viernes, 30 de junio de 2023

ALEGRÍA, ÁNIMO Y PAZ

 VIDA DE LA PALABRA             últimas semanas de JUNIO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11) y la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10):

 

1.-        Los miércoles los sacerdotes de la parroquia vamos a llevar la comunión a las personas mayores o enfermas a sus domicilios. A dos de ellas hace unos meses las han ingresado en sendas residencias de mayores y, como deferencia por su asiduidad en la parroquia, también vamos allí a llevársela a cada una como algo particular.

A la vez, me dolía constatar a través de algunas palabritas con ellas y otros residentes que tenían "hambre de Dios", que estaban poco o nada atendidos espiritualmente.

Así que, después de un tiempo, este mes con el "alegraos, sed perfectos, animaos..." me he lanzado, gracias a varias circunstancias providenciales, (benevolencia de la directora, predisposición de las asistentes sociales y terapeutas, colaboración de la hija de una residente y de dos vecinas, etc.) y hemos logrado un pequeño equipo (ampliable) que irá quincenalmente: una tarde a rezar el Rosario con los que quisieran y charlar con todos; y otra mañana a tener un rato de oración.

Hemos empezado el martes pasado, (el día de más calor de la ola, ¡a las 4:30 nos habían dicho!). Fui con las dos señoras del equipo parroquial de ese día.

Con la buena voluntad de todos, los primeros minutos parecía difícil coordinarse con trabajadores y residentes y darnos a conocer y tratar de conocerlos a ellos: me repetía yo continuamente en mi interior "alegraos... animaos", sobre todo ante cada anciano/a. ¡Y se cumplió la promesa de la PdV!: "... y el Dios de la paz y del amor estará con vosotros". Empleados, residentes y voluntarios estamos anhelando ya próxima vez.

 

2-         Dos sacerdotes me pidieron si se podían alojar un día. Me hizo mucha ilusión: ya estuvieron el verano pasado una semana. La víspera le tocaba venir a la señora que cada tanto periódicamente hace la limpieza, pero ese mismo día ella me anunció que durante un mes no podrá venir. Así que, con paz y cariño arreglé lo que pude.

            Fue simpático que, después de comer los 3 con los focolarinos, me llega un mensaje de una persona: “¿puedes asomarte a la estación de cercanías, me bajo de un tren, me confiesas, y luego cojo el siguiente tren?”. Instalé a los sacerdotes rápidamente en casa, (¡que ya es también la suya!), y les comenté si les parecía bien que los dejara un rato solos: me aseguraron su unidad y fui. Eran las 4:30 de la tarde y resultaron 20 minutos preciosos a la sombra de la estación (donde algunas noches hay “botellón”) conversando y confesando a esta persona que quiere ser cada vez más de Dios.

2b-      Y con los dos amigos, han sido 24 horas sencillas, pero de profunda comunión, que hacía casi palpable la presencia de “Jesús en medio” donde “dos o más están unidos…”.

Esta mañana ha sido particularmente bonito: bajé sobre las 7:30 a abrir puertas y ventanas del templo y salones parroquiales, (para que circulara el aire fresquito con el que el Señor nos está regalando estos días), para que se ventilase y refrescase como un acto de amor a todas las personas que pudieran venir a lo largo del día.

            Y me encontré ya a uno de los sacerdotes paseando alrededor de la iglesia mientras rezaba el Rosario, al finalizar el cual me incorporé a su caminata para confesarme, (y luego lo hizo él). Fue además, un momento de comunión de alma compartiendo lo que cada uno llevaba dentro. Así que, entre el ejercicio de caminar sin sudar, la fresca brisa de la mañana que parecía un soplo del Espíritu Santo, la Gracia del sacramento, esa presencia de Jesús en medio por la fraternidad… luego el desayuno compartido entre los tres con diversos actos concretos de amor uno por los otros fue un seguir disfrutando serenamente de la presencia viva del Resucitado. Todo como colofón del mes del «alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros».

Y teniéndolo ya eso como poso casi connatural en el alma…, lanzarnos con vosotros a vivir la PdV que empezamos hoy…

           

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11), la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2):

 

1.-        “…llegaba ayer una notificación indicándome que me toca ser "primer suplente de vocal en la mesa electoral". Me quedé pensando en lo que implica ser "suplente": duda e incertidumbre hasta que llegue el día y vea si se presenta el titular.

Hoy, leo en el salmo 104: "Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor. Buscad continuamente su rostro". Me he reído al leerlo, pues me daba cuenta que cuando lo haga, cuando recurra a Él, no tendré dudas, sé que no habrá un suplente en Su lugar, siempre me voy a encontrar al titular.

Parece una tontería, pero el darme cuenta de ello, saber que cuando voy a hablar con mi Padre, siempre está Él y no otro me ha llenado de alegría y paz….

 

2.-        “Paco, tienes toda la razón. “Alegraos, animaos” y dar gracias. Ayer precisamente enterramos las cenizas en el pueblo de mi tío que falleció la semana pasada... Para eso nos juntamos también la familia que pudo después en la comida. Ahí se pudo ver las ganas que teníamos de vernos, pues se nos pasan años de una vez a otra, y todos daban gracias por estar juntos. La alegría del reencuentro y recordar la vida de mi tío que, después de irse arriba, nos reúne una vez más. Se lo pasaría bomba viéndonos juntos y celebrando su vida llena de amor, anécdotas e historias para recordar. Nos pasábamos fotos de cuando éramos pequeños y a veces adivinando quién era cada uno. Lo cierto es que hay entierros en los que se llora por… no dar tiempo a dejar huella en este mundo y otros en los que se da gracias porque se ha repartido mucho amor y agradecimiento.

En eso hay que estar. 

 

 

 

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viernes, 16 de junio de 2023

ALEGRAOS, ANIMAOS; TENED UN MISMO SENTIR

Aquí tienes algunos textos que nos pueden ayudar, a mitad de mes, a relanzarnos en vivir la Palabra de junio: «Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros»):

 


 

AGRADECER AL OTRO

 Es muy saludable acordarse de agradecer al otro por todo gesto que hace por mí, pequeño o grande.

Me doy cuenta que cuando agradezco, alimento la generosidad en mí y también en el otro.

Me atrevo a decir que la gratitud es la fragancia de las relaciones, volviéndolas armoniosas y acogedoras, atrayendo a más personas al círculo de esa amistad.

La gratitud sincera hace parte de la retribución del gesto recibido, incluso si el otro lo hizo de forma gratuita y sin intereses.

Cuando agradezco al otro por sus gestos, la gratitud se convierte en mi identidad. Y con esa identidad quiero presentarme un día ante de Dios, como un eterno “¡gracias!”.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 15 de junio

 

 

 

 

 

CONSTRUIR LAZOS SÓLIDOS EN NUESTRAS RELACIONES

 

¡Cómo debe dolerle a Dios que le tratemos como un Ser lejano, cuando es el primero en amar "con un corazón de carne"! "Amaos así”, nos dice: “con el corazón. No sois piezas de una máquina; sois hijos de un Amor eterno".

 

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 16 de junio

 

 

 

 

BUSCAR LA CONCORDIA

 

Dicen que, cuando discutimos con otro, nos gritamos porque nuestros corazones están tan distanciados que creemos poder hacernos escuchar si levantamos la voz.

Vemos que, al contrario, en momentos de concordia, normalmente hablamos o incluso susurramos, como es el caso de las personas que están enamoradas.

Además de la armonía en las relaciones, otra gran ventaja de la concordia es que Jesús prometió que cuando estamos de acuerdo entre nosotros, es decir, si vivimos el amor recíproco, obtendremos todo lo que le pidamos a Dios en su nombre.

Entonces, cuánta más concordia, más gracias y bendiciones, y más felicidad.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 9 de junio

 

 

 

 

 

 

BUSCAR CONSTANTEMENTE LA VERDAD

 

Es ahí, en la verdad, donde Dios ha sembrado y proyectado la felicidad mía y de la humanidad entera. Fuera de esa verdad, somos una mentira que nos daña y desnaturaliza. Solo viviendo en esa Verdad somos verdaderamente libres.

 

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 14 de junio


miércoles, 14 de junio de 2023

ALEGRAOS, SED PERFECTOS, ANIMAOS

 VIDA DE LA PALABRA                  primeras semanas de JUNIO


 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11) y la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10):

1.-        Te tengo que confesar que los primeros días del mes no lograba encontrar una “línea” para acordarme en los momentos concretos de la PdV, aunque el precioso comentario ofrecía muchas pistas concretas: ¡era un versículo muy amplio!

            Hasta que decidí centrarme solo en los 3 primeros verbos: “alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos”. Desde ese instante, lo he repetido cientos de veces, (y entonces “me salía” también automáticamente el resto del versículo, como si S. Pablo, ¡el Señor a través de él!, me impulsara a recordarlo… ¡y ponerlo en práctica!

1b.-     Anteayer, por ejemplo. Teníamos una multivideoconferencia internacional los sacerdotes de 13:00 a 15:00 (en Corea ya era casi media noche; en América estaban amaneciendo; no pasaba nada que en Europa retrasáramos la comida). Pero en los minutos previos conectando, un imprevisto: solo se podrían unir 100. De hecho yo llevaba muchos minutos en espera; providencialmente entré en línea y en seguida me percaté del asunto: escribí rápidamente para avisar por si no se habían dado cuenta de la limitación a 100; y efectivamente parecía que no; volví a escribir, ya personalmente al regidor técnico, cuando se estaba empezando (aunque extrañados unos y otros de tan escasa participación) y justo se le vio a él en pantalla como leyendo, (se ve que le había llegado mi escrito y explicación). Empezaron a tratar de dar solución, pero no se podría. Pensaba yo en la PdV y en que era un contratiempo=un rostro de Jesús Abandonado: ¡¡con la ilusión que nos hace vernos todos y saludarnos, después de unos meses!! Mientras, yo conectado con mi ordenador, ofrecí a los españoles que a través de mi móvil con manos libres podía yo realizar una multivideconferencia whatsapp a través de la cual enfocar la cámara y el audio de mi teléfono a la pantalla del ordenador, y así pudieron seguirlo todo a través de mi pantalla, aunque perdiera un poco de calidad la señal. A través de mensaje escrito, había sugerido yo a los de los otros países que hicieran lo mismo con los de sus respectivas ciudades cercanas.

            Temas, experiencias, intercambio, profundización, puesta al día…: precioso todo.

1c.-      Casi al final de esa videoconferencia, de pronto me viene a la mente una distracción: ¡no he grabado ni enviado mi programa de Radio María para el día siguiente! El horario de la videoconferencia iba retrasado por esa dificultad que nunca había pasado, pues las otras ocasiones (2 ó 3 veces al año) fácilmente nos conectábamos casi 500, (y en muchos de esos puntos de conexión, estaba un entero grupito que se había reunido).

Me quedaban de plazo 2 horas nada más para terminar de idear del programa, grabarlo, pulirlo y enviarlo. Pero me acordé de la PdV, y eso me hizo buscar la perfección con ánimo y alegría en lo que tocaba en ese momento: escuchar atentamente, (sin pensar otra cosa), lo que se estaba diciendo desde tantas partes del mundo en la conexión. Pero algunos momentos la tentación: “en otras ocasiones a veces has tardado más de una hora en idear, grabar, pulir y mandar el programa; ¡y no has comido aún!”. Iba apartando esa tentación tratando de centrarme con más atención y amor en la escucha.

            De pronto, algo añadido: ¡el timbre de mi casa! En casi 2 años que llevo aquí, no ha sonado más de 10 ó 15 veces, ¡y tenía que ser hoy y a esta hora!”. PdV (“…vivid en paz…”, entre otras cosas) y ¡fuera tentación!: “también tengo que amar a quien está llamando y a lo mejor es solo cuestión de 1 minuto”. Una persona muy querida venía de visita sin avisar: hay que acoger. Invito a que suba, le explico si le importa que siga los últimos minutos, importantes, de la multivideoconferencia.

La tentación me seguía viniendo: “no te vas a centrar en escuchar y, además, luego no te va a dar tiempo ni a comer ni a grabar el programa”. De nuevo la PdV: “alegraos, sed perfectos, animaos… y el Dios de la paz estará…”. Efectivamente: pude atender hasta el final de la conexión, luego escuchar con más atención a esta persona y comer, me propone además hacer un rato de oración juntos; me parecía que esa “perfección” requería luego llevarla a donde iba, aunque era cerca. Y todo ello, con la paz que también promete la PdV.

1d.-     Después de realizar todo eso, me quedaban ya solo 15 minutos para grabar y enviar el programa, así que la paz de fiarme de la PdV y pensar: “he estado viviendo cada momento presente centrado, con lo cual el Señor me ayudará a que esta vez me salga el programa a la primera, sin repetirlo”. No me salió a la primera, pero sí a la segunda y con muy poquito que repulir. Así, en ese tiempo record, pude enviarlo a tiempo para que en la emisora el equipo técnico le pusiera la música y el encabezamiento y el final y luego lo dejara listo en la parrilla de programación para el día siguiente.

Verdaderamente en todas esas horas experimenté casi sensiblemente que  “…y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros”.

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de junio («Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros», 2 Co 13, 11), la de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2): 

1.-        “es un regalo, leer vuestras experiencias; me da la fuerza para vivirla yo también.

La PdV de "Amaos cordialmente unos a otros", me ha dado un empuje, para vivir delante de cada persona con todo mi amor.

Siendo consciente de cada gesto, sonrisa, escucha, que doy para poder amar con el amor que Jesús pone en mi corazón.

También, pidiendo y ofreciendo por las necesidades de tantas personas, cercanas y lejanas.

Parece que Jesús, no se deja vencer en generosidad: algunos días, me ponía delante personas, ante las que era yo quien se sentía amada por ellas.

Un Saludo. Sigo viviendo la P.V..

 

2.-        “le pido a Jesús que me ayude a vivir de acuerdo con su voluntad... Intento borrar la sombra de prejuicios que quizás me llegan para ver a cada uno con " ojos nuevos".

Meditando sobre ella me ha venido la expresión "tener un mismo sentir... me ha llevado a interesarme por lo que me parece de interés para cada hermana... y he tratado de hacérselo saber preguntando por esas cosas que sé que le interesan...

Muchas gracias por tus envíos. Como siempre, la PdV es maravillosa.

 

 

  

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jueves, 1 de junio de 2023

TENED UN MISMO SENTIR Y PAZ

 PALABRA DE VIDA                                        junio 2023

 

 

«Alegraos, sed perfectos, animaos;

tened un mismo sentir; vivid en paz,

y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros»

(2 Co 13, 11)

 

El apóstol Pablo ha seguido con amor el desarrollo de la comunidad cristiana en la ciudad de Corinto; la ha visitado y sostenido en momentos difíciles.

Sin embargo, en un momento dado debe defenderse, con esta carta, de acusaciones de otros predicadores para quienes el estilo de Pablo era discutible, pues no pedía retribución por su trabajo misionero, no hablaba según los cánones de la elocuencia ni se presentaba con cartas de recomendación que afirmasen su autoridad, y proclamaba que comprendía y vivía su propia debilidad a la luz del ejemplo de Jesús.

Con todo, al concluir su carta, Pablo entrega a los corintios un llamamiento lleno de confianza y esperanza:

 

«Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros».

 

La primera característica que salta a la vista es que sus exhortaciones están dirigidas a la comunidad en su conjunto como lugar en el que se puede experimentar la presencia de Dios. Todas las debilidades humanas que dificultan la comprensión recíproca, la comunicación leal y sincera, la concordia respetuosa de la diversidad de experiencias y de pensamiento pueden ser sanadas por la presencia del Dios de la paz.

Pablo sugiere ciertos comportamientos concretos y coherentes con las exigencias del evangelio: procurar realizar el proyecto de Dios sobre cada uno y sobre todos, como hermanos y hermanas; poner en circulación el mismo amor consolador de Dios que hemos recibido; cuidar los unos de los otros, compartiendo las aspiraciones más profundas; acogerse mutuamente, ofreciendo y recibiendo misericordia y perdón; alimentar la confianza y la escucha.

Son opciones que dependen de nuestra libertad y que a veces requieren la valentía de ser «signo de contradicción» respecto a la mentalidad corriente.

Por eso, el Apóstol recomienda también animarse mutuamente en este esfuerzo. Para él lo que vale es custodiar y testimoniar con alegría el valor inestimable de la unidad y de la paz, en la caridad y en la verdad. Todo, siempre, basado en la roca del amor incondicional de Dios, que acompaña a su pueblo.

 

«Alegraos, sed perfectos, animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros».

 

Para vivir esta Palabra de vida, miremos también nosotros, como Pablo, al ejemplo y los sentimientos de Jesús, que vino a traernos su propia paz (cf. Jn 14, 27). Y esa «[…] no es solo ausencia de guerra, de disputas, divisiones o traumas. […]: es plenitud de vida y de alegría, es salvación integral de la persona, es libertad, es fraternidad en el amor entre todos los pueblos. […] Y ¿qué hizo Jesús para darnos “su” paz? Pagó en persona. […] Medió entre los contendientes, cargó con los odios y las separaciones, derribó los muros que separaban a los pueblos (cf. Ef 2, 14-18). […]

»Construir la paz requiere también de nosotros un amor fuerte, capaz de amar incluso a quien no nos corresponde, capaz de perdonar, de superar la categoría de enemigo, de amar la patria del otro como la propia. […] Además exige de nosotros un corazón y unos ojos nuevos para amar y ver que todos son candidatos a la fraternidad universal. […] “El mal nace del corazón del hombre –escribía Igino Giordani–, y para apartar el peligro de la guerra hace falta desterrar el espíritu de agresión, de explotación y egoísmo del que procede la guerra: hace falta reconstruir una conciencia[1]»[2].

Bonita Park es un barrio de Hartswater, localidad agrícola de Sudáfrica. Como en el resto del país, persisten los efectos heredados del régimen del Apartheid, sobre todo en el ámbito educativo: el nivel escolar de los jóvenes miembros de las comunidades negras y mestizas es muy inferior al del resto de grupos étnicos, con el consiguiente riesgo de marginación social.

El proyecto The Bridge nace para crear una mediación entre los distintos grupos étnicos del barrio y compensar los desfases y diferencias culturales con la creación de un plan de refuerzo escolar y un pequeño espacio común: un lugar de encuentro entre culturas diversas para niños y adolescentes. La comunidad demuestra un gran deseo de trabajar juntos: Carlo ha ofrecido su vieja camioneta para recoger la madera con la que han fabricado los bancos, y el director de la escuela primaria más cercana ha regalado estanterías, cuadernos y libros. Por su parte, la Iglesia Reformada Holandesa ha donado cincuenta sillas. Cada uno ha hecho su parte para reforzar cada día más este puente entre culturas y etnias[3].

 

Letizia Magri y el equipo de la Palabra de vida



[1] I. Giordani, L’inutilità della guerra, Roma 20032, p. 111.

[2] Cf. C. Lubich, Palabra de vida, enero de 2004: Ciudad Nueva n. 405 (1/2004), p. 22.

[3] Cf. https://www.unitedworldproject.org/es/workshop/voces-ser-el-cambio-en-sudafrica-2/.


miércoles, 31 de mayo de 2023

AMAOS DE CORAZÓN MUTUAMENTE

 VIDA DE LA PALABRA                         últimas semanas de MAYO

 

Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria, con la Gracia de Dios, la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10) y la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2): 

1.-        El domingo pude finalmente ir a las previstas ordenaciones sacerdotales. Tuve que esperar a esa misma mañana para que se constituyera la mesa electoral, pues yo estaba designado como suplente de presidente de mesa.

Esperando también como suplentes, encontré otros 3 conocidos con quienes pude charlar amigablemente, 2 de ellas, vecinas entre sí, (aunque no se conocían: yo laspresenté), y del Centro Mariápolis. Fue un rato bonito de charla amistosa y de fe. Cuando ya nos liberaron a ellas y a mí, como yo sabía que una de ellas no tiene coche, (su barrio está a media hora andando del colegio electoral), y había empezado a chispear, le pedí a la otra que la llevara en su coche.

            A la ordenación se venía un focolarino, (que también estaba pendiente de si yo me tenía que quedar en la mesa o no). Fue bonito, pues, continuar en “clima” de “Jesús en medio” por ese amor cristiano recíproco las 4 horas largas de viaje, (por lo que, además, no se me hizo pesado conducir todo el tiempo tanto a la ida, -con varios “diluvios” incluidos- como a la vuelta), preguntándole a menudo si necesitaba que parásemos o si tenía frío o calor.

            Fue todo uno llegar allí al Seminario y sentirse en familia, (“notar” esa presencia del Resucitado en medio), tanto por un gran amigo sacerdote (formador ahí), como  por varias del focolar ahí contiguo, como por algunos de los ordenandos.

            La ceremonia se preveía bastante más larga de lo que ya lo sería por sí misma y traté de vivirla por un lado poniéndome en la piel de los que estaban siendo ordenados, (lo cual me hizo saborearla desde lo que conozco de sus corazones) como recordando yo (y de alguna manera renovando con ilusión) mi propia ordenación hace ya casi 34 años. Lo mismo la primera Misa de uno de ellos al día siguiente.

            Pudimos hacer algo de turismo, pero poniendo antes que a nosotros la rodilla del compañero de viaje, que se le había resentido mucho. Era bonito pensar primero en él a cada momento.

Me emocionó poder rezar ante el arca que contiene el Santo Sudario, (lienzo, especie de capucha, que pusieron sobre la cabeza de Jesucristo nada más morir mientras lo bajaban de la cruz).

Comida y cena realizadas en el focolar nos envolvían a unas y otros también en ese aire de familia que rezuma divino.

            Así que, 48 horas de unidad, de presencia de Jesús en medio de una manera o de otra. ¡Ah!: a pesar de las previsiones de lluvia, no nos hizo falta en ningún momento el paraguas.

 

 

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de Vida de mayo («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo», Rm 12, 10), la de abril («Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra», Col 3, 2) y la de marzo («Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad», Ef 5, 8-9):

1.-        “es un regalo, leer vuestras experiencias; me da la fuerza para vivirla yo también.

La PdV de este mes "Amaos cordialmente unos a otros", me ha dado un empuje, para vivir delante de cada persona con todo mi amor.

Siendo consciente de cada gesto, sonrisa, escucha, que doy para poder amar con el amor que Jesús pone en mi corazón.

También, pidiendo y ofreciendo por las necesidades de tantas personas, cercanas y lejanas.

Parece que Jesús, no se deja vencer en generosidad; algunos días, me ponía delante personas, que era yo la que se sentía amada por ellas.

Un Saludo. Sigo viviendo la PdV.

 

2.-        “Hoy, más que nunca, entiendo aquello que muchas veces te he oído decir sobre "vivir el momento presente".

Hace unos dos años guardé en unas  cajas todo lo que tenía referente a catequesis. Pensaba que era tema del pasado, que ya no lo iba a necesitar y lo llevé a la parroquia por si a alguien le podía ser útil.

Otro tanto hice con hilos, revistas, telas... que utilizaba cuando hacía punto de cruz o muñecas con fregonas. También lo di, puesto que llevaban en el armario años sin usarse.

Lo mismo ocurrió con los Playmobil y la Lego de mi hijo, todo fue a parar para otros niños

A las dos semanas de desprenderme de todo ello, me proponéis en la parroquia ser catequista y ahí que me encontré de nuevo retomando un tema que yo ya había dado por finalizado.

Poco después me llega otra propuesta y de repente me encuentro montando en pequeñas vitrinas escenas de la Biblia con unas figuras de barro cuya colección empecé a hacer cuando era pequeña. 50 años llevaban aquellas figuras (las primeras) en una vitrina de mi habitación y ahora, de repente, de lo privado pasaban a ser públicas.

Dos años me he pasado con ambas cosas. Un mes intenso ha sido este de mayo preparando la comunión de los niños de mi grupo y, sin embargo, ha sido pasar ese día y me he quedado "en blanco".

Todo ello lo siento como algo lejano en el tiempo.

Mi mente y mi corazón ya están centrados en otra cosa. Por de pronto, preparando papeles para hacer la memoria de la fundación, a la par que haciendo maletas para poner, mañana, rumbo a un pueblo. Creo que va a llover pero no nos importa, nos hace mucha ilusión ir a visitar a los padres de un amigo y recorrer la zona con ellos.

            A la vuelta, Dios dirá. Toca repensar para ver qué hago el curso que viene.

 

 

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miércoles, 17 de mayo de 2023

NO SOLO AMAR, SINO SER EL AMOR

          Renovad la intensidad en vivir la Palabra del mes, («Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo»), con estos textos:


 

NO OBRAR SOLO POR AMOR, SINO EN EL AMOR

Leo las cartitas de los primeros días para escrutar el carisma. ¡Es Dios, es el Amor! No hagáis las cosas solamente por amor de Dios, sino “hundidlo todo en el amor de Dios”. Dios antes, ahora, después, arriba, abajo, en todas partes. La vida es Dios y, por ser Dios, es el Amor que lo comprende todo, incluso el dolor, que desde entonces es visto como prueba de amor. Dios, pues, no el Movimiento, no las obras, no las áreas, no la obra, nada...: Dios. Amar a Aquel que permanecerá hasta el último día. Y las obras perduran si están "enterradas" en el amor de Dios. Esta es la lección. En la práctica: amar a Dios en persona. Esto, ante todo, nos hace ser obra de Dios, porque es ¡una llama! “Sí, Jesús, así lo quiero ahora. Haz que no me detenga jamás”.

 

CHIARA LUBICH, Diario  10-5-1977

 

 

 

 

FAVORECER LA RELACIÓN PERSONAL

 

¿Es mucho pedir a los hijos una íntima unión con sus padres?  ¿Y Dios, que es Padre, tendrá que conformarse con algún que otro saludo fugaz? ¿Quién, si no Él, pondrá "calor de vida en el hielo" de tantas relaciones humanas?

P. MANOLO MORALES, O.S.A. Comentario al pasapalabra diario 17 de mayo

 

 

  

 

 

TRATAR CON CARIDAD Y EN LA VERDAD A TODOS

 

Los medios de comunicación favorecen las relaciones, pero corren el riesgo de ser superficiales y sin un compromiso que nos conecte con las personas.

Para privilegiar una relación personal, no debemos pensar en complacer a la persona, sino en tratarla con caridad y en la verdad.

Si amamos a los demás por ellos mismos, ese amor no es suficiente y genera insatisfacción, pero si los amamos por Dios, cada uno se sentirá amado con un amor exclusivo, personal y duradero. Esto vale para todas las relaciones, aunque algunas tengan algo más, como el amor conyugal o filial.

Tratemos de privilegiar la relaciones personales y dejemos los contactos virtuales solo como refuerzo para fortalecer la comunicación entre nosotros.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 17 de mayo

 

 

 

 

 

EL ESPÍRITU SANTO NUNCA NOS ABANDONA 

El Espíritu Santo nunca nos deja solos, está junto a nosotros, como un abogado que asiste al imputado estando a su lado. Y nos sugiere cómo defendernos de quien nos acusa. Recordemos que el gran acusador es siempre el diablo, que pone dentro de uno el deseo del pecado, los pecados, la maldad. Reflexionemos sobre estos dos aspectos: cercanía del Espíritu Santo y su ayuda contra quien nos acusa.

Su cercanía: el Espíritu Santo, dice Jesús, “permanece con vosotros y estará en vosotros” (cfr. v. 17). No nos abandona nunca. El Espíritu Santo quiere quedarse con nosotros: no es un huésped de paso que viene a hacernos una visita de cortesía. Es un compañero de vida, una presencia estable, es Espíritu y desea morar en nuestro espíritu. Es paciente y está con nosotros también cuando caemos. Se queda porque nos ama de verdad, no finge querernos para luego dejarnos solos en medio de las dificultades. No, es leal, es transparente, es auténtico.

Es más, sin nos encontramos en una situación de prueba, el Espíritu Santo nos consuela, trayéndonos el perdón y la fuerza de Dios. Y cuando nos pone ante nuestros errores y nos corrige, lo hace con suavidad: en su voz, que habla al corazón, están siempre presentes el timbre de la ternura y el calor del amor. Cierto, el Espíritu Paráclito es exigente, porque es un verdadero amigo, fiel, que no esconde nada, que nos sugiere qué cambiar y cómo crecer. Pero cuando nos corrige jamás nos humilla y nunca infunde desánimo; por el contrario, nos transmite la certeza de que con Dios podemos lograrlo, siempre. Esta es su cercanía. ¡Es una hermosa certeza!

Segundo aspecto, el Espíritu Paráclito es nuestro abogadonos defiende. Nos defiende de quien nos acusa:

de nosotros mismos cuando no nos queremos y no nos perdonamos, y llegamos quizá incluso a decirnos que somos unos fracasados buenos para nada;

del mundo, que descarta a quien no responde a sus esquemas y sus modelos;

del diablo, que es el “acusador” por excelencia (cfr. Ap 12,10) y el que divide, y que hace todo lo posible para que nos sintamos incapaces e infelices.

Ante todos estos pensamientos acusatorios, el Espíritu Santo nos sugiere cómo responder. ¿De qué modo? El Paráclito, dice Jesús, es Aquel que nos enseña y nos recuerda todo lo que Jesús nos ha dicho (cfr.  Jn 14,26). Él nos recuerda las palabras del Evangelio, y nos permite así responder al diablo acusador no con palabras nuestras, sino con las palabras mismas del Señor. Sobre todo, nos recuerda que Jesús hablaba siempre del Padre que está en los cielos, que nos lo ha dado a conocer y nos ha revelado su amor por nosotros, que somos sus hijos. Si invocamos al Espíritu, aprenderemos a acoger y recordar la realidad más importante de la vida. ¿Y cuál es esta realidad más importante de la vida? Que somos hijos amados de Dios. Somos hijos amados de Dios: esta es la realidad más importante, y el Espíritu Santo nos la recuerda.

Hermanos y hermanas, preguntémonos hoy: ¿Invocamos al Espíritu Santo, le rezamos con frecuencia? ¡No nos olvidemos de Él, que está junto a nosotros, es más, en nuestro interior! Y asimismo, ¿prestamos atención a su voz, tanto cuando nos anima como cuando nos corrige? ¿Respondemos con las palabras de Jesús a las acusaciones del mal, a los “tribunales” de la vida? ¿Nos acordamos de que somos hijos amados de Dios? Que María nos haga dóciles a la voz del Espíritu Santo y sensibles a su presencia.

 

PAPA FRANCISCO, Alocución semanal tras el rezo del Regina Caeli,

Plaza S. Pedro, Domingo 14 mayo 2023

 

 

 

 

DEJARNOS CORREGIR POR LOS DEMÁS

 

La humildad es maestra y aprendiz.

El que es humilde se deja corregir, acepta críticas y trata de mejorar a partir de sus propios errores.

Al comienzo de las bienaventuranzas, Jesús dice que los pobres de espíritu son felices porque de ellos es el Reino de los Cielos; y los humildes, porque heredarán la tierra.

Necesitamos ser humildes incluso para entender esta promesa, porque generalmente, ser humildes no es una lógica humana.

Quien se deja corregir tiene la ventaja de acertar más y errar menos, de alcanzar más rápidamente sus objetivos y obedecer  más a Dios.

La humildad es maestra porque enseña con la práctica silenciosa y eficaz, enseña con autoridad sin menospreciar al otro y enseña sobre todo a aprender.

Para quien corrige, la corrección fraterna no debe ser una acción ofensiva, sino un acto de amor.

Dejarse corregir es, en definitiva, dejarse guiar por el amor de los hermanos y mejorar más cada día.

 

APOLONIO CARVALHO NASCIMENTO, Comentario al pasapalabra diario 13 de mayo