jueves, 31 de octubre de 2024

HACERSE TODO A TODOS

VIDA DE LA PALABRA                                noviembre 2024 

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de octubre («El que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros sea esclavo de todos», Mc 10, 43-44) y la de septiembre («Poned por obra la Palabra y no os contentéis solo con oírla, engañándoos a vosotros mismos», (St 1, 22):

1.-        Iba con mi madre empujando yo su silla de ruedas en el pueblo por el bonito paseo del santuario de la Patrona, la Virgen de la Caridad. En esto oigo a nuestras espaldas unos jóvenes malhablados, con risotadas y gritos. Nos adelantan y al instante tiran una lata de refresco en medio del césped: ¡había una papelera 5 metros antes y otra 5 metros después! Se me enciende la sangre, pero calmadamente los llamo: “¡oye!”. Varias veces: sé que me oyeron, pero no se pararon. Hasta que no tienen más remedio cuando se cruzan con un señor que les dice: “os llaman desde allí atrás”. Con una sonrisa y amablemente les digo: “por favor, ¿podríais tirar esa lata en la papelera? El paseo está bien bonito sin basura en el césped. Este verano estuve una mañana recogiendo latas y bolsas”.

Con una sonrisa burlona, vuelven sobre sus pasos y recogen la lata y la depositan en la papelera. Los oía hablar a mis espaldas mientras nosotros seguíamos caminando, lo cual no me daba ninguna tranquilidad, pero oigo otra lata que sí cae en una papelera.

Pasan al lado para adelantarnos y entonces, sonriendo, les digo: “me llamo Paco, ¿y vosotros?”. “Yo, Rubén”. “¡Cómo mi sobrino!”. “Yo, José”. “¡Cómo mi parroquia!”… Sorprendidos empiezan a sonreír, aunque hablando un poco descreídamente. Les echo la mano y les deseo buen día y que sean buenas personas, mientras mi madre y yo nos encaminamos hacia la puerta del santuario.

  

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de octubre («El que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros sea esclavo de todos», Mc 10, 43-44), la de septiembre («Poned por obra la Palabra y no os contentéis solo con oírla, engañándoos a vosotros mismos», (St 1, 22) y la de agosto («Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!», Mt 17, 4):

1.-        “en nuestra familia he pasado por un tiempo de enfermedad y baja laboral, que me ha permitido reponerme de mi agotamiento físico y mental... a la par mi marido también ha experimentado algún susto y se encontraba mentalmente muy agotado a causa del trabajo....

Esto nos hizo plantearnos muy seriamente nuestra salud, y la necesidad de parar pese a todo... ambos experimentábamos que no podíamos seguir desarrollando el mismo trabajo por el estrés y malestar que nos generaba. Él es autónomo y nos surgían preguntas sobre cómo íbamos a hacer frente a los gastos, cómo íbamos a comprar un coche (porque el que tenemos ya nos está dando muchos problemas), la incertidumbre de volver a reinventarse laboralmente que conlleva un tiempo de cero ingresos...

Le planteé a mi marido que no fuésemos nosotros solos quienes viviéramos esta situación, sino que teníamos que contar con el mejor Socio que podemos tener, confiándole a Él nuestra situación y Él como un socio más de nuestro proyecto nos orientaría en nuestras decisiones con su Luz... ¡y en eso estamos! Y cuando tenemos momentos de reflexión o bajoncete, porque no lo vemos claro, nos da mucha tranquilidad pensar que ¡somos 3 en esto y no vamos solos! Seguimos trabajando en ello y confiando... tratando de ver hacia donde Nos quiere llevar....

 

2.-        “me ha gustado mucho leer en oración a San Antonio en mi casa: gracias a mi abuela, le tenemos mucha devoción. ¡Hasta el punto que, a mi hija, él le ha encontrado hasta la universidad este año!

Te cuento: un día llegó mi hija a casa y dijo que ya no quería ser futbolista, que quería ser médico para ayudar a los demás, pero la nota de medicina es prácticamente un 14. Primero de bachillerato lo terminó con más de un 9 de media, pero en segundo tuvo una profe de lengua y otro de mate que bajó de tener un 8 ó 9 en esas asignaturas a un 6. Lo pasó bastante mal durante todo el curso: yo siempre la animaba, diciéndole que todo lo que nos pasa es por algo y que Dios siempre nos tiene algo guardado a cada uno. Pero con 17 años y con la poca amabilidad de los dos profesores era difícil que ella se sintiera mejor. Pero bueno, al final entendió que es mejor ser buena persona y no estar enfadado con los que no lo son tanto.

Ya en mayo, le dije que si la medicina era lo suyo, que no se preocupara, que San Antonio le encontraría Universidad.

La nota estaba en más de un 13 y ella había sacado un 12; las universidades privadas ya no la admitían porque no habíamos hecho la preinscripción en febrero, y un día buscando por internet, me sale la universidad católica de Murcia. Llamo y me dicen que no hace falta prescripción, que sólo necesita tener más de un 11,5 para poder optar a una plaza. Así que en agosto la admitieron y allí está. Y… ¿sabes quién es la figura principal de esa Universidad??????: “Universidad católica SAN ANTONIO”!!!!!.

 

3.-        “Ay Paco, qué apropiados son siempre tus correos con las palabras de vida… Llevo unas semanas rezando la Oración del abandono, y siento tanta paz al tomar conciencia de que puedo decirle a Jesús que se ocupe Él, que sabe mejor que nadie lo que hacer… Siempre recuerdo cuando mi madre decía que estaba cansada de vivir y yo le decía “¿le vas a enmendar la plana a Dios, que si te tiene aquí es por algo y sus planes son siempre mejores que los nuestros?”.

 

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jueves, 17 de octubre de 2024

COMO JESÚS, SERVIR AMANDO

 Aquí te ofrezco unos textos (y experiencias) que nos recuerden la Palabra del mes de octubre, («El que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros sea esclavo de todos», Mc 10, 43-44), para reintensificar el empuje en vivir de ella:

 

CONSTRUIR RELACIONES SOLIDARIAS

Son las relaciones que no humillan a quien favorecemos ni crean dependencias. Como ocurre entre los hermanos de una familia cuando se ayudan: todos iguales en dignidad. Así es el amor verdadero y la buena solidaridad. 

P. MANOLO MORALES, O.S.A., Comentario al Pasapalabra diario 14 octubre 2024

 

 

 

 

HACERNOS PRÓJIMOS (CERCANOS, PRÓXIMOS)

Es tentador desentendernos de las personas y situaciones incómodas que tenemos cerca. Es saludable, siguiendo la inspiración de un corazón fraterno, hacernos cargo e implicarnos; ojalá incluso junto con otros.

P. MANOLO MORALES, O.S.A., Comentario al Pasapalabra diario 8 octubre 2024

 

 

JESÚS, CONFÍO EN TI

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra tus ojos del alma y dime con calma: “Jesús, yo en Ti confío”. 

Evita las preocupaciones y angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en Mí. Reposa en Mí y deja en mis manos tu futuro. 

Dime frecuentemente: “Jesús, yo confío en ti”.

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: “Jesús, yo confío en Ti”, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, YO TE AMO. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía.

Continúa diciéndome a toda hora: “Jesús yo confío en Ti”. Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Las fuerzas de la oscuridad quieren eso: agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía solo en Mí, abandónate en Mí. Así que no te preocupes, echa en Mí todas tus angustias y duerme tranquilamente. Dime siempre: “Jesús yo confío en Ti” y verás grandes milagros…

Jesús a Sta. Faustina Kowalska

 

 

 

DEJAR QUE LA LUZ INVADA LA JORNADA

Invadiéndome a mí. Por dentro. Que no haya rincones oscuros, pensamientos negativos, heridas sin curar, rencorcillos por ofensas sufridas... Así, siendo yo luz, mis ojos estarán limpios, y contagiarán la luz. 

P. MANOLO MORALES, O.S.A., Comentario al Pasapalabra diario 25 agosto 2024

 

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

SERVIR NOS HACE GRANDES

 VIDA DE LA PALABRA              primeras semanas de OCTUBRE


Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de octubre («El que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros sea esclavo de todos», Mc 10, 43-44) y la de septiembre («Poned por obra la Palabra y no os contentéis solo con oírla, engañándoos a vosotros mismos», (St 1, 22):

 1.-        Tenía yo una boda a las 17:30. Eran ya las 16:40 cuando pasaba yo en mi coche delante de la estación de Las Matas Llega una de las personas que tenía un papel importante en la ceremonia: había tomado su bus en Madrid y luego tren en Ramón y Cajal. Me ve y llega corriendo, desencajada, sin aliento: llorando y a punto de salirse su corazón por la boca. Cuando logra hablar me explica que no sabe cómo, pero ha perdido su bolso en el cual está no solo su cartera con toda su documentación, sino también las tarjetas (de banco y de transportes), el móvil muy caro recién estrenado (en el cual tenía cosas imprescindibles para la ceremonia) e incluso las llaves de su casa (con lo cual hubiera sido fácil por los carnés averiguar la dirección si un desalmado lo encuentra; y además, ¿dónde ella iba a dormir esa noche?).

Arriesgándome la boda, decidimos que la llevaba yo en mi coche a la estación de tren de Ramón y Cajal para empezar a buscar.

Durante el trayecto llamamos a la EMT (compañía de autobuses) y nos dijeron que al final del recorrido el conductor siempre revisa, pero que faltaban dos horas: si lo encuentran, nos llamaban; si no, no decían nada. Antes de verme, ella con el de la taquilla de la estación, habían llamado a "objetos perdidos".

Traté de vivirlo todo con la mayor serenidad, para no contagiarla a ella con más nerviosismo aún. Yo no hacía más que rezar al Señor y a la Virgen y a S. Antonio, con inmensa confianza y con seguridad en Dios, (¡también por la boda!).

En medio de toda su angustia, yo le repetía: “tranquila; con ponernos nerviosos no apañamos nada"; "con paz; que con lamentarnos, no se soluciona".

Para llegar a Ramón y Cajal se tarda casi media hora completa, (y en regresar otro tanto, claro), así que llamé al novio. No me contestó, (¡lógicamente!). Llamé a su hermana y le dije que telefoneara a los novios y, aunque les habíamos insistido que fueran muy puntuales, que, por favor, llegaran un cuarto de hora tarde a la parroquia.

No sabíamos por dónde seguir el trayecto y en el momento clave acabamos esas llamadas y pudimos conectar el GPS en el móvil.

Ya en Ramón y Cajal, ella fue llorando y corriendo a preguntar a los conductores de los autobuses y yo a la taquilla del tren, donde enseguida me dicen afirmando con la cabeza: "pero..., ¿cuál es su nombre?". Mientras se me empiezan a escapar lágrimas de emoción y agradecimiento a Dios y a S. Antonio, les digo: "corro a buscar a la dueña, ¡esperen!". Cuando la veo a lo lejos preguntando en los buses, no me salía la voz del cuello por la emoción.

Me meto en mi coche que habíamos soltado muy mal aparcado y voy arrancando.

En un minuto llega con el bolso y juntos vamos dando gracias a Dios por cada cosa que ella va revisando, pues está absolutamente todo, hasta dinero recién sacado del cajero.

Por lo visto, quizá se lo habría dejado esperando al tren en un banco en el andén y había cerca un indigente, pero sin embargo lo encontró un vendedor de la ONCE que lo llevó a la taquilla.

Volviendo en el coche (eran ya las 17:15) llamé a la parroquia y dije que me reservaran sitio para que nadie aparcara delante de la cochera y que me dejaran la puerta abierta de par en par que llegábamos a las 17:40 (se lo avisé también a la hermana del novio) y unos minutos para preparar y, si Dios quiere, a las 17:45 podríamos estar empezando la ceremonia.

Cuando por fin llegamos, el novio muy comprensivo y sonriente nos dio incluso las gracias porque les venía bien a la novia ese tiempo extra. La ceremonia resultó maravillosa y luego hubo muchos agradecimientos al acabar por parte de todos a todos.

  

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de octubre («El que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros sea esclavo de todos», Mc 10, 43-44), la de septiembre («Poned por obra la Palabra y no os contentéis solo con oírla, engañándoos a vosotros mismos», (St 1, 22) y la de agosto («Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!», Mt 17, 4):

 1.-        “"Poned por obra la Palabra de Dios, y no os limitéis a escucharla, engañándoos a vosotros mismos". Después de los días de descanso vacacional, y ya incorporado a mi actividad habitual, me han venido dos accidentes domésticos que me han afectado a un pie, el uno, y a un brazo, el otro.

 No me ha influido en el ánimo, gracias en gran medida a la Palabra de Vida.

 En el plan de vida que me hice, -contando con mi condición de manco y cojo-, me propuse leer el Evangelio de la liturgia cada día y vivirlo bajo el lema de estar siempre ocupado: lecturas, trato con la familia, amigos, estudio, escribir y telefonear... y todo desde esta óptica de poner por obra el Evangelio del día.

 Desde luego que no me he aburrido, y he experimentado muchos momentos de paz y contento interior, aunque también acompañando a Jesús en la cruz.

 Os lo comparto para vivir en unidad de fe con vosotros.

 

2.-        “el domingo de la semana pasada un grupo de voluntarios de la Parroquia se puso al servicio de los chicos de una fundación que cuida de personas con capacidades diferentes. Les queda poca familia a los “chicos” (ya bastante mayorcetes algunos) y los domingos hay menos trabajadores, con lo cual les viene bien ver caras amigas, para no sentir tanta soledad...

De esta manera, dimos vida a las palabras de Jesús, porque estos voluntarios quieren ser grandes en el mundo, y lo primero es ponerse al servicio por amor. Fuimos todos juntos a la sierra e hicimos una ruta de varias horas: les acompañamos y ayudamos a superar todos los obstáculos del camino.

Una experiencia inolvidable para estos chicos y una satisfacción enorme ver la entrega y servicio de los voluntarios durante todo el día.

 

3.-        “…hoy después de la Santa Liturgia, tuvimos la oportunidad de hacer algunas compras. Desde que entré sabía lo que necesitaba: poco a poco nos estamos preparando para la temporada de frío. Cuando llegué a la estantería, vi muchas ofertas. Los calcetines eran 2+1 gratis. Me dije a mí mismo: ¿realmente los necesito todos? En casa me volvió a preguntar por qué no quería aceptar la oferta. Respondí nuevamente que no los necesito todos. Lo que tengo es suficiente para mí (con un cliente así, arruino las tiendas, jeje).

Cuando digo esto, siempre pienso en el ejemplo de la Madre Teresa, que una vez rechazó cierta donación. Su respuesta a aquel benefactor fue clara y contundente: si tomo lo que no necesito, me hace daño. Chiara Lubich también tenía la costumbre de que cuando recibía un abrigo como regalo, donaba el que tenía en su armario, con la lógica del evangelio: “el que tiene dos vestidos, que dé uno al que no tiene”….

 

 

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