; esta palabra nos apremia a ponerlo en práctica so pena de traicionar nuestra dignidad de cristianos, llamados por Jesús a ser instrumentos de su amor en el mundo.
         En segundo lugar nos dice que el amor mutuo es el motor, el alma y el fin al que tienden todos los mandamientos.
         De ahí que, si queremos cumplir bien la voluntad de Dios, no nos podamos contentar con una observancia fría y jurídica de sus mandamientos, sino que habrá que tener siempre presente el fin que Dios nos propone a través de ellos. Por ejemplo, para vivir bien el séptimo mandamiento no podremos limitarnos a no robar, sino que nos tendremos que comprometer seriamente en eliminar las injusticias sociales. Sólo así demostraremos que amamos a nuestro semejante.

«A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley».
         Entonces, ¿cómo vivir la Palabra de este mes?
         El tema del amor al prójimo que nos propone tiene infinidad de matices. Aquí nos fijaremos sobre todo en uno que nos parece sugerido de modo especial por las palabras del texto.
         Si, como dice san Pablo, el amor mutuo es una deuda, habrá que tener un amor que sea el primero en amar, como hizo Jesús con nosotros. Es decir, será un amor que toma la iniciativa, que no espera, que no da largas.
         Actuemos así durante este mes. Tratemos de ser los primeros en amar a cada persona que nos encontramos, a la que llamamos o escribimos o con la cual vivimos. Y que nuestro amor sea concreto, que sepa entender, prevenir, que sea paciente, confiado, perseverante y generoso.
         Nos daremos cuenta de que nuestra vida espiritual dará un salto de calidad, ¡por no hablar de la alegría que nos llenará el corazón!




jueves, 19 de septiembre de 2013

Vive para Dios y, con la mirada fija en Él, para los demás

 VIVIR NO PARA UNO MISMO, SINO PARA DIOS Y PARA LOS DEMÁS

 “…mantenemos la mirada fija en Jesús, porque la fe, que es nuestro «sí» a la relación filial con Dios, viene de Él, viene de Jesús. Es Él el único mediador de esta relación entre nosotros y nuestro Padre que está en el cielo. Jesús es el Hijo, y nosotros somos hijos en Él.

Pero la Palabra de Dios de este domingo contiene también una palabra de Jesús que nos pone en crisis, y que se ha de explicar, porque de otro modo puede generar malentendidos. Jesús dice a los discípulos: «¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división» (Lc 12, 51).   ¿Qué significa esto? Significa que la fe no es una cosa decorativa, ornamental; vivir la fe no es decorar la vida con un poco de religión, como si fuese un pastel que se lo decora con nata. No, la fe no es esto. La fe comporta elegir a Dios como criterio-base de la vida, y Dios no es vacío, Dios no es neutro, Dios es siempre positivo, Dio es amor, y el amor es positivo.

Después de que Jesús vino al mundo no se puede actuar como si no conociéramos a Dios. Como si fuese una cosa abstracta, vacía, de referencia puramente nominal; no, Dios tiene un rostro concreto, tiene un nombre: Dios es misericordia, Dios es fidelidad, es vida que se dona a todos nosotros. Por esto Jesús dice: he venido a traer división; no es que Jesús quiera dividir a los hombres entre sí, al contrario: Jesús es nuestra paz, nuestra reconciliación. Pero esta paz no es la paz de los sepulcros, no es neutralidad, Jesús no trae neutralidad, esta paz no es una componenda a cualquier precio. Seguir a Jesús comporta renunciar al mal, al
egoísmo y elegir el bien, la verdad, la justicia, incluso cuando esto requiere sacrificio y renuncia a los propios intereses. Y esto sí, divide; lo sabemos, divide incluso las relaciones más cercanas. Pero atención: no es Jesús quien divide. Él pone el criterio: vivir para sí mismos, o vivir para Dios y para los demás; hacerse servir, o servir; obedecer al propio yo, u obedecer a Dios. He aquí en qué sentido Jesús es «signo de contradicción» (Lc 2, 34).

Por lo tanto, esta palabra del Evangelio no autoriza, de hecho, el uso de la fuerza para difundir la fe. Es precisamente lo contrario: la verdadera fuerza del cristiano es la fuerza de la verdad y del amor, que comporta renunciar a toda violencia. ¡Fe y violencia son  incompatibles! En cambio, fe y fortaleza van juntas. El cristiano no es violento, pero es fuerte. ¿Con qué fortaleza? La de la mansedumbre, la fuerza de la mansedumbre, la fuerza del amor.

Queridos amigos, también entre los parientes de Jesús hubo algunos que a un cierto punto no compartieron su modo de vivir y de predicar, nos lo dice el Evangelio (cf. Mc 3, 20-21). Pero su Madre lo siguió siempre fielmente, manteniendo fija la mirada de su corazón en Jesús, el Hijo del Altísimo, y en su misterio. Y al final, gracias a la fe de María, los familiares de Jesús entraron a formar parte de la primera comunidad cristiana (cf. Hch 1, 14). Pidamos a María que nos ayude también a nosotros a mantener la mirada bien fija en Jesús y a seguirle siempre, incluso cuando cuesta.

PAPA FRANCISCO, Angelus 18 agosto 2013
(Fuente: www.vatican.va)

martes, 17 de septiembre de 2013

No de palabra, sino con obras concretas

VIDA DE LA PALABRA de septiembre


Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de poner en práctica la Palabra de Vida de septiembre («no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras»):

1.-        Con un brasileño camino hacia la estación: se entretenía y hemos salido unos minutillos tarde. Lo espero con una sonrisa. Saliendo, quiero acelerar el paso, pero me freno porque va fatigado. En la estación, le explico y ayudo a que se compre su billete mientras oía que mi tren entraba en la estación. ¿Ya sí salgo "disparado"? ¿Le doy una indicación ligera, "que se apañe" y corro? La PdV me vuelve a detener. Naturalmente pierdo mi tren. Me fastidia llegar tarde al trabajo, aunque con ello no perjudicara a nadie más que a mí. Pero es preferible… “obras concretas”.

            Al día siguiente, yo pensé que ya no se vendría él conmigo, (va en tren en dirección contraria y minutos más tarde que yo), con lo cual no hice previsión de anticipar minutos como el día anterior. Sorpresa: me estaba esperando. Yo no había acabado de arreglar mi habitación y, recordando que él camina muy despacio, le dije: “ves andando tú y, después de subir la cuesta, te habré alcanzado”. A los 2 minutos, mientras yo terminaba, me dice que él está listo; le vuelvo a insinuar: “empieza a caminar y te alcanzo en seguida”; lo veo salir. Mientras bajo las persianas de la casa para que luego no entre el sol…, ¡veo que está en el jardín esperándome en la puerta!”. Desde la ventana, le vuelvo a indicar con
tranquilidad que salga ya delante, que yo voy inmediatamente. Se ve que él quería hacer completa su obra de amor concreto esperándome: al final, salimos de casa juntos… ¡despacito! Yo hubiera llegado de sobra a mi ritmo de andar, pero… la gran cuesta arriba… el trayecto largo… Cuando estábamos llegando a la estación… pasó mi tren. Y me dice: “menos mal que hoy no ha sido por mi culpa”. Le sonreí con calma y bondad: él había tratado de amar al prójimo, ¡y encima ese prójimo era yo! "Más vale lo menos perfecto en unidad, que lo más perfecto cada uno por su lado". Sin duda ambos queríamos vivir "donde dos o más están unidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos".

2.-        Nos habían dado unos libros que convenía leyéramos en casa. Se los presenté a todos. Después de una semana, los retiré de en medio dado que nadie los utilizaba y me puse a leer uno: la biografía del teólogo y obispo de Aquisgrán Klaus Hemmerle. Pocos días después, me telefonea uno (no estaba yo en casa) diciéndome que quiere leer…  ¡precisamente el libro de Hemmerle! “¿Dónde está?”. Pensé decirle que esperara a que yo lo termine: le indico que está en mi mesilla de noche y que lo coja, aunque ya llevaba yo unas 40 páginas y luego me supondrá tener que empezar de nuevo.

3.-  Solemos hacer juntos en casa la oración de la noche en la capillita. Un día, cuando uno estaba listo, otro no venía; ya cuando lo logramos, uno que está unas semanas con nosotros, se va a tender la ropa. Como yo era el único que tenía que madrugar, dije que rezaba yo solo y me subía a mi habitación. Una vez allí, oí que en seguida ya estaban todos reunidos. Amar “con obras” me parecía que implicaba bajar a rezar con los demás.
 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS viviendo las Palabras de Vida de septiembre y del resto de meses de verano:
1.-        “cada uno de tus correos que he estado recibiendo ha sido un regalo y soy tremendamente desagradecida por no haber respondido todavía ninguno.

Cada correo lo he leído con atención y he intentado llevarlo a mi vida diaria, algunas veces con más éxito que otras, pero es siempre reconfortante comprobar que, cuando te abandonas al amor y a la palabra del Señor, siempre encuentras el calor de la gracia en tus actos. No es el “premio de la primitiva” y, sin embargo, asoma una sonrisa de lado a lado que fácilmente se contagia al resto de las personas que están cerca de ti.

No sé si te he contado que desde diciembre estoy en un centro de salud como responsable de la administración y para los que ambicionaban ese puesto fue un duro golpe y no me recibieron con los brazos abiertos ni mucho menos... Pero no me he desanimado y ya sabes cómo es mi carácter: a fuerza de sonreír y
tirar para adelante, siendo ejemplo de trabajo y esfuerzo, poco a poco me he ido ganando a la mayoría... Por supuesto tengo a mi "archienemigo" con el que más empeño empleo la PdV: cuando me hace alguna maldad para que quede en evidencia, con más empeño trato de resolver y perdonar, y tratar con el mismo afecto que al resto de los compañeros; ¡en eso se queda mi “venganza”! Jajaja.

Y como mi contacto con el público es constante y durante todo el verano, muy intenso, (estábamos muy pocas personas), ¡la PdV ha sido un referente constante para tratarlos también a ellos! 

Ahora estaré dos semanas de vacaciones, pero sigo intentando aprovechar estas PdV para seguir enriqueciéndome como cristiana y creciendo en mi fe    :)

… gracias por cada correo que has mandado a pesar de no tener respuesta…”


2.-     “muchas gracias por la Palabra de Vida y las experiencias.

Con gusto comparto la mía, que tiene mucho que ver con esta frase tan bonita del evangelio: “No amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras» (1 Jn 3, 18).

He intentado que este verano mi familia y mis amigos y las personas con las que me fuera encontrando estuvieran a gusto.

Algunas veces me cuesta hablar y decir y corregir, pero me he esforzado con mis hijas hablarlas desde la verdad y con verdad para que reconsiderasen lo que estaban diciendo, pensando o haciendo de forma equivocada. Le he pedido muchas veces a Dios dominio de mí misma para ser prudente y para ser valiente.

También me he esforzado en tener todas las cosas bien y me he recordado una y otra vez que cuando servimos a nuestra familia, transmitimos la felicidad de amar y de servir como Jesús, y transmitimos así la fe como una forma de vivir para que ellos en el futuro, también sigan el camino del amor y del servicio…
 

3.-     "me encanta ver tu nombre en el buzón de mensajes... Ya había visto de la actividad de este sábado, pero nos hemos comprometido con la fiesta de la casa de Ancianos de la parroquia.

         Tenemos unos amigos que acaban de llegar de otro país y lo más seguro es que nos acompañen a la jornada de puertas abiertas que tenéis el sábado 28 en el Centro
Mariápolis. Ellos son 5, y nosotros 4.
         Yo me encuentro más animada: hablé con la dueña de la empresa y pasé a depender directamente de ella; por supuesto, mi antiguo jefe no me habla, pero ya esa historia no me incómoda, porque creo que hasta cierto punto aguanté demasiado sus trampas y mentiras. Mi nueva jefa no me reconoce el aumento, pero estamos haciendo juntas un planteamiento de crecimiento dentro de la empresa, que se verá paralizado por mi parto, pero que retomaremos una vez pueda tener continuidad.... ¡Dios conmigo, Él es mi Pastor, y sólo por todo lo que nos da y lo poco que nos pide, somos bendecidos! Él me pone en el camino estupendo sacerdotes que me dan fortaleza de continuar y me ayudar a ver lo bueno de esta vida!!! GRACIAS....

         Otra cosa: no te comenté que después de salir de la visita a vuestra casa, nuestro hijo nos dijo que quiere ser sacerdote. ¡Eso me emocionó mucho! Claro está, cuando somos pequeños todos hemos querido servir al Señor, luego es otra cosa. Veremos cómo podemos apoyarle para que continúe con su amor a las obras y el trabajo de la Iglesia. De momento ese día "pasó un Ángel divino" y con infinito amor por mi familia... ¡Gracias!..."


4.-     “…ha sido un verano increíble, tras el año duro vivido. El voluntariado ha sido una pasada: 10 días que no quería que se acabasen. Estábamos todos los voluntarios en una casa con piscina donde, tras el duro y caluroso día, descansábamos. Durante el día trabajaba en un hospital cuidando a los niños ingresados o ayudando a las enfermeras a curar: de verdad me sentía como en casa y además haciendo mi vocación. Otros días iba a un orfanato donde los niños más agradecidos jugaban y aprendían conmigo. De verdad espero repetir esta experiencia año tras año y si el año que viene continúa en pie tu invitación de la Mariápolis, estaré encantada en unirme. ¿Cómo ha ido este año?...

Y ahora ya, por fin, la Universidad. Mi madre me dijo que ya te había escrito la buena noticia de que al final voy a estudiar medicina aquí y encima en inglés. Ahora es cuando de verdad pienso que si Dios no quiso… es porque tenía algo preparado mucho mejor para mí. ¡Gracias! Será una carrera dura, pero me muero de ganas de empezar…


N.B. 1: pinchando AQUÍ puedes encontrar más experiencias bonitas como las anteriores.
N.B. 2:    tú también puedes compartir las experiencias que hayas podido realizar poniendo en práctica el Evangelio; "pincha" aquí abajo en “comentarios” y escríbela "para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre celestial" (no a nosotros).

sábado, 14 de septiembre de 2013

Amor al prójimo: diálogo y delicadeza

DAR PLENITUD A LO QUE EL HERMANO YA VIVE 
Para practicar bien la Palabra de Vida de este mes de septiembre, puede ayudar este fragmento (es la 6ª entrega de la serie de 7) de un tema de María Voce ("Emmaus"), actual  presidenta de la Obra de María (movimiento de los focolares), publicado por la revista "Ciudad Nueva" :

"...Si ante cada prójimo somos verdaderamente una «nada» de amor, el Espíritu Santo guía con su luz nuestro diálogo y el hermano puede abrirse completamente. Así hace posible que captemos lo que está vivo en él –vivo en sentido espiritual– (como dice 
Chiara Lubich: «una llama de la vida divina en su corazón»); o vivo en sentido simplemente humano: «expresión de esos valores que Dios, al crearnos, ha depositado en toda alma humana».


… precisamente en ese algo «vivo» podemos injertar con delicadeza y en actitud de servicio los aspectos del mensaje evangélico que poseemos y que dan plenitud a lo que el hermano ya cree. Son aspectos que en muchos casos él ya está esperando y que dan paso a toda la verdad…


Por ejemplo, John Wesley, fundador del movimiento metodista, recuerda a todas las Iglesias cristianas: «El fruto necesario del amor a Dios es el amor por nuestro prójimo, por cada alma que Dios ha creado, sin excluir a nuestros enemigos, sin excluir a quienes “nos insultan y nos persiguen”; el mismo amor con que nos amamos a nosotros mismos y amamos nuestra alma».


Y en el mundo evangélico-luterano, Walter y Hanna Hümmer, fundadores de la Christusbruderschaft: «Nuestra vida interior se enriquece si donamos (al hermano) lo que el amor ha obrado en nosotros. Ser para el otro no empobrece, sino que enriquece».


En los maestros de las grandes religiones siempre encontramos la «regla de oro». Un hadiz islámico reza: «Ninguno de vosotros es un verdadero creyente hasta que no desee para su hermano lo que quiere para sí mismo».
En el hinduismo, la esencia de toda la adoración está en ser buenos y hacer el bien a los demás. Quien ve la divinidad en el pobre, en el débil y en el enfermo adora realmente a Dios. Si alguien ve a Dios sólo en una imagen, su adoración está aún en grado inicial. Si alguien sirve y ayuda a un hombre pobre viendo en él a Dios sin pensar en su casta, credo, raza o cualquier otra cosa, Dios está más satisfecho de él que de un hombre que lo vea sólo en los templos.


Al venerable Etai Yamada, budista, le gustaba citar el lema del gran maestro Saicho, fundador del budismo Tendai: «Olvidarse de sí mismos y servir a los demás es el
culmen del amor-compasión», palabras que también citó Juan Pablo II cuando se reunió con los representantes de otras religiones en Tokio en 1981. El venerable Yamada nos animaba diciendo: «Se puede decir que 1.200 años después, el Focolar pone en práctica las palabras del maestro».


Y en el mundo de los que no se reconocen en ninguna convicción religiosa ¿cómo no recordar al psicólogo y filósofo Erich Fromm, que describe el amor como una capacidad que hay que desarrollar ejercitándola, como un pianista se ejercita al
 piano?: «¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. [...] Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que los amen, cómo ser dignos de amor. [...] El primer paso es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma que si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería»." 

MARIA “EMMAUS” VOCE, Revista "Ciudad Nueva" julio 2013, pág. 26-27


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Papa Francisco por la paz

El Papa Francisco convoca 
jornada de oración y ayuno por la paz en Siria 

    Seguramente estás al corriente de la convocatoria del Papa de oración y ayuno por la paz en Siria. Nos sumamos a  la iniciativa: el próximo sábado 7 de septiembre en el Centro Mariápolis, (C/ Poniente 33, Las Matas [Madrid]), tendremos  adoración de 19:00 a 20:00 horas por la paz, para concluir con la celebración de la Eucaristía (como todos los sábados del año) a las 20:oo. Aquí te copio las palabras del Papa Francisco y AQUÍ puedes leer las declaraciones al respecto de María “Emmaus” Voce, Presidenta de la Obra de María (Movimiento de los focolares).

    Oración propuesta por Ayuda a la Iglesia Necesitada para esta semana de oración por la paz en Siria:

       Dios de misericordia, 
escucha el clamor del pueblo sirio, 
conforta a los que sufren a causa de la violencia, 
consuela a los que lloran a sus difuntos, 
convierte los corazones de los que han tomado las armas, 
protege a los que se han comprometido con la paz. 
Dios de la esperanza, 
inspira a los líderes para que escojan la paz en lugar de la violencia
y busquen la reconciliación con sus enemigos.