viernes, 30 de septiembre de 2016

ESCUELA DE VIDA

VIDA DE LA PALABRA               últimas semanas de SEPTIEMBRE
Alguna de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de vida de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23) y la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8):

1.-        Estas últimas semanas han sido una prolongación de lo que ya te conté las dos últimas veces: podría escribirte exactamente lo mismo multiplicado, más interiorizado y espontáneo.
Por concretar algo, p. ej., el viernes y sábado en Loppiano (ciudadela de testimonio con gente de todos los países donde la única ley es vivir el evangelio, como hermanos hijos del mismo Padre) coincidieron providencialmente varios acontecimientos, (vamos, ¡que no podía haber ido yo en unos días más adecuados!), que me hicieron evocar, renovarse actualizado y gustar el año que allí viví con todo lo experimentado y aprendido entonces, y que me sumergieron en la “escuela de Vida” permanente que es en sí toda la comunidad y el mismo lugar.
El domingo en Asís, (ciudad que habla en todas sus piedras de mi santo y de Sta. Clara), me hacían unirme más al Cielo y, a la vez, a la tierra. S. Francisco fue un fiel reflejo de Cristo en la Edad Media: le pedía ser (que tú y todos seamos) fiel reflejo de Jesús para el mundo de hoy.
Y lo mismo el día previo y el siguiente, en la capilla de Rocca di Papa donde descansan los restos mortales de Chiara Lubich, añadiendo el ser encarnación viva del Ideal de la unidad, de la
espiritualidad de comunión. Lo pedí por supuesto también para ti y los tuyos, para todos los familiares, hermanos, amigos, conocidos… para todos los de mis parroquias y comunidades anteriores y futuras… incluso para todos los que, aunque yo no lo sepa, lleguen a leer esto.
            Todas estas semanas, dejándome impresionar por el Señor, con agradecimiento recordaba ante naturaleza, cosas y sobre todo personas, como si Él me lo dijese: “todo es vuestro...”. Y le daba las gracias con corazón ensanchado, (también con una sonrisa externa), y, (sin “apropiármelo”, para quedarme sólo con Él), inmediatamente le decía: “gracias; quiero ser de Ti, más y mejor”. Y siendo consciente también en ese momento que Cristo es de Dios: así todo vuelve a Él.
            Me encuentro, pues, contento, agradecido y descansado para comenzar mañana nueva etapa.


-         Este próximo fin de semana me presentan “oficialmente” en la Parroquia “Virgen del Camino”, de Collado Villalba: mañana sábado dia 1 de octubre, en la Misa de 10:00 y de 19:30 (las celebraré yo), y el domingo día 2 en todas (10:00, 11:30, 13:00 y 19:30, la primera y la última de las cuales celebraré yo). Como cosa habitual, parece que la Misa de diario de 10:00 de la mañana la presidiré yo.


-         El día 9 de octubre se cumple el aniversario del fallecimiento de mi padre: aunque sea domingo, ese mismo día aplicaré en sufragio por él la Misa de 12:30 en “Santa María”, en Villarrobledo (AB.); y unos días después la de 20:00 en la capilla del Centro Mariápolis de Las Matas. Acuérdate y ora tú también en la Misa por él alguno de esos días.

Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23), la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8) y la de julio «Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo», Ef 4, 32):

1.-        “gracias, Paco, por tu vida que tanto me ayuda. He descansado poco. Es la Voluntad de Dios para mí en este momento. Mañana comienza el curso: tengo todos los días para ofrecer. Siempre es nuevo. Estoy contenta y doy gracias a Dios porque me deja devolver a mis padres el amor que ellos me dieron antes. Además, siento también el amor y la ayuda de mis hermanos. No estoy sola. Esto me da fuerzas. Es bonita esta corriente de Amor. Te deseo lo mejor en tu nuevo hogar. TÚ SABES HACER FAMILIA donde estés

2.-        “…este año no me apetecía ir a la peregrinación a Lourdes, pero no siempre hay que hacer lo que te apetezca; fue una de veces que más feliz me he venido...
El primer día ganamos el Jubileo: fue muy bonito algo especial...
Al grupo que yo llevaba, nos dividieron: tres
por la mañana y tres por la tarde. Como iban por primera vez, me preocupé... A las dos que les tocaba conmigo, les enseñé un poco: y a todas se las ofrecí a María. Yo acabé antes: las estuve esperando pero salieron más tarde, yo tenía que irme (preocupada por saber cómo les había ido)... Cuando terminaron fueron a buscarme agradeciéndome con un abrazo de felicidad y alguna hasta emocionada y dos llorando de alegría dándome las gracias. Les dije que yo solo soy un instrumento de María.
Al día siguiente… me tocó bañar a varias de la peregrinación; una de las enfermeras al salir me abrazó y me dio las gracias. Me dijo que de todas las veces que ha ido, ha sido la mejor.
En el viaje vuelta, hay un rato para las experiencias que queramos compartir: una de las que llevaba yo, salió dando las gracias y yo sentí que tenía que salir a decir algo (no es mi fuerte). Dije que daba las gracias sobre todo al grupo que había tenido, que nunca había sido tan emotivo y lo bien que lo habían hecho a pesar de que no tuve tiempo de explicarles; siempre pido a María que yo sea Sus manos y Su corazón para así poner todo su amor en cada persona…


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que, por gracia de Dios, hayas podido realizar
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viernes, 16 de septiembre de 2016

DIOS, MI CENTRO

Cuando niños y jóvenes están empezando sus clases, las parroquias su año pastoral, muchos su reincorporación a la normalidad tras las vacaciones… la Palabra de Dios siempre nos debe acompañar, por eso te ofrezco unos textos que nos hagan recordar y vivir más la de este mes, («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23), y pequeños testimonios cotidianos:




DAR VALOR A LO QUE NOS UNE

El amor de Dios y por Dios, que Chiara Lubich contempla en sus varios aspectos, es tan irresistible, que presenta algunas características parecidas al amor humano, así que, quien ha experimentado la fuerza impetuosa del enamoramiento, la alegría siempre atormentada de la unión con el otro, la medida del amor de que es capaz nuestro corazón, logra todavía comprender mejor las propuestas de la autora, factibles día tras día en su singularidad. Porque Chiara ha elegido a Dios como único Esposo de su alma, e invita a los destinatarios de sus escritos a hacer otro tanto.






APOYAR TODO EN DIOS

Nuestro equilibrio no es únicamente quietud, ni sólo movimiento, ni la mezcla de ambos. Se puede comparar con una cuerda tensa y de la cual tiran por ambos lados dos fuerzas iguales. Si uno por impaciencia descuida la presencia de Dios dentro de su alma, su vida –aunque muestre caridad fraterna– es una caridad frívola, ligera, superficial y peligrosa, porque no se asienta sobre la Roca: no es, pues, caridad. Esta alma se muestra como una peonza. Por
otro lado, si una persona está replegada en sí misma, sin el amor, está muerta.
El alma que tiene el verdadero amor es como María, la Madre del cielo, totalmente poseída por su Dios, sólo por Dios, a Quien encontró en Ella en el recogimiento de su vida antes de la anunciación, en la voluntad de Dios que le manifestó el ángel, en el niño Jesús, en la Cruz, en san Juan, en la llamada de lo alto en la Asunción. Dios lo es todo para ella, porque poseyó su alma con la paciencia.

CENTRO CHIARA LUBICH, Equilibrio divino




LA OSCURIDAD DEL OTRO ES MÍA

[...] cuando sentía la oscuridad dentro de mí, me dije: “Pero ésta es Jesús abandonado, porque tampoco Él veía nada, porque gritó”. Entonces, contenta, tomaba esta oscuridad y la ofrecía a Jesús. 
O bien sentí el peso de mi humanidad o, (también alguna de vosotras me ha dicho “me siento indiferente”), el peso de la misma indiferencia; “antes me entusiasmaba el ideal, ahora…”. Y Jesús allí era
árido; Él, que era Dios, dice: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.
Así he visto a Jesús abandonado en los otros, en los huérfanos: también Jesús abandonado se quedó huérfano, porque perdió al Padre. Lo he visto en las viudas, lo he visto en todos los dolores de la humanidad, porque Jesús abandonado sobre la cruz también tenía llagas, tenía fiebre, tenía todos los dolores, y también tuvo este..., este dolor espiritual. 
También lo he visto en los pecadores, porque son como desconsagrados, ya no tienen dentro a Dios. Jesús no era pecador, Jesús era santo, era Dios, pero ha probado el dolor de los pecadores que se sienten alejados de Dios...

CHIARA LUBICH, Al Congresso dirigenti gen femminile, Rocca di Papa, 12 aprile 1968




miércoles, 14 de septiembre de 2016

SER DE DIOS Y LLEVARLE TODO A ÉL

VIDA DE LA PALABRA                  primeras semanas de SEPTIEMBRE

Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de vida de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23) y la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8):

1.-        Sin dejar de vivir como “alumno” de Jesús (como pedía la Palabra de agosto) ante cada persona y circunstancia, la Palabra de vida de septiembre me ha ayudado a admirar y valorar el agua, el aire, el sol… como creación de Dios, (y también las cosas fabricadas por el hombre, a quien Dios le ha dado iniciativa y capacidad): p.ej., mientras hacía ejercicio, me sumergía en alabar, agradecer y bendecir al Señor por cada cosa de la naturaleza, (porque Él nos da esas cosas), para “devolvérselas” a Él con mi alabanza.
Lo mismo también ante las cualidades y carismas de cada persona: p.ej. ha sido todo un “descubrimiento” la semana que ha estado con mi madre y conmigo mi sobrina mayor (recién acabada su carrera de magisterio) por su madurez, decisión, larga oración lo primero cada mañana, entrega (cocinando, limpiando…), ¡corrigiéndonos! (con amabilidad, pero “al pan, pan; y al vino, vino”), servicialidad… Hacer los 3 tantas cosas juntos, empezando temprano por la Liturgia de las Horas y un rato de “oración silenciosa” (como decía ella). Pendientes ambos de mi madre y yendo al ritmo de ella. Me ayudaba a dar gracias a Dios y a tratar de estar yo más en Dios y ser más servicial, para “no quedarme atrás”, para “ser más de Cristo”.


Algunas de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de septiembre («Todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios», 1 Co 3, 22-23), la de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8) y  la de julio «Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo», Ef 4, 32):

1.-        “gracias, Paco, por la Palabra de Vida y las experiencias que compartes: siempre Dios nos sorprende, acoge y enseña. 
Nuestro verano ha sido divino!!! Acudir a la JMJ en familia ha sido un regalo: la sorpresa de la ilusión entre tanta gente, la profundidad de las palabras del Papa, caminar, estar,... y hacerlo entre mucha gente con la que nos une la fe común, de variadas edades, (sin duda, inmensa mayoría de jóvenes), con sus cantos, abrazos, alegría.
Veo que finalmente el Señor te quiere en Villalba, por nosotros bien, por poder verte más fácilmente. Cuídate, gracias a Dios por tu vida.

2.-        “…gracias por el correo de la PdV, que esta vez me llegó sin problema. Me he sentido muy identificada con tu experiencia sobre la PV de agosto: con otras circunstancias, también para mí Jesús ha sido mi Maestro durante el verano y han sido días de “escuela” continuada.
Como tenía sitio en mi apartamento en la playa, lo he ofrecido a varias personas y, salvo tres o cuatro días, siempre he estado acompañada todo el verano. Han estado diversas amigas, un matrimonio con su hija (que se quedaron además durante los días que yo fui a la Mariápolis) y algunos familiares.
En cada periodo, la convivencia se convertía en una clase práctica de servicio concreto, de adaptación a las costumbres de las otras personas, de aprender a dar y también a recibir, de estar atenta a las necesidades de los demás de forma discreta, etc. Y en todo ello, Jesús era Quien sugería, alentaba, indicaba la manera mejor y nos hacía gozar de la alegría que nace del amor recíproco. Además, como en ese lugar estaban otras personas que también trataban de vivir la PV, hemos podido hacer juntos excursiones, asistir a actos culturales, organizar veladas festivas,… y ¡pasar unas preciosas vacaciones!
También ha habido cosas que “transformar” y curiosamente, también como a ti, ha intervenido el coche: después de hacer 800 Km a la vuelta de la Mariápolis, ya dentro de mi ciudad, con las prisas finales, le doy un golpe al coche con un pivote que me deja la puerta inutilizada (aprendo que tengo que hacer las cosas bien hasta el final) y tengo que estar unos días ahí hasta que la arreglen; hace mucho calor y ¡se estropea el aire acondicionado! (me hace recordar que muchas personas no gozan de esos medios y que es bueno vivir con austeridad).
En fin, ha sido ¡una buena “escuela de verano”!
Otra cosita: como nombrabas “la colecta”, me di cuenta que era una oración a la que casi nunca prestaba atención en Misa y estos días las he escuchado uniéndome a lo que decían y son realmente preciosas…

3.-        “…en estos días escribía en mi diario lo bueno que está siendo trabajar, Paco, porque al contrario de lo que pudiese parecer, ello me brinda un tiempo… para reflexionar... estar en silencio (porque hay ratos muy tranquilos), darme cuenta de lo que en mi interior sucede... dejar posar lo que en la mañana me ha resonado de las Lecturas...: verdaderamente es un tiempo de "estar" con Dios cada mañana pudiendo ser más "María que Marta".
Volver a la vida normal hace unos meses me llevó a darme cuenta que la sociedad, los quehaceres y demás me devoraban el tiempo dejando aparcada esa figura de "María" que entre algunos pocos me habéis ayudado a "ser" en mis prolongadas convalecencias y, claro está, eso no podía ser: Dios ha obrado en mí y ello no podía caer en saco roto...
Así que podrás imaginar lo FELIZ que soy pudiendo cada mañana ir a trabajar.
         Ya he leído la "Palabra de Vida" y me ha dado mucha ALEGRÍA…


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viernes, 2 de septiembre de 2016

CONCIERTOS DEL GEN ROSSO EN ESPAÑA DURANTE SEPTIEMBRE 2016



Como ya te dije, el grupo internacional Gen Rosso viene de gira por España: no lo hacía desde la JMJ de Madrid.

Esta vez no trae un musical ni un macro espectáculo, sino un familiar concierto, como cuando charlas amigablemente tomando un café y te encuentras a gusto compartiendo. El concierto se llama "Acústico"; aquí puedes ver un videoclip(cantan la mayoría de las piezas en español y algunas en inglés o italiano).

precios (aproximados, dependiendo de las subvenciones locales):
niños 7 € y adultos 12 €


¡No te lo pierdas!
En septiembre de 2016 los espectáculos hasta ahora programados son:


16 de septiembre 
Teatro "Jacinto Benavente" de Galapagar (Madrid), [C/ Arroyo Viales, 4 - Salida 27 de la A6]
a las 20:00 horas.


18 de septiembre. 
Teatro "Fernández Baldor" (Colegio "S. Ignacio de Loyola", frente a Alcampo), de Torrelodones (Madrid),
a las 20:30 horas.

21 de septiembre 
Auditorio Fundación Caja Rural de Granada.

23 de septiembre Gran Teatro de Cáceres.

24 de septiembre 
Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra (Alcalá de Guadaíra, Sevilla).

27 de septiembre. 
Vigilia de la Misericordia a las 20:30 h. ​
Parroquia San Pedro Poveda (Jaén)

29 y 30 de septiembre 
Sala Borja (Valladolid).

2 de octubre 
Auditorio Colegio La Sagrada Familia (Maristas). Cartagena (Murcia).



Más info en: Gen Rosso en España



-  Todavía es posible ponerse en contacto con ellos (joseluisrs@gmail.com   ó tlf. móvil español 696 186 862) para ponerse de acuerdo y que también organicen conciertos o "works shop" con jóvenes y adolescentes en tu ciudad.

Web oficial del grupo: Gen Rosso


-         También se empieza ya a preparar la gira del otro grupo internacional, el Gen Verde, para la primavera de 2017. Aquí puedes ver un vídeo de promoción en español.
Se puede contactar con ellas, para llevar alguno de sus espectáculos a tu ciudad: maricel.genverde@gmail.com  



Los grupos internacionales de música moderna Gen Rosso y Gen Verde nacen en 1966 en Loppiano (Florencia) de una idea de Chiara Lubich (Fundadora de la Obra de María ,  -Movimiento de los Focolares-, y Premio Unesco por la Educación a la Paz) que regala una batería de color rojo y otra de color verde a sendos grupos de jóvenes para comunicar, a través de la música, los mensajes de paz y fraternidad universal y participar así en la realización de un mundo más unido difundiendo los valores del evangelio.



La original actividad de ambos “international performing arts groups” surge, desde el principio, de su bagaje artístico-cultural, de la internacionalidad de sus componentes y del compromiso personal de cada uno de poner en práctica, en el contexto de la vida cotidiana, los valores de los que se hacen embajadores. Composición, interpretación, música, coreografía, “talleres para educar a los jóvenes en la paz”, “talleres de música litúrgica en parroquias y colegios”… competencia y profesionalidad al servicio de vivir (¡y hacer vivir!) con “V” mayúscula.


jueves, 1 de septiembre de 2016

SER DE CRISTO

PALABRA DE VIDA                             Septiembre 2016

«Todo es vuestro;
y vosotros de Cristo
y Cristo de Dios»
(1 Co 3, 22-23)

Estamos en la comunidad de los cristianos de Corinto, muy dinámica, llena de iniciativa, animada desde dentro por grupos vinculados a diferentes líderes carismáticos. De ahí las tensiones entre personas y grupos, divisiones, culto a la personalidad, deseo de sobresalir. Pablo interviene con decisión
recordando a todos que, en la riqueza y en la variedad de dones y líderes que la comunidad posee, hay algo mucho más profundo que los vincula en unidad: la pertenencia a Dios.

Una vez más resuena el gran anuncio cristiano: Dios está con nosotros, y nosotros no estamos sin rumbo, abandonados a nuestra suerte, no somos huérfanos; somos hijos suyos, somos suyos. Como un verdadero padre, Él se preocupa de cada uno sin dejar que nos falte nada de lo necesario para nuestro bien. Incluso es sobreabundante en el amor y en sus dones: «Todo es vuestro –como afirma Pablo–: el mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro, todo es vuestro». Nos ha dado incluso a su Hijo, Jesús.

¡Qué inmensa confianza por parte de Dios en poner todo en nuestras manos! Y sin embargo, cuántas veces hemos abusado de sus dones: nos hemos creído dueños de la creación hasta saquearla y arruinarla; dueños de nuestros hermanos y hermanas hasta esclavizarlos y masacrarlos; dueños de nuestras vidas hasta malgastarlas a base de narcisismo y degradación.

El don inmenso de Dios –«Todo es vuestro»– requiere gratitud. Con frecuencia nos lamentamos por lo que no tenemos o nos dirigimos a Dios solo para pedir. ¿Por qué no mirar a nuestro alrededor y descubrir el bien y la belleza que nos rodean? ¿Por qué no dar las gracias a Dios por todo lo que nos da cada día?

«Todo es vuestro» es también una responsabilidad. Reclama nuestros desvelos, ternura y cuidado por todo lo que se nos encomienda: el mundo entero y cada ser humano; el mismo cuidado que Jesús tiene con nosotros («vosotros sois de Cristo»), el mismo que el Padre tiene por Jesús («Cristo es de Dios»).

Deberíamos saber gozar con quien está en la alegría y llorar con quien está en el llanto, dispuestos a recoger cualquier lamento, división, dolor o violencia como algo que nos pertenece, y compartirlo hasta transformarlo en amor. Todo se nos da para que lo llevemos a Cristo, o sea, a la plenitud de vida, y a Dios, o sea, a su meta final, devolviendo a cada cosa y a cada persona su dignidad y su significado más profundo.

Un día, en el verano de 1949, Chiara Lubich percibió una unidad tan grande con Cristo que se sintió unida a Él como una esposa a su Esposo. Entonces se le ocurrió pensar en la dote que debería llevar como regalo, y comprendió que debía ser ¡toda la creación! Por su parte, Él le daría en herencia todo el Paraíso. Recordó entonces las palabras del salmo: «Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra» (Sal 2, 8). «Creímos y pedimos, y nos dio todo para llevárselo a Él, y Él nos dará el Cielo: nosotros la creación, Él lo Increado».

Hacia el final de su vida, hablando del Movimiento al que había dado vida y en el cual se veía a sí misma, Chiara Lubich escribió: «Y ¿cuál es mi último deseo ahora y para ahora? Quisiera que la Obra de María [el Movimiento de los Focolares], al final de los tiempos, cuando, compacta, esté a la espera de comparecer ante Jesús abandonado-resucitado, pueda repetirle –suscribiendo las palabras que siempre me conmueven del teólogo belga Jacques Leclercq: “...En tu día, Dios mío, yo iré hacia ti… Iré hacia ti, Dios mío […] y con mi sueño más loco: llevarte el mundo entre los brazos»[1].





[1] C. Lubich, El grito, Ciudad Nueva, Madrid 2000, 20022, pp. 137-138. Cf. también ed. en catalán: El crit, Madrid 2010, pp. 152-153.




N.B.: Aquí puedes encontrar también la Palabra de Vida 
 y en MP3 para escuchar en el móvil.

en más de 30 idiomas.



miércoles, 31 de agosto de 2016

VERANO CON JESÚS-MAESTRO

VIDA DE LA PALABRA                            agosto 2016


Algunas de mis EXPERIENCIAS tratando de llevar a la vida diaria la Palabra de vida de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8) y  la Palabra de vida de julio («Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo», Ef 4, 32):
1.-        Durante todo agosto he estado procurando aprender del Maestro a través de toda circunstancia y de cada persona, tanto en la Mariápolis, como los 4 días siguientes de vacación con los sacerdotes focolarinos, como en los distintos sitios que he estado acogido en casas de amigos de distintos lugares (además de unos días en mi pueblo).
Vamos, que todo el mes ha sido en verdad una Mariápolis continuada por el “clima” de servicio mutuo por amor y alegría sencilla.
Jesús me ha enseñado mucho a través de la vida cotidiana de los que me han recibido en sus hogares, (ya sin tantas preocupaciones, estaba yo más receptivo aún): generosidad sencilla sin límites, atención continua (y a la vez discreta y respetuosa) hasta el mínimo detalle, posponer salida de un viaje o pequeños planes cotidianos, llevarme a ver los sitios más bonitos (o a nadar, pues saben que me gusta y que lo necesito por salud…), comidas sin sal (no sé cómo se acordaban; hasta los niños estaban pendientes de ello), invitarme a todo, regalos al final, poder hablar detenidamente de modo personal con cada uno de ellos y confesarlos (¡a alguien hasta en una cafetería!, (ya sabes que es un ministerio que me encanta), etc. Con sus preguntas hambrientas de sabiduría o llenas de simplicidad (y no solo los niños), con su petición de consejo o de oración, o comentando (en familia hasta los niños dan consejo espontáneamente)...; con el interés de unos por aprender a rezar la Liturgia de las Horas o a hacer meditación, o a comprender más la Palabra de Dios o las oraciones de la Misa (¡sobre todo la “oración colecta”!) o la posible llamada personal...: ¡la vacación con Jesús en
medio por el amor recíproco es la mejor escuela continuada! Todos son hermanos y… por el amor recíproco… nadie es más ¡y sólo Él es Maestro! ¡¡Y lo ha sido para mí!!
Me he sentido hasta “mimado” por Él a través de todos y cada uno de estos amigos que auténticamente se han volcado con alegría para hacerme reposar “a toda costa”.
Él se me ha regalado en todos ellos, (y a través de otros conocidos), pero también me tenía otras sorpresillas de las que hacen ilusión por lo “rocambolescas”: recién llegado a mi pueblo voy a Misa y… me encuentro a una focolarina casada… ¡de Canarias! que con su marido decidieron hacer noche, precisamente aquí, en su viaje de muchas horas por la península; en Granada, (aparte de la acogida de Paco Molina con corazón desparramado como siempre, a pesar de su enfermedad), en la Misa estaba… una focolarina casada… ¡de Filipinas!; en Málaga, la hija de una amiga a cuyos nietos todavía yo no conocía; en Córdoba, una amiga que hacía 29 años no veía y, además, en la capilla que quedé con ella, justo pasó un sacerdote del movimiento de mis hermanas y me reconoció.
Pero también Jesús-Maestro me ha enseñado no sólo teniéndole a
Él en medio allí “donde dos o más…”, sino también en pequeños reveses y contrariedades: p.ej., se me reventó una rueda por mi descuido al pillar un bordillo; quiso Él así educarme delicadamente: no debo confiarme y debo conducir con más atención todavía; no apegarme ni a dinero (“tirado tontamente”), ni a coche (la rueda era nueva; providencialmente había un taller de ruedas a 300 metros -y al lado gente amiga con quien quedarme mientras-) quizá los del taller se aprovecharon de la circunstancia o por allí un solo neumático es así de caro, pero fueron muy amables; aprendí también a no apegarme a mis planes.
Y en esa ocasión y otras (como ya otras veces he experimentado), Él lleva mi agenda y mi horario puntualmente: me había ofrecido yo a llevar a una persona a un punto de encuentro, (que casi me pillaba de paso), desde donde se iba de viaje con más gente: pues… me tuvieron la rueda nueva del coche (tuvieron que pedirla fuera) varias horas antes de lo previsto… y la gente de ese grupo se había retrasado bastante.
Y otro ejemplo: finalmente he podido presidir, no lejos de mi pueblo (precisamente en el arco de los días que iba a estar yo), la celebración de una boda (la única este año) fruto de uno de mis "saludos en el tren” de marzo del año pasado.
En fin, podría decir que Jesús, divino Maestro, ha estado pendiente de reciclarme valiéndose discreta y casi desapercibidamente de lo bueno, (y de lo negativo transformándolo). “¡¡Uno sólo es vuestro Maestro!!”. Y… “todos vosotros sois hermanos”… ¡y cuántos me ha puesto el Señor este mes en mi camino!


Alguna de vuestras EXPERIENCIAS tratando de llevar a la práctica diaria la Palabra de vida de agosto («Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos», Mt 23, 8), la de julio («Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo», Ef 4, 32) y la de junio («Vivid en paz unos con otros»Mc 9, 50):
1.-        “así que ahí va algo sobre la Mariápolis en Logroño del 1 al 5 de agosto:
Han sido unos días preciosos de convivencia vividos en armonía con Dios, las personas y la naturaleza.
El tema central ha sido “La unidad en la diversidad” y los lemas de cada día, (Vivir la diversidad - Escuchar sin prejuicios - Transformación - Mejorar con el otro - Acoger+Dar: degustar la fraternidad), siguiendo el proceso de elaboración del vino (¡estábamos en La Rioja!) nos ayudaban a profundizar y, sobre todo, a poner en práctica ese estilo de vida: cercanía al desconocido,
escucha profunda, servicio concreto, apertura al otro, compartir con sencillez, dejarse transformar por Dios (para los que tenemos el gran regalo de la Fe, hasta que sea Él quien vive en nosotros, como el vino que se convierte en la sangre de Cristo).
El programa, variado: excursiones, talleres, mesas redondas en la sala seguidas de intenso diálogo en pequeños grupos donde todos podíamos conocernos mejor, profundizar los temas y expresarnos con sinceridad... Muy especial fue la vigilia por la paz que nos llevó a vivir un fuerte momento de unión con Dios. Sencilla y solemne la Misa presidida por el nuevo Obispo que nos expresó su alegría por conocernos mejor y nos animó a seguir viviendo intensamente el Carisma de Chiara Lubich que es un gran don de Dios a la Iglesia.
Personalmente ha sido una gran alegría volver a encontrarme con tantas personas que hacía mucho que no veía… y con tantos mariapolitas con los que podía renovar una relación bonita iniciada hace años…
También ha sido experimentar que la Mariápolis tiene en sí una Gracia especial que nos llega a nuevos y veteranos, más allá del programa concreto que se realice y que siempre se podrá mejorar.
Evidentemente no han faltado momentos más difíciles, cosas que no me parecían adecuadas, cosas que me costaban superar, equilibrio por alcanzar en lo personal y en lo colectivo… pero la Gracia del momento presente, en ese ambiente, siempre era más fuerte y doy gracias a Dios por haber podido participar

2.-        “…veo, Paco, que cambias de trabajo y de morada, no así de Corazón. Te deseo lo mejor en la nueva realidad que Dios te invita a construir.
En la composición de nuestras comunidades para el nuevo curso, me mandan de nuevo donde ya estuve. Así que, dentro de unos días tomaré los bártulos y partiré para allí. Espero visitar y atender a nuestro común amigo mayor, como lo hacía años atrás, y formar con la comunidad del movimiento de allí un “cor unum” que se hace universal y concreto en cada espacio y tiempo que nos toca vivir. No sé cuál va a ser  mi trabajo preciso; voy sin pretensiones, dejando que fluyan las cosas y estando a disposición de la voluntad de Dios para allí elegirle y para allí construir relación de amor. La Palabra de Vida seguirá siendo “lámpara para mis pasos, luz en mi camino”.
Mientras, estoy dejando aquí las cosas de forma que la persona que viene tenga todo como me gustaría a mí encontrarlo; hace dos días vino a pasar un día y conocer el santuario-parroquia para situarse: traté de acoger a Jesús en él y ofrecerle con cariño todo lo que le puede ayudar en la nueva encomienda que tiene; marchó muy contento. Al día siguiente envié un correo electrónico a todos los catequistas y fuerzas vivas de la parroquia para hablarles de su nuevo párroco y animarles a seguir trabajando con ilusión y ánimo en la marcha corresponsable de la misma.
            Paco, quiero agradecerte lo que nos vas enviando quincena tras quincena. Gracias. Seguimos unidos allí donde la providencia nos envía…

3.-        “…leyendo tantas experiencias de amor y de perdón, cobro fuerzas para vencer resentimientos, eco de grandes injusticias, y perdono como Jesús, que "se ha hecho pecado para hacernos justicia de Dios", poco a poco, o ahora mismo, porque "ésta es la hora favorable, este es el día de la salvación", según escribe S. Pablo. Un abrazo y recuerdos a José cuando vayas a visitarlo.


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lunes, 1 de agosto de 2016

JESÚS EN MEDIO, MAESTRO

PALABRA DE VIDA                        agosto 2016

 «Uno solo es vuestro maestro
y todos vosotros sois hermanos»
(Mt 23, 8)

Hace ya más de 70 años que se vive la Palabra de vida. Llega esta hojita a nuestras manos y leemos su comentario, pero lo que quisiéramos que permaneciese es la frase que se propone, una palabra de la Escritura, en muchos casos de Jesús. La «Palabra de vida» no es una simple meditación, sino que en ella es Jesús quien nos habla, nos invita a vivir, llevándonos siempre a amar, a hacer de nuestra vida un don.
Es una «invención» de Chiara Lubich, que contó así su origen: «Tenía hambre de la verdad, y de ahí que estudiase filosofía. Es más, como muchos otros jóvenes, buscaba la verdad y creía que la encontraría estudiando. Pero he aquí una de las grandes ideas en los primeros días del Movimiento, y que comuniqué
enseguida a mis compañeras: “¿Para qué buscar la verdad, cuando esta vive encarnada en Jesús, el hombre-Dios? Si la verdad nos atrae, dejémoslo todo, busquémoslo a Él y sigámoslo”. Y así lo hicimos».
Tomaron el Evangelio y comenzaron a leerlo palabra por palabra. Les pareció completamente nuevo. «Cada palabra de Jesús era un haz de luz incandescente: ¡puramente divino! […] Sus palabras son únicas, eternas […], fascinantes, escritas con divino esplendor, […] eran palabras de vida, para traducir en vida, palabras universales en el espacio y en el tiempo». No les pareció que estuviesen estancadas en el pasado ni que fuesen un simple recuerdo, sino palabras que Él seguía dirigiéndonos a nosotros y a cualquier persona de todo tiempo y latitud»[1].
Pero ¿de verdad Jesús es nuestro Maestro?
Estamos rodeados de muchas opciones de vida, de muchos maestros de pensamiento, algunos aberrantes, que inducen incluso a la violencia, y otros rectos e inspirados. Pero las palabras de Jesús poseen una profundidad y una capacidad envolvente que otras palabras –sean de filósofos,
políticos o poetas– no tienen. Son «palabras de vida», se pueden vivir y dan la plenitud de la vida, comunican la vida misma de Dios.
Cada mes destacamos una, y así, lentamente, el Evangelio penetra en nuestro ánimo, nos transforma, nos lleva a adquirir el pensamiento mismo de Jesús, lo que nos hace capaces de responder a las situaciones más variadas. Jesús se convierte en nuestro Maestro.
A veces podemos leerla con otros. Quisiéramos que el propio Jesús, el Resucitado, vivo en medio de quienes estamos reunidos en su nombre, nos la explicase, nos la actualizase, nos sugiriese cómo ponerla en práctica.
Pero la gran novedad de la «Palabra de vida» consiste en que podemos compartir la experiencia y la gracia que nacen de vivirla, tal como Chiara explica refiriéndose a lo que sucedía al inicio y sigue vigente hoy: «Sentíamos el deber de comunicar a los demás lo que experimentábamos, pues éramos conscientes de que, al comunicarla, la experiencia permanecía para edificación de nuestra vida interior; mientras que, si no la comunicábamos, el alma se empobrecía lentamente. Así pues, vivíamos con intensidad la palabra durante todo el día y nos comunicábamos los resultados no solo entre nosotros, sino también a las personas que iban añadiéndose al primer grupo. […] Cuando la vivíamos, ya no era yo o nosotros los que vi­víamos, sino la palabra en mí, la palabra en el grupo. Y esto era una revolución cristiana con todas sus consecuencias»[2].
Lo mismo puede sucedernos a nosotros hoy.





[1] Cf. C. Lubich, La palabra de vida (1975): Escritos espirituales/3. Todos uno, Ciudad Nueva, Madrid 1998, p. 124.
[2] Ibid., pp. 129-130.


N.B.: Aquí puedes encontrar también la Palabra de Vida 
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