jueves, 14 de abril de 2022

PROCLAMAR CON LA VIDA

VIDA DE LA PALABRA                            primeras semanas de ABRIL 

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de abril («Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación», Mc 16, 15) y la de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12):

1.-        Tras la tremenda calima que ensució todo, la víspera de S. José, mientras estaba yo rezando antes de salir a dar mi caminata matinal, oigo un ruido fuerte que parecía provenir del patio de abajo. Se para y vuelve a empezar más fuerte y ya debajo de mi ventana. Me asomo con cierto recelo y… ¡era un amigo!: marroquí, musulmán, sabiendo la celebración de esa tarde y del día siguiente, había venido con un aparato de agua comprimida y, (sin que nadie le pidiéramos nada), quería que estuviera todo limpio. Le di los buenos días en árabe y me respondió con su siempre amplia sonrisa.  Bajé inmediatamente a saludarlo y agradecerle y ya me explicó lo que estaba haciendo.

            Creo que no me entendió mucho cuando le dije que S. José le había enviado para que tuviéramos todo bien presentable para las celebraciones. La verdad es que me había acostado pensando en la arenilla rojiza que durante tres días nos había dejado indecente todo alrededor, pero ya ese día el aire iba a ser totalmente respirable.

            Este buen hombre, cuando no tiene trabajo, suele ofrecerse a echar una mano en el jardín o en la limpieza del tejado.

Dos días después nos llama apesadumbrado. Está “saldando sus cuentas con la ley” por una tontería y lleva una pulsera detectora que avisa cuando no está en su casa en horas no diurnas: su afán de dejarnos todo limpio cuanto antes, le hizo olvidar que no debería haber salido tan temprano cuando nos limpió la arena. Le hicimos un escrito exculpatorio con mucho gusto para dejar todo aclarado.

Unos días antes, (también sin nadie pedirle nada), había estado, una vez más, limpiándonos el jardín: había pedido una “sopladora” y dejó todo libre de hojarascas, pero a horas no tan tempraneras. Hombre servicial, trabajador responsable, y siempre dócil y atento.

Ayer vino de nuevo: a menudo entra a saludar, con sus niños, o a ofrecerse a realizar alguna chapucilla; también a veces le damos alimentos no perecederos, que tampoco le vienen nada mal, (sobre todo cuando está en paro), para su numerosa familia. Ayer solo pude decirle un “buenas tardes” en árabe, (estaba yo manteniendo un coloquio profundo con un amigo paseando por la acera que bordea el templo parroquial), y me contestó tan contento como siempre. Luego supe que había venido a comunicarnos la noticia de que ya hoy, ¡Jueves Santo!, le quitan “la pulsera”.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de abril («Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación», Mc 16, 15), la de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12) y la de febrero («Al que venga a Mí no lo echaré fuera», Jn 6, 37):

 1.-        “gracias por la PdV y las exp.: me hacen levantar el ánimo.

Hoy, que estaba cansadísima, donde estoy de voluntaria, nos dijeron ayer, que pasado mañana tenían que estar todas las habitaciones limpias, porque iban a traer personas de Ucrania. Ya llevaba dos días pensando: “¿para que voy hacer nada si había que quitar todo?”. La trabajadora social me decía: “igual no traen a nadie”. Yo ya pensaba entonces que iba a tener mucho tiempo libre.

Ayer tenía la reunión de PdV…; hoy nos hemos puesto a trabajar toda la mañana… Luego una habla con el director: no sabe cuántos, ni siquiera si vendrán o igual no; al rato me vine para mi casa dándole gracias al Señor…; enseguida me digo: “mi cansancio te lo dejo a Ti y ahora me voy”. Por la tarde en la Misa y la exposición del Santísimo, precisamente porque me encontraba muy cansada, ha sido muy bonito, porque he descansado y le he ofrecido todo por la paz.

Me encanta oírte en Radio María cada jueves: gracias por lo que dices.

 

2.-        “DIOS TE PAGUE PACO: TODOS SENTIMOS EL BIEN QUE PRODUCEN TUS PALABRAS, TUS EXPERIENCIAS... Yo tengo una realidad distinta a la tuya. Antes me relacionaba con mucha gente, actividad pastoral... AHORA, SERVIR Y CALLAR...: EN LA COCINA, LAVADERO...

EN LA ESCUELA HOGAR ESTAMOS CUATRO: OTRA MAYOR QUE YO, QUE AYUDABA EN LA COCINA Y OTRAS COSAS; SE CAYÓ POR LA ESCALERA Y NO PUEDE AYUDAR. LA TERCERA EN EDAD, SE CAYÓ 2 VECES EL AÑO PASADO: UN AÑO CON REHABILITACIÓN, VISITAS, ETC. LA HAN OPERADO, Y DOS VECES, DE CATARATAS DE LOS DOS OJOS...: NO PUEDE AYUDAR. SÓLO HACE ALGUNAS COMPRAS... LA CUARTA ES LA SUPERIORA, QUE ES LA MÁS IMPLICADA CON LOS NIÑOS...

CUANDO HAY ALGO QUE HACER, COMO PREPARAR LA CENA, (DE DONDE VENGO EN ESTE INSTANTE), SOY LA ÚNICA QUE PUEDE HACERLO... RECOGER LOS PLATOS Y CACHARROS QUE SE FRIEGAN, LAVAR COSAS DE COCINA Y CASA...

O SEA, UN TRABAJO MUY DISTINTO AL QUE HE HECHO SIEMPRE HASTA AHORA.

A TRAVÉS DE WHATSAPP ENVÍO MENSAJES DE "PASAPALABRA" Y OTROS...: ESE ES AHORA MI APOSTOLADO, APARTE DE REZAR.

EN UN CHAT DE WHATSHAPP QUE FORMÉ YO CON UN GRUPO DE SEGLARES... AHORA SE ENCARGA OTRA, PORQUE YO FUI TRASLADADA... Y ME DIJO QUE YO HABLABA MUCHO Y ESO INTERRUMPÍA... AL PRINCIPIO ME SENTÓ MAL, PERO LO OFREZCO POR ELLAS Y HE VISTO AHÍ A JESÚS ABANDONADO... REZO POR EL BIEN DE TODAS.

DE ESTA FORMA ME SIENTO MÁS CERCANA A MARÍA DE NAZARET, VIVIENDO, TRABAJANDO, ORANDO, AMANDO... EN SU CASITA. ESTE ES EL CAMINO QUE VEO QUE DIOS ME HA PREPARADO AHORA. EL BIEN LO HACE ÉL...: SE VALDRÁ DE MIS NEGACIONES PARA HACER SU OBRA.

ME AYUDA MUCHO EL PASAPALABRA DE CADA DÍA Y MUCHA GENTE ME PIDE SE LO MANDE...: ESO ME CONSUELA.

 

3.-        “la semana pasada, llamó una voluntaria, que venía de Ucrania, con personas de allí que iban a Portugal, para ver si podíamos preparar para comer. Respondí que yo estaba  dispuesta, pero a los cinco minutos, me vino el “hombre viejo”: “tú no sabes idiomas, qué vas hacer…”. Mi cabeza daba vueltas y de repente, me digo: “¿por qué no?: solo tengo que amar. Y si fuera al revés, a mí me gustaría que hicieran lo mismo; ¡estoy dispuesta, Señor!”.

Fue bonito. Busqué sitios para comer que estaban en ruta, que era lo que querían. Le dije que tenía sitio y que una sobrina me había dado dinero para ayudar de la comida. Pero no me preguntó ni los sitios. En ese momento me sentó regular: el “hombre viejo” siempre está dispuesto. Pero supe aceptar en seguida y ofrecerlo para que todo fuera bien.

Como dijeron que venían mujeres  y niños y entre ellos abuelas, le dije al responsable, que preguntara si los niños pequeños necesitaban pañales o mascarillas, o alguna cosa especial, que yo lo llevaría. Pero no hizo falta.

Puse en común que, si les parecía, les hacía unas galletas para el camino: una bandeja para cada coche. Les pareció muy bien porque gustan mucho mis galletas.

Hoy ha sido un  rato precioso. Los niños estaban muy cansados y los mayores, como que no se arrimaban. Luego, después de comer, han jugado al balón con un Gen de los nuestros de aquí y estaban felices. Yo he hablado con un Gen de Portugal un rato y nos hemos entendido estupendamente: me hizo muchas preguntas sobre si yo era del movimiento. Al despedirse, nos han dado unos abrazos increíble y muchas gracias por lo que les habíamos dado. Yo les contesté: “solo he hecho lo que a mí me gustaría si hubiera estado en su lugar”. Al final nos hemos sentido familia.

He rezado para que lleguen bien y he dado gracias al Señor por haberme pedido  que lo hiciera.



miércoles, 13 de abril de 2022

TRIDUO PASCUAL

 

Ante nuestros ojos ya,

los misterios centrales de la fe en los tres días sacros,

el Triduo Pascual

que desgrana el amor más grande

para que aprendamos a vivirlo todo el año plenamente como hijos de Dios:

 

Jueves Santo: lavar los pies (libremente siervos por amor),

mandamiento nuevo (reciprocidad del amor es lo típico del cristianismo),

unidad (“que todos sean uno”, testamento de Jesús, su “perla”)

y alimento para todo ello (Eucaristía, “amor de los amores”)

y sacerdocio, que la hace posible.



 ¿Cuesta?

Viernes Santo, paso imprescindible para Domingo de Resurrección:

Jesús abandonado (“Dios mío, ¿por qué…?”:

abismo de dolor, abismo de amor: ¡por mí!).

Lanzarse a seguir amando a todos y al Padre,

transformando el dolor en amor del más grande.

 

“Despojaos del hombre viejo,

y revestíos a imagen del hombre nuevo”.

Renovar el ser hijos en el Hijo:

promesas bautismales en la Vigilia Pascual.

“Se nota que habéis pasado de la muerte a la Vida porque amáis…”.

“Donde dos o más, allí” está el Resucitado en medio.

¡Él vive hoy!

¡¡Que lo experimentes!!

Adelantándome al domingo de Resurrección te deseo, pues,

¡¡feliz Pascua de Resurrección para ti

y para cada uno de los que tienes cerca!!

 

 

 

 

 

SER PACIENTES

Ser pacientes para vivir bien la vida, sin precipitaciones, siempre atentos a la Voz del Espíritu. Porque la Luz se nos garantiza si seguimos a Dios, no si nos empeñamos en precederle. Los apresuramientos y las impaciencias solo oscurecen el camino. 

P. MANOLO MORALES, O.S.A., Comentario al Pasapalabra del 4 abril

 

 

 

 

 

TENER COMPASIÓN

 Tener compasión es hacerse uno con quien sufre, poniéndome realmente en su lugar. Quien es compasivo, también es misericordioso, porque muchas veces el sufrimiento del otro es causado por sus propias debilidades.

Para tener compasión de mi prójimo debo renunciar a mí mismo, para vivir su dolor. La compasión es mucho más que un acto solidario: es estar en total comunión con el otro.

Cuando tengo un brazo roto o herido, el otro brazo trabaja por los dos. Eso es tener compasión. Cuando tengo una pierna herida, la otra no sólo trabaja el doble, sino que se adapta al ritmo de la primera. Eso es ser compasivo.

Somos un cuerpo. Si una parte sufre, todo el cuerpo sufre con ella hasta que se recupera. Tener compasión es tener un corazón que ama siempre y nunca se cansa. 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra del 3 abril


jueves, 31 de marzo de 2022

ID Y PROCLAMAD

PALABRA DE VIDA                               abril 2022

«Id por todo el mundo

y proclamad la Buena Nueva a toda la creación»

(Mc 16, 15)

 

El Evangelio de Marcos reserva las últimas palabras de Jesús Resucitado a una única aparición de Él a los apóstoles.

Estos están sentados a la mesa, como los habíamos visto a menudo con Jesús ya desde antes de su pasión y muerte, pero esta vez la pequeña comunidad está marcada por el fracaso: han quedado once en lugar de los doce que Jesús había escogido, y en el momento de la cruz alguno de los presentes lo había negado y muchos habían huido.

En este último y decisivo encuentro, el Resucitado los reprende por haber cerrado el corazón a las palabras de quienes habían dado testimonio de la resurrección (cf. Mc 16, 9-13), pero al mismo tiempo confirma su elección: a pesar de que son frágiles, les encomienda precisamente a ellos que anuncien el Evangelio, esa Buena Noticia que es Él mismo, con su vida y sus palabras.

Después de este solemne discurso, el Resucitado vuelve al Padre, pero al mismo tiempo «permanece» con sus discípulos y les confirma sus palabras con signos prodigiosos.

 

«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación».

 

Así pues, la comunidad que Jesús envía a continuar su misión no es un grupo de personas perfectas, sino más bien llamadas ante todo a «estar» con Él (cf. Mc 3, 14-15), a experimentar su presencia y su amor paciente y misericordioso. Luego, solo en virtud de esta experiencia, los envía a «proclamar a toda la creación» esta cercanía de Dios.

Y está claro que el éxito de la misión no depende de sus capacidades personales, sino de la presencia del Resucitado, que él mismo encomienda a sus discípulos y a la comunidad de los creyentes, en la cual crece el Evangelio en la medida en que es vivido y anunciado[1].

Por tanto, lo que podemos hacer nosotros como cristianos es gritar el amor de Dios con nuestra vida y con nuestras palabras, saliendo de nosotros mismos con valentía y generosidad, para ofrecer a todos con delicadeza y respeto los tesoros del Resucitado, que abren los corazones a la esperanza.

 

«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación».

 

Se trata de dar siempre testimonio de Jesús y nunca de nosotros mismos; incluso de «negarnos» a nosotros mismos, de «menguar» para que Él crezca. Hay que hacer sitio en nosotros a la fuerza de su Espíritu, que empuja a la fraternidad: «[…] Debo seguir al Espíritu Santo, el cual, cada vez que me encuentro con un hermano o hermana, me pone en actitud de “hacerme uno” con él o con ella, de servirles con perfección; me da la fuerza de amarlos si son en cierto modo enemigos; me llena el corazón de misericordia para saber perdonar y poder entender sus necesidades; me lleva a comunicar con diligencia, cuando llega el momento, las cosas más bellas de mi alma. A través de mi amor se revela y se transmite el amor de Jesús. […] Con este y por este amor de Dios en el corazón podemos llegar lejos y hacer partícipes de nuestro descubrimiento a muchas otras personas […] hasta que el otro, dulcemente herido por el amor de Dios en nosotros, quiera “hacerse uno” con nosotros, en un intercambio recíproco de ayudas, ideales, proyectos y afectos. Solo entonces podremos dar la palabra, y será un don, en la reciprocidad del amor»[2].

 

«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación».

 

«A toda la creación»: es una perspectiva que nos hace conscientes de nuestra pertenencia al gran mosaico de la creación y de la cual somos especialmente sensibles hoy. En este nuevo camino de la humanidad, los jóvenes son en muchos casos una punta de lanza; siguiendo el estilo del Evangelio, confirman con los hechos lo que anuncian con palabras.

Robert, de Nueva Zelanda, comparte su experiencia en la web[3]: «Una actividad en curso en nuestro territorio apoya la recuperación del puerto de Porirua, en la parte meridional de la región de Wellington, en Nueva Zelanda. Esta iniciativa ha implicado a las autoridades locales, la comunidad católica maorí y la tribu local. Nuestro objetivo es apoyar a esta tribu en su deseo de liderar la recuperación del puerto, asegurar que las aguas discurran limpias y permitir la recogida de moluscos y la pesca habitual sin miedo a la contaminación. Estas iniciativas han tenido éxito y han creado un nuevo espíritu comunitario.

El desafío es evitar que se quede en algo pasajero y mantener un plan a largo plazo que preste ayuda y apoyo y marque la diferencia sobre el terreno».

LETIZIA MAGRI

 



[1] Cf. Concilio Vaticano II, constitución dogmática Dei Verbum sobre la Divina Revelación, 8.

[2] C. Lubich, Palabra de vida, junio de 2003: Ciudad Nueva 399 (6/2003), pp. 24-25.

[3] El texto íntegro de esta y otras experiencias está en varios idiomas en: http://www.unitedproject.org/workshop.


 

PERDONAD, PUES SOMOS PERDONADOS

 VIDA DE LA PALABRA                últimas semanas de MARZO


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12) y la de febrero («Al que venga a Mí no lo echaré fuera», Jn 6, 37):

 

1.-        La PdV de marzo me ha ayudado en tantas ocasiones a no “sentirme ofendido” ante cosas que me escocían. Además, casi seguramente, nadie pretendía molestar.

         Pero, en cambio, la Palabra que más he continuado viviendo ha seguido siendo la del mes anterior: acoger.

Te cuento, p.ej., la tarde de este miércoles:

ofrecido uno de los salones parroquiales para dar clase de español a ucranianos, acogerlos a ellos con sonrisas (más allá de que no nos entendiéramos con ninguna palabra) y a la profesora, con la cual luego al acabar pude mantener una bonita conversación en la que expresó heridas que tenía en el alma;

mientras me despedía, una señora salía también de rezar en la iglesia y me presenté: charlamos y al final, como pasará por aquí dos veces por semana para llevar a su hijo al polideportivo, propuso charlar de vez en cuando y confesar;

al rato, entraba un señor al que tampoco conocía yo y me puse a conversar con él: granadino que por trabajo vendrá de vez en cuando por trabajo y me dijo que le vendrá bien aprovechar para, además de participar en la Misa, contrastar ideas y mantenerse encauzado en la fe en sus múltiples viajes;

mientras él se ponía a rezar, vi a una señora contemplando las figuritas que tenemos en urnas en la entrada del templo parroquial con escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, (se ve que encantan no solo a los niños): maestra jubilada que vivía cerca y también se propuso entrar más veces;

mientras concluía la conversación con ella, un matrimonio salía de visitar al Santísimo, así que fui detrás simplemente para dar las buenas tardes, pero al final se convirtió en un buen rato de conversación, esta vez más directamente sobre la fe, y el compromiso de ir a bendecirles su recién estrenado hogar, pues ya con hijos muy mayores, se han venido aquí una casita más pequeña;

y mientras ellos se iban, terminaba su reunión un grupo parroquial y estuve saludando, (ya empezaba a oscurecer), a algunos amigos que participaban por primera vez y me hacían partícipe de lo vivido.

         En medio de todo ello, también apareció por la Parroquia un focolarino casado, con quien hacía mucho que no hablaba tan largamente.

Fue toda una tarde totalmente inesperada y muy bonita por entrelazar relación con personas nuevas: se les notaba a cada uno de ellos alegre y sorprendido. Y yo, serenamente feliz en mi corazón y con mucho agradecimiento a Dios, poniéndolos en Su Corazón para que Él los vaya conduciendo interiormente.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12), la de febrero («Al que venga a Mí no lo echaré fuera», Jn 6, 37) y la de enero  («Vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarlo», Mt 2, 2):

 

1.-        “¡Ay, qué apropiada es la PdV para todo el proceso que estoy viviendo! Desde que me lancé a solicitar la nulidad matrimonial, he tenido que  revivir muchas cosas de las que pasaron, del dolor sufrido. Incluso he tenido que volver a hablar con él. Sorprendentemente, me ha pedido disculpas por todo lo que me hizo pasar, de su falta de compromiso cuando dimos el “Sí, quiero”. Pero más sorprendentemente aún, me he dado cuenta de que es una herida totalmente cicatrizada. Así que solo tuve que mostrar una sonrisa y decirle que por mi parte estaba todo perdonado. ¡Lo bien que sienta! Gracias por tus mensajes!!!.

 

2.-        “normalmente no contesto a los correos, pero hoy necesito exteriorizar el bien que me ha hecho leer en el último que nos mandaste la oración de San Francisco de Asís, (este año si Dios quiere, mi hija irá a Asís, lo cual me llena de gozo: solo espero que al final se pueda hacer), y la canción del Gen Verde...: hummm no sé cuál será el efecto de los opiáceos, pero a mí leer estas palabras me llevan a un estado de felicidad tremendo.

   GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por tu trabajo en la siembra, aunque muchas veces (o al menos yo), vaya tan deprisa que me pase desapercibido, por lo que también aprovecho para disculparme.

 

3.-        “como sabes, trabajo cuidando personas mayores. La señora con la que estaba empezó a maltratarme verbalmente. Hasta que, herida cada vez más mi dignidad de persona, no tuve más remedio que decirles que buscaran a otra persona cuanto antes, que yo iba a dejar ese empleo, a pesar de que me es imprescindible, pues no tengo a nadie y cada vez es más difícil un nuevo trabajo.

Bajaba desanimada y desolada del piso en el que había estado trabajando y me senté en la escalera y miré el correo-e.: ese día escribiste lo que Jesús hablaba para mí. La PdV de noviembre pedía: “cansancio y pereza no tienen la última palabra”. Jesús me lo dijo fuerte y directo al corazón: decidí subir de nuevo y trabajar por la paz. En cuanto aparecí, la señora me pidió perdón. Parecía que, a la vez que Jesús me hablaba a mí, también habló a la señora. Una señora de temperamento muy fuerte, que nunca había pedido perdón ni a su marido ni a nadie y hasta con las hijas es siempre muy dura; de hecho, ellas y la otra empleada se quedaron muy sorprendidas. Pasó la gracia de Dios sobre ella, igual que sobre mí.

“Ver con ojos nuevos a cada prójimo”: ¡cuánta sabiduría encierran esos ojos nuevos! Quisieran ponerse en los ojos de Dios, que con infinita paciencia espera, confía y nos da ánimos. ¿No estamos todos en camino?: ¿a qué tanta prisa por juzgarnos? Pasando los días, poco a poco empezamos a hablar de la fe e incluso semanas después me animé a invitarla a que rezáramos juntas. Actualmente lo hacemos todos los días. Incluso las hijas hasta bendicen ahora la mesa.

            Cuando estoy muy enojada o estoy en un momento difícil me voy a esa palabra de vida de noviembre: “bienaventurados los que trabajan por la paz”. Muy relacionada con la PdV de este mes: un perdón como el de Dios.

 

 

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miércoles, 16 de marzo de 2022

LA ESPERANZA SE AVIVA CON EL PERDÓN

 Las incertidumbres de esta etapa de la historia que nos está tocando vivir, nos ayudan a vivir una auténtica Cuaresma, (aunque de otro modo al previsto): todo invita a la conversión, personal y comunitaria. Solo Dios puede. Dios Amor. Dios, que es Padre.

         A mitad de marzo y ya bien enfilada la Cuaresma, estos textos nos pueden ayudar a vivir mejor la Palabra del mes y la misma Cuaresma (y darle un gran impulso):

 


  

ORACIÓN SIMPLE

Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz.
Donde haya odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haz que yo no busque tanto ser consolado, como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.

Porque es dando, como se recibe;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la Vida Eterna
.

 SAN FRANCISCO DE ASÍS

 

 

 

 

 

SIGO VIVIENDO LA ESPERANZA

 “¡Piensa dónde te ha plantado Dios, espera!

No te rindas a la noche:

recuerda que el primer enemigo a derrotar

no está fuera de ti: está dentro…

¡Vive, ama, sueña, cree!” (Papa Francisco).

Si una madre lucha sin miedo a sufrir,

si uno en busca de pan se lanza al mar,

si en el dolor se logra sonreír,

si un amigo comparte mi llorar…

es porque una luz se enciende e ilumina la noche

y me da la fuerza para empezar

 

 Si la flor de hoy era semilla ayer,

 si la hierba el asfalto logra quebrar,

si las aves emigran para luego volver,

si tras la tormenta se calma el mar...

miro a lo alto, sueño,

lucho, canto

y sigo esperando.

Doy la espalda al miedo y lo dejo atrás

 

cause I’ve got Hope, Hope,

PORQUE YO TENGO ESPERANZA,

I’ve got Hope, Hope,

la esperanza conmigo está.

no dejaré de luchar.

 

Yo no me rindo a la noche

porque odio y mal no son el fin.

Yo no me rindo a la duda

porque sé que el Sol siempre está ahí.

 

Dentro de mí y junto a mí

la esperanza no me abandonará.

 

GEN VERDE International performing Arts Group, Canción “I've Got Hope” (Official video) [Sigo esperando]

Aquí tienes el video correspondiente: https://www.youtube.com/watch?v=cAbDTDGfBPY

 

 

 

 

 

COMPRENDER A LA OTRA PERSONA

 Soy comprensivo cuando comprendo al otro sin que él tenga que explicarse, cuando me pongo en su lugar y lo justifico dentro de mí. Si él estuviera equivocado, puedo ayudarlo a corregirse sin juzgarlo; si tuviera limitaciones, puedo ofrecerle mis talentos para compensar su deficiencia; si estuviera en la ignorancia, puedo instruirlo.

Delante del otro debo recordar que yo también me equivoco, que también soy vulnerable, que no estoy completo sin él. Es decir, debo ser humilde.

La comprensión es la característica de los que aman, porque la caridad es paciente, es generosa y bondadosa, no se irrita contra nadie, sino todo lo espera, todo lo cubre, todo lo cree y todo lo soporta, tal como la describe el apóstol Pablo.

 

APOLONIA CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al Pasapalabra diario del 16 marzo

 



martes, 15 de marzo de 2022

NO HAY ESPINA SIN ROSA

 VIDA DE LA PALABRA                      primeras semanas de MARZO



Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12) y la de febrero («Al que venga a Mí no lo echaré fuera», Jn 6, 37):

 

1.-        La PdV, como siempre, me ha venido fenomenal. Ha habido distintas cosillas que estas semanas me han “escocido”, (por diversos frentes, la mayoría insospechados) y aunque yo no tenía nada que perdonar, me venía en seguida tanto la PdV de marzo como la de febrero y trataba de reaccionar en consecuencia: con paz y con una sonrisa. A la vez era un decirle “sí” a Jesús crucificado y abandonado, y, como Él, no dejar de amar, lo cual conllevaba dos cosas: por un lado, acoger lo que sucedía o me decían tratando de buscar con ecuanimidad lo que Dios quería decirme a través de esos acontecimientos para tratar de crecer y mejorar; y, por otro lado, mantener la serenidad de que, donde hay cruz, (mejor dicho, ¡donde está el Crucificado!), si uno se lanza a amar, (aunque no sea más que con la escucha o con la aceptación o con una sonrisa), luego habrá resurrección. De hecho, en este sentido, Chiara Lubich afirma: “no hay espina sin rosa”.

1b.-     Lo anterior ha sido, por todo ello, una gotita entre muchas que ha contribuido, (creo yo), a que el primer retiro de la comunidad parroquial que aquí hemos tenido el pasado sábado resultara de abundante fruto espiritual: la gente sin ganas de irse al acabar y proponiendo repetirlo; profundidad en la oración y adoración; conocimiento mutuo y convivencia en el ratito de descanso y refrigerio. De tal manera que la “oración de la comunidad cristiana” que, como colofón recitamos para acabar, era como llover sobre mojado.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de marzo («Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden», Mt 6, 12):

 

1.-        “con preocupación, al igual que muchas personas por motivo de la guerra.

Desde que me he jubilado, salgo a pasear con mi esposa todos los días que podemos: rezamos el Rosario, pedimos y damos gracias a Dios por nuestros hijos y las personas necesitadas.

En cuanto a mí, sigo luchando para olvidar determinadas situaciones vividas,  y perdonar a algunas personas; bien dice la Palabra de Vida de este mes… Es mi lucha, y pido al Señor que me ayude a superarlo…

Gracias por enviarme la Palabra de Vida y reflexiones.

 

 

 

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